Chapter Text
Las puertas se abrieron.
Rojo, blanco y dorado inundaron su visión, todo era tan parecido... suspiro, hubo un sabor amargo en su boca.
Xie Lian había llegado a su destino luego de un largo, largo viaje desde otro continente. Sus sirvientes llevaron su equipaje al interior de aquella glamurosa mansión, de aquella glamurosa fría y solitaria mansión.
Siendo un hombre que creció con todo tipo de lujos estaba realmente acostumbrado a esta clase de construcciones exquisitas, debía admitirlo; este lugar era hermoso, solitario pero hermoso.
Todo fue hecho minuciosamente, él lo puso observar; Desde los adornos de oro que decoraban las paredes, las pinturas en el techo, las estatuas cuidadosamente posicionadas y esculpidas con precisión y detalle, el piso estaba cubierto por el medio por una alfombra carmesí que capturaba la atención apenas entraban, sí, todo era muy similar a su hogar.
Más no lo era.
Xie Lian era el primer y único hijo de una pareja de comerciantes importantes, la mayoría de embarcaciones o encargos llegaban sus logos en las cargas, el emblema de la familia XianLe era conocido por cada rincón del mundo pues años de legado habían convertido a esa familia en una de las más importantes a nivel comercial y últimamente político, ellos se enorgullecían de sus logros alzando su nombre por lo alto a lo largo de las generaciones hasta llegar aquí, hasta él; el último de los suyos con vida.
Negó con la cabeza, no era momento para deprimirse cuando acababa de llagar a su nueva residencia y mucho menos cuando sus empleados seguían ahí encargándose de la mudanza. Bien, haría un recorrido por mientras.
.
.
.
Este lugar era realmente grande, el sol casi se ocultaba y algunos sirvientes ya se encontraban prendiendo las velas para alumbrar la noche. Había llegado alrededor del medio día y aún no había recorrido todo el lugar esto era algo impresionante, cada vez que creía haber terminado veía más salones y habitaciones, cada uno más glamuroso que el otro y encajando perfectamente con la decoración del lugar. Esta nueva residencia suya era digna de un nombre, se preguntaba como su madre dio con ella.
Según sabía: el anterior dueño desapareció aproximadamente hace siete años y nadie nunca dio con su paradero, muchos sugirieron que murió y su cuerpo se perdió y otros simplemente alegaban que se había cansado de ese lugar y se fue sin avisarle a nadie, sea lo que sea, su madre había comprado el lugar hace cinco años pues según ella sería un buen lugar para que Xie Lian durante sus viajes a Europa, lastimosamente nunca había tenido la oportunidad de conocerla hasta ahora.
Todo esto era una ruta de escape de su propia situación, estar en su propia casa dolía luego de que sus padres murieran hace apenas un año, por lo que decidió a dejar todo aquello que le recordara ese incidente atrás, y en el proceso termino mudándose de Asía a Europa con la esperanza de jamás volver a pisar ese continente. Se prometió a si mismo que jamás volvería, podría vivir una vida tranquila aquí; apartado de cualquier cosa que le recuerde su tragedia, por el resto de su vida.
Mientras recorría los "últimos" rincones de la casa se sumergía más y más e sus pensamientos, lo suficiente como para no notar la presencia de una segunda persona, esto hasta que choco con él.
"Lo siento.." Dijo Xie Lian mientras se estabilizaba, cuando alzo la vista no puso evitar sorprenderse un poco ¿Cuándo habían contratado a alguien así? Vestía un sencillo pero elegante conjunto similar al suyo, la única diferencia era que este poseía consigo una camisa carmesí, su cabello era lo suficientemente largo como para estar recogido perezosamente en una trenza torcida, llevaba varios accesorios y aretes, pero además de la gran diferencia de altura y esta extravagante forma de vestir, lo que más distrajo a Xie Lian fue su cara.
Dios su rostro.
Él creció rodeado de bellezas sin precedentes y era alguien que sabía reconocer un buen rostro pero este era demasiado, reamente era demasiado, no había palabra que le hiciera justicia a esta clase de aspecto, era guapo, muy guapo, ese pico de viuda que ocultaba su ojo le daba un toque misterioso y coqueto, muy coqueto.
Xie Lian pudo sentir como su rostro empezaba a calentarse, en serio ¡¿Cuando contrato a alguien así?!
"Lo siento, no sabía que había personal en esta parte de la casa... eso es muy rápido" Ahora fue turno del otro hombre de verlo confundido.
"¿Disculpa? ¿Personal?" Dijo, y su voz no podía ser más profunda y hermosa, el sonrojo de Xie Lian solo se intensificó un poco más.
"¿No eres del personal? Entonces... ¿Uno de los cocineros? Gracias pero le había pedido a Feng Xin que no contratara a ninguno" Y realmente lo hizo, vino aquí para vivir solo, sus sirvientes sol estaban ayudando en la mudanza pero cuando terminaran se irían, Xie Lian no tenía idea de cómo mantener limpia o funcional una mansión de este tamaño pero se las arreglaría.
El hombre vestido de rojo puso una expresión indignada mientras veía al castaño, era el tipo de mirada que solo las personas de clase alta poseían, Xie Lian la entendía, nunca le gusto ver a los demás por el hombro sino como a un igual, pero sabía que si alguien de su personal lo veía así era una clara falta de respeto por lo que frunció el ceño mientras señalaba la puerta. "Puedes retirarte, no necesito su servicio, gracias"
"Creo que este joven amo se a confundido, ¿Por qué me iría de mi propia residencia?" Bien, eso explicaba un poco y nuevas preguntas.
"Ah... ¿Podemos platicar un poco sobre esto?"
Xie Lian y el hombre misterioso hablaron durante horas sobre lo que estaba pasando, y para hacer un resumen de todo lo ocurrido se podía decir que:
La madre de Xie Lian efectivamente compro era residencia por qué según los vendedores "No estaba habitada desde hace años" ignorando por completo que su dueño aún residía ahí, y este hombre al ser quién la mando a construir era su dueño también, al final tanto Xie Lian como el hombre de rojo eran dueños legítimos de aquel lugar y ninguno de los dos estaba dispuesto a irse por lo que optaron por la solución más pacífica.
Ambos vivirían ahí.
"Disculpe por mi reacción anterior, realmente creí que uno de mis empleados estaba siendo irrespetuoso, no sabía se trataba de un noble" Dijo aquel hombre sereno, sus palabras se escuchaban verdaderas y eso era todo lo que necesitaba Xie Lian para aceptar sus disculpas.
"Yo también lo lamento mucho, no sabía que este lugar ya tenía dueño de haberlo sabido no me habría mudado tan descaradamente" Xie Lian suspiro, al menos ambos supieron comprender la situación rápidamente. "Por cierto... ya que compartiremos techo y conviviremos juntos, creo que sería buena idea presentarnos."
"Gege tiene toda la razón, este humilde es conocido como Hua Cheng, pero Gege puede llamarme San Lang", dijo Hua Cheng con una sonrisa, un tanto coqueta mientras extendía la mano hacía Xie Lian.
Era un bonito nombre le quedaba a su dueño, pensó Xie Lian pero luego eso quedo de lado cuando presto más atención al acento, el nombre y la forma tan cercana de referirse a él. "¿San Lang es asiático...?" temía que este reconociera su patética desgracia.
"Soy del Sur de China, pero hace muchos años que no he ido y la verdad no tengo interés en volver a ese lugar. Pero Gege, creo que es de mala educación preguntar un nombre sin dar el suyo primero"
Xie Lian dio un pequeño salto reaccionando ante su propia falta de educación y que había dejado al otro con la mano extendida, Hua Cheng no parecía ofendido, pero Xie Lian no quería parecer un engreído por lo que río nervioso antes de volver hablar. "Lo siento, lo siento, no fue mi intención, mi nombre es Xie Lian"
Y finalmente le dio la mano, pero el nerviosismo de Xie Lian creció más junto a su sonrojo cuando Hua Cheng hizo una pequeña reverencia y seguido de esto beso el dorso de su mano, este hombre haría que el cerebro de Xie Lian dejara de funcionar, tímido solo se atrevió a ver en silencio hasta que Hua Cheng volvió a enderezare y a mientras una sonrisa demasiado descarada.
▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂
Hua Cheng era una persona agradable con la cual Xie Lian le gustaba pasar tiempo, luego de que sus empleados terminaran la mudanza y que todos se marcharan dejando al par solos las cosas se volvieron pacíficas, y por primera vez desde aquel incidente, Xie Lian se sentía en casa, con Hua Cheng a su lado para no sentir el frío de esta mansión.
Él era bueno hablando y escuchando, nunca se quedaban sin temas de conversación y Xie Lian apreciaba esto enormemente pues nunca se sintieron incómodos con la presencia del otro incluso en esos momentos de silencio era reconfortante. Había pasado solamente un mes desde que se conocieron, en ese mes Hua Cheng siempre se mostro servicial y paciente con Xie Lian, una de las cosas que este noto también es que no importaba que su habitación y la de Hua Cheng estuvieran a varios metros de distancia, Hua Cheng siempre parecía estar cerca, cada que amanecía tocaba su puerta con aromas distintos proporcionados por el desayuno que le llevaba hasta la habitación; por más que Xie Lian insistió que esto no era necesario, él no dejaba de traerlo y así era con lo demás, el almuerzo y la cena estaban a cargo de Hua Cheng y Xie Lian cada vez se deleitaba más con comida tan deliciosa que era capaz de ponerlo sentimental.
Solamente habían pasado tres meses, pero ese tiempo fue suficiente para que el corazón de Xie Lian se volviera cálido cada que veía a Hua Cheng, un mes fue suficiente para amar a este hombre.
Xie Lian estaba parado al frente de un enorme jardín que se extendía por varios kilómetros a lo largo del patio, el día de hoy Hua Cheng prometió darle un recorrido por este. "Gege"
Y ahí estaba, parado atrás de Xie Lian con esa suave sonrisa que enamoraba a Xie Lian cada vez más. "San Lang, debo alabar las habilidades de San Lang, su jardín es hermoso"
"Lamento no estar de acuerdo con Gege"
"¿Por qué?"
"Por que Gege es mucho más hermoso que mi jardín"
Y así todo el rostro de Xie Lian se torno de un carmín intenso, aún no estaba acostumbrado a el coqueteo descarado de Hua Cheng. "¡San Lang no es justo!"
"Tiene razón, no es justo, mis flores deben estar muy deprimidas ante la belleza de Gege" Al ver como Xie Lian desviaba la mirada nervioso Hua Cheng soltó una suave carcajada, lindo penso. Dejando de lado las bromas, Hua Cheng se adelanto un poco e hizo una ligera reverencia mientras extendía la mano en dirección a Xie Lian, era una invitación a que la tomara. "¿Su Alteza permitiría que este humilde servidor le mostrara sus flores?"
Aún sonrojado Xie Lian no pudo evitar suspirar para luego sonreír por esa acción, no era la primer vez que Hua Cheng lo hacía ni tampoco que se refería a él como Alteza, pero a Xie Lian no le podía molestar menos, a diferencia de muchas personas, Hua Cheng era el unico que hacia que ese apodo sonara lleno de devoción. Tímido, asintió mientras le entregaba su mano al más alto, amaba ver estas unidas pero realmente amaría más verles entrelazadas. "Sería un honor, noble Hua"
"Pff- Su Alteza esta jugando sucio"
Hua Cheng tomo su mano y lo guío a lo largo del extenso jardín, platicando sobre cualquier cosa mientras dejaba que Xie Lian se enamorara de sus flores y de las innumerables mariposas que había, la sonrisa del castaño era cálida y llena de amor, y un lado egoísta de él empezaba a querer ese amor para si mismo, mírame a mi pensaba cada vez más cada que pasaban tiempo juntos.
Mírame a mí, permíteme ser la causa eterna de tu sonrisa, déjame sostener tu mano por la eternidad.
Desde que Xie Lian apareció en su mansión se cautivo por su belleza, pero lo que realmente termino de robar su aliento era lo cálido que se sentía a su lado, años de soledad en un lugar tan grande como este eran convertidos en nada cuando el castaño volteaba a verlo, realmente agradecía a quién quiera que se encargaba del mundo por poner a Xie Lian en s camino, él se aseguraría de no soltarlo nunca más.
Salió de sus pensamientos cuando Xie Lian volvió a acercarse y se puso de puntas para colocar algo en su cabeza. "¿Gege?"
"San Lang no tiene de que preocuparse, no arranque ninguna flor para hacer la corona." Xie Lian sonrió ampliamente mientras acomodaba la corona de flores en la cabeza de Hua Cheng. "Yo te nombro Hua Cheng: aquel que protege a la flor"
Se mi flor para así protegerte.
Hua Cheng sonrió en respuesta mientras se alejaba un poco para buscar en el suelo algunas flores recién caídas, también hizo una corona, pero a diferencia de la de Xie Lian la cual estaba hecha principalmente por flores carmesí, la suya estaba hecha de flores blancas, con cuidado se la coloco a Xie Lian. "Y yo te nombro Xie Lian: el Dios flor coronada"
Xie Lian se rio ante ese titulo. "¿No es demasiado llamarme un Dios?"
Hua Cheng seguía firme en su titulo. "Un Dios es demasiado poco para Gege"
"Siempre tan adulador".
"Solo para ti."
▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂
Los meses se convirtieron en años y en un abrir y cerrar de ojos, Hua Cheng y Xie Lian ya tenían dos años de convivir juntos, muchas cosas fueron cambiando entre ellos en ese lapso de tiempo.
Hua Cheng se volvía cada vez más exigente con su contacto, pasaron de simple manos rozándose a manos entrelazase mientras ambos disfrutaban en silencio la parecencia del otro, sus caricias eran cada vez más notorias, Xie Lian siempre acariciaba su mejilla mientras le veía directamente sonriendo, Hua Cheng siempre lo abrazaba por la cintura mientras besaba su pelo, muchas veces Xie Lian se acomodaba entre sus piernas mientras él leía algo para los dos, otras veces Hua Cheng recortaba la cabeza en su regazo mientras dejaba que acariciaran su cabello.
Xie Lian no era tan diferente a Hua Cheng no respecto a su contacto físico, siempre buscaba una excusa para estar lo más cerca posible y aun que a pesar de tantas caricias y cercanía, nunca hablaban al respecto de eso, nunca sobrepasaban la raya por más cerca que estuvieran uno del otro, por más cerca que se encontraran sus labios en ocasiones, Xie Lian odiaba esas ocasiones, porque no tenía el valor suficiente para tirar todo a la y abalanzarse hacía Hua Cheng y dejar que este conociera bien cada parte de su cuerpo.
En el fondo, ambos sabían lo que querían, pero ninguno de los dos era tan valiente como para decirlo primero.
Esta era una de estas ocasiones, era de noche y Hua Cheng estaba sentado leyendo un libro en voz alta en el suelo de la sala de baile mientras Xie Lian estaba acomodado entre sus piernas con la espalda recostada en su pecho, su cabeza estaba apoyada en uno de sus hombros, con los brazos de Hua Cheng rodeándolo sin soltar el libro.
El libro era uno de los favoritos de Xie Lian, trataba sobre dos amantes que se reunían en secreto cada noche, y siempre entre la velada compartían una pieza de baile juntos en donde ambos se volvían uno atreves de sus pasos. A Xie Lian le conmovió mucho esta historia a pesar de que al final uno de ellos moría dejando al otro solo hasta la vejez, y le gustaba aún más cuando Hua Cheng la leía para él, su voz era suave y profunda, era un narrador perfecto.
No sabía cuántas veces la había leído pero nunca se cansaría de escucharla, por eso se quejo cuando Hua Cheng cerró el libro justo en la pare de su primer baile. "San Lang, solo un capítulo más. Por favorr"
Hua Cheng alzó la ceja viéndolo, pero solo suspiro y dejó el libro a un lado en el suelo mientras se ponía de pie, esto solo hizo que Xie Lian se quejara por quitarlo de su posición favorita, obviamente no diría eso en voz alta.
Ambos llevaban consigo prendas ligeras, Hua Cheng estaba descanso y traía un pantalón chocolate y una camisa sencilla roja con los botones del pecho abiertos, porque según Xie Lian, este hombre era alérgico a tener el pecho cubierto, no era que le importara no ver el perfecto pecho de Hua Cheng... pero muchas veces lo hacia entrar en conflicto. Xie Lian por su arte también estaba descalzo, con un pantalón blanco y una camisa crema, a diferencia de Hua Cheng, él si tenía el pecho cubierto.
Hua Cheng fue hasta una pequeña mesa en una de las esquinas de la sala, en donde había un gramófono, busco en uno de los cajones de la mesa y saco un disco, lo encendió, no había voces en esa pieza, solamente melodía, se apreciaba el sonido del piano y violines y otras instrumentos que él no recordaba e nombre. Xie Lian ya estaba familiarizado con esta música.
No tardó mucho cuando Hua Cheng volvió a ponerlo para iniciar nuevamente la música y se acercó a Xie Lian, con un gesto familiar extendió su mano hasta este como invitación. "He caído en cuenta de que a pesar de estos años juntos, nunca hemos bailado juntos, por eso, Gege ¿Me harías el honor de concederme esta pieza?"
Oh, ahora Xie Lian comprendió por que se alejo, y no podía estar más contento con la propuesta, se sintió valiente por primera vez es su vida. "Si es contigo estoy dispuesto a caer en el abismo"
Dijo tomando su mano mientras veía victorioso como Hua Cheng parecía aturdido, esto no duro mucho ya que apenas acepto el más alto lo guío hasta el centro, nunca antes en vida había bailado con otro hombre y las pocas veces que lo hizo con doncellas simplemente se aburría, pero a pesar de no tener tanta práctica, Hua Cheng lo guiaba contento y entusiasmado. "Jamás me perdonaría arrastrarte hacia el abismo, tu corazón sufriría."
Xie Lian negó sonriendo, cada vez estaban más cerca del otro. "Cualquier lugar es un paraíso si estoy a tu lado, San Lang desde que te conocí descubrí lo fácil que es ser feliz."
Sus pies se movían al son de la música mientras ambos se encontraban atrapados en la mirada del otro, podían verlo, había anhelo es ambos, había deseo, amor, esperanza, sus pasos eran livianos mientras sostenían la mano del otro, mientras se decían pequeñas palabras cariñosas entre si, la música era animada, sin embargo ambos iban a su propio ritmo despacio y cuando la música término, ellos se detuvieron, negándose a soltarse, esa sala contaba con un gran espejo completo en la pared contraria a la ventana, por lo que podían ver sus figuras atreves de él, podían ver como ambos encajaban a la perfección.
Hua Cheng ajusto más su agarre a la cintura de Xie Lian, y Xie Lian en lugar de sostener el hombro del más alto directamente abrazo su cuello, estaban a centímetros uno del otro, podían sentir sus respiraciones entrecortadas enredarse, y llegaron al punto de quiebre cuando Hua Cheng no aguanto más y soltó la mano de Xie Lian para acunas su rostro y acercarse más.
Xie Lian tampoco perdió el tiempo, su mano libre abrazo el cuello de Hua Cheng también, y por fin, sintió como sus labios se unieron, había temor en ese beso, pero más intenso que el temor había deseo, un deseo reprimido por los últimos dos años.
El beso no fue intenso, fue lo más suave y tierno que ambos pudieron haber imaginado, este era el primero para ambos, y lo sabían, y no podían estar más contentos de ser la primera persona en la vida del otro. Sus labios se encontraron durante bastante tiempo hasta que Xie Lian de mala gana tuvo romperlo para poder respirar. Cuando su mirada se volvió a encontrar con la de Hua Cheng este beso la punta de su nariz y luego volvió a dejar un corto beso en sus labios.
A Xie Lian ya no le importaba que su rostro estuviera caliente, se abalanzo de buena gana contra Hua Cheng y este fácilmente lo alzo en brazos mientras compartían un beso más profundo y atrevido, Hua Cheng había aprovechado un suave jadeo de Xie Lian para invadir su boca con su lengua y el castaño lo recibió más que bienvenido.
Al cabo de unos minutos ya ambos eran un desastre, jadeantes y desesperador por probar más, pero sobre todo infinitamente felices de ser correspondidos.
"No sabes cuánto te amo"
"No sabes cuánto he soñado con esto"
"¿Aun que sea un hombre?"
"Creo que está claro que eso no me interesa"
"¿Entonces que te interesa?"
"Tú, amarte se ha convertido en mi único propósito"
▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂
Luego de esa noche, las caricias discretas se volvieron en suaves besos cada que se les apetecía, incluso ambos ahora se negaban a dormir sin el otro por lo que seguido dormían en la habítación del otro, y así fue avanzando su relación hasta que dos años de convivencia se convirtieron en cinco, el tiempo pasaba volando pero cada vez había una duda más y más grande en Xie Lian.
Ellos ya habían experimentado muchas cosas pero nunca dieron un paso más allá, cuando Hua Cheng le explicó a Xie Lian cómo funcionaba la intimidad entre los hombres, Xie Lian solo pudo sentir mientras se imaginaba a si mismo siendo sometido por Hua Cheng, era realista, le gustaba la idea de ser humillado por su amante de esa forma pero aún así nunca en tres años de relación se fueron hasta ese punto.
Ese no era el punto.
Había una duda grande en Xie Lian. Hua Cheng no salía al pueblo y lo evitaba a toda costa, también evitaba un acantilado cercano a la mansión, siendo muy claro con Xie Lian de que tampoco debería ir a ese lugar pues era muy peligroso. Cada que Xie Lian salía hacía el pueblo para comprar o solamente respirar otro ambiente, Hua Cheng se negaba a acompañarlo más allá de la entrada de este para volver solo a la mansión, Xie Lian entendía que a Hua Cheng no le gustaba relacionarse con otros y lo respetaba.
Pero su inquietud se disparó cuando una noche mientras dormía con Hua Cheng se despertó antes que él y no sintió nada, estaba recostado en su pecho y no pasaba nada, no subía ni bajaba, no había aliento, ni latidos, su pánico lo invadió y desesperado despertó a Hua Cheng, este se despertó de inmediato y volvió a la normalidad viendo confundido a Xie Lian, Xia Lian nunca le mencionó la razón por la que lo despertó, se excuso diciendo que tuvo una pesadilla relacionada con sus padres y Hua Cheng lo abrazo durante horas hasta volver a quedar profundamente dormido, y Xie Lian no volvió a sentir nada nuevamente.
Desde ese día Xie Lian está más atento a las acciones de Hua Cheng, recordando que la razón por la que su madre compro esta mansión fue porque estaba en un buen sitio y su dueño había desaparecido hace años, cuando el dueño ahora luego de estar "desaparecido" era su amante...
No quería hacerse ideas pero cada vez se preocupaba más, no quería que Hua Cheng sospechara de sus preocupaciones por lo que lo mantuvo a raya mientras abría su propia investigación, se sentía reamente mal por hacer esto a escondidas de su amante pero sospechaba que Hua Cheng tampoco tenía idea de lo que estaba pasando consigo mismo.
"Entonces... ¿Dices que quieres ver a un chamán? No pensé a Gege le importaran esas cosas" Dijo Hua Cheng mientras preparaba el desayuno, Xie Lian estaba en sentado en la mesa del comedor mientras se deleitaba con el aroma y la vista de su amante sin camisa. "Igual creo que podría recomendarle a alguien bueno en el área"
"Yo no creo mucho en esas cosas... pero antes de que mías padres murieran teníamos a un ¿adivino, brujo? No sé que era, pero era muy asertivo con sus predicciones, incluso predijo la caída de XianLe pero mi padre lo despidió luego de eso" Y era cierto, su padre reaccionó bastante violento cando Mei NianQing, el adivino, le advirtió sobre la caída de su negocio. Él nunca creyó al cien por ciento en esto, pero no podía negar que ese hombre era muy bueno en lo que hacía, por lo que creía que si encontraba a alguien bueno en el área podría salir de su duda.
Hua Cheng terminó de preparar el desayuno y lo sirvió para los dos, antes de que Xie Lian se acomodara a su silla esta a un lado y lo sentó directamente en su regazo , Xie Lian estaba muy comido en su nuevo asiento, cosas como esta ya eran común entre ellos, Hua Cheng le dio un como de comida en la boca antes de apartarla para besarlo. "Su nombre es BanYue, ella y su marido son los encargados de la zona de entretenimiento de la ciudad, si Gege quiere alguien para que lea su futuro o lo saque de cualquier duda ella es la mejor opción."
"¿San Lang no me acompaña? Es la primera vez que lo escucho hablar bien de alguien de la ciudad."
"No es hablar bien, solamente reconozco su trabajo y que lo ha hecho bien, si Gege quiere que vaya entonces creo que puedo hacer un esfuerzo su me deja poseerlo hoy.." ante esto último el agarre de Hua Cheng se ajusto más a Xie Lian y beso detrás de su nuca para luego morder, ellos podían no haber tenido sexo en serio todo este tiempo pero eso no significaba que Hua Cheng no dejara marcado el cuerpo de Xie Lian con besos y mordeduras.
Xie Lian suspiro ante eso, pero pensó mejor y sabía era buena idea no involucrar a Hua Cheng en esto hasta que tuviera clara su duda y esperaba por el amor de Dios estar equivocado en su hipótesis. "San Lang puede poseerme cuando desee... Pero no vas a usar eso para sobornarme"
"Gege es tan injusto"
.
.
.
Al cabo de una semana después, Xie Lian se encontraba parado al frente de una residencia en la ciudad, por primera vez desde que se mudó entró a la zona de entretenimiento y se sorprendió cuando vio que no era una zona roja, sino un lugar donde se vendía el arte y la poesía.
Tocó la puerta de la residencia esperando que abrieran, y no esperé mucho cuando una joven de unos 22 años abrió la puerta viéndolo confundida pero luego con sorpresa lo dejó entrar.
"Nunca espere ver a joven amo Hua de nuevo" Dijo bastante alegre mientras abrazaba a Xie Lian, este estaba confundido pero luego algo se conectó en su cabeza.
"¿BanYue?"
L a joven se mostro aún más contenta cuando la reconocieron y asintió contenta.
BanYue era una de las jóvenes que cuidaba a escondida de sus padres, él solía escaparse a barrios más pobres y llevaba consigo dinero, golosinas, comida y medicinas para las personas de ahí, cada vez que esas personas lo veían le sonreían y se acercaban a saludar pero entre todos ellos estaba una niña huérfana que sufría mucho abuso por sus rasgos mestizos. Con el tiempo esa niña y él empezaron a ser más cercanos hasta el punto de que varías Xie Lian la llevaba a escondidas a su casa para alimentarla, vestirla y atender cualquier golpe, eso hasta que una empresa enemiga de XianLe decidió construir una de sus sedes en ese lugar y corrieron a todos de ahí, Xie Lian le rogo por días a su padre que hiciera algo pero este solo lo reprendió por escaparse a lugares como ese, desde ese entonces nunca más volvió a ver a BanYue ni a usar el seudónimo de Hua Xie.
BanYue contenta con su inesperada visita fue a traerle té y bocadillos para charlar un tiempo. "No sabía que el joven maestro Hua estaba de visita en una ciudad como esta."
Xie Lian se rasco la mejilla avergonzado. "Yo realmente vivo aquí... mi hogar es la mansión que estaba un poco apartada de la ciudad"
"¡OH! Entonces fue usted quién se mudó a la antigua residencia de ChengZhu" Dijo BanYue mientras tomaba una galleta, bien, había despertado el interés de Xie Lian.
"¿Quién es ChengZhu? Pensé que esta ciudad contaba con un alcalde de otro nombre" El estómago de Xie Lian se revolvió de las ansias, por favor no.
BanYue no noto esto y le hizo un gesto a Xie Lian para que se acomodara por que iba a ser una larga conversación. "Es normal que el joven maestro Hua no lo sepa, pero su residencia perteneció antes un joven llamado Hua Cheng, él fue quien le dio una esperanza a esta ciudad."
"Hua ChengZhu llegó a este pueblo cuando tenía alrededor de 15 años, no era alguien relevante para nosotros por un tiempo hasta que solo con meses de haber llegado mando a construir un casino, los habitantes estaban furiosos por que sugirieron que sería mejor invertir ese dinero en la producción de alimentos, pero ChengZhu no les hizo caso y construyó el casino que hoy es conocido como: Guardia del apostador. Y luego de hacerlo empezamos a recibir a más visitantes por lo famoso que se estaba volviendo hasta que nos convertimos en un lugar visitado regularmente por quienes querían perder sus riquezas y de paso movilizo nuestro comercio."
"Cuando reunió una pequeña riqueza mando a construir su residencia, y lo hizo lo más apartado del pueblo posible por que odiaba mucho los bullicios, no tardé mucho en construir la zona de entretenimiento cerca del casino y la llamo Mansión paraíso, muchos creímos que se trataba de un prostíbulo no de una zona de arte y comercio, y poco a poco empezó a invertir en esta ciudad, nuestro alcalde es vago y avaricioso, jamás haría tales cosas para sacar adelante a su gente por lo que dejo que Hua ChengZhu se hiciera cargo del comercio de este lugar, y así fue hasta que este lugar se conoció como Ciudad Fantasma, por todos los tratos y comercios que no se veían, todo está al borde de la ilegalidad pero nunca hemos tenido problema por eso, se le llama Hua ChengZhu por que fue considerado amo de esta ciudad, hasta que desapareció."
El corazón de Xie Lian ya estaba apretando, una parte de él se negaba a seguir escuchando, no quería saber como desapareció o porque, simplemente quería ir a casa a los brazos de su amante y refugiarse en ellos. Pero no lo hizo, sabía que debía saber. "¿Cómo desapareció alguien así...?"
BanYue asintió para continuar su historia. "No se sabe, un día cuando ChengZhu recién había cumplido 19 años llego un comerciante importante, su nombre no lo recuerdo pero si se que era la cara de las industrias de WuYong, estaba muy interesado en comprar la ciudad a Hua Cheng, pero él se negó rotundamente a pesar de la suma millonaria que se le ofreció a él y al alcalde, obviamente el alcalde estaba furioso con Hua Cheng y decidió firmar un contrato con la cara de WuYong, luego de eso Hua ChengZhu simplemente desapareció."
"Lo buscamos por meses pero no hubo rastros de él, cada rincón de la ciudad y de su propia residencia, incluso su asistente personal que conocía todos los pasadizos secretos de su residencia no lo encontró, no fue hasta medio año después que WuYong volvió aparecer reclamando la ciudad, pero para su desgracia y la del alcalde, Hua Cheng antes de desaparecer ya había convertido la ciudad en su propiedad personal y dejo un testamento asignándonos nuestro rol en la ciudad, mientras yo me encargo de la administración de Mansión Paraíso, Yin Yu del casino y He Xuan de la administración de la ciudad entera."
"Al final la gente de la ciudad estaba furiosa con el alcalde por que sospechaban que tuvo que ver algo con la desaparición de ChengZhu, y lo decapitaron, y con respecto a WuYong, no volvió a visitar ni intentar comparar la ciudad, pero nunca pudimos encontrar a Hua Cheng..."
A este punto Xie Lian no podía escuchar más ¿Qué era todo esto? Siquiera había dicho la razón de su visita pero ya habían respondido la mayor de su duda. Él naturalmente sabia que Hua Cheng era una persona poderosa pero nunca habría adivinado que se trataba del amo de la ciudad, igualmente Hua Cheng nunca le platico sobre esto, siempre se excusaba con un "No hago gran cosa" cuando le preguntaba a que se dedicaba, y Xie Lian sabía que si insistía un poco más este naturalmente le respondería pero él mismo tampoco le dio mucha importancia, pero esto...
BanYue pareció notar al fin su inquietud y se aclaro la garganta para captar la atención del castaño nuevamente. "Pero no creo que al joven amo Hua le interese mucho las historias como esta teniendo en cuenta el motivo por el cual se mudo. Me gustaría saber el motivo de su visita, creo que vino aquí por mis servicios ¿no..?"
"Yo..." ¿Qué iba a decir? ¿Qué estaba viviendo con el amo de la ciudad y ahora este era su amante y empezó a sospechar que se trataba de una persona no viva? Debía recoger un poco la dignidad que le quedaba, dudo un poco antes de hablar. "Había escuchado sobre tus habilidades, pero no sabía que se trataba de ti pensé que el nombre era coincidencia..."
"Mmn, entonces el joven amo Hua vino al lugar correcto, puedo adivinar su futuro o ver su fortuna si lo desea inclu-" BanYue no termino de hablar cuando Xie Lian la interrumpió, ahora más firme con su pregunta. "Quiero sabes si los muertos y los vivos pueden convivir"
BanYue lo vio sorprendida, la mayoría de personas que llegaban a ella pedían cosas simples, solo pocas pedían contactos con el más allá, a BanYue se le conocía por sus habilidades con lo sobrenatural y lo relacionado a espíritus pero este don suyo casi nunca era usado.
"Me temo decepcionarlo, pero al menos que se trate de un ser extremadamente poderoso, no pueden convivir con nosotros. Los vivos y los muertos tienen su propio plano; podemos estas en el mismo lugar y hora pero no en el mismo plano, ellos no nos verán a nosotros ni nosotros a ellos. Pero, ¿Por qué le interesaría algo como esto?"
"Veras... yo vine aquí hace cinco años, lo hice para apartarme de todo lo que me recordara a mi antigua vida, pero en estos cinco años no he estado viviendo solo..."
"Tanía entendido que solo usted residía en la mansión"
"Desde el primer día conocí al antiguo dueño, y hace apenas tres años que nos convertimos en amantes, su nombre es Hua Cheng"
La expresión de BanYue no podía ser descrita a simple vista, había un poco de sorpresa pero demediada nostalgia y terror, Xie Lian entendía el por que, ahora lo hacía.
Continuo hablando. "Él siempre ha actuado normal pero últimamente he visto algunas cosas extrañas, lo que realmente me dio el impulso a venir fue que una de las noches que dormíamos juntos él simplemente no funcionaba, lo desperté asustado pensando que había fallecido pero deserto sin problemas y luego volvió a dormir... y ahí estaba, no había nada."
BanYue pudo asimilar un poco lo que estaba escuchando y tarando de mantenerse en calma pudo hacerse la idea de que estaba pasando. "Hua ChengZhu desapareció hace diez años... a él no le gustaba juntarse mucho con las personas pero era alguien que visitaba seguido la ciudad, usted... ¿Usted cree que ha estado conviviendo con su fantasma?"
"Yo creo que él no sabe que ya ha fallecido..."
Ambos guardaron silencio, sabían lo ridículo que eso se escuchaban pero más allá de verlo patético compartían el mismo pensamiento, no es imposible.
"No es del todo imposible... si ChengZhu no sabe que esta muerto, naturalmente todo su cuerpo funcionaria como el de una persona viva.." BanYue dudo un momento antes de continuar. "Joven amo Hua, yo.. Tengo una petición"
"Adelante" Xie Lian contesto.
"Me gustaría verlo, Hua ChengZhu me ayudo mucho cuando llego aquí, y ahora mi marido y yo podemos tener una vida pacifica gracias a él, aún sigo en luto por su perdida y me gustaría volver a verlo y agradecerle" Xie Lian se conmovió por eso, vivo o no, Hua Cheng era una maravillosa persona que había sido capaz de robar su corazón y devolverle la felicidad.
Pero no todo era bueno, sabía que dejarlo a su lado sería egoísta. "Puedes. Pero también me gustaría saber como liberar su alma..." Su vista empezó a nublarse. "Yo lo amo demasiado, y se que el nunca podrá descansar en paz por su cuenta"
"Hay una forma."
.
.
.
.
Luego de su reunión con BanYue conoció a su marido, y le sorprendió ver que se trataba de uno de los niños que cuidaba, Pei Su. También le dijo a BanYue que no había necesidad de ser formales y lo llamara directamente por su nombre.
Pero su trato fue el siguiente: la única forma de liberar a Hua Cheng era hacer que por su propia cuenta eligiera ser libre, y la otra era destruir sus cenizas pero había un problema con la segunda; nadie sabía donde estaba el cadáver de Hua Cheng. Por lo que con ayuda de Pei Su y BanYue decidieron buscarlo, al menos ya sabían algo, su cadáver seguía en esta ciudad.
En este momento Xie Lian estaba tomando té junto a Hua Cheng en el jardín, él nunca le menciono nada a su amado, no era el momento, pero decidió que si iba a liberarlo de este mundo lo mimaría y consentiría hasta el final, por más que su alma se quebrara de solo pensar que ya no estaría a su lado.
"He notado a Gege distraído últimamente ¿Paso algo en la ciudad?" Había cierta preocupación en el tono de Hua Cheng y e solo destrozo más el alma de Xie Lian.
"No sabía como decírtelo... pero yo invite a BanYue y a su esposo a cenar esta noche, se que a San Lang no le gusta mucho las demás personas, lamento no haberte preguntado antes" Hua Cheng relajo su semblante mientras negaba con una risita. "Gege puede traer a quién se le apetezca, pero no pensé que se hiciera amigo de esa niña tan rápido"
"Realmente la concia desde hace varios años pero no sabía que era la misma persona. Ella menciono que la gente del pueblo hecha de menos a su Hua ChengZhu" Admitió Xie Lian.
"Este San Lang no habértelo dicho antes..." Ahora Hua Cheng sonaba arrepentido, Xie Lian solo sonrió y se levanto de su lugar para ir a sentarse en el regazo de su amada.
Acuno su mejilla como solía hacer y dejo un suave beso en sus labios. "Ahora lo se, no te preocupes no estoy molesto, por que San Lang me ayudara a preparar la cena como disculpa.
Hua Cheng rio derrotado ¿Cómo no amar a este hombre?
Cuando fueron alrededor de una hora luego de sus sesiones de besos y caricias se apartaron de mala gana para preparar la cena, esta era la primera vez que tenían invitados, obviamente Xie Lian estaba más emocionado que Hua Cheng por esto.
Hua Cheng preparo casi toda la comida por que Xie Lian reconocía su propia comida y sabía que nadie aparte de su amante era capaz de comerse sus preparaciones, él decidió encargarse de arreglar la mesa; eligieron que la cena sería en una de las salas con vista al jardín y la ciudad para dar un ambiente más cálido. Sus visitas no tardaron mucho en llegar apenas terminaron de cocinar y arreglar todo y a ellos mismos.
Cuando los fueron a recibir, tanto BanYue como Pei Su no pudieron ocultar su asombro al ver que efectivamente el mismo Hua Cheng estaba parado atrás de Xie Lian recibiéndolos en su residencia, mientras BanYue abrazo fuertemente a Hua Cheng mientras retenía sus lagrimas, Pei Su solamente apretó su mano mientras hacia una reverencia, Hua Cheng por su parte se sorprendió de que lo abrazaran repentinamente pero tampoco lo negó, el podría considerar a BanYue su hija.
En el momento de la cena todos comieron tranquilamente mientras charlaban sobre cualquier cosa, BanYue ocasionalmente la hacía preguntas sutiles a Hua Cheng para saber que tan grave era el asunto y todos en la mesa excepto el propio Hua Cheng llegaron a la silenciosa conclusión de que él no tenia ni la más remota idea de lo que le sucedió y seguía creyendo fielmente que era igual a los presentes.
"En tres meses es el cumpleaños de ChengZhu, la ciudad celebrara en su nombre como de costumbre, a nosotros nos honraría mucho que Hua ChengZhu se presentara como en el pasado." Más que celebración era una conmemoración para honrar a quién los hizo ser prósperos en esta vida.
"¿Por qué no lo festejan aquí?" Lanzo Xie Lian para luego reaccionar. "Digo, si a San Lang le parece, podríamos organizar un baile para celebrar..."
BanYue le había contado a Xie Lian que antes de morir Hua Cheng dejaba que los eventos especiales se llevaran a cabo en su mansión, pero luego de morir nadie se atrevió a volver aquí.
Hua Cheng lo pensó por un momento y luego vio a Xie Lian, ellos se habían convertido en amantes desde hace tres años pero él nunca llevo a su amada algún evento social ni mucho menos salían de la ciudad, creía que era hora de volver a ser un poco como antes para comodidad de su amada, al final nada le haría más feliz que verle contento. "Si Gege lo desea no veo porque negarme. BanYue, cuando regreses a la ciudad puedes decirle a Yin Yu que se encargue de las invitaciones."
Su cena fue un éxito y ahora BanYue y Pei Su visitaban seguido la mansión, Pei Su siempre se quedaba charlando con Hua Cheng mientas Xie Lian y BanYue se encargaban de buscar dentro de la mansión algún rastro del cuerpo de Hua Cheng, sin embargo ya había pasado un mes y no había rastros de nada.
"Esto es inútil" dijo Xie Lian mientras se recostaba en el suelo de las habitaciones secretas, esta era la ultima por revisar, todo estaba limpio, no había indicios de ningún cuerpo.
"Ya buscamos por toda la mansión, no creo que su cuerpo este aquí, Xie Gege ¿Cree que haya un lugar especifico en el cual buscar? No se, quizás un lugar que inquiete a Hua ChengZhu, los muertos seguido suelen evitar los lugares donde fallecieron." Ante esto algo dentro de Xie Lian se encendió, si había un lugar que Hua Cheng evitaba a toda costa.
"De hecho, lo hay"
Un mes se convirtió en dos, y Xie Lian se sentía cada vez más cerca de encontrarlo. El lugar que Hua Cheng siempre evitaba para ambos era el acantilado cerca de la mansión, según BanYue ese era un lugar concurrido por él por lo que era sospechoso que repentinamente lo evitara, claramente ahora tuvieron que contarle a Yin Yu y a He Xuan para que ambos vinieran seguido y distrajeran a Hua Cheng mientras los tres buscaban abajo del acantilado, ellos dos casi se desmayan cuando Hua Cheng les abrió la puerta molesto por interrumpir su mañana con Xie Lian, claramente luego de un par de visitas más pudieron asimilarlo y ayudar a Xie Lian a explicarle a la ciudad lo que estaba pasando, absolutamente todos estuvieron dispuestos a ayudarlo ya que se trataba de su señor y según ellos ahora también de la esposa de su señor.
Lo único malo era que aún no habían encontrado nada, BanYue la primera vez que bajaron hasta el acantilado menciono que había rastros de desesperación por todos lados pero por eso mismo no tenían el lugar exacto donde se encontraba. Ya faltaba poco para el cumpleaños de Hua Cheng y aún no daban con su cuerpo, una parte de Xie Lian quería estar equivocado y que realmente su amado solo hubiera decidido irse por cinco de viaje y no avisarle a nadie cuando se fue o cuando regreso.
Sus esperanzas se vieron arruinadas cuando escucho como BanYue los llamaba desesperada. Pei Su y Xie Lian corrieron preocupados para encontrar a BanYue completamente bien mientras veía con horror señalando una pequeña cueva bajo tierra, cuando Xie Lian se asomo sintió como si mil espadas atravesaran su cuerpo.
Desesperado saco rápidamente lo que estaba dentro y de hecho, era un cadáver, o al menos sus restos; era solamente un esqueleto con ropa, prendas de alta calidad que ya se encontraban desgastadas por el tiempo, era un conjunto conformado por pantalones blancos y una camisa carmesí, era el mismo conjunto que traía puesto Hua Cheng cuando se conocieron.
Xie Lian finalmente no pudo resistir más, se aferro a ese esqueleto como si su vida dependiera de ello y derramo mares de lagrimas.
No, por favor no.
Déjame equivocarme de nuevo.
Su llanto fue desgarrador y duro horas hasta que BanYue y Pei Su lo llevaron a la ciudad junto al cadáver, ambos decidieron que sería mejor llevarlo a su casa, eso definitivamente no se podía quedar en la residencia de Hua Cheng y Xie Lian.
Cuando ya se calmo, Xie Lian dejo de aferrarse e los huesos y permitió que BanYue lo examinara.
"Los huesos ya están demasiado débiles pero hay algunos más maltratados, sus extremidades estaban rotas junto a su cuello y costillas, también había una fisura significativa en su cráneo. Lo más probable es que haya caído del acantilado, pero con este tipo de lesiones es imposible que haya permanecido con vida al caer, y si lo hizo, es imposible que se pusiera mover, la cueva y el acantilado están a una distancia considerable, es probable que alguien lo haya arrastrado hasta esa cueva." BanYue explico a Xie Lian. "También hay rastros de resentimiento en su ropa, puede que alguien lo haya empujado.
Xie Lian estaba aturdido, apenas podía escuchar a BanYue ya que su mente había dejado este plano, tenía razón; su amante siempre estuvo muerto, y ahora debía dejarlo ir.
Pei Su se encargo de llevarlo hasta casa, en donde Hua Cheng lo recibió con una amplia sonrisa y los brazos abiertos, él siquiera le importo que Pei Su siguiera ahí cuando se abalanzo sobre Hua Cheng para abrazarlo con fuerza mientras se aferraba al calor de su cuerpo y sus labios buscaron los de su amante, estaba derramando lagrimas pero no le importaba, solo quería estar al lado de Hua Cheng y nada más.
La noche de ese día Hua Cheng dejo de lado la idea de preparar la cena ante la desesperación de Xie Lian, por primera vez en tres años de relación ambos se entregaron por completo al otro, Hua Cheng busco hacer que Xie Lian viviera un paraíso en su cama, y Xie Lian se olvidaba cada vez más de todo este asunto con cada movimiento de cadera de Hua Cheng, todas sus preocupaciones se esfumaron esa noche con seductoras caricias que lo hacían retorcerse de placer y las lagrimas de angustia se convirtieron en sollozos llenos de placer y lujuria.
Sus cuerpos ardían llenos de desea por el otro, esa noche repitió tantas veces el nombre de su amado que no sabía decir más nada que eso, cada marca, cada beso, cada embestida, cada caricia le hacía saber que sin importar que, esto era real, su amor mutuo era real, sus momentos juntos eran reales.
Y nada en este mundo iba a cambiar eso.
.
.
.
Solo faltaban horas para baile de esa noche, era el cumpleaños de Hua Cheng y toda la ciudad celebro en su mansión.
No hace falta decir que muchos lloraron un poco cuando lo vieron, a Hua Cheng esto le parecía excesivo pero no dijo nada, al fin y al cabo no había ido a la ciudad en años.
Él y Xie Lian traían conjuntos en juego hermosos, ambos robaban la mirada de todos, Xie Lian se negó a apartarse de su lado en toda la velada y Hua Cheng se negó a dejarlo ir, la pareja no fue juzgada, es más, todos mostraros sus más sinceras felicitaciones ante la hermosa relación y ellos no podían estar más felices de ello.
La velada fue animada y en el momento que los músicos empezaron a tocar la pieza final, Hua Cheng invito a Xie Lian a bailar, todos los rodearon para ver el espectáculo, ambos fluían tan bien que era imposible no mirar, sin embargo ellos dos estaban en su propio mundo en donde solo existían ellos y nadie más. Las personas a su alrededor se quedaban sin aliento al ver tal baile, todos sabían que eso era más que un baile.
Era una demostración de amor para ambos.
Era una promesa para Hua Cheng.
Era una despedida para Xie Lian.
. . . . . . . . . . . . . . . . .
Paso menos de una semana cuando Xie Lian convenció a Hua Cheng de hacer un día de campo cerca del acantilado para poder apreciar mejor el atardecer juntos, luego de horas rogando y de varias sesiones de sexo logro convencerlo.
En ese momento se encontraban sentados en un hermoso mantel mientras compartían en silencio viendo como el atardecer se aproximaba, Xie Lian no puso evitar derramar lagrimas, y Hua Cheng se sobresalto tomándolo en brazos para consolarlo. "Lo siento..."
"¿Por qué Gege se disculpa" Hua Cheng sonaba preocupado.
"Por no venir a tiempo" Xie Lian seguía llorando.
"¿De que hablas?"
"Si hubiera llegado antes, no habrías muerto..."
Hua Cheng parecía aturdido, sin comprender y de hecho no lo hacía, no tenía idea de que estaba hablando Xie Lian. "Estoy aquí, a tu lado, no he muerto"
Xie Lian con la poca valentía que le quedaba vio seriamente a Hua Cheng mientras sacaba un pequeño envase de cristal con un polvo dentro, Hua Cheng sintió un escalofrió repentino, una parte de él se preocupo más por lo que estuviera a punto de hacer Xie Lian. "San Lang, no quieres recordarlo, pero yo lo se. No me incumbe pero al menos quisiera saber como sucedió."
Hua Cheng tomo el rostro de Xie Lian entre sus manos y beso sus mejillas justo donde estaban corriendo varias lagrimas. Él no era completamente ajeno a que había algo mal consigo, pero nunca quiso saber sobre eso, pero ahora que Xie Lian lo mencionaba, era como si una parte de su mente finalmente desbloqueara esos recuerdos, cada vez las palabras de Xie Lian tenían más sentido hasta que las tuvieron completamente.
"No es una bonita historia"
"Aún así me gustaría saberla..."
Suspirando abrazo a Xie Lian con fuerza, el comenzó. "Luego de traer prosperidad a la ciudad varios comerciantes quisieron compararla.
Ellos traían consigo sumas millonarias y propuestas innovadoras, pero yo sabía que solo querían hacerse del dinero que la ciudad era capaz de generar por lo que siempre rechazaba todas a pesar de la clara molestia del alcalde. Pero un día apareció un comprador testarudo que se negaba a escuchar un no como respuesta, sus sumas eran ridículamente elevadas y cada vez venía más seguido, se fue acercando más y más al alcalde que el final me hizo una ultima propuesta, me ofrecía una de sus empresas a cambio del control completo de Ciudad Fantasma.
Ya había investigado sobre Jun Wu cuando me lo propuso por lo que volví a rechazar la propuesta, pero a diferencia de las otras veces... sentí una inquietud indescriptible, sabía que él no descansaría hasta tenerlo, por lo que antes de que hiciera un trato sucio fui hasta la capital y compre todo el territorio de la ciudad, y luego la repartí entre tres personas en las cuales confiaba ciegamente para que se encargaran de ella por si algo me llegaba a pasar. Y lo hizo.
En la ultima de Jun Wu a la ciudad, vino directamente a mi residencia y no me encontró, yo solía venir aquí para aclarar mi mente, pero nunca espere que ese tipo tuviera el atrevimiento de invadir mi propiedad, cuando quise reaccionar me golpeo lo suficientemente fuerte como para desestabilizarme, y luego... luego me arrojo por el acantilado, en la caída me golpee con varias piedras y ramas, cuando finalmente toque el suelo el dolor era demasiado y siquiera podía gritar porque uno de mis huesos había desgarrado mi garganta. Dure horas tirado ahí sin poder moverme, pensé que no importaba ya que mi asistente siempre venía todos los días a la misma hora y si no estaba en la mansión vendría aquí a buscarme y naturalmente se fijaría en el cuerpo tirado ahí abajo.
Pero antes de que eso pasara llegaron Jun Wu y el alcalde primero, me arrastraron hasta una cueva jodidamente pequeña en el suelo y taparon la entrada con piedra y tierra, sabía que iba a morir y fueron los tres días más dolorosos de mi vida, pude escuchar las voces de quienes me buscaban pero no podía moverme ni hablar, al tercer día simplemente cerré los ojos y sentí como perdía mi ultimo aliento. Pero volví abrirlos, y estaba acostado en mi cama sin recordar nada y desorientado, desde entonces no visite la ciudad ni tampoco volví al acantilado por que me hacía sentir extraño, viví en soledad por dos años hasta que tu apareciste."
Xie Lian podía sentir como sus lagrimas no dejaban de caer mientras escuchaba, sabía quién era Jun Wu y de que era capaz, y lo odiaba aún más ahora por acabar con la vida de lo único que le quedaba. "San Lang merece descansar en paz" Dijo entre sollozos.
"Si lo hago te dejaría solo." Hua Cheng sonaba calmado.
"Sería egoísta de mi parte negarte la paz, y se que si espero a que tu mismo lo decidas hacer jamás elegirás descansar." Hua Cheng ya entendía que quería hacer Xie Lian, y no quería abandonar este mundo dejando solo a su amado.
"Gege puede liberarme cuando sea viejo"
"¿Y si muero antes de hacerlo?"
"Entonces elegiría descansa en paz a su lado"
"San Lang... ambos sabemos que no lo harías"
Y era cierto, si seguía en este plano significaría que tendría más oportunidad de reencontrarse con Xie Lian y enamorarse una y otra vez.
Xie Lian descubrió el envase y se arrodilló a horillas del acantilado, justo cuando estaba a punto de esparcirlo, sintió como Hua Cheng lo abrazaba por la espalda y besaba su nuca, no pudo resistirse a voltear y basar sus labios, Hua Cheng estaba llorando, y él también.
"Prométeme que volverás a buscarme en tu otra vida", dijo Xie Lian entre lágrimas.
"Prometo dedicarte todas mi vida, mi amado."
Ambos se abrazaron hasta que lentamente Xie Lian fue esparciendo las cenizas hasta que no quedaba nada, hubo un susurro que guardaría en su corazón por siempre.
Cuando volvió abrir los ojos, ya no había nadie a su lado.
▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂▂
Xie Lian nunca se mudó, siempre bailaba son la misma música una y otra vez a media noche mientras se imaginaba que Hua Cheng seguía sus pasos.
Las personas de la ciudad lo visitaban con regularidad para asegurarse de que se encontrara bien y hacerle compañía, todos sabían la historia de amor tras esa mansión, y poco a poco se volvió en uno de los cuentos más famosos de la ciudad.
Pasaron los años y Xie Lian nunca más volvió a tener un amante.
Pasaron más años y Xie Lian falleció en 1901 a los 82 años.
Y la ciudad en su honor conto su historia.
