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(ESP) Tecito Floral

Summary:

Steve se despierta sobresaltado, asustado, y con un solo pensamiento en su cabeza. Dos, realmente, pero no puede permitirse el segundo si no se saca el primero de encima. Quiere ver que Javi esté bien, pero-
.
¡O!
Un sick-fic de Steve, 'wah wah denme afecto.'

Notes:

el título es d ataquemos, sep. dios bendiga los sickfic

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

Está muy ocupado persiguiendo a La Quica, y para ser exactos está tan concentrado en no tropezarse que, cuando escucha el sonido de una pistola disparándose en un callejón cercano, no cae en cuenta de quien es el que está del otro lado del camino de casas superpuestas y apretadas. El quejido que le sigue, fuerte y claro en cambio, lo tiene frenando en seco y girándose al instante, y cree poder escuchar la risa del hombre enfrente suyo pero no le importa demasiado.

Cuando Steve llega hasta donde está su compañero, la imagen que lo recibe parece a sus ojos la concentración de todas sus pesadillas. Javier está apoyado contra una pared, jadeando fuertemente, con los ojos semicerrados y la mano apretada contra su abdomen.

 

"Jav- fuck!", grita mientras se acerca, agachándose sin dudarlo frente al moreno. Su compañero se desliza por los ladrillos hasta quedar sentado, claramente perdiendo fuerzas de a poco, y para Steve todo está pasando tan rápido y tan terriblemente que ruega por dios que el mundo se detenga por un segundo y le deje pensar como proseguir, "Breathe slowly, you're gonna be fine babe, you're gonna be fine", repite una y otra vez, cacheteándose mentalmente para despertarse un poco.

Hace el intento de sacarse el chaleco antibalas para desabrocharse la camisa y apretarla contra la herida, pero siente la mano mojada de Javier contra su pecho y vé su expresión -los ojos rojos, el ceño fruncido, la boca temblorosa y la piel tan pálida, Peña tan fuera de sí- y todo el mundo se le cae abajo. 

 

Lo que más teme, lo que lo aterroriza desde el día uno del trabajo está pasando otra vez, y esta instancia es peor que cualquier otra donde ya ha perdido compañeros. 

 

"Jav...please, let's not do this", se obliga a si mismo a hablar aunque no valga de nada, empuja la mano de su novio lejos de su pecho y se saca el chaleco, ignorando también como sus propios dedos parecen inútiles de lo mucho que le tiemblan, "Just don't close your eyes, everything's all right"

Desgarra la tela de la manga de su camisa sin demasiado esfuerzo y la aprieta contra la herida de su compañero, tragándose las ganas de llorar cuando el hombre gime de dolor en respuesta a la presión. Intenta no desesperarse mientras el líquido rojo y caliente tiñe lentamente -y aún así, mucho más rápido de lo que él querría- el material y luego su palma.

Usa su mano libre para llamar a Carrillo, que le responde con la misma desesperación que él sabe debe tener en su tono, y hace oídos sordos a la respiración cada vez más lenta y calmada de Javier.

 

"Steve, corazón", la voz casi inaudible lo trae de vuelta a tierra de un tirón, y el teléfono se le cae al suelo cuando vuelve a enfocar sus ojos en su novio. Ya está, piensa, esto es el final. Tiene que serlo, y lo único que pide es que pronto le llegue a él también, porque tener que vivir el resto de su vida con esta imagen como la última de Javier lo podría volver loco, "I love you so- te amo tanto"

 

Sacude la cabeza, se niega con todas sus fuerzas a que esto pase; no quiere darle la satisfacción a Escobar ni a Gustavo ni a nadie, no quiere ni siquiera darle la satisfacción al mismísimo Javier, no quiere dejarlo disfrutar de irse con esas últimas palabras, por más egoísta que parezca.

"No, love, you can't-", en su desesperación por hacerse escuchar, entender, lo que sea, Steve saca su mano de la herida del estómago de Javier. De forma ridículamente instantánea, el hombre exhala profundamente y cierra los ojos.

 

 

Steve se despierta sobresaltado, asustado, y con un solo pensamiento en su cabeza. Dos, realmente, pero no puede permitirse el segundo si no se saca el primero de encima. Quiere ver que Javi esté bien, pero-
Se levanta de la cama tan rápido y bruscamente que se marea, insulta entre murmullos y apenas llega a entrar al baño antes de doblarse sobre el inodoro y vomitar. 
La cabeza le duele demasiado, como si estuvieran golpeándolo con un martillo una y otra y otra vez, y no pasa mucho tiempo antes de que siente que los ojos se le llenan de lágrimas por el esfuerzo que vaciar su estómago le requiere.

 

"Steve?", el susurro de su novio lo hace levantar la vista, pero cuando lo hace el mundo le da vueltas de nuevo y tiene que vomitar una vez más. Siente las manos de Javier en su pelo, y el peso de su mirada tan evidentemente llena de preocupación -junto con el recuerdo de su aún reciente pesadilla- lo hace sentir peor, "You're feeling sick?"

Asiente y sigue respirando entrecortadamente, apretando los costados del inodoro como si su vida dependiera de eso. 

"You have a really bad fever, love", murmura el hombre a su lado, luego de presionar el dorso de su mano contra su frente. Steve no lo había notado antes, pero cuando por fin deja de vomitar y se apoya contra la pared de atrás, si lo hace. Está empapado en transpiración fría, y cualquier movimiento abrupto -ya sea de su cuerpo o simplemente de su mirada- le hace creer que va a desmayarse.

 

No entiende demasiado lo que está pasando, ni siquiera cuando su novio prende la ducha y empieza a desvestirlo, pero llegado a este punto de su relación confía lo suficiente en él como para dejarse llevar y quedarse tranquilo respecto a sus intenciones. Aunque no lo estuviera, no podría hacer nada para resistirse, no cuando Javier tiene que hacerle de apoyo para poder mantenerse parado.

Se relaja un poco más al sentir el agua tibia contra su espalda desnuda y los dedos de Javier llenándole el pelo de shampoo con un cuidado que lo hace querer dormirse. Cierra los ojos, de hecho, y se deja bañar por el hombre, quien tiene que hacer malabares para encargarse del más alto sin mojarse entero él también en el proceso. 

En algún momento dormita de más y por un segundo casi se resbala, lo cual provoca que Javier reaccione por reflejo y se meta en la ducha para agarrarlo, finalmente empapándose más allá de sus esfuerzos iniciales por evitar justo eso.

 

"Steve! God, you scared the shit outta me!", abre los ojos un poco más, mira para abajo, y se encuentra con el hombre agarrándolo por debajo de las axilas; está completamente vestido, con la ropa y el pelo bien pegados a la piel por el agua. Lo mira a los ojos y quiere sonreírle, porque lo ama tanto y más allá de la situación le encanta que lo cuiden, pero no le sale, aparentemente, porque Javier se apura en agregar, "Wha-Hey! No need to cry, I was just kidding!"

Steve no puede reconocer que tanto del agua que recorre su cara es causada por la ducha y que otra parte nace del puro miedo de perder a Javier y el alivio absoluto de tenerlo vivo, sano, salvo y cerca otro día más. Se permite apoyar la frente contra la de su pareja, murmurando un 'nightmare' que ni siquiera está seguro que el otro pueda escuchar.

Salen de la ducha no mucho después, y Javier se apura en sacarse la ropa mojada y salir corriendo, dejando a Steve envuelto en toallas y con la cara todavía roja. Vuelve ya vestido, sonriendo con ternura al ver a su novio apoyado contra los azulejos; sabe que no puede, no cuando él se siente mal y está débil, pero quiere besarlo con mucha fuerza.

 

El día de Steve pasa tortuosamente lento; especialmente cuando, unas horas después, llega el momento en el que Javier debe irse a las oficinas de la DEA. No quiere pedirle que se quede porque tiene la sospecha de que realmente lo haría, y lo que menos les conviene ahora es tener una mala relación con los de la embajada. 


Aún después de haberle repetido trescientas veces a su novio que iba a estar bien solo, el hombre lo deja tan protegido en una bolita de cristal que lo hace reír. Ahora está acostado, tapado con mil mantas y con un paño mojado en la frente. En la mesita de luz descansan unas galletas saladas (que no tiene ganas de comer), unos medicamentos para el dolor de cabeza (que ya tomó, y que le dieron aún más asco), y una Sprite (que realmente no tiene idea que carajos hace ahí).

 

"What's that supposed to do?", pregunta áspero Steve, con los ojos abiertos solo apenitas para poder ver la silueta de su pareja mientras él camina de un lado para el otro con una expresión de preocupación.

"Uhm, I don't actually know. My mom used to make me drink this- or Gatorade, back in Mexico, whenever I got a fever or threw up. I guess it's kinda like...", la respuesta le suena medio ridícula y por un segundo Steve está a punto de acotar que no hay chance de que sea verdad, pero cuando enfoca la cara de Javier ve en ella un dejo de nostalgia tan real que lo hace abstenerse, y solo asiente.

"On another note, you actually look cute like this, it's so unfair", le murmura Javier mirándolo desde el costado de la cama, y él quiere objetar pero hablar le requirió demasiado esfuerzo la primera vez, por lo que se contenta simplemente con revolearle los ojos.

 

El hombre se despide dándole un beso en la mejilla, y apenas la puerta se cierra detrás suyo Steve ya empieza a extrañarlo. 

No sabe si está asi de sensible por la pesadilla, por la fiebre, o si ser tan vulnerable a todo es parte inherente de su personalidad; no importa el motivo, la consecuencia es la misma al fin y al cabo, quiere llorar y correr atrás de Javier. Sabe que no puede, y en el fondo es un hombre maduro y adulto -a veces-, así que se quita ese pensamiento de la mente lo más rápido posible.
Gira entre las sábanas, hundiendo bien la nariz contra la almohada e inhalando todo el olor a Javier que puede, y se dispone a tratar de dormir un rato, a ver si así las horas no se le hacen tan largas.

 

Reconoce que está soñando, esta vez. Maldice que el momento de lucidez sea este y no el primer sueño, porque, bueno, de qué le sirve saber que esto, tan lindo, no es lo real? 

El lugar en el que está es precioso, casi idílico, y reconoce que es una mezcla de escenarios en los que sí ha estado realmente. Lo rodea una playa, gigante, con la arena bien blanca y el agua transparente mojándole los pies. 
Mueve los brazos, mira sus manos y todo se siente sospechosamente real aunque no lo sea. Lo único diferente es que no le duele nada, la cabeza no le late y su cuerpo no se siente pesado, a diferencia de como sí está actualmente. Su piel reluce con la luz del sol y se permite alegrarse al respecto, pensando en lo tonto que es no haber ido nunca a la playa con Javier considerando que en Colombia hay por todos lados y que son hermosas, casi tanto como esta.


Hablando de Javier, gira y lo vé. Bueno, no realmente, pero sabe dónde está, puede reconocerlo con sus otros sentidos, nunca le hace falta la vista si se trata de él. 
Sus pies se hunden en la arena tibia cuando empieza a caminar, luego a trotar, hacia una pequeña casita que hay unos metros sobre la orilla.


A medida que se acerca todo se hace más claro. Cuando llega, se para frente a la puerta y cierra los ojos, queriendo sacar el cien por ciento de su sueño antes de despertar y encontrarse con la triste verdad de que Javier no va a llegar por un par de horas más.
Percibe la voz del hombre, reconoce que está tarareando una canción que últimamente siempre suena en la radio; escucha además el ruido de sus pisadas, y reconoce que está caminando lento, tranquilo. 
Aún desde donde está parado, le llega el ligero olor a mar, protector solar, cigarrillos, perfume y whisky; la mezcla quizá no suena atractiva en teoría, pero para él si lo es, porque es el olor de quien más ama en el mundo. 
Se digna a abrir la puerta y nuevamente se maldice por nunca haber traído a -o dejarse traer por- Javier a la playa, porque la imagen de su novio que le da la bienvenida es su nueva forma magna en la cabeza de Steve. Él nunca entendió por qué la gente ama tanto estar con sus parejas en el mar pero ahora lo hace, y como no!, porque Javier brilla, mierda que brilla.

 

Su novio se da vuelta para saludarlo y Steve traga con nerviosismo, acordándose muy de golpe por qué tuvo un crush hacia él en primer lugar. Javier está vestido solo con su traje de baño, y su piel morena parece aún más -si es que es posible, claro- fuerte bajo la fulminante luz del mediodía playero. Está algo transpirado, un poco rojo y con restos de protector solar en las mejillas; Steve no puede hacer otra cosa que reirse. 
En momentos como este, tanto en la realidad como simplemente en el mundo de los sueños, se le hace imposible de creer el hecho de que Javier haya elegido estar con él. Que un hombre tan...todo, todo lo que es su novio, que quiera hacer el esfuerzo, sufrir las consecuencias de amarlo, pasar tiempo con él, aprender a quererse, a cuidarse el uno al otro; se siente un idiota al pensar en esto, al estar tanto 'de luna de miel' cuando se trata de Javier, pero no puede evitarlo. No entiende el juicio del hombre, pero no importa, porque sencillamente lo ama demasiado, y agradece que (por el motivo que sea) lo elija a él, día tras día.

De a poco todo se vuelve borroso de nuevo y el cambio lo pone un poco triste, pero el sentimiento feo en el pecho no le dura demasiado. Vuelve a girar en la cama y lentamente se va despertando, dejando que sus sentidos se aclimaten perezosamente a su entorno, a la realidad otra vez.

 

"Mhm? You up?", la voz de Javier lo hace abrir los ojos de golpe, y evidentemente parece demasiado sorprendido al verlo porque se ríe y agrega, asomado desde detrás del marco de la puerta, "I'm making us some dinner"

Steve hace el intento de levantarse de la cama pero su novio le grita un reto antes de que pueda siquiera moverse, por lo que se queda sentado y solamente lo mira mientras sale de la habitación y va a la cocina, tarareando una canción. Ah, así que de ahí saco su mente el escenario. Se ríe y Javier vuelve a mirarlo con confusión, pero finalmente no le da importancia y sigue su trabajo.

 

El olor a comida se va haciendo progresivamente más fuerte, y llegado a un punto el estómago el ruge del hambre que tiene. Es lógico, porque lleva en ayunas casi que diez horas, pero aún así le sorprende como pareciera que se le hace agua la boca cuando el hombre se acerca con una bandeja en las manos. 

 

"Nothing fancy, just some tomato soup and warm bread", y, de nuevo, Steve nunca fue demasiado fan del tomate pero no duda un segundo en meter una rodaja de pan caliente en la mezcla y llevársela a la boca; una vez más se sorprende de lo aparentemente bueno en todo que su novio es, porque el gusto que le deja en la boca es tan rico que tiene que suprimir un gemido, "Hey, take it easy, it's hot"

Escucha la advertencia de Javier y comprueba su afirmación no mucho después, porque cuando la sopa baja por su garganta se da cuenta de que efectivamente está un poquito muy caliente, y el hombre enfrente suyo se le ríe con tanta fuerza que Steve siente que sus mejillas se ponen en tiempo real aún más rojas de lo que el calor ya las tiene.

 

Comer en silencio no es, nunca fue, un problema para ellos, de hecho parece servirles como momento de paz, así que eso hacen; uno frente al otro, sentados en la cama, con los platos hondos llenos de sopa humeante descansando en la bandeja entre los dos. La televisión suena de fondo, lejos en el living, y es un ruido blanco lo suficientemente tranquilo como para hacer sentir a Steve perfectamente en casa. Observa como Javier levanta el plato, como sopla un poco para enfriar la comida -como si eso fuera a hacer algo-, deja que sus ojos reparen en la forma en la que toma unos sorbos y luego lo vuelve a dejar, lamiéndose los labios como si fuera un gato, como su lengua roza apenitas su bigote cuando lo hace. 

Es todo tan cotidiano, tan normal, tan del día a día, y eso lo hace sentir tontamente feliz, orgulloso de la casita que se están armando en sus departamentos -todavía viven separados por mera formalidad, pero pasan prácticamente todas los días juntos-, por lo que la pregunta rueda, también, de una forma ridículamente cómoda de su boca.

 

"Do you want to move with me?", Javier levanta la mirada y él se ríe al verlo, con un pedazo de pan en la boca y los ojos abiertos como platos, "Or me with you, same thing"

 

Hay un par de segundos en los que el hombre no le da respuesta, y en ellos la ansiedad de Steve pasa de ser inexistente a considerable a total. Javier traga, toma un sorbo de sopa y, sin decir palabra, saca la bandeja con los platos -ya casi vacíos- de la cama y la deja en el suelo. Él esta cerca, tan tan cerca de tirarse para atrás y pedirle perdón, pero justo no llega a hacerlo cuando su compañero se le tira encima y lo besa.

 

"Sto- Jav! I'm sick", murmura Steve contra los labios de Javier apenas su cerebro entiende lo que está pasando, intentando empujarlo un poco. El hombre tiene más fuerza en este momento, por lo que la tarea no le resulta demasiado sencilla.

"Yes, fuck yeah, I'm moving with you", la respuesta de Javier hace que se sienta sobre las nubes de nuevo, y el hombre en cuestión gira al lado suyo y se tira boca arriba, arrastrándolo con él.

 

Están un rato acostados así, armando planes, y lentamente la atmósfera se va tornando más y más relajada cuando las horas pasan y el sueño empieza a ganarle a los dos.

 

"You're gonna catch a cold or something now, Jav", le susurra Steve medio dormido, cuando siente que su novio lo besa de nuevo para desearle buenas noches.

"Javier Peña doesn't 'catch' anything, baby", responde, estirando un brazo alrededor de la cintura de su novio y atrayendolo hacia su cuerpo. Steve se ríe y sacude la cabeza, presintiendo el valor que esas palabras tendrán en un par de días.

 

 

La respuesta llega demasiado rápido. Al día siguiente, el rubio se despierta por el sonido de alguien tosiendo muy fuerte, entre insultos en español.

Notes:

sus padres tb les hacían tomar sprite vdd??

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