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Dos Boletos y un Café

Summary:

"Esto no era una cita."

Yuuki Reiko gana unos boletos para ver una nueva película de horror con una función especial junto a parte del cast y el staff. Por más que Switch quiere darle la vuelta (y puede hacerlo, comprar los boletos por su cuenta, esperar un poco más), una oportunidad así no quisiera perderla, y ésta estaba a menos de un metro y medio de distancia de su escritorio y el tatami dónde Yuuki-san se encontraba sentada.

Notes:

Comparado a los otros fics que he hecho de esta serie de historias basadas en el verano, ésta en específica ("cita") usa un concepto no usado en aquella lista. Pero no tengo la referencia al momento 🫠.

(See the end of the work for more notes.)

Work Text:

“Esto no era una cita”.

Esto era tanto lo que Yuuki Reiko y Usui Kazuyoshi se repetían al prepararse, respectivamente, para la salida que ambos acordaron tener esa semana.

Bueno, ¿en tecnicismos? era una cita con todas las letras. 

Resultaba que Reiko tuvo la gran fortuna de haber ganado dos boletos para la proyección de una película que ella tenía ganas de ver, “La Última Canción en la Mansión Embrujada”. Era una de esas loterías en las que te podías apuntar para tener una función exclusiva, junto la participación del cast y el escritor de la película. Y por suerte de suertes, la aficionada al ocultismo salió ganando un par de entradas.

El asunto era que… Switch también tenía ganas de ver esta película escrita por el talentoso Ayano Satoru. Y bien pudo haberse aguantado hasta comprar los boletos por su cuenta, y bien pudo haberle sacado la vuelta cuando Reiko se presentó en la ventana del club del Sket Dan, con su habitual entrada sacada de una escena de horror, dónde se deslizaba hasta sentarse en el tatami. 

Ella les presentó su dilema con los boletos al club, pues no tenía ni con quién ir. A ninguno de sus conocidos le gustaban ni las películas de terror, ni el director ni el escritor de la misma… ¡y ni siquiera los actores eran TAN conocidos! Si sabía de alguien que pudiese ayudarle, eran ellos… más específicamente el otaku al que le gustaban, también, las películas de horror.

-[¿¡Cómo es que ganaste boletos para una función especial de “La Última Canción”?!] – expresó el aparente desinteresado con su sintetizador de voz.

-Ah. Eso fue muy simple. Me metí a una lotería al ir a comprar unas películas en DVD en la tienda… y terminé ganando. Pura suerte otorgada a mí por Lucifer, quiero imaginar.

Switch estaba frustrado a más no poder al ver lo afortunada que su rival resultaba ser en ocasiones (“Serie de coincidencias”, pensaba él, por supuesto). Sin embargo, le traía muchas ganas a la película en cuestión. ¿Y estar en presencia del escritor de varias de sus películas de horror favoritas? Todo estaba al alcance de un metro y medio de distancia desde su escritorio.

El tenía sus dudas. Gruñendo, terminó apechugándose... Y apretando sus labios, terminó levantando su mano.

-[Yo… yo voy contigo.]

Una respuesta que terminó sorprendiendo a sus amigos y, quizás un poco a la propia Reiko.

 


Sin importar qué, seguía siendo sólo una salida y no una cita.

Kazuyoshi se presentó temprano a la entrada del teatro dónde se daría la función, en medio de uno de esos calurosos fines de semana de la temporada veraniega. Y mientras las cigarras se fueron dando a escuchar más fuerte, poco a poco se fue juntando la gente en aquél lugar.

Varias chicas miraban al chico de gafas tan buen mozo parado en una de las columnas del edificio (a pesar de que ignoraban la laptop que colgaba de su cuello), tan bien vestido (usaba camisa negra de manga corta, pantalones de mezclilla), que parecía estar esperando a su pareja (cosa que negaría en un instante si le preguntaran), mientras dialogaban entre sí si debían ligar con él o pedirle su número.

-Ya… ya estoy aquí, Switch-kun -la voz suave pero lúgubre de Yuuki Reiko anunciaba su presencia, de pose encorvada. Ella vestía un conjunto interesante que él no le veía a menudo: un vestido ligero que le daba hasta por debajo de las rodillas, de tonos pastel. Traía un pequeño bolso cargando de su hombro, y su cabello estaba extrañamente recogido en una coleta alta, con un broche deteniendo uno de sus mechones frontales.

Comparado a otras ocasiones, Reiko se veía… linda.

-[Sí…] -Kazuyoshi tardó en responder, al parpadear un par de veces, aún sin creer lo que veía.

Ella se agarraba un poco el pelo, nerviosa.

-¿No me veo rara, verdad?

-[Pffft] -Switch quiso reírse-. [No más de lo acostumbrado, Yuuki-san.]

-Es sólo la ocasión, dado que es una función de cine especial -ella cerraba los ojos, y cruzaba los brazos-. No lo hice por ti, Switch-kun.

Por supuesto.

-[Conociéndote, no me queda la menor duda.]

Lo que él no contaba, era que la friki ocultista le echaba unas cuántas miraditas de forma discreta. De aquellas que la hacían admitir que él también se veía bastante bien ese día. Luciendo quizás un tanto normal, pues su sentido de la moda usualmente variaba bastante de lo que un chico de su edad podía usar.

 

Dentro del lobby del teatro, el par decidió que era preferible ir por unos bocadillos a degustar mientras miraban la película.

-Podríamos pagar la mitad -Reiko sostenía su barbilla, mientras veía los números marcados en la máquina registradora del cajero. Así mismo, ella alcanzaba su bolso para sacar su billetera.

-[Concuerdo. No quisiera aprovecharme de ti y más si vine de a gratis contigo a esta función] -indicaba Kazuyoshi al sacar también su cartera de su bolsillo del pantalón.

La acción dejó un poco anonadada a Reiko, en lo que la cajera los miraba con cierta expresión de cortesía y gentileza (quizás por mandato corporativo), esperando con anticipación a que ambos adolescentes le pudieran entregar alguna forma de pago.

Dándose cuenta de la situación de manera pública, tanto Kazuyoshi y Reiko rectificaron en unísono: “esto no es una cita”.

El gusto de ambos por el tipo de bocadillos y bebidas eran bastante opuestos del uno del otro, también. Ordenaron palomitas de sabores diferentes (Reiko quería probar el acaramelado y Switch prefirió el suyo natural con una opción de bolsita de cheddar blanco con picante y ajo), y bebidas como café frío y té helado (Reiko era muy consciente de la aversión a las bebidas carbonatadas de su rival).

-Eres alguien de gustos bastante peculiares -le indicaba Reiko al señalar las palomitas que él cargaba-. Tengo entendido que usualmente ese tipo de aditamentos a las palomitas deberían ponerse cuando aún están calientes para que pegue.

-[Oh jo, por supuesto que así es como funciona, Yuuki-san. Pero soy de aquellos que no les gusta mancharse mucho los dedos al maniobrar palomitas si uso el polvo en ellos, a pesar de las ganas que tengo de comerlas] -tecleó él, con un tono creído-. [Es una simple libertad de elección en lo que yo quiero hacer con ellas.]

-Ajá…

 

El par de adolescentes se dirigió a la sala indicada dónde la función especial iba a ser proyectada, siendo parados por una fila controlada por otros empleados del teatro. Ellos les entregaron una bolsa con artículos promocionales especiales de la película, además de un folleto. Una vez agradeciendo el gesto, finalmente pasaron dentro, para así dirigirse a sus asientos.

Así mismo, la sala no tardó en llenarse en unos breves minutos. 

Una breve vista hacia dónde la pantalla, se veía el escenario con unas sillas plegables, generando anticipación no sólo sobre la película misma, sino con la idea de tener frente a frente a los invitados especiales de aquella función.

En cierto momento, en lo que las butacas se seguían llenando, tanto Reiko como Kazuyoshi se enfocaron en sus propias cosas, dado a que no eran de conversar mucho entre ellos (por bastantes obvias razones que pueden llegar a ser una lista). Switch se puso a considerar en poner su laptop en modo de suspensión para la siguientes dos horas, y Reiko fue checando el folleto que le entregaron, leyendo un poco sobre la película y el staff, así como sobre sus protagonistas.

-¿Amasaki... Mika? -pronunciaba ella en voz alta.

-[Amasaki Mika es una ex-idol que se metió de lleno al cine después de graduarse de su grupo 12*Kisses. Éste es su primer papel protagónico.]

-Ok. Y… ¿Yamimori Saito? -preguntó ella al ver que su acompañante le había respondido con su sintetizador de voz.

-[Yamimori Saito solía ser un actor de dramas mañaneros. El año pasado debutó a lo grande en uno de los drama taiga de la NHK.]

-Ya veo… -Reiko asentía, satisfecha de su respuesta, al ajustarse su flequillo.

Su reacción sólo le molestó un poco a Switch, ya que no estaba ahí para estarle contestando sus preguntas sobre el cast o la película en sí.

-[¿Acaso no sabes ni una pizca sobre el cast?]

Ella negaba con la cabeza.

-A Yamimori-san sí lo he visto en otro lado, ahora que lo mencionaste. Mis padres son fans de los dramas históricos de la NHK, y supongo que me he topado con un poco de su actuación en la del año pasado -ella miraba un poco su folleto-. Igual, me sorprende que estés informado hasta de detalles como esos.

Él le miró de reojo, como si quisiera resoplar.

-[Es el gaje del oficio de estar informado de cosas sobre la cultura popular.]

-Aún así -ella interrumpió, cruzando de brazos, considerando lo fría que estaba la sala-. Yo a veces me adentro más en una película si la trama me interesa o no. Aunque puede que sepa más o menos quiénes son el director y el escritor, no es un detrimento para mí de disfrutar lo que veo en pantalla.

Kazuyoshi se puso pensativo un par de segundos, para luego responder:

-[Supongo que tendrás razón en ello, Yuuki-san. Uno puede querer ver la película nada más por el nombre del director o el escritor y tener una ligera idea de lo que puede pasar en ella para cumplir con expectativas. Sin embargo, no puedo creer lo desconectada que puedes estar sobre el cast.]

-No asumas las cosas que no son. No soy tan ignorante como tú crees que soy.

Dándose cuenta de su error, él suspiró.

-[Lamento que mis comentarios te hayan hecho pensar eso, entonces] -tecleó Kazuyoshi en forma de disculpa, en lo que las luces de la sala empezaron a bajar su brillo para dar pie al inicio de la película. Aquello le indicó que era momento de cerrar su laptop.


La Última Canción de la Mansión Embrujada” era una típica película de horror sacada entre los 2000s e inicios de los 2010s. Había un misterio a resolver, era un thriller y tenía una sub-trama de romance. Una historia de fantasmas y leyendas urbanas que trata, precisamente, sobre una canción que se puede escuchar en una mansión embrujada y que dicta el destino del oyente: tan pronto uno escuchara la melodía, no tenía escapatoria de su propia muerte.

Los efectos especiales y la edición de sonido de las apariciones y jumpscares, así como los gritos desgarradores hacían estremecer al espectador, incluyendo a la pareja adolescente de rivales. A Usui, más que nada.

El otaku, quién no se permitía gritar, se agarraba de manera bastante tensa de los brazos del asiento, cuando un momento horripilante lo hacía temblar del miedo. A veces, hasta se encogía de hombros, con una tensión increíble, cerrando los ojos. Y si llegaba a distraerse, hasta confundía su envase de palomitas con el de su acompañante.

Yuuki era menos intensa que su “querido” rival con sus reacciones (también cerraba los ojos, y gritaba al igual que el resto del público con sus palomitas en la mano), pero de puro reojo observaba con interés a Kazuyoshi cuando un momento estremecedor ocurría en escena. Si ella fuese una chica más normal… definitivamente le tomaría la mano para calmarlo. Definitivamente es algo que ella haría… ¿verdad?

 

Una vez terminada la película, los invitados especiales de la proyección, el escritor, Ayano Satoru, así como Amasaki Mika y Yamimori Saito subieron al escenario, en lo que los recibían con aplausos. También era la típica plática en la que ellos agradecían al público por la asistencia y la maravillosa recepción que tuvo su filme. Un representante se había sumado para moderar la conversación y ellos fueron platicando sobre sus experiencias en la elaboración y la filmación de la película, la cual en sus palabras “fue bastante especial”, el escritor inclusive mencionó que se divirtió más con “La Última Canción...”, comparado a sus otros trabajos como “El Lago de Al Lado” y “A Ocho Minutos Andando del Final”.

Los actores presentes hablaron de sus roles y la maravillosa oportunidad que se les dio. Incluso recrearon varias de las escenas y las peripecias que se armaron durante la filmación, y platicaron sobre sus escenas favoritas.

También hubo un momento de interacción bastante breve con fans más allá de los aplausos, para dejar una experiencia bastante linda y satisfactoria para todos.

 


-Es la primera vez que vengo a un evento similar a éste -Reiko señalaba con su voz lúgubre, al abrazar la bolsa de artículos promocionales que le dieron antes de la función-. Fue algo bastante divertido y agradable.

-[Sí, fue… bastante divertido] -tecleaba Kazuyoshi, con una mirada inexpresiva, como siempre-. [La película estuvo excelente, como era de esperarse.]

Ambos se encontraban fuera del teatro, y cada segundo parecía contar para la friki ocultista. Reiko crecía bastante consciente de que su salida-no-cita iba a finalizar tan pronto ellos separaran sus caminos. Ella se decía que no era porque no quería que la salida terminara así como así, y que no quería pasar más tiempo con su eterno rival… pero…

Ella se quedaba mirando al suelo, ajustándose su cabello, y abrazando la bolsa que sostenía con mucha más fuerza.

-Yo creo que…

-[Vayamos por un tentempié o algo así. Yo invito.]

-Qu...¡¿EH??! -ella reaccionaba con sorpresa, y empezaba a hacer gestos con sus manos.

-[Si no quieres, adelante] -Switch tecleaba, frunciendo el ceño-. [Voy a ser bondadoso contigo el día de hoy. Además, tengo ganas de hablar sobre la función con alguien.]

-No… no, yo… -Reiko se tragaba las palabras, sosteniendo su frente con sus largos dedos-. Espléndido. Encantada.

Ellos dieron con un pequeño café cercano que no era tan concurrido para así pasar algo desapercibidos (o eso creían ellos, pero en fin). Al tomar asiento en una mesa de tipo cabina, no perdieron tiempo en platicar sobre la película.

Switch empezaba explicando las partes que le encantaron, admirando la genialidad de la dirección de escenas y el talento de los actores. Y Reiko también fue exponiendo sus propios puntos.

-[...El que Nagami hubiera sido un fantasma desde el inicio, sin embargo, me pareció algo rebuscado y nada original. Otros filmes han dado mejor con ese tipo de giro.]

-¿Y si nunca fue un giro? -Reiko replicaba, moviendo sus manos para detenerlo-. Hubo pistas bastante claras desde el inicio que Nagami claramente no era de este plano terrenal. Casi nadie interactuaba con él, excepto Amayadori.

Kazuyoshi suspiró.

-[Muy rebuscado. Lo ves una vez, y luego te das cuenta que la ejecución de otras] -arreglaba sus gafas-, [no les llegan a los talones.]

-Ya -ella jugaba con sus manos-. Aún así, me pegó un susto cuando reveló su identidad y todo el plan que tenía armado.

-[Ahí concuerdo contigo. Era una buena edición de sonido, efectos especiales y maquillaje. Me mantuvieron al borde de mi asiento.]

-Dicho eso… -Reiko volvía a ajustarse su pelo, un poco incómoda-. A lo mejor estoy sobrepasando mis límites contigo… pero, me hace preguntar si realmente te gustan las películas de horror.

-[Pffft. ¿De qué hablas, Yuuki-san?] -mencionó él, en mofa-. [Es bastante claro que me gustan.]

La mesera les trajo a cada quién una taza de café, así como un pedazo de pastel con fresas y otro de chocolate amargo, respectivamente, colocándolos en desorden (el primero para Switch, el segundo para Reiko). Para cuando la mesera se retiró, sutilmente los dos se los intercambiaron.

-Tus reacciones me parecieron muy intensas, más que las mías, he de notar-. Ella miraba su rebanada de pastel con fresas, antes de tomar su tenedor para partirlo un poco-. No que esté mal, por cierto. ¿Así de miedo tenías, a pesar de que te gustó?

-[El miedo es subjetivo] -él alcanzaba su taza de café para darle un sorbo-. [Uno busca estos medios para expresar ciertas emociones, y más sabiendo si son ficticios].

-¿Tanto le temes al mundo de lo oculto y lo desconocido? -agarraba un poco del pedazo, la crema derramándose sobre la fresa y el tenedor, antes de introducirlo en su boca.

Kazuyoshi la miró a los ojos, con cero expresión.

-[Me niego a responderle a una friki ocultista como tú.]

Reiko sabía con bien su respuesta. Él mismo nunca se lo admitiría a ella.

Alcanzando una servilleta para limpiarse un poco los labios, de reojo, ella recordó la bolsa de los artículos promocionales y lo puso sobre la mesa, apartando un poco su taza y su plato. Luego, le preguntó a su rival:

-¿Sientes curiosidad por lo que nos entregaron?

-[No sé. Usualmente lo que entregan en este tipo de eventos son volantes o pósters. Aunque, de vez en cuando han estado metiendo cosas más útiles como archiveros transparentes y llaveros.]

-Vaya tu forma de entusiasmo, Switch-kun.

-[No, no. Sí tengo ganas de saber que viene en la bolsa] -él le hacía gestos con sus manos para que le entendiera que no se lo tomara tan en serio, antes de tomar un bocado del pastel de chocolate, el relleno embarrado en el tenedor-. [Lo que no es que no sé si las tengo de verlas contigo.]

Sin más, y un poco molesta, Reiko empezó a hurgar en la bolsa y fue sacando todo su contenido.

Kazuyoshi no hacía más que mirarla, también molesto.

-[De verdad, tú…] -gruñendo, terminó él sacando también su bolsa, para tenerla a la vista, y así ir viendo los regalos que venían incluidos.

Un volante promocional (así como de otras películas anteriores al director), un juego de archiveros transparentes tamaño A5 con imágenes que se usaron en promoción, un bolígrafo y…

Los dos sostenían un llavero en sus respectivas manos. Parecía ser un colgador con un muñequito que parecía ser... ¿como un minotauro? y ellos no podían no compararlos uno frente al otro.

-¿Y esto? -preguntó Reiko al observar detenidamente el muñequito-. ¿Había aparecido una mascota o algo similar en la película?

Switch se inmutó un poco al pensar sobre el colgante.

-[Ah. Recuerdo que había una mascota en los cuadernos de Makino. En las portadas, creo yo. Así como en las partituras. A lo mejor los productores querían hacer algo más con el diseño de la mascota y estos colgantes fueron lo mejor que se les ocurrió] -él también vio la figurita más a fondo. No era un diseño muy… llamativo. Le recordaban más a las botargas del programa infantil dónde Remi-nee-san solía participar. Ese tipo de diseño feo-tierno tan subjetivo que…

-Jaja -una risa tan sutil se desprendía de los labios de la entusiasta sobre lo oculto-. Está… algo lindo.

Una sonrisa iluminaba la cara de la friki ocultista al ir tocando el material del colgante, así como toda su forma. 

¿Qué es esto? Un toro… Oh, ya veo. ¿Un minotauro?” Kazuyoshi le oía decir, y él no dejaba de verla. Su rostro afinado con ojeras, lucía una sonrisa que él no consideraba ni terrorífica o espectral. ¿Sincera, quizás? Era algo inusual en ella y le llamaba la atención un poco. Inmediatamente, sus dedos volvían a teclear.

-[¿Te gustan ese tipo de diseño de personajes?] -preguntó Switch con curiosidad.

Reiko se volvía a ajustar uno de sus mechones de color azabache.

-Algo así -ella respondió, jugando un poco con sus largos pero delgados dedos-. No colecciono peluches o cositas similares constantemente, si te soy sincera. Pero, hay unos cuyas apariencias se me hacen tiernas y las auras que emiten suelen atraerme mucho.

Mira eso. Algo que le desconocía.” Switch pensó para sí, sus ojos brillando a través de sus anteojos, con mucho asombro.

 -¿Te acuerdas del ratoncito azul aquél que Tsubaki-kun traía en el viaje de esquí del año pasado?

-[¿El que pensabas que era un objeto maldito?] -él frunció el ceño.

-Sí, bueno… Al verlo más de cerca, me encantó lo lindo que era y al volver al vecindario intenté buscarlo. No conté conque era una línea de mercancía muy popular, sin embargo...

“Si tanto te gustó, debiste habérmelo dicho… y entonces te lo hubiera dado.” Musitó mentalmente el otaku, al partir otro poco del pastel de chocolate oscuro, a sabiendas de las peripecias que pasó durante aquél viaje escolar por el mismo muñequito que su compañera hacía referencia. Él, para entonces, admitía que fue por mera obstinación suya. Con intenciones que eran un tanto verdad como mentira, le era bastante conveniente distraerse con un “side-quest” en vez de lidiar con el mayor problema de ese viaje, en general. “Pero, igual y yo…”

-Luego, logré conseguir uno y lo tengo muy a la vista en mi escritorio de estudio -Reiko continuó, admirando el colgante del minotauro entre sus manos-. Así que este pequeñín lo pondré junto al otro y…

-[Te queda perfecto.]

Ella alzó la mirada, cruzando con la de él, un poco confundida.

Kazuyoshi siguió tecleando.

-[Te queda perfecto que te gusten personajes similares, así de “feo-tiernos”.]

-¿Es eso un halago, o…?

-[He dicho lo que he dicho.]

Para Yuuki Reiko, Usui Kazuyoshi solía ser misterioso con la forma en la que podía decirle las cosas, así que estaba en la duda en cómo interpretarle o responderle. ¿Buscaba una discusión? ¿Quería tomarlo como un insulto? 

Dejando el colgante a un lado, ella volvió a concentrarse en su pastel y su café. En medio de un bocado, ella dejó salir un casi inaudible “gracias”.

A pesar de que querían convencerse que aquello no era una cita, sino una salida cualquiera bajo circunstancias extraordinarias, dentro de sí comprendían que no estaba tan mal compartir algo de tiempo juntos.

-En todo caso… -Reiko sostenía su taza de café-. Quizás podríamos salir a ver más películas como ésta.

Cerrando sus ojos, él le pensó un poco antes de suspirar.

-[Lo consideraré si es posible] -concluyó Kazuyoshi-. [Mis amigos no son muy afines a disfrutar este género de películas.]

-Se pierden un mundo bastante interesante.

-[Ja. Concuerdo en ello.]

Contemplando su café, Switch se ponía a pensar en dónde pondría aquel colgante promocional. A lo mejor y ponía ese minotauro de diseño chusco, junto a aquél ratoncito que, al final, él terminó quedándose. Pensando de manera bastante similar a su rival. Quizás, ellos compartían más que unos ciertos gustos afines.

Notes:

Ahhhh... estoy muy consciente que estoy posteando esto en pleno invierno (dejando de lado el vórtice polar, y el siguiente frente frío de lado), pero igual, es verano en algún lado del hemisferio sur :). Así también, cosas pasaron, y me pegaron duro en mi salud mental (no es como si todo estuviera "bien" todavía :))) ).

Sobre esta historia en específico, por otro lado: estoy segura qu si hago más fics de "citas" entre Switch y Reiko cuando en la prepa, no van a distanciarse mucho de algo como lo que puse acá, si soy sincera, lol. Tensión de esas en la que no saben si quieren andar juntos en el momento o distanciarse, pero andan juntos por las circunstancias.

Así mismo, me disculparán que haga más referencias al School Trip Rhapsody, lmao. Y, por cierto... quisiera recordar como se llamaban esas figuritas que Switch hace mención en el arco y aquí por defecto (y que por ende uso la referencia acá), pero no encuentro NAAAAAADA en inglés (así de pobre lo archivado de esta serie después de su peak en 2013, no confío en la wiki, y no tengo fácil acceso al manga traducido para corroborar).