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Una Cita de Cumpleaños

Summary:

Una pequeña cita de Mikey y Takemichi en el cumpleaños número 16 del segundo.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

-- ¿Este? O ¿Es mejor este?-- Saco dos camisas de su armario y se las mostró a su mejor amigo, que estaba ayudándolo a escoger una ropa ideal para su cita

--Ambos son horribles-- En su cara se formó una mueca, le daban vergüenza ajena las elecciones del rubio--Deberías simplemente votar toda tu ropa a la basura, tienes un pésimo gusto--

--¡¡Chifuyu!!-- No tenía consideración por el, estaba nervioso y sentía que el corazón se le podía salir del pecho en cualquier momento, y el contrario no ayudaba a calmarlo

--Lo siento-- Hizo un ademán de disculpa con la mano-- pero es verdad ¿qué diablos son estos colores? --Señalo a varias camisas de su amigo con colores brillantes y chillones, demasiado llamativo-- Ya no estamos en los años 60 ¿y esta boina que es?--Tomo en sus manos una boina roja, algo gastada-- ¿Piensas ir a algún servicio militar o algo así? Y por Enel, ya tira esta mochila a la basura--La mochila era azul, rosada y verde con detalles amarillos, le daban ganas de pedir disculpas a algún dios de la moda, si es que había--Si Mitsuya entra aquí le da un infarto por ver tanta aberración hacia la moda junta

--¡¡Deja de criticar mi guardarropas y ayúdame!!-- Quito de las manos contrarias la mochila, tirándola a un lado de la habitación

--Esta bien, está bien-- Busco entre el guardarropas de su amigo, realmente tenía que llevarlo de compras o pedirle ayuda a Mitsuya porque era horrible todo, pero encontró algo bastante rescatable de todo aquello--Ponte este, es negro, simple, nuevo ¿lo compraste tú de verdad?--Alzo una ceja, mostrándose dudoso

--Fue un regalo de mi mamá--Le arrebató el pulóver de las manos algo molesto, el contrario nunca dejaría de burlarse

--Eso explica mucho-- Siguió buscando, hasta que encontró un pantalón de mezclilla azulado bastante bonito, pensaba que ese también había sido un regalo de la señora Hanagaki--También este pantalón está bien, es sencillo-- El de ojos azules, salió de la habitación para cambiarse, volviendo vestido en unos minutos

--Solo falta tu pelo--Lo miro por un momento y le revolvió el cabello

--¿¡Que te pasa?!-- Le gritó, con el trabajo que le había costado peinarse para que Chifuyu lo arruinara

--Ni se te ocurra que te lo vas a peinar de nuevo, como siempre, alborotado te queda mejor, y nada de gafas raras-- Advirtió, al ver al otro con claras intenciones de tomar unas de las gafas de carnaval que tenía en su habitación--como vayas a caminar mal te--

--¡Ya entendí!--El rubio más oscuro le tiró un pantalón que encontró por el piso a la cara, nunca volvería a pedirle ayuda en escoger su atuendo, a la próxima le decía a Emma, aunque la chica probablemente fuese igual o peor que su amigo

--Fuiste quien me dijo que tenías que estar mejor que nunca, aunque no entiendo porque, el enano ese te quiere con todo y tus gustos raros-- No entendería nunca esa relación, ni siquiera entendía cómo diablos es que se había formado, pero los dos se amaban, demasiado, exageradamente, y bueno, eso estaba bien, si ellos eran felices y al parecer lo eran, se entendían de una manera muy rara.

--¡No son raros! Y no le digas enano, si te escucha es capaz de mandarte a África de una patada-- Recordaba la vez que un miembro de otra pandilla le dijo enano en plena pelea, el pobre hombre terminó en el hospital con ambos brazos fracturados. El único que podía decirle enano y salir ileso hasta el día de hoy era Izana, y eso porque podía detener sus patadas, sino fuese asunto y aparte.

--Eso no lo dudo, pero sigue siendo un enano, y todavía no puedo creer que te invitara a una cita-- Y es que, en el mes de relación que llevaban esos dos juntos, nunca habían ido propiamente a una cita, Takemichi le daba pena y miedo el que lo rechazará -aunque, nuevamente no entendía porque- y Mikey, bueno es Mikey, no sabe nada de relaciones, y podría jurar que Emma tenía algo que ver en esa invitación

--Mas que una invitación, fue un "el sábado es tu cumpleaños ¿no? Bien, entonces saldrás conmigo"-- Intento imitar la voz de su pareja, quedando en una imitación barata que solo logró hacer reír a Chifuyu

--Viniendo de él, es más de lo puedes esperar-- Y era verdad, no podía imaginar al rubio pidiéndolo amablemente.

--Tienes razón, pero así es Mikey-kun, y así lo amo-- Sonrió, al pasar por su mente la imagen del líder de Touman, había caído irremediablemente enamorado de él.

--¡Hug! Asco--

--Lo dice al que Baji le estaba follando la boca el otro día, todavía estoy traumado con eso-- Sintió un escalofrío recorrer por su columna vertebral al recordar aquel suceso, era algo que, en definitiva, no había querido ver en su vida

--Es tu culpa por entrar sin tocar, ahora tienes una válida lección de vida-- aquello había sido, vergonzoso, demasiado, y solo porque el ojiazul tenía la mala costumbre de entrar sin tocar, Baji quería matarlo en ese momento.

--¡¡Ah!! ¡¡Mira la hora!! Es tarde ¡¡Adiós Chifuyu-- Tomo su monedero y su celular y salió corriendo del cuarto, esperaba no llegar demasiado tarde

--¡No me dejes solo en tu casa!--

×-×-×

--Mikey-kun, lo siento ¿Te hice esperar?--Llego jadeando y algo sudado al punto de encuentro con el rubio cenizo, ahora que lo pensaba mejor podía haber ido en la moto que le había regalado el contrario hace tiempo

--Acabo de llegar en este momento-- El también se había atrasado, bueno, se había quedado dormido, pero Takemichi no tenía porque saber eso

--Bien ¿A dónde vamos?-- Preguntó una vez recobró el aliento, el Sano no le había dicho absolutamente nada sobre su recorrido el día de hoy

--Al cine-- Tomándolo de la mano, empezó a caminar

--¿Qué película veremos?--

--Una de acción-- Él, la verdad, no tenía ni idea de que hacer en una cita, para él, el tiempo que pasaba con su novio a solas ya eran citas, hasta que su hermana, con, nada de paciencia, le explicó que no lo eran, y que lo mejor para el cumpleaños del contrario era llevarlo a una verdadera cita, con un recorrido planeado por Emma y Baji- quien solo sabía de esas cosas por su múltiples citas con Chifuyu- y aunque la rubia había dicho que viesen una película romántica, el se había negado rotundamente, se hubiese quedado dormido a mitad de la película, y sabía perfectamente que despertarlo no era un trabajo fácil, y Kenchin se lo recordaba cada día de su vida. Así que había optado por una buena película de acción

Una vez llegaron al cine, compraron los boletos para la que -según Draken y Mitsuya- era una buena película, con bastante acción que lo mantendría despierto, y podría gustarle al rubio. Compraron también unos botes de palomitas y una cola para cada uno

A mitad de la película, el rubio cenizo había sentido como la mano de su pareja temblaba un poco, se preguntaba si tendría frío, por el aire acondicionado de la sala, pero cuando lo miró, este parecía asustado, ladeo un poco la cabeza, sin entender por qué, volvió a su vista a la pantalla y después a su novio, quien había cerrado los ojos en el momento en que los bichos extraterrestres que mataban los protagonistas aparecieron en pantalla

Entendió que quizás le asustaban esos monstruos. Estiro su mano hacia el cuello contrario, y recostó la cabeza del ojiazul en su hombro, acariciando sus cabellos

--Esta bien, estoy aquí contigo-- Los hombros del rubio más oscuro se relajaron, y sonrió con sus mejillas teñidas de rojo, el mejor que nadie lo sabía, Mikey era más amable de lo que dejaba ver, y siempre se encargaba de cuidarlo, aunque fuera en algo tan estúpido como asustarse con una película de acción

×-×

--¡Fue una buena película!-- El rubio mostaza, dijo estirando sus brazos una vez salieron del cine, a lo que su pareja lo miro burlón

--Te asustaste a mitad de la película y no querías mirar-- El color llego nuevamente a sus mejillas, pero esta vez fue de vergüenza

--¡Es que esos monstruos daban miedo!-- No era su culpa que fuesen tan feos, fácilmente podrían aparecer en uno de esos videojuegos de terror que tanto le gustaban Akkun. Manjiro solo río y volvió a hablar después de unos minutos de un unilateral monólogo por parte de Takemichi sobre porque esos monstruos sí daban miedo

--¿Vamos a un centro de juegos, Takemitchi?-- El mencionado sonrió emocionado, olvidándose de su vergüenza anterior, hace mucho que no visitaba un centro de juegos, y nunca había ido a uno con Mikey -de hecho, siempre había dudado de que conociese la existencia de estos- definitivamente sería divertido

×-×

No, no lo era, habían pasado por casi todos los juego del centro: baile, canto, canasta, carros, tiroteos ¡incluso habían pasado por un videojuego de comida! -aunque bueno, en este último era obvio el resultado- y...

--¡Siempre me ganas!-- El ojiazul tenía su orgullo dañado, según Manjiro, era la primera vez que venía a uno, solo lo trajo porque "Baji dijo que Chifuyu se divertía mucho cuando iban a alguno" y no había podido ganarle en un mísero juego en la hora y media que llevaban ahí, se sentía humillado

--No tengo la culpa de que seas tan malo en estas cosas Takemitchi-- El nombrado solo viro la cara, haciendo un puchero ante las palabras del rubio

"Adorable" Esas reacciones solo hacían que Mikey lo quisiera molestar más y más. Aunque que se molestase con el no le gustaba, pues después no le daba mimos, fijo su vista en una máquina de muñecos, y fue a buscar uno, mientras Takemichi seguía intentando superar su puntuación en el juego de tiros.

Uno de los peluches en especial llamo su atención, era un conejito amarillo, con unas lágrimas en los ojos azules, de alguna manera le recordó a su pareja, así que decidió conseguir ese.

No fue tan fácil como esperaba, y estaba a nada de romper la máquina para conseguirlo cuando finalmente pudo. Sonrió satisfecho, y lo dejo frente a su novio, quien lo miro con los ojos muy abiertos, sorprendido.

--¿Qué es?--

--Un peluche ¿no lo quieres?-- El ojiazul asintió repetidamente con la cabeza, abrazando con fuerza el peluche y sonriendo ampliamente, lo que hizo al líder de Touman sonreír de vuelta, nunca espero estar en una situación parecida, pero se sentía feliz y tranquilo, no cambiaría estos momentos por nada del mundo, realmente no parecía el

Saliendo del centro de juegos, de camino al restaurante que Emma había reservado para ellos -aunque Takemichi no lo supiera- se fijaron en un puesto que tenía una cola bastante larga. Cuando vieron el porqué, la boca de Mikey se hizo agua

"Dorayakis especiales con el mejor sabor solo por hoy"

La larga cola y las reacciones satisfechas de los que salían comiendo el dulce, dejaban en claro que la publicidad no mentía, y el rubio cenizo moría por probarlos, pero desvió la mirada y siguió caminando, hoy no, aunque después soñara con esos dorayakis día y noche, hoy no. Su andar fue detenido por su pareja, quien sonriendo le preguntó que si no quería

--No--

--¿Estás seguro? Parecen muy buenos--

--La fila es demasiado larga, perderemos la reservación-- Dios, realmente se moría por probar esos dulces, seguro que sabían como las comidas de ese anime tan raro que Emma obligaba a Izana y a él a ver con ella.

--Pero, yo quiero-- La sonrisa del mayor en estatura, fue como un Ángel para él en ese momento, como si una luz iluminará de repente la cara de su pareja, pero aún así, volvió a negarse

--¿Por favor?-- Los ojos de cachorro que puso el ojiazul -que juraba, eso lo había aprendido de Emma, pues ella hacía lo mismo cuando Izana no quería hacer algo con ella- lo terminaron de convencer, sacando a flote su actitud algo -bastante- infantil de cuando quería comida u otra cosa.

Takemichi sonrió satisfecho, sabía perfectamente que el mayor quería probarlos, y le gustaba la sonrisa complacida que ponía cuando probaba algo que le gustaba, la cena en el restaurante podrían tenerla otro día.

×-×

--¡Está delicioso!-- Realmente lo estaba, esa larga cola había valido la pena, para probar ese dulce

--Los podría comer por siempre--

--No lo dudo-- Ambos sonrieron ante eso, y se quedaron en silencio degustando del dulce y rico sabor de los dorayakis, Takemichi pensaba, estaba siendo un día fantástico, cualquier imaginación que tenía de una cita con Mikey, estaba siendo superada por la realidad

×-×

-- ¿Una bicicleta? -- Estaba sorprendido, Mikey lo dejó por un momento en el parque, y volvió con una bicicleta ¿qué estaba pensando?

--Llévame hasta allá-- señaló una colina, desde la que estaba seguro podrían ver toda la ciudad, pero...

--¿Es enserio? -- ¿de verdad pensaba que él lo llevara el día de su cumpleaños?

--¿Esperas que te lleve yo?-- Takemichi negro rápidamente ante la cara del rubio cenizo, y se montó en la bicicleta

--Poco después de conocernos hicimos algo así-- Hablo el rubio mostaza, poco después de empezar la a manejar

--Si, nunca imaginé que terminaríamos de esta manera, pensé que estarías siempre con Hina-- Su mirada se oscureció por un momento, no podía decir que tenía inseguridades, pero, alguna parte de él, se preguntaba si Takemichi se arrepentía de haber dejado a Hina

--Yo también, pero, me alegro de que las cosas hayan sido así, estoy muy feliz de estar con Mikey-kun--El ojinegro sonrió, enroscando sus brazos al rededor de la cintura contraria-- Aunque te tenía miedo al principio

--¿Qué?--Eso, si lo sabía, tampoco era estúpido, pero no pensó que se lo dijera tan directamente

--Si, pensaba que eras aterrador la primera vez que te vi, pero, cuando fuiste a mi escuela a buscarme aquel día, pensé que eras caprichoso, pero, también que eras genial, la persona más genial que había conocido. Poco a poco, fui conociendo aspectos de tu personalidad sorprendentes, y que hacían que mi corazón se sintiera cálido, el amor a tu familia, como proteges a todos tus amigos y subordinados, y los tartas como un miembro más de esta, los momentos, en que aunque nadie se dé cuenta, eres amable y maduro, como te mantienes firme por todos, a pesar de que te estés rompiendo por dentro, aunque esto no me gusta, me gustaría que pudieses confiar en mí para apoyarte en estos casos, él como siempre miras adelante y admites las pocas debilidades que tienes, el cómo confías en mi, aunque yo mismo piense que no puedo hacer nada, tu siempre das por sentado que lo lograré, e incluso aspectos tan sencillos como tu actitud infantil cuando no te dan algo que quieres, o tu cara somnolienta en las mañanas, han hecho que me enamore de ti, hasta un punto en donde se que ya no tengo retorno, y estoy seguro que te amaré eternamente-- El rubio cenizo se quedo en blanco, aquello había sido, hermoso, tenía ganas de llorar, pero nunca lo haría y tampoco lo admitiría, Takemichi lograba sacar facetas y sentimientos suyos que ni el mismo conocía

×-×

--Llegamos-- habló el ojiazul acercándose a la punta de la colina, viendo la vista desde arriba, comenzaba a atardecer, dándole un toque romántico y hermoso

--Me dijiste eso de mi pero-- Mikey lo tomo de las mejillas, haciendo que su vista se dirigiera a su cara en vez de al atardecer y la ciudad--Yo pensaba que solo eras un llorón con muchas agallas, pero, me hiciste darme cuenta que eras un gran amigo, una gran persona con un corazón inmenso, nunca te importo arriesgar todo porque estuviésemos bien, porque las personas que querías estuviesen bien, aunque tuvieras miedo, aunque quisieras huir, siempre te vi de frente en la batalla, aunque tus pies temblaban, siempre luchabas, o por lo menos hacías el intento. Yo, aparte de mi hermano no admiraba realmente nada en este mundo, hasta que llegaste tu, tu fuerza de voluntad, tu firme decisión, él como nunca te rindes, se convirtieron en objeto de mi más profunda admiración, y me hicieron enamorarme de ti, hicieron crecer un remolino de emociones en mi corazón, del cual tu eres el dueño y del que no puedo salir, te convertiste en mi todo, y si llego a perderte, no sé qué locuras podría llegar a cometer-- Acercó sus bocas, depositando y suave y lento beso en los labios contrarios, cerrando los ojos, y disfrutando del ambiente, odiaba las películas románticas, pero seguramente esta escena podría ser parte de alguna-- Yo también te amo, y sé que te amaré eternamente, Hanagaki Takemichi-- Depósito un beso, esta vez en su frente-- Feliz Cumpleaños, Takemitchi

Las lágrimas comenzaron a recorrer las mejillas del más alto, quien se abalanzó sobre el contrario, repitiendo lo mucho lo que lo amaba, y dándole las gracias por todo

~"Aunque también daba las gracias al mundo por haberlo puesto en su camino"~

×-×

--Ah, deje tu regalo en casa-- Ya era de noche, cuando el rubio mostaza se calmo, las estrellas se apreciaban claramente, era una hermosa noche de verano

--Me lo puedes dar mañana, y no era necesario-- Pensaba que con ese día, y sobre todo, sus palabras, era más que suficiente

--Vamos a buscarlo--

--Ya es tarde, no quiero molestar--

--Eso no importa--

-×-×-×-

--¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!-- En el momento en que ambos entraron por la puerta, los confetis cayeron en la cabeza de Takemichi- pues el Sano había retrocedido- y se escucharon las voces de todos sus amigos y varios miembros de Touman, estaban todos reunidos, con un gran cartel que decía "Feliz Cumpleaños Takemichi" una mesa con algunos refrescos, dulces, y un gran pastel.

El ojiazul comenzó a llorar, por segunda vez en el día, sea lo que sea haya hecho bien, agradecía por tener tan buenos amigos y por tener a Mikey a su lado, este había sido definitivamente su mejor cumpleaños, y nunca lo olvidaría.

Cuando soplo las velas, solo deseo poder repetir esto todos los años, con Mikey, y sus amigos, no deseaba nada más, si podía tener eso, se consideraría el hombre más feliz del mundo

^^Bono^^

--Este es tu regalo, Takemitchi-- Mikey lo aparto un poco de los demás, para darle una hoja de papel

--¿ Una receta de Dorayakis?-- De acuerdo, estaba confundido

--Es una receta familia que se pasa de generación en gene--

--Lo saco de internet--Dijo Izana asomando su cabeza por la puerta de la cocina, donde estaban ambos rubios

--¡Izana!-- Haría picadillo a su ¿hermano adoptivo? ¿Cuñado? Ya no sabía, pero lo haría picadillo a patadas

--Es la receta de sus dorayakis favoritos-- Hablo esta vez Emma, asomando su cabeza por debajo de la del peli blanco

--¡¡Emma!!-- Izana era una mala influencia, o lo era Emma una de dos, pero odiaba cuando se ponían de acuerdo para joder sus planes y molestarle

--Lo atesoraré-- El rubio más alto sonrió y abrazo al contrario, venia de Mikey, y eso era suficiente para el

Notes:

Aunque me atrase, quería hacer algo bonito por el cumpleaños de Takemichi.

Ojalá no haya quedado muy OoC, pero pienso que Mikey enamorado (sabiéndolo) sería un poco más abierto y sincero ♡

Espero que les haya gustado ♡