Chapter Text
Taehyung pasó la toalla que se posaba alrededor de su cuello por toda su cara. Limpiando las gotas de sudor que se resbalaban sin cesar. La botella de agua que tomo de una mesa; quedó vacía después de unos segundos.
Tenía un torneo importante la semana próxima, por lo que su entrenamiento era más estricto.
Taehyung es un alfa y luchador de Kickboxing. Desde los dieciséis años se interesó por este deporte, en donde un día cualquiera lo vio por la televisión y a pesar de que no lo práctica de forma profesional, sino solamente por ocio; le gusta mucho participar en torneos informales que se dan en el gimnasio de la universidad en la que asiste o peleando contra otras universidades dentro de Corea.
Ya estaba en su último año de carrera en negocios internacionales, pero desde el primer momento en el que supo que en la universidad practicaban el kickboxing, no dudo en inscribirse.
Exhausto, se dirigió hacia las duchas del gimnasio para tomar una ducha, guardar sus cosas y por consiguiente irse a casa. Se despidió de las pocas personas que aún prevalecían en la universidad antes de marcharse.
Una vez que llegó a su departamento, se tiró en su cama mirando hacia el techo, era viernes por la noche. Recibió un mensaje de su mejor amigo Jimin, invitándolo a un nuevo club que acababa de abrir la semana pasada, pensándolo un rato, aceptó la invitación.
No tardó demasiado en encontrarse con Jimin, quien ya lo estaba esperando en la fila del bar. Con una pequeña sonrisa, Jimin lo saludó.
—Taehyung-ah —gritó Jimin, a medida que éste se acercaba. Taehyung le devolvió el saludó.
—¿Has visto recomendaciones de este lugar? —preguntó Taehyung al llegar. Al ser un bar nuevo, muchas personas venían para probar el lugar, cabe decir que la gente esperando en la fila no era poca, pero como era un lugar nuevo, los dejaban entrar rápidamente.
—Varios de mis compañeros vinieron el día de apertura y dijeron que no estaba nada mal.
—Ya lo veremos entonces. —fue lo último que dijo Taehyung, antes de que les permitieran la entrada al lugar.
Una vez adentro lo que más se podía apreciar es que era un lugar bastante grande, en comparación con otros que solían ser más pequeños, tenía un pasillo al que llevaba a unas habitaciones privadas -explicado esto último por Jimin-, los colores metálicos como el azul y el naranja resaltan más en todo el lugar. Aunque era un lugar grande, la mayoría de los asientos estaban ocupados, por lo que era difícil encontrar uno vacío en el cual sentarse por el momento.
Taehyung y Jimin se rindieron en su búsqueda. Mejor se decidieron por acercarse a la barra del bar, donde ambos se pidieron una cerveza para empezar. La música del lugar resonaba por todas partes y de vez en cuando se metían a bailar.
Algunas personas se les acercaban para invitarlos a bailar, otras les mandaban bebidas o directamente les pagaban el trago, los cuales todos eran rechazados por Jimin, pero Taehyung los aceptaba con gusto.
En algún momento, la música cambió de ambiente, Jimin aprovechó para ir al baño, dejando solo a Taehyung por un rato.
Todo estaba bien, ordenó más bebidas y todo lo anterior se repetía por un rato. Hasta que una risa peculiar logró llegar a sus oídos; al principio no le dio importancia, pero después de escucharla otra vez, volteó a ver si tenía razón, aunque esperaba que así no fuera porque, sino, toda su noche se vería arruinada.
Pero lo que más temía se confirmó, aquella persona estaba de espaldas, pero ese perfil era muy reconocible, al igual que ese cabello color blanco tan característico.
Taehyung lo confirmó, era el inconfundible Jung Hoseok.
Ahí estaba, tan feliz y sonriente, hablando con sus amigos como si fuera lo más gracioso del mundo. Estaban rodeados de algunos omegas que no conocía y otros que sí y al parecer alguien de ese grupo lo reconoció y no dudo en señalarlo, haciendo que Hoseok se voltease a verlo también.
Una sonrisa socarrona se manifestó en aquellos labios, mientras levantaba el vaso de su bebida en señal de "saludo".
Taehyung lo ignoró como siempre lo hacía. No era para menos, ambos eran alfas, se llevaban mal. Aparte de que eran rivales en el gimnasio, ya que, Hoseok, estaba en el mismo club que él en la universidad, pero habría que mencionar que tenía menos tiempo que él, puesto que se cambió de universidad hace un año.
Muchos los nombraron enemigos jurados en el ring, por el hecho de que ambos son muy buenos en lo que hacen.
Cuándo menos lo espero, ya lo tenía enfrente de él, hablándole.
—Mira a quién tengo la dicha de ver por aquí, a nuestro magnífico Kim Taehyung. —saludó Hoseok, con esa característica sonrisa suya.
—¿Qué quieres Jung? —Con un claro tono de fastidio, Taehyung le preguntó.
—¿Acaso no puedo acercarme a un amigo, para hablar?
—Tú y yo no somos amigos. —Con obviedad, Taehyung declaró.
—Entonces, ¿somos más que amigos? —con un tono que resaltaba su coqueteo, le cuestionó.
Taehyung no sabía qué le pasaba a Hoseok últimamente -o solo no quería aceptar el hecho de que Hoseok esté de ese modo con él.
—Escúchame bien porque va a ser la última vez que te lo repito. —Su voz se escuchaba rasposa y sus mejillas estaban teñidas de rosa por la tensión que estaba haciendo para no explotar.— Ya te dije que no me interesas, y mucho menos estar ligado contigo de alguna manera.
—¿Estás muy seguro de eso? —a Hoseok le dieron igual sus palabras, sabía que Taehyung solo se estaba resistiendo.
—Eres un estúpido Jung. —dijo enojado.
Hoseok se acercó hacia el rostro de Taehyung, quien se quedó inmóvil en su lugar. Para después acercarse hacia la oreja del otro alfa y susurrarle: —Eso no me dijiste aquella noche que estuve en tu cama.
Taehyung se puso un poco nervioso, el color rosado se empezó a pronunciar más en sus mejillas, con rapidez lo empujó lejos de él, dándose media vuelta sin decir nada más.
Tratar con Hoseok era un dolor de cabeza para él y más cuando no dejaba ese tema atrás.
Se dirigió al baño para buscar a Jimin, quien tenía tiempo que no regresaba, si no fuera porque alguien lo tomó del brazo, arrastrándolo hacia algún rincón del bar que se encontraba bastante oscuro, tal vez y solo tal vez, lo hubiese encontrado.
Taehyung reaccionó, el olor característico de la persona contraria no daba mucho a la imaginación sobre de quién se trataba. Sentía como el cuerpo contrario se pegaba a él cada vez más, al punto en el que se estaba volviendo un poco sofocante, además de que empezaba a hacer un poco más de calor.
Taehyung reaccionó un poco y volvió a apartar a la persona enfrente de él.
—¿Por qué me seguiste, Hoseok? —cuestionó Taehyung, enojado.
El otro alfa tardó en responder, pero al final lo hizo. No con palabras, sino que empezó a besarlo, tomándolo de forma desprevenida.
Taehyung se quedó asombrado, era un leve toque, ni siquiera era más que eso. Hoseok tomó ambas manos de Taehyung y lo inmovilizo para que no pudiera escapar.
Taehyung no lo entendía, ambos eran alfas, si quisiera, podría quitárselo de encima y apartarlo, pero, ¿por qué siempre se vuelve débil de esta forma?. Pareciera que no tenía fuerzas ni para luchar un poco.
En algún punto, Hoseok, empezó a mover sus labios, despacio. Taehyung quiso resistir en un principio, pero al final cedió. Empezó a devolverle el beso, el cual no subió de tono por algunos segundos.
—Desde aquella vez, no he dejado de pensar en ti... —admitió Hoseok cuando se separó un poco de los labios de Taehyung.
—Acordamos que aquello no pasó. —en un susurro, contestó. A pesar de que la música era lo suficientemente alta, además de que no había nadie a su alrededor, quiso mantenerlo en algo de ellos dos. Nunca se sabía de igual forma.
—Pero lo hizo y sé que tú tampoco has dejado de pensar en aquella vez. Lo sé por cómo reaccionas cada vez que te lo menciono.
—Por el mismo hecho de que cada vez que tienes la oportunidad lo mencionas, es que no he podido olvidarlo —como una excusa, Taehyung le dijo.
No podía admitirlo, nunca lo haría. A veces que se toca ha pensado en ello, cuando ve a Hoseok siempre piensa en ello.
Eso fue hace unas semanas atrás, cuándo ambos se encontraban en una fiesta que organizaron los del club de Kickboxing, de un momento a otro terminó encerrado en uno de los baños siendo besado por Hoseok.
Ambos estaban borrachos esa vez que "eso" pasó. No recuerda ni cómo terminaron enrollándose, solo recordaba las sensaciones, como la tensión acumulada en su cuerpo parecía desaparecer y ser reemplazada por el placer. Porque sí, parece una broma no recordar cómo inició, pero, las sensaciones seguían muy claras, él las recordaba pero no lo quería admitir, ¿qué clase de alfa sería si admitiera que le gustó ser follado por otro alfa?, no puede imaginárselo.
Hoseok soltó una pequeña risa que desvío los pensamientos de Taehyung. Esto hizo que Taehyung enarcara una ceja.
—Comparte el chiste para poder reírme yo también.
—Eres lindo tratando de resistirte —comentó Hoseok, al ver cómo el cuerpo de Taehyung se acercaba más a él.— Tu boca dice una cosa, pero tu cuerpo otra. —le dijo, susurrándole al oído. Taehyung no se había dado cuenta de que estaba demasiado pegado a las caderas de Hoseok, y no era porque este se hubiera acercado a él, por que de hecho, Hoseok, seguía en la misma posición.
—Entonces, ¿qué dices?, ¿quieres hacerlo otra vez? —Hoseok empezó a recorrerle el cuello con la nariz, oliendo el aroma apenas perceptible de Taehyung, tal parecía traer un parche para ocultarlo.
—Si te digo que sí, ¿dejarás de molestarme? —Taehyung trago un poco al decir esto. Solo quería ocultar las ganas que estaban creciendo desde que Hoseok lo besó. No pudiendo creer lo rápido que estaba cediendo, pero tener sexo ahora mismo no le vendría mal, después no tendría tiempo para pensar ni siquiera en esto.
—Por supuesto. —Hoseok le dio una sonrisa convincente cuando se alejó de su cuello para mirarlo, recargándose en la pared un poco.
—Pero que quede claro que será la última vez, después de esto no te vuelvas a acercar a mí, nunca. —demandó Taehyung, tratando de parecer lo más serio posible, pero la sonrisa de Hoseok no desapareció.
—Lo que tú digas.
Ambos se quedaron viendo al otro, parecía una competencia sobre quién podría leer el alma del contrario; hasta que Hoseok habló:
—Sígueme —Hoseok tomó de la muñeca a Taehyung y empezó a dirigirlo a unos pasillos que a simple vista no podrían apreciarse bien.
El camino no fue largo. Nadie podría imaginarse que el club contaba con habitaciones privadas. No eran muchas, perfectas para no llamar la atención.
De hecho, así parecía, ya que, era poca la gente que se encontraba por esos pasillos.
—Espera aquí —pidió Hoseok, en lo que pareció meterse en una habitación de gerencia.
En lo que lo esperaba, Taehyung sacó su celular mandándole un mensaje a Jimin diciéndole que no lo esperara, que estaría ocupado, Jimin sabría a qué se refería con eso. A los pocos segundos recibió una respuesta diciendo que estaba bien, que él estaba en las mismas condiciones y que disfrutara.
Taehyung le respondió de vuelta y de ahí ya no obtuvo respuesta, igual no la necesito porque Hoseok ya se estaba acercando a él con unas llaves.
—Vamos, la habitación es aquella, es de las mejores. —dijo Hoseok, acercándose a una de las habitaciones al final del pasillo.
—¿Cómo sabes eso y cómo conseguiste las llaves, cuándo no hay nadie aquí que pudiera dártelas? —con curiosidad, preguntó.
—El dueño es mi amigo —dijo Hoseok como si nada, abriendo la puerta de la habitación. Taehyung no dijo nada más, guardándose su sorpresa.
Una vez en ella. Hoseok lo volvió a acorralar. Ni siquiera le dio tiempo a Taehyung de poder observarla con detenimiento.
Hoseok lo recargo en la pared mientras mantenía una mano en la boca de Taehyung y la otra en su espalda, agarrando su cuello.
—No te muevas, será mejor para ti —demandó, Hoseok.
Taehyung solo se dejó llevar.
Hoseok empezó a repartir besos en la manzana de adán de Taehyung, lambiéndola en el proceso, después, se deslizó hacia su cuello. Hoseok aún mantenía sus manos en la misma posición. Taehyung empezaba a gemir bajito, contra la mano que tenía en ella.
Su cuello era una parte sensible de su cuerpo.
En el cuarto la música se escuchaba a lo lejos y por eso, Hoseok, podía escuchar perfectamente los dulces sonidos que Taehyung empezaba a pronunciar, bajitos, como en un susurro, temeroso de que alguien más aparte de él los escuchara.
Taehyung no sabía qué era lo que los besos de Hoseok en su cuello le producían, pero no podía detenerse de soltar algunos sonidos. La lengua caliente de Hoseok ya la podía sentir y eso hizo que su cuerpo también. La temperatura corporal empezaba a subir y sus vestimentas a estorbar.
Hoseok en un punto apoyó su pierna en la entrepierna de Taehyung, generando más presión a medida que pasaban los segundos, empezó a moverla con lentitud, hasta el punto en el que el miembro de Taehyung se notaba demasiado en sus pantalones.
Hoseok alejó su pierna de Taehyung, se apoyó contra él para que supiera que con tan solo escucharlo, ya lo tenía excitado.
Fue un roce, uno leve; pero eso les llegó hasta la partícula más lejana de su cuerpo.
Hoseok seguía lamiendo el cuello de Taehyung, ya parecía su lugar preferido. Taehyung cada vez iba dejando un poco más de rastros de baba en la mano de Hoseok, a quien no parecía importarle en lo más mínimo.
Tiempo después, las manos de Hoseok empezaron a recorrerle la espalda, ambas manos habían abandonado su lugar original y estaban tanteando el terreno.
Taehyung se encontró con los ojos de Hoseok cuando sus manos pasaron por su cadera, casi tocaban su trasero, pero no lo hicieron, en cambio; se encaminaron hacia adelante de su pantalón tocando el botón con suavidad.
En los ojos de Hoseok veía la petición para poder desabrocharlo y él con un asentimiento no pudo esperar.
Seguían en aquella misma pared, ahora con los pantalones abiertos, cuando Taehyung menos acordó, ya tenía el miembro de Hoseok haciendo fricción con el de él. No supo en qué momento pasó todo tan rápido, se sentía demasiado bien teniendo algo haciéndole fricción a su pene erecto.
Hoseok guiaba los movimientos con su mano haciéndolo muy bien, no sabía por qué, pero las manos de Hoseok eran muy suaves y sus dedos largos, lo que lo hacían sentir bien contra su piel.
—Oh, mierda... —gimió Taehyung, cuando Hoseok aceleró el movimiento de su mano. Taehyung se mordió el labio un poco y apoyó su cabeza con levedad en la pared.
—¿Te gusta? —preguntó Hoseok, no apartando su mirada de los gestos que el guapo rostro de Taehyung dibujaba. Era más que obvio que lo estaba disfrutando, pero él quería escucharlo decir por su propia boca.
Taehyung, en cambio, le regalo otro sonido obsceno. —Estoy a punto... maldita sea... —Acomodó su cabeza, mientras la corriente eléctrica en su cuerpo crecía y crecía.
No había querido voltear a ver hacia donde el acto se producía; no quería prestarle tanta atención a cómo se veía la fricción de sus penes juntos. Se lo imaginaba, claro que sí, pero le aterraba la sola idea de que le gustara la vista, de las manos de Hoseok en él, de la cara de disfrute que debe de tener en este mismo momento.
Taehyung perdió su fuerza por un momento. Su frente ahora se apoyaba en el hombro de Hoseok con levedad. Eso hizo que pudiera ver sus miembros juntos con claridad, ambos encajaban de alguna manera extraña ante la fricción. El líquido preseminal estaba haciéndose presente cada vez más.
De las dos puntas rosadas, salía y salía la viscosidad a medida que la mano de Hoseok subía y bajaba. En una ocasión sintió como empezaban a hacerse irregulares los movimientos de la mano de Hoseok.
Hasta ahora no había sido partícipe en masturbarlos, pero con una creciente urgencia en correrse, se estaba desesperando. Tomó aire, acercó su mano hasta los dos miembros y empezó lento a acariciarlos.
La sensación de como era tocar el suyo ya la conocía, pero el tocar el de Hoseok era distinto.
—¿Desesperado? —con provocación en su tono, Hoseok dijo. Ocultó su sorpresa por la iniciativa de Taehyung. De todas formas, no es como si él estuviera en mejores condiciones. Desde que Taehyung empezó a respirarle en la nuca, Hoseok no pudo aguantar más.
—Cállate y sigue. —No lo volteó a ver ni un poco porque sabía la sonrisa socarrona que tendría en su rostro si lo hacía.
Hoseok solo negó para sí mismo, su cabeza no tenía una manera ingeniosa para contestar de todas maneras, no cuando estaba tan cerca de su culminación.
Sus manos chocaban de vez en cuando. El placer comenzó a aumentar por la sobreestimulación aún más.
En algún momento el parche que traía Taehyung para canalizar su aroma se tiró; sus feromonas lo estaban delatando en estos momentos. Fue como una explosión, Taehyung no se dio cuenta de que Hoseok también traía uno consigo, hasta que por alguna razón el cuarto se llenó de varios aromas diferentes, no los pudo distinguir todos enseguida.
La mente de ambos se nubló por unos momentos.
Cuando ambos llegaron, Hoseok tomó del pelo a Taehyung y lo empujó de su hombro para que pudiera verlo, no le dio tiempo a reaccionar, simplemente lo beso con fuerza, alargando sus espasmos por su venida.
No lo había hecho, el besarlo hasta en ese momento. Se había contenido, pero no podía resistirlo más, desde que olió el aroma de Taehyung más profundamente, su mente se perdió. Los labios chocaron con fuerza por el empuje que Hoseok le dio.
Taehyung gimió sin querer. Sentía que Hoseok le devoraba el alma y su cabeza empezó a dar vueltas sin querer. Tenía que admitirlo, no había sido besado de esa manera nunca.
Estaba perdido. Sintió otro tirón en su pelvis a pesar de que acababa de correrse, su nudo no se había bajado del todo, sus piernas perdían fuerza, si no fuera porque Hoseok lo sostenía de alguna manera, ya hubiera caído al suelo sin esperanza.
Era tanta su revuelta en su cabeza, que no se dio cuenta de que Hoseok ya los había guiado hacia la cama del cuarto, todo se sentía raro, ni siquiera supo en qué momento camino; los labios de Hoseok no abandonaron los suyos en ningún instante.
Hoseok se apoyó encima de él, juntando sus caderas una vez más, sus penes estaban descubiertos, la fricción se sintió una vez más.
A Taehyung le empezó a faltar el aire.
El primero en separarse fue él, su cabeza le daba vueltas, más porque en lo que llenaba sus pulmones de aire, Hoseok siguió besándole el cuello y a restregarse contra él.
Toda la ropa le estorbaba desde hace tiempo, pero Hoseok siempre hacía algo para sacarle ese pensamiento. Tal parece que esta vez ambos se pusieron en sintonía, ya que Hoseok detuvo sus movimientos, miro fijamente a Taehyung, después a sus pantalones a medio caerse.
Con un acuerdo, Hoseok se levantó un poco para sacarse las botas que traía junto con el pantalón y su bóxer; quedando desnudo completamente de la parte de abajo. Ayudó a Taehyung a hacer lo mismo, ahora ambos estaban en las mismas condiciones.
Hoseok empezó a darle besos por todo el cuello de Taehyung otra vez. Tomó uno de los pezones del alfa en su boca, empezando a lamerlo con delicadeza.
Era la primera vez que a Taehyung le hacían ese tipo de cosas. Sentía toda la lengua ahora en su otro pezón, el anterior quedó todo mojado, eso lo excito más de solo pensarlo. Hoseok descendió cada vez más, repartiendo caricias con sus labios por el abdomen trabajado de Taehyung.
No fue un proceso rápido. Hoseok se tomó su tiempo para detallar cada detalle de la piel de Taehyung, sentirla, saborearla, recordarla.
Ya estaba en el bajo vientre de Taehyung. Hoseok sin pensarlo, empezó a dar pequeños besos al pene de Taehyung.
Taehyung saltó un poco por eso. Era extraño, Hoseok le estaba chupando el pene ahora mismo con más avidez.
—¿Qué h-haces? —preguntó Taehyung ante la sensación de la lengua de Hoseok sobre su miembro.
—Shh... —calló Hoseok, no separándose de su trabajo.— Solo déjame hacerlo.
No era la primera vez que lo masturbaban de esa forma, solo, por algún motivo, lo sentía diferente porque era Hoseok el que lo estaba haciendo ahora mismo.
Taehyung sintió venir su segundo orgasmo. Así de rápido se estaba viniendo por segunda vez al tener la boca de Hoseok en su pene. Por más que intentaba tapar sus obscenos sonidos, no podía. Veía de vez en cuando como la cabellera de Hoseok se ocultaba entre sus piernas y su pene en la boca del otro alfa, eso solo lo hacía querer más de esto.
Tenía que reconocer que Hoseok hacía un buen trabajo, o no sabía si solo era por su calentura del momento.
Su nudo empezó a dolerle un poco, apenas se estaba deshaciendo, cuando se formó de nuevo. Estuvo reteniendo su orgasmo lo más que pudo, hasta que ya no aguanto más. Con un gemido para nada disimulado; se vino en la boca de Hoseok.
Su pecho subía y bajaba a una velocidad arrítmica, su corazón latía muy fuerte y el sudor empezaba a pegarle los cabellos en la cara.
Taehyung tenía su cabeza bien apoyada en la almohada. Por extraño que pareciera ninguna vergüenza pasó por sus cabezas, con tranquilidad, Hoseok regresó a su posición anterior.
Hoseok apoyó su cuerpo desnudo en el de Taehyung, sus ojos estaban fijos en él. Empezó a moverse una vez más encima de él, a medida que Hoseok creaba su vaivén encima de Taehyung, éste abría sus piernas por inercia e hizo que el miembro de Hoseok rozara esa zona.
—¿Puedo...? —preguntó Hoseok, Taehyung asintió, qué más daba, eso no sería lo único que tendría adentro de todas formas.
A pesar de que no hablaron en ningún momento de los roles, era más que obvio quién sería el de abajo. Por una extraña razón, eso no le importó en lo absoluto a Taehyung.
Hoseok empezó a meter un dedo con lentitud, un dedo que se sentía frío y pegajoso, en realidad no supo en qué momento Hoseok sacó un lubricante de algún lugar desconocido. Taehyung se sintió raro, no sabía si esto pasó en la anterior vez porque no lo recordaba pero, ahora era todo otro sentir.
—¿Duele? —le preguntó Hoseok sin mover su dedo mientras le acariciaba su abdomen con su mano libre, eso distrajo un poco a Taehyung de la intromisión.
—No... puedes seguir. —dijo Taehyung con su voz grave, en un susurro.
—M-muy bien.
Una pequeña picazón se sintió dentro de él a medida que Hoseok metía otro dedo con lubricante. Hoseok hacía movimientos lentos alrededor de él y le preguntaba de vez en cuando si se sentía bien.
Hasta el momento no era nada extraordinario, solo sentía un cosquilleo en su interior junto a como los dedos de Hoseok trazaban su interior. No fue hasta que Hoseok añadió un tercero que Taehyung sintió una corriente crecer en su dentro suyo.
Hoseok había tocado su próstata ahora que se movía más rápido. Taehyung no pudo hacer más que soltar unos gemidos que le hicieron saber a Hoseok que le dio a su objetivo.
Así estuvieron por unos minutos o tal vez menos. Hasta que Taehyung sintió casi venirse, le pidió a Hoseok que parara y este lo hizo sin dudarlo.
—E-espera un momento —pidió Taehyung mientras regulaba su respiración, apenas dándose cuenta de lo fuerte que estaba sosteniendo la sábana, la soltó con lentitud.
—¿Estás bien? —le preguntó Hoseok con un poco de confusión.
—Sí, no es nada. —Taehyung no se atrevería a decirle que casi se viene una tercera vez, esperando a que se le pasara un poco las ganas de correrse.
Hoseok asintió, retiró sus dedos del interior de Taehyung y empezó a acomodarse mejor entre sus piernas.
—Voy a entrar —Hoseok avisó, mientras tomó una bocanada de aire ansioso.
Taehyung no dijo nada, Hoseok tomó ese silencio como una aceptación, a eso habían venido, ¿no?.
Hoseok se alineó, la punta de su pene ejerció una leve presión en la entrada de Taehyung, quien al sentirlo empezó a morder sus labios.
Hoseok lo notó y dijo: —Intenta respirar hondo cada vez que sientas que entro un poco más, para que puedas relajarte.
—Lo haré —respondió Taehyung, aceptando su sugerencia.
Hoseok lo intentó una vez más, Taehyung aún seguía un poco estrecho pero no tanto. Hoseok logró meter algunos centímetros de su miembro y Taehyung intentó respirar hondo como Hoseok le sugirió.
La presión que Taehyung sentía no era la misma a los dedos del otro alfa. Era diferente, pero no dolía más que lo anterior, por fortuna. El miembro de Hoseok lo podía sentir por todas partes, como una invasión, una gruesa si pudiera describirlo.
Hoseok empezó a tocar el cabello de Taehyung un poco para relajarlo aún más y pareció funcionar porque se sentía menos apretado a medida que entraba en él. Cuando menos acordaron, Hoseok ya estaba, en su totalidad, en el interior de Taehyung.
Hoseok espero unos segundos más para que Taehyung se acostumbrara, mientras seguía tocando su cabello.
—Puedes moverte. —dijo Taehyung sintiéndose listo.
Hoseok no espero más y empezó a salir con lentitud primero. Taehyung tenía la cabeza hacia atrás y sus brazos cubrían su rostro.
No mentía, se sentía muy sobre-estimulado ahora mismo. No sabía en dónde estaba su cabeza, solo aceptaba todo lo que Hoseok le hacía, no protestaba ni se quejaba. El vaivén de Hoseok empezó a tomar un ritmo más rápido pero no demasiado, aunque si se sentía la diferencia del principio.
Taehyung, sin ver en lo más mínimo, sentía como su interior era abierto sin parar. El miembro de Hoseok dentro de él era una cosa que no podía explicar en sensaciones; su cuerpo lo aceptaba cada vez mejor que incluso empezaba a sentir esa característica corriente eléctrica.
Empezó a gimotear más fuerte a medida que Hoseok embestía una y otra vez.
Hoseok en cambio, al escuchar esto, se dio cuenta de como Taehyung estaba, detuvo sus movimientos para acomodarse mejor y retirar los brazos de Taehyung que cubrían su rostro.
El rostro de Taehyung estaba rojo, tenía sus ojos cerrados además, pero al sentir que Hoseok no se movía, los abrió.
Sus ojos se encontraron. Hoseok solo quiso arruinarlo aún más y otro poco, de todas las maneras posibles.
Fantaseaba con tener a Taehyung así, con los ojos llorosos, sus labios rojos de tanto besarlo, eso hizo. Tomó la barbilla de Taehyung e hizo que lo mirara incluso más fijo. Hoseok acercó su rostro y empezó a besarlo con desesperación.
Agarró las manos de Taehyung entre las suyas y las entrelazó extendiéndolas hacia arriba para después empezar a moverse de nuevo ahora en esa posición.
Las piernas de Taehyung seguían abiertas, mucho de hecho. Hoseok se ayudaba de su agarre en la manos para tomar fuerza en su vaivén.
Cambiaron de posición después de un tiempo. Hoseok liberó las manos de Taehyung, al igual que sus labios magullados ahora.
—¿P-puedes voltearte? —le preguntó Hoseok a Taehyung con una voz ronca que no había escuchado antes. Sintió como se le paró sin su permiso, aunque eso era algo que no le diría nunca a Hoseok.
Taehyung se dio una idea y sin protestar se volteó y cuando intentó levantarse en sus rodillas, estas flaquearon por un momento.
Las sentía como gelatina y le hormigueaba por toda esa zona. Eso hizo que Taehyung cayera a la cama sin perdón.
Hoseok se río sin disimularlo ni un poco.
—¿De qué te ríes? —preguntó Taehyung un poco con enfado, esto no era algo para reírse.
—Nada, solo me encanta ver como te tengo en estos momentos que ni siquiera puedes apoyarte bien en la cama, déjame ayudarte. —admitió con ese tono de voz que irritaba al otro alfa, pasó una mano por el abdomen de Taehyung a medida que se pegaba más a este.
Con la ayuda de Hoseok; Taehyung, pudo apoyarse mejor con sus rodillas, además le ayudó a poner su trasero en la altura exacta para que pudiera penetrarlo mejor.
Hoseok con la otra mano empezó a acariciarle sus nalgas, también a observar como el ano de Taehyung aún seguía un poco abierto por la intromisión anterior.
Hoseok solo se imaginaba correrse adentro de él, que su semen escurriera por los muslos de Taehyung sin compasión.
Eso solo lo calentó una vez más y empezó a alinearse de nuevo. Sin ningún aviso, empezó a hacerlo.
Taehyung dejó escapar un suspiro silencioso, su cuerpo se sentía de nuevo con la necesidad de correrse.
—Amo, amo estar dentro de ti. —confesó Hoseok una vez que estuvo adentro de Taehyung de nuevo.
—Cállate y muévete para que terminemos con esto rápido. —le dijo Taehyung, pero la verdad es que estaba un poco desesperado por sentirlo dentro y que no hubiera esa fricción que le hacía sentir cosas.
—Alguien está desesperado... —se burló Hoseok, dándole una pequeña embestida que hizo que Taehyung gimiera. Esta vez Hoseok lo escuchó.
—Deja de jugar o te juró que te dejó aquí mism~ —Hoseok no lo dejó terminar, puesto que tomó sus mejillas con una mano y las apretó para después besarlo con ganas, siempre le tenía ganas. Con eso, movió sus caderas iniciando con sus movimientos, así se mantuvo por un tiempo hasta que se separó, lo único que Taehyung pudo hacer fue dejar caer su pecho a la cama, esconder su rostro en la sábana para obtener aire en sus pulmones.
Hoseok empezó a acelerar sus embestidas. Taehyung ya no sabía qué hacer con sus manos. Las ponía en la cama, sobre su cabeza, en la almohada, en todas partes pero ninguna le daba el suficiente apoyo para no sentir que se caía.
Su cara seguía enterrada en la sábana a medida que Hoseok seguía entrando y saliendo con fervor.
Hace mucho que Hoseok había tocado ese punto que hacía a sus piernas flaquear mientras seguía el acto, cada vez era más la desesperación qué le daba al estar sintiendo ese estimular sin parar.
Nunca había sentido nada igual y le estaba gustando tanto, que se empezó a asustar. Las sensaciones que recordaba de su primera vez no se comparaban con estas.
De pronto, sintió como el miembro de Hoseok se empezaba a agrandar un poco más con el tiempo, él sabía lo que significaba, seguía siendo un alfa, tomarlo ya sería demasiado para él.
—Te estás haciendo más grande, estúpido. —Le reclamó Taehyung a Hoseok como pudo y apenas se dio cuenta de lo aguda que estaba su voz -incluso más de lo que ya era-, estuvo gimiendo todo este tiempo, era lógico, pero apenas caía en la cuenta de cuán afectadas estaban sus cuerdas vocales.
Hoseok no paro ante esto, en cambio, tomó ambas manos de Taehyung; juntándolas enfrente para después sujetarlas contra las suyas, haciendo que la cadera de Taehyung se arqueara un poco más. Aunque Taehyung no lo quisiera escuchar, Hoseok pensó para sí mismo que éste tenía una de las curvas más perfectas que hubo visto antes.
—Yo sé que puedes tomarlo —le contestó Hoseok, en su lugar, mientras él también sentía como las paredes de Taehyung se hacían un poco más estrechas en cada embestida que daba.
—No seas idiota, no soy un omega-a —Taehyung fue callado cuando Hoseok le jalo el cabello y eso hizo que se levantará un poco del lugar en donde estaba.
Hoseok lo besó para callarlo, con una rodilla ahora apoyada en la cama y la otra levantada para poder llegar hasta el rostro de Taehyung con facilidad. No dejó de moverse en ningún momento, ya sentía que iba a llegar en cualquier momento, a pesar de eso, no podía dejar de desear estar dentro de Taehyung, incluso cuando ya lo estaba.
Hoseok le empezó a morder los labios con un poco de enojo. Los besaba, los chupaba y después lo volvía a besar.
No tenía suficiente, esto no era suficiente.
De mala gana se separó de los labios de Taehyung. Se concentró en la sensación de la calidez del interior de Taehyung, de como éste ya estaba amoldado a su pene, del sonido que hacía al entrar y salir; Taehyung no entendía que esto era mejor de lo que probó antes, el culo de un omega no se comparaba con el suyo ahora que lo estaba probando de nuevo.
Todos esos pensamientos fantasiosos le estaban haciendo pasar factura, su orgasmo se acercaba.
—H-hoseok... —la voz de Taehyung lo sacó de sus pensamientos, pequeñas lágrimas empezaron a escurrir por los ojos de Taehyung. En ese momento se dio cuenta de que aún jalaba del cabello de Taehyung, lo soltó despacio, con un jadeo, intentó hablar, seguro:
—No necesitó que lo seas —fue lo que dijo por último, antes de correrse en el interior de Taehyung, sin dejar de moverse aún, quería prolongarlo lo más que pudiera.
Taehyung empezó a sentir lo pegajoso del semen, lo caliente de este, el nudo de Hoseok que expandió todo su interior, por alguna razón, eso hizo que su placer se extendiera hasta que las orejas le chillaran. Sin previo aviso, se corrió de la misma manera, por tercera vez en la noche.
—Oh mierda... —muy apenas Taehyung pronunció esas palabras.
El cuerpo de Taehyung se crispó, intentando regular su respiración. Todo le daba vueltas, no podía describir el tipo de orgasmo que tuvo en este momento.
Hoseok se había detenido ya, ahora lo que hacía era repartirle besos por toda la espalda. Podía sentir su respiración caliente, todavía estaba sensible, tres orgasmos eran demasiados, agregándole que aún tenía el miembro de Hoseok adentro, casi imaginaba terminar viniéndose de nuevo.
—Amo como ambos ya hemos terminado, pero tus piernas siguen moviéndose. —Habló Hoseok, Taehyung odio no poder darle la cara ahora mismo; no de una manera literal, porque en efecto no podía darle la cara, si no, ya le estuviera quitando ese tono burlón.
—No te pregunté. —le contestó de manera efusiva, ¿a caso le encontró tono de que quería saberlo? ¿No verdad?
Hoseok no le hizo caso, sin embargo dijo:— Se siente bien, ¿no es así?, si te gustó, lo sé, tu cuerpo está dando todas las señales, aunque trates de negarlo, podríamos hacerlo otra vez.— Hoseok empezó a acariciarle sus muslos de nuevo. Taehyung, como pudo, le dio un codazo para que se detuviera.
Hoseok gimió por el impacto, Taehyung sonrió, "eso se sintió muy bien", pensó para sí mismo, más no lo dijo, por otro lado, él tenía muy en claro que esa sería la última vez.
—Te dije que no habría una próxima vez. —Taehyung intentó moverse, que error el suyo. Estaba tan arruinado. Sus piernas no le respondían y lo único que podía hacer, era quedarse en esa posición, con la esperanza de encontrar un poco de mínima fuerza para acomodarse. Todo le hormigueaba, casi le dolía como si hubiera corrido por una semana sin detenerse y su garganta se sentía seca, pidiendo por agua.
—No trates de sacarlo, o no querrás terminar caminando "divertido" por toda una semana, ¿no es así?
—Eres un idiota Jung, mejor apura a tu amiguito a que termine de bajarse rápido para poder irme. —con irritación, pronunció. Hoseok ya se había acomodado atrás de él, ahora sentía su respiración atrás de su nuca.—Recuérdame por qué hicimos esto, no me agradas, no te agrado. ¿Cómo dejamos que esto pasará, de nuevo?
¿Cómo dejó él que esto pasará de nuevo?
—Solo relájate un poco Taehyung, fue solo sexo, lo disfrutaste y está bien, no te comas la cabeza por esto, mañana podrás seguir odiándome todo lo que quieras, yo haré lo mismo si eso te preocupa.
—Bien. —fue lo último que dijo Taehyung, pasó un tiempo, sus ojos se sentían pesados. Para cuando el nudo de Hoseok bajo, Taehyung ya se encontraba dormido. Hoseok se retiró con lentitud del interior de Taehyung, quien ni siquiera lo sintió.
Hoseok suspiró, dándose cuenta hace mucho que la respiración de Taehyung se tornó más tranquila con el pasar del tiempo. Ahora que lo podía observar mejor, vio el estado de como Taehyung quedó. Taehyung era guapo, siempre lo supo, lo era aun más cuando no habría la boca.
Lo observaba una vez, después otra, no podía quitar su mirada de él. Esperaba que con esta noche se le quitaran sus ganas de querérselo follar en todas partes dónde lo veía o se lo encontraba. Estuvo fantaseando con eso todo este tiempo; estaba seguro de que una vez que obtuviera esto que buscaba, sería suficiente.
Pero no lo era. Él sabía muy bien que no lo era, desde que lo besó de nuevo, se tiró a un vacío sin fondo.
Hoseok volvió en sí, tomó la decisión de que se iría primero, aunque no era tan malo como para abandonar a Taehyung ahí. Aprovechando esa oportunidad, mejor se acurrucó solo un poco más en Taehyung oliendo su aroma con detenimiento, se perdió en él una vez más como lo estuvo haciendo en toda noche, después, cerró los ojos, durmiéndose en el transcurso.
A la mañana siguiente Hoseok ya no se encontraba en aquella habitación. Taehyung lo agradeció de alguna forma, así se ahorraban de cosas. Prestando más atención, Hoseok, le dejó una nota en su ropa, la cual estaba doblada en la cama.
Taehyung extrañado la tomó, empezó a leerla. Solo decía que podía salir por la puerta de emergencia, y esta daba a un lado del bar que no se veía por fuera, así nadie sabría que salió de ahí, además de su número telefónico.
Taehyung rodó los ojos al ver eso último, Hoseok no sabía lo que era una cogida de una noche, aunque en realidad era la segunda, pero a nadie le importa esto.
De igual manera, comenzó a vestirse, guardando el papel en un bolsillo de su pantalón, queriendo salir lo más rápido de ahí. Mientras lo hacía, notó otro aroma en sus prendas, era obvio que era de Hoseok, no le había prestado atención al aroma de éste porque estaba concentrado en otras cosas en su cabeza. Lo admitía, Hoseok tenía un aroma particular, si fuera otra persona, podría caer solo por esto, pero como no lo era...
No le tomó demasiado desaparecer del bar. Ahora estaba recostado en las suaves sábanas de su hogar después de haber tomado una ducha (que le tomó tiempo estar en ella, ya que quería limpiar muy bien cualquier rastro de lo que pasó esa noche) o eso se decía así mismo.
Por otra parte, no podía dejar de ver la nota que Hoseok le dejó en anterioridad, pensando en si debería guardar su número o no.
Antes de que lo hiciera, un mensaje le llegó de un número desconocido y por sus palabras supo muy bien de quien se trataba, aunque corroboró el número con el de la nota, siendo el mismo.
Daba igual si quería guardarlo o no, Hoseok de todas formas consiguió su número.
¿Realmente esa había sido la última vez?
