Chapter Text
El destino los presentó con un accidente vergonzoso: Dos cuerpos distraídos chocaron, los papeles volaron y Neil Steinbeck cayó sobre piel dorada y suaves curvas de mujer.
Sus miradas se encontraron, y para Neil no hubo momento más bochornoso en su vida que cuando ella dijo:
—¿Puede levantarse, por favor?
Una mujer acorralada contra el suelo, ¿qué tan escandaloso puede parecer? Mucho para él, por supuesto, que mil disculpas no le bastaban para recuperar la dignidad perdida. Pero la doncella, con su uniforme almidonado y un perfecto gesto de cortesía, se limitó a recoger el desorden del suelo, inclinarse para responder a sus disculpas y marcharse sin más, dejando a Neil, la mano derecha del Rey, con un poco de orgullo herido.
