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Curar Heridas

Summary:

Día 04 del Flufftober 2024

Escrito perteneciente al AU "Como Sueñan las Sirenas", entre lo mencionado al inicio del capítulo 6.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Work Text:

Veneer respiró profundo, soltando un poco el fuerte agarre que tenía en la bandeja con las cosas que necesitaba. Aún así su pecho volvió a apretarse y se mordió el labio. 

Habían pasado casi dos semanas del incidente con su hermana y los humanos, pero a pesar de eso todavía necesitaba prepararse mentalmente para poder enfrentarse al rostro de Floyd.

Agitó su cabeza y se obligó a sonreír, una baja actitud no era buena para la recuperación de alguien. Malabareó un poco con la bandeja y tocó la puerta, abriéndola cuando la persona en su interior le indicó que podía hacerlo. Floyd lo miró desde la cama donde estaba sentado y de donde apenas se había movido. Cerró el libro que estaba leyendo al mismo tiempo que Veneer lo hacía con la puerta. La ninfa se acercó a él con movimientos aparentemente alegres.

—¡Buenas noches, Floyd! ¿Listo para la curación?

—Claro. —Asintió mientras Veneer dejaba la bandeja en la mesa de noche.

—En ese caso, vamos a ver cómo sigue la herida —Con mucho cuidado, soltó las dos cintas que sujetaban dos varillas cuyo propósito era mantener prácticamente casi toda su cola inmóvil y algo elevada para que no tocara con la cama, posteriormente prosiguió a quitar la venda de la herida. Una vez retirada, inspeccionó la zona: al momento de su intervención, muchas escamas en la periferia de la zona tuvieron que ser retiradas para dar un mejor tratamiento, pero ya habían comenzado a crecer los días posteriores y parecía que quedaría como si nunca hubieran sido arrancadas; la línea de la herida estaba rojiza y algo inflamada, los puntos seguían cosidos a ella, sin embargo la cicatrización iba bien y con suerte pronto no serían necesarios y podrían ser retirados la próxima vez que los visiten las ninfas del gremio médico que quedaron a cargo de su caso—. Muy bien, ¡todo parece perfecto de este lado! Vamos a ver el otro lado —Con delicadeza y tratando de que no se moviera mucho, Floyd se acostó de lado para permitir revisar la herida desde la parte posterior, Veneer se colocó unos guantes antes de retirar el apósito con cuidado. La herida ahí no se veía tan bien como la otra, según lo que le habían explicado, aquello iba a suceder debido a que esa zona fue el primer contacto con la mortal lanza, por lo que prácticamente la piel y grasa habían sido quemadas en primera instancia debido al gel que tenía embarrado en la punta para poder atravesarlo, así que lo que veía era la carne al rojo vivo con apenas una ligera capa de grasa y los puntos sujetando el resto de la cortada.

Veneer no pudo sostener su sonrisa más tiempo y Floyd lo notó.

La ninfa se giró para tomar un pequeño sobre y abrirlo para sacar un pequeño paño, posteriormente tomó uno de los cuencos que tenía un polvo blanco y con una consistencia similar a la arena.

—¡Parece que todo va según lo esperado aquí también! —Fingió entusiasmo en su voz mientras se agachaba, tomando un poco del polvo con el pañuelo y acercándolo con cuidado a la herida—. Voy a comenzar, ¿de acuerdo? —Ante el tarareo aprobativo de Floyd, presionó muy suavemente el pañuelo, llenando la herida con aquel medicamento—. Aunque la otra se ve mejor, recuerda que es normal que pase, porque aquí fue el primer contacto de la lanza.

—Lo tengo en cuenta.

—¡Eso es bueno! Así no te desanimarás —Tomó un poco más del polvo—. La verdad se ve bien para el prognóstico que dieron y, con suerte, mañana decidan que es hora de ponerte la piel de pescado para que tu piel cierre por completo —Una vez fue suficiente, tomó un nuevo sobre y lo abrió, sacando un nuevo apósito que colocó con cuidado—. Listo, ¡Vamos con el otro lado! —Se obligó a sonreír nuevamente antes de ayudar a Floyd a volverse a sentar, una vez acomodada la almohada detrás de él, se giró para tomar un cuenco con ungüento y tomó un poco con dos dedos—. Voy a ponerlo, ¿de acuerdo? —El tritón esta vez solo asintió y la ninfa comenzó a untar el medicamento con delicadeza.

Floyd únicamente se quedó observando el rostro de Veneer y por supuesto que este lo notó, ¿cómo no iba a hacerlo? Su mirada era demasiado penetrante e intensa como para no percatarse de ella.

Y lo sabía, sabía que aquello era porque la sonrisa falsa en su rostro no lo engañaba. Habían pasado tanto tiempo juntos, día y noche, durante los últimos meses, por lo que conocían la forma de pensar del otro en muchos temas, su forma de hablar, de comunicarse, la manera en que se mueven y las sinceras expresiones del otro.

Podría engañar a cualquier otro más, pero no a Floyd.

Una vez terminó, tomó otro cuenco y comenzó a untar el contenido también.

—Veneer…

—¿Sí?

—Quita esa sonrisa de tu rostro, por favor —Veneer se congeló en aquel instante. Siempre se lo quedaba viendo, siempre trataba de decirle de manera sutil que no tenía que sonreír, pero jamás había sido directo como en ese momento. Inclinó la cabeza con fingida confusión.

—¿Qué? ¿Por qué?

—Porque no me gusta que te fuerces a hacerlo por mi.

—¿Forzarlo? ¿De qué hablas?

—Sabes de lo que hablo.

—Pero es parte de-

—Veneer, me estás empezando a molestar con tu actitud. —Floyd frunció el ceño y el otro bajó la cabeza.

—Lo siento, no era mi intención. —El tritón suspiró, tratando de disipar el enojo en su pecho. 

—Está bien, solo deja de hacerlo, por favor. —Veneer continuó con su tarea en silencio, sin agregar nada más.

Al final tomó una nueva venda y comenzó a envolver la zona con la presión adecuada. Floyd siguió tratando de ver su rostro agachado, tratando de leer cualquier información que se le sea dada.

—No es tu culpa —dijo de repente cuanto Veneer se quitó los guantes.

—¿Uh? —El pecho de la ninfa se apretó.

—Lo que pasó, no es tu culpa. —Veneer apretó los labios mientras un hueco cada vez más grande se formaba en su pecho.

—Si tú lo dices. —No se atrevió a verlo.

—Es que no lo es.

—Está bien.

—No, no está bien —Veneer comenzó a acomodar una y otra vez las cosas en la bandeja—. Veneer, mírame —Ignorado—. Veneer, mírame —La molestia volvió a arremolinarse en su pecho—. ¡Veneer! —La ninfa chilló cuando Floyd se movió para tomarle la muñeca.

—¡No te muevas o se puede volver a abrir! —exclamó en un tono entre preocupación y regaño, el otro puso una expresión enojada.

—¡Entonces hazme caso cuando te hablo y mírame! —Esta vez Veneer frunció el ceño.

—¿Para qué? ¿Para ver lo incapaz que fui?

—No, ¡es para que me escuches y respondas!

—¡Ya te escuché y ya te respondí!

—¡Deja de ignorar a la ballena en la habitación!

—¡¿Y qué si lo quiero hacer?! ¡Es mi puto problema, no el tuyo! —Floyd se masajeó el puente de la nariz, tratando de calmarse un poco.

—Veneer, no quiero pelear contigo, por favor.

—Entonces deja de insistir.

—Insisto porque me lastima que veas como lo estas haciendo —El corazón de Veneer pesó.

—... ¿Cómo te estoy viendo? —El rostro de Floyd mostró pesar, y esta vez fue su turno de bajar la cabeza.

—Como si fuera doloroso estar cerca de mi. —Veneer se mordió el labio inferior mientras sus ojos picaban, se escondió en sus manos.

—Lo siento. —Floyd lo miró.

—No te preocupes, solo quiero que seas sincero conmigo y expreses lo que te aflige —La ninfa negó vehemente con la cabeza—. Veneer… —El pecho de Floyd se apachurró cuando escuchó los sollozos del otro, frustrado de no poderse acercar a él para consolarlo—. Veneer, si no quieres hablarlo conmigo, háblalo con alguien más, pero no cargues con esto solo, por favor. —Volvió a negar con la cabeza antes de intentar hablar, aunque lo primero que salió fue un sollozo.

—Es que… es que si lo digo entonces será real.

—¿Qué será real?

—¡Que por mi culpa fuiste lastimado gravemente! ¡Que por mi imprudencia estuviste en riesgo de morir! —Siguió escondido en sus manos—. ¡Que por mi estupidez y desconocimiento del mundo exterior te arrastre a esto!

—¡No, Veneer! —dijo Floyd con firmeza—. ¡Tú no tuviste la culpa de nada de esto! ¡Hiciste lo mejor que pudiste, pero estaba fuera de nuestro total control! —Veneer comenzó a sollozar más fuerte y Floyd se sintió desesperado—. Veneer, acércate, por favor… —La ninfa se quedó inmóvil, solo llorando en sus manos—. Veneer, por favor… —suplicó, pero fue ignorado otra vez. Floyd miró el lugar rápido antes de observar su cola herida.

¿Lo valía?

Por supuesto.

Con cuidado, se apoyó en la mesita de noche y se elevó un poco, dando un suave coletazo. El gruñido ahogado que dió fue suficiente para hacer que Veneer saliera de su escondite.

—¡Floyd! —gritó alarmado y se movió rápido a él—. ¡Te vas a lastimar así! —regañó mientras lo cargaba para sentarlo de nuevo.

—No te acercabas, así que tenía que hacerlo yo. —Veneer apretó los labios, sus ojos rojos y aún picando del llanto.

—Perdón, yo solo-

—Está bien, estabas en crisis —La ninfa apretó los dientes en frustración, bajando la mirada.

—¿Por qué eres así conmigo?

—¿”Así” cómo?

—De comprensivo, de compasivo, a pesar de todo lo que te hice pasar…

—Ey, detén tu delfín ahí —Floyd le tomó de la barbilla y le hizo mirarlo a los ojos, acariciando suavemente sus manos—. Nadie me obligó a hacer nada, nadie me orilló a hacer nada, todo lo hice por decisión propia.

—Pero…

—¿Vas a invalidar mi autonomía, acaso? —Veneer bufó y una pequeña sonrisa apareció en sus labios.

—Es imposible pelear contigo —Floyd sonrió antes de acomodarle un cabello que se había escapado de su coleta detrás de su oreja—. Pero en serio… —Veneer puso una expresión algo confundida y avergonzada—. ¿Siempre eres así?

—No con todos.

—¿Y conmigo sí?

—Por supuesto.

—¿Por qué? —Aquella pregunta agitó fuerte el corazón del tritón, tanto que parecía que por un momento se le saldría del pecho. 

Pero aún no era el momento, menos en el estado tan vulnerable como en el que estaba Veneer.

Aún con eso, se atrevió a ser sincero y dijo, en el tono más natural que pudo:

—Porque te quiero, Veneer —Sonrió con sinceridad, dejando que algo de sus sentimientos se desbordara por sus ojos—. Porque eres una persona especial para mí, ¿necesito otra razón? —La ninfa desvió la mirada, algo avergonzado.

—No, creo que no —La boca de Floyd picó y se lamió los labios.

Veneer había mencionado que las ninfas lo solían hacer cuando se consolaban entre sí, ¿verdad?

Floyd decidió arriesgarse, por lo que se inclinó y le dió un beso en la sien.

La ninfa lo miró un momento, aunque después le dedicó una amplia sonrisa.

Ah, sí, había estado bien.

—Vamos a terminar de ponerte las varillas —Veneer se levantó para colocar la cola de Floyd de manera correcta y sujetarle las varillas con cuidado de no apretarlos demasiado—. ¿Así está bien?

—Está perfecto —La ninfa se balanceó un poco, indeciso—. ¿Pasa algo más?

—Yo… —Jugó con sus manos, tratando de respirar lento para calmarse—. ¿Te molesta si duermo contigo hoy? —Miró el movimiento de sus dedos entre sí—. Es que no he estado durmiendo bien, de cierta forma ya me acostumbré a tu presencia y eso, y pues, solo sería por hoy y-

—Está bien —interrumpió sus rápidas excusas—. No necesitas explicarte, puedes dormir conmigo todo lo que quieras. —La emoción en el rostro de Veneer se hizo evidente, incluso con sus mejillas tomando un suave tono rojizo, pero trató de contenerse.

—Uhm, de acuerdo, ¡gracias! Yo… —Tomó la bandeja—. Solo iré a dejar esto en su lugar y a terminar de prepararme para dormir, ¿de acuerdo? —Ante la afirmación de Floyd, Veneer se dirigió a hacer su tarea.

Una vez regresó, el resto de sus joyas de habían ido y su habitual ropa sustituida por una camisa rosa algo holgada y un diminuto short. Ayudó a Floyd a acostarse y apagó la iluminación de la habitación, quedando algo demasiado tenue, casi imperceptible, en la unión de las paredes y el suelo, por lo que el tritón no podía ver casi nada y la ninfa apenas y se podía distinguir una que otra sombra, así que usó el brillo de su cabello para poder dirigirse y acomodarse con Floyd sin lastimarlo. Se enganchó de su brazo.

—¿Te molesta si te agarro así? —preguntó con timidez.

—En lo absoluto, siéntete libre.

—Gracias, en verdad, gracias —Y con ello, su cabello dejó de brillar para sumirse en la casi completa oscuridad.

Veneer restregó un poco su cabeza en el brazo del contrario, y pronto una de sus manos bajó hasta encontrarse con la ajena. Con algo de inseguridad, entrelazó sus dedos, solo para ser correspondido y agarrado fuertemente.

Floyd no pudo evitar sonreír mientras cerraba los ojos, con su corazón saltando alegre y emocionado en su pecho.

¿Hace cuánto no se sentía así? No, ¿siquiera se sintió alguna vez así? Tal vez en la adolescencia, con su primer amor, pero incluso ahí no sentía que fuera como esto, sintiéndose tan pleno, lleno, feliz y pacífico…

En verdad que Veneer era muy especial, en todos los aspectos.

Su conciencia estuvo a punto de rendirse al cansancio a pesar de la plenitud de su pecho, pero pronto regresó a la preocupación cuando un suave sollozo vino de su acompañante.

«Oh, corazón mío…»

—Veneer… —llamó con suavidad, casi en un susurro. Los sollozos se detuvieron por un instante.

—Ah, lo siento, te desperté…

—Aún no estaba dormido —explicó, acariciando su mano con el pulgar—. No me molesta que llores, de hecho, me siento muy honrado de que me tengas la confianza suficiente para hacerlo frente a mi —Veneer enterró su rostro en su brazo—. Aun así, ¿no prefieres que te abrace? —El pecho de la ninfa saltó, aún así tardó en responder:

—¿Puedo?

—Claro, ven. —Veneer soltó su mano y se acercó a su pecho, aunque fue algo descuidado y golpeó un poco las varillas, lo que le hizo soltar un pequeño quejido de dolor.

—¡Lo siento! ¿Te lastimé? —preguntó preocupado, alejándose, pero Floyd lo detuvo en un rápido movimiento.

—No, tranquilo, solo… con cuidado. —Veneer esta vez se acercó con cautela, evitando golpear la varilla, aunque si presionó un poco su pierna.

—¿Te duele si estoy así?

«Molesta un poco, pero…»

—No, no duele —respondió rodeándolo con sus brazos—. Así que no te preocupes por eso. Aquí estoy, ¿ok?

—Ok… —Y solo pasaron unos cuantos minutos para que Veneer se soltara a llorar, sacando toda la angustia retenida en su interior. Pero era reconfortante, más siendo sostenido por Floyd de aquella manera en conjunto con las suaves caricias en su espalda.

Cuando su llanto cesó, cayó dormido enseguida, tan profundo y tan ligero como hace mucho no lo hacía. Floyd por su parte se permitió darle un beso a su cabello antes de cerrar los ojos y caer dormido también, con sus respiraciones suaves y acompañadas.

Ya todo estaba tranquilo entre ellos otra vez. 

Notes:

Por primera vez se me pelearon estos dos jajaja

Sí me asuté, mi alma lloraba mientras escribía, pero todo bien al final :D

Solo paso a decir que tengo X (Twitter), y he hecho algunos relatos sueltos de estos en particular por si lo quieren ver, esta todo ordenado en un hilo fijado en mi perfil que es @JustArince, igual creo que tal vez los suba aquí en algún punto :D Aunque hay más cositas también :3

Hasta la siguiente!

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