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Chifuyu no es un cobarde

Summary:

Baji quiere vivir su romance adolescente públicamente, pero se da cuenta de sus amigos no saben que está saliendo con Chifuyu, así que deciden contarselo. Sale bien pero ¿a qué costo?

¿Descubrirá Baji lo que es un homofogo? Descubranlo con él.

Puede entenderse como una continuación de "El mejor consejo amoroso", pero también se puede leer de forma individual.

Notes:

Siento que Baji sea tan tonto es para la comedia. Disfruten.

Work Text:

Habían superado la parte más difícil: empezar a salir. Tras declararse como buenamente pudieron habían estado un tiempo sin saber qué hacer porque les daba un poco de cosa empezar una relación y finalmente, acabaron como novios. Aún puede recordar como le ardía la cara mientras intentaba hablar con Chifuyu, si ya le costaba de normal en ese momento fue absolutamente terrible. Fue incapaz de hilar más de dos palabras seguidas y encima tenía que seguir mirándole a la cara en todo momento, viendo como cada vez él también se ponía más rojo. Había sido un momento a recordar, pero que no contaría a sus amigos ni aunque le amenazaran con afeitarle la cabeza.

Y, hablando de sus amigos, llevaban ya varios meses juntos, pero aún no se habían atrevido a contárselo. Tampoco es que hablaran de esto habitualmente, sus conversaciones en grupo se centraban en pegarse con gente o hablar de motos, aunque Tora estos días le había estado diciendo repetidamente “quiero que sepas que no soy homófobo” y estaba un poco extrañado. Ni siquiera sabía lo que era un “homófogo” de esos, pero se alegraba por él.

Aunque hasta ahora le habían permitido todo con Chifuyu como traerlo a una reunión de forma completamente random, hablar de él durante meses para convencerlos de que era su mejor opción como vicecapitán y luego nombrándolo sin más esto era algo completamente diferente. Temía por lo que le podían decir a él y sobre todo, a Chifuyu. Quería creer que al menos con él no se portarían tan mal, pero Chifuyu era un desconocido casi.

Por esto habían estado actuando como siempre frente a ellos. Chifuyu se iba con Takemichi y Hakkai al cine y él se iba con Mikey y Draken a dar una vuelta en moto. Todo iba bien. Estaban actuando de 10 seguro que les daban un grammy al final o algo.

Pero tampoco se sentía cómodo con estar ocultándoles algo tan importante… Pah-chin había anunciado recientemente que había empezado a salir con Yumi, mientras Peh-yan había empezado a salir con Yasuda y, a menudo, Takemichi traía a Hinata a las reuniones acompañada de Emma que todavía intentaba ligarse a Draken. Él también quería llevarse a Chifuyu a citas dobles (o triples o lo que fuera) y no tener que esconderse detrás de unos matorrales para meterse mano un rato.

Decidió hablar con Chifuyu de esto. Tampoco era muy conveniente para ellos estar ocultándolo todo el rato y tampoco tenían por qué hacerlo, en verdad. Él le dijo que la solución más fácil era hablarlo con ellos(“su madre no había criado a un cobarde” dijo varias veces). Y, aunque sabía que tenía razón, se seguía sintiendo un poco ansioso al respecto.

Él era consciente de lo que significa todo esto y aunque no era ningún cobarde sabía lo que decía la gente de personas como ellos. Quería tener fe, pero no las tenía todas consigo.

 

Al menos, se había animado al escuchar a Chifuyu y sabía que pasara lo que pasara le tenía a su lado, así que aceptó intentar hablar con ellos al menos.

Había estando sondeando a sus amigos con preguntas aleatorias de la nada y la mayoría había dicho de nuevo que no eran “homófogos” (¿qué tenía que ver eso?). Incluso Emma le había regalado unos mangas de algo llamado BL que había cogido sin pensar mucho y los había llevado a su casa donde se reuniría con Chifuyu. Hoy su madre no estaba y le había citado ahí para planificar la situación citando a los otros más tarde.

Nada más llegar le dio los mangas a Chifuyu y se pusieron a leerlos juntos un rato. Todavía tenían 2 horas para pensar en qué iban a hacer, podían distraerse un poco antes. Ya iban por el segundo tomo y se dieron cuenta de que la cosa se estaba poniendo caliente.

Los personajes se habían declarado en el primer tomo y ahora habían empezado a tener una relación, todo de forma muy inocente, pero este tomo abarcaba su primera vez, cosa que definitivamente no esperaron al empezar. Y, claro, no solo se caldeaba el ambiente entre los personajes, ellos también empezaron a acercarse más y a tocarse. Pronto se dieron cuenta de que no era suficiente y se recostaron en la cama comenzando a besarse mientras tiraban el tomo por ahí. Ya no era importante.

Estaban a punto de quitarse la ropa cuando lo oyeron.

La puerta de la casa abriéndose y cerrándose.

Voces y risas.

De sus amigos.

Nunca se había enfriado tan rápido.

Se separaron a la velocidad de la luz, colocándose la ropa bien de nuevo como pudieron. Tuvieron la idea de limpiarse la boca, guardar los tomos malditos y abrir la ventana justo antes de que Mikey abriera la puerta.

—Más vale que esto sea importante, Baji. Estaba echándome una siesta con Kenchin y me tuvo que despertar para venir aquí.

Esto empezaba bastante mal, pero seguro que lo podían salvar. El mismo “Kenchin” les dedicó una mirada algo extraña.

—Eeeeh bueno… ¿sí lo es?

—¿Nos estás preguntando?

Respondió Mitsuya al instante. No. Esto no iba a salir bien. Fue todo un error. Justo cuando iba a decirles que había sido todo una broma y que se fueran, Chifuyu empezó a hablar.

—Esto va a ser corto, Mikey-kun. Solo queríamos deciros que Baji-san y yo llevamos como...eh… ¿dos meses? saliendo. Como pareja.

Definitivamente su madre no había criado a un cobarde.

Se hizo un silencio dramático en la habitación y de pronto como si hubieran sido accionados por un botón, empezaron todos a gritar.

—¿VEIS? ¡Os lo dije! — insistía Mitsuya mientras miraba a Mikey y Draken

—Ya, ya, Mitsuya, siempre tienes razón. Vámonos, Kenchin, al final no era tan importante.

Takemichi estaba llorando sonoramente mientras gritaba “¡POR FIN! ¡POR FIN” junto a Kazutora y Hakkai mientras se abrazaban y Pah-chin y Peh-yan solo les lanzaban unas miradas cómplices.

¿Qué mierda estaba pasando?

Finalmente, Takemichi y Kazutora se les acercaron posando sus manos en sus hombros dándoles la enhorabuena por haberlo logrado, mientras ellos seguían en estado de shock. De todas las cosas que esperaron definitivamente no habían pensado en esto.

Chifuyu pareció salir de su estupor antes para decir en un susurro entrecortado:

—… Agradecemos mucho vuestras … palabras, pero… ¿no os sorprende ni un poquito?

—No. — dijo sin más Mikey mirándole fijamente a los ojos

¿QUÉ?

—¿Por qué estáis tan sorprendidos? ¿No estabais haciendo todo esto para que lo supiéramos sin decírnoslo? — continuó

—Igual es que tuvimos que hacer más claro que ya nos habíamos dado cuenta, Mikey — le respondió Draken

—Pero si estuvimos dos semanas diciéndoles que no éramos homófobos, si no se enteraron ya es porque no quisieron. Yo llevo meses diciéndoselo a Baji, no puede ser que ahora se hagan los sorprendidos ¿qué clase de personas creéis que somos? — dijo Tora empezando a subir la voz. Esto se iba a ir a la mierda muy rápido.

Antes de que alguno de los dos pudiera responder, Mitsuya se adelantó de nuevo.

—¿De verdad pensabais que estabais siendo sutiles? — preguntó con sorna, a lo que ellos bajaron la cabeza avergonzados. No entendían aún como esto podía salir tan bien y tan mal a la vez y no sabían ni cómo reaccionar.

La habitación se volvió a quedar en silencio. Un silencio bastante incómodo en el que Chifuyu y Baji se negaban a mirar a la cara a sus amigos y estos se miraban entre ellos confundidos. Mientras Chifuyu se maldecía por haber abierto la boca, Baji se encontraba petrificado aún. La situación había tomado un giro bastante ¿absurdo? y vergonzoso que no sabía cómo controlar. Sentía que si decía cualquier cosa iba a ser aún peor, así que prefería optar por el silencio. Levantaron la cabeza tras oír un suspiro malhumorado de Mikey. Ahora sí se venía.

—A ver, lo voy a decir solo una vez porque, claramente, no nos estamos enterando de algo. Nosotros ya lo sabíamos desde hace meses. Pensábamos que no queríais decir nada y por eso habíamos actuado con normalidad aunque lo supiéramos. No entendemos por qué lo estáis anunciando ahora, pero no va a cambiar nada. Nos da igual a quién le deis el culo.

—Creo que el problema es que ellos de verdad pensaban que estaban ocultando todo esto y pretendían decirlo hoy por primera vez, Mikey… — dijo Mitsuya calmado intentando explicar la situación

—Pero… ¿cómo? Venían juntos de la mano, a veces desaparecían durante una hora y volvían con esa cara, la misma que tienen ahora y estaban todo el rato pegados como chicle. No había forma de que no nos diéramos cuenta — respondió Tora enumerando todas estas situaciones que no podían negar que habían pasado, ni siquiera ahora mismo. Baji sintió como volvía a enrojecer.

—Aunque hicimos todo esto, no era con intención de anunciarlo ni nada porque… no estábamos listos aún para decirlo tal cual, así que… — susurró Baji. Contrastaba bastante con su forma de expresarse habitualmente, pero se sentía muy avergonzado por haber hecho todo esto delante de ellos y no darse cuenta de lo obvio que era.

Al decir esto, sus amigos parecieron darse cuenta de la situación, dedicándole unos gestos de comprensión y vergüenza por no haberles dejado su tiempo y haberse adelantado.

Sintió que podía respirar de nuevo.

—Está bien, Baji y Chifuyu. Ya os dije que no teníamos ningún problema con esto desde el principio. De hecho… voy a ser sincero… teníamos una apuesta sobre cuándo ibais a empezar a salir y quién se iba a declarar primero…. ahora tenemos que hacer cuentas, chicos. En fin, nos vamos a comer para que nos contéis todo y tal. Vamos, invitamos nosotros para celebrar en vuestro honor — concluyó Mikey mientras salía de su habitación. El resto empezaron a seguirle, dejando a Baji y Chifuyu solos para tener un poco de privacidad.

—Baji-san no quería decírtelo antes, pero… te hice un chupetón en el cuello y has estado con eso ahí todo el rato y … — Baji le calló rápidamente con un beso tomándolo de la mano para salir con sus amigos. Al final de una forma que no entendía aún había salido todo bien.

 

Mientras caminaban para llegar a su bar de confianza decidió preguntar:

“Entonces ¿qué es un homófogo?”

“Joder, Baji” Gritó Tora en ese momento mientras el resto reían

Parecía que iba a seguir sin respuesta