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Language:
Español
Stats:
Published:
2026-02-05
Updated:
2026-06-11
Words:
29,812
Chapters:
20/27
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19
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32
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1,023

New MOON 🌙

Summary:

Summary: Cuando la amenaza acecha, Phuwin no tiene de otra más que confesar su secreto.

 

Secuela de Moon.

Parte II Saga Under the MOONLIGHT 🌙

 

*.◦ °◦✯◦°◦*◦ °◦✯◦°◦.**.◦ °◦✯◦°◦*◦ °◦✯◦°◦.*

REGISTRADA EN SAFE CREATIVE (CON SUS PERSONAJES ORIGINALES.)

PROHIBIDA TODA COPIA TOTAL, PARCIAL O ADAPTACIÓN ASÍ COMO SU DISTRIBUCIÓN.

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: ༺☪༻ Prólogo ༺☪༻

Chapter Text

—Hay una cucaracha papá, una cucaracha mamá y sus hijos cucarachitas viviendo en la comida.

Phuwin habría hecho un berrinche, pero estaba seguro que Perth solo lo había dicho para arrancarle tal reacción, y si Phuwin hubiera mostrado miedo – en especial estando cerca de la luna llena – Perth lo consideraría como victoria a su competencia mensual por dominio.

Perth era un nuevo integrante de la manada. Santa lo conoció al salir de clases y emocionado lo había llevado ante Pond. El chico había sido una buena distracción para el tiempo que le tomó a Phuwin regresar a casa.

Además, la boca de Phuwin estaba llena de té caliente y abrirla solo resultaría en Dunk bañado de té y quizá lastimado – o enojado – y entonces Joong habría despedazado a Phuwin, quizá antes de que Pond pudiera llegar para detenerlo.

Así que lo primero que Phuwin hizo fue dejar fluir el té por su garganta.

—Eres un lobo grande. Aplástalas. Y echa esa comida a la basura; Gaia sabe qué más habrá pasado ahí.

Fue difícil contener la sonrisa cuando Perth resopló. A veces, molestar a Perth era tan fácil. Phuwin iba a ganar su competencia del mes, aun si muriera en el intento.

—Necesitamos leche, —Perth siguió.

—Agrégalo a la lista. —Dijo Dunk. —Es el turno de Joong comprar esta semana, me aseguraré que compre todo.

—¿Más carne? —Perth agregó, con esperanza. —Ya casi no hay y estamos cerca de la luna llena, así que—

—¡Ok! ¡Ya entendí! —Dunk gruñó.

Como 'mate' de Joong, el tercero al mando en la manada de Pond, él tomaba su puesto, razón por la cual Perth escuchaba sin refutar. Si hubiera sido Phuwin, para ahora ya estarían rodando por el suelo, tratando de golpearse.

Dio otro sorbo a su té, mentalmente planeando su día. Tenía varios capítulos de su libro esperando a ser escritos y sus dedos morían por hacerlo. Puede que quizá matara a otro personaje – desmembrarlo. Su editor lo amaría. Las cosas muertas siempre llamaban la atención de sus lectores.

Aunque el exceso haría que cerraran el libro. Phuwin no escribía terror y no tenía intenciones de hacerlo ahora. Aunque hablando de cadáveres y personas con fijación por ello, Phuwin escuchó un ruido y supo que era Pond, quien anoche había salido a echar un vistazo a un sospechoso lugar de crimen, justo cuando Phuwin iba a la cama.

Ocultó sus sentimientos en lo profundo de sí, logrando sonreír cuando Pond entró a la cocina.

Pond, tal como hacía cada mañana, acarició la espalda baja del azabache –Santa había dicho que era para que Phuwin se abriera un tanto a la manada – y luego fue directo a la cafetera.

Olía tan bien, y Phuwin pudo saber que Pond había dormido bien también. No había rastro de su salida nocturna al bosque y si había encontrado algo sobre el cadáver que había sido descubierto ahí, era claro que no iba a decir nada. Al menos no ahora.

—Tenemos un problema de cucarachas, —dijo Perth, frunciendo el ceño cuando Pond – su Enigma, su líder – colocó azúcar a su taza.

—Eres un lobo grande, —sentenció Pond. —Aplástalas.

—Eso es lo que le dije, —esta vez, Phuwin no se molestó en esconder su sonrisa. Perth no haría nada ahora que Pond estaba despierto. Giró hacia Phuwin, claramente sorprendido al verlo animado.

—Estaba en MI comida. —Perth presionó, moviendo la caja de cereal en la cara de Pond, aunque teniendo cuidado de no dejarla caer.

—Haré que alguien se haga cargo de ello luego, —Pond prometió, en un tono que indicaba que Perth dejara el tema. Frunció el ceño mirando alrededor, notando que no estaban todos.

—¿Dónde está Joong?

—Fue a dejar a In al trabajo para su turno, —dijo Dunk. —Luego irá a hacer las compras. ¿Lo necesitas?

—No, me llevaré a Perth. —Dijo, Pond girando hacia el chico. —Eve me llamó anoche. Dijo que tenía un regalo. Tengo la sospecha de que eso tiene que ver con aquel cadáver.

Ante la mención de la kitsune, el humor en la habitación se puso agrio, y Phuwin pudo escuchar el gruñido de Perth.

—Tengo un examen. —Dijo Perth, —Vale el 40% de mis calificaciones.

Lo cual dejaba a Phuwin, y nadie necesitó decirlo.

—Iré a vestirme. —Phuwin dijo, antes de que Pond le ordenara. —Mi libro puede esperar. —Su cadáver ficticio sin piernas podía esperar.

Escuchó a alguien suspirar mientras salía y un momento después, las pisadas de Dunk lo siguieron a su habitación.

Se quitó la ropa, sin importarle la presencia de Dunk mirándolo, dio lo mejor para mantener el control de la situación.

—Podrías abrirte para Joong. —Dijo. Quizá era la quinta vez que se lo decía en la última semana. Quizá la sexta; Phuwin no estaba seguro si se podía contar aquella vez que lo escuchó hablando con Aou.

—Lo que haga con mi lobo no es de tu incumbencia. —Phuwin gruñó. Esa era su respuesta estándar.

—Eres parte de esta manada, —Dunk señaló. —Eres familia, Phuwin. Todos podemos sentir que hay algo que falta.

Por no era él, Phuwin lo sabía, era el lazo entre él y Pond, era la respuesta a la demanda que el lobo de Phuwin había hecho el momento en que habían visto al Enigma. Pero nadie podía saber eso, y ya que Phuwin había sido capaz de convencer a su lobo de ello, entonces nadie iba a saberlo. Era demasiado peligroso.

Phuwin no quería ser echado de otra manada. No podría lidiar con ello o su lobo enloquecería. La respuesta más sabia sería que él se matara.

—Déjanos entrar, —Dunk pidió.

—Los puedo sentir muy bien a todos ustedes. —No tan bien, como Pond podía; pero si él quería, Phuwin podría encontrar a cada integrante.

Y con Dunk tan cerca de él, no era necesario el lazo de la manada para saber que él estaba enojado; Phuwin podía olerlo a pesar de su calma exterior.

Pond también estaba enojado. Y ahora mismo estaba yendo a la habitación de Phuwin con expresión seria que hizo que Dunk saliera y que Phuwin mirara a otro lado.

—Esta es una reunión importante. —Pond dijo, y en un gran intento por controlarse, respiró hondo.

—Ya sé. —Phuwin siguió quieto, aun cuando Pond estiró la mano hacia su hombro. Hizo que Poom callara los sentimientos que despertaron debido a ello.

—Te necesito, —Dijo Pond, y por mucho que Phuwin quería que significara algo diferente sabía que el castaño se refería a: 'Necesito que estés presente'. Y Phuwin estaba dispuesto a ello.

—Nos vamos en 10.

—Ok. —Susurró mirando el suelo.

Joong le había dicho que Pond había considerado hacer que Phuwin se abriera al lazo de la manada, que dejara salir sus sentimientos y les permitiera curar lo que sea que había lastimado su mente. Pero él sabía que no lo haría, sabía que Pond tenía más control que cualquier Enigma, sabía que no obligaría a nada, aun cuando Pond debía hacerlo. Joong una vez le había siseado un.

'Si estuvieras en otra manada...'

Pero Phuwin lo sabía, sabía que si estuviera en otra manada, no habría conocido a Pond y nada de esto sería un problema.

Pond apretó su hombro sacándolo de sus pensamientos, y se fue dejándolo para que respirara tranquilo y preguntándose cóm

o iba a sobrevivir el día metido en un auto con su Enigma.

Su Enigma al que quería besar con desesperación.

 

Continuará...

 

 

 

 

 

 

Chapter 2: ༺☪༻ 01 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Phuwin no odiaba ser lobo. No odiaba a su manada o a Pond. Era molesto, sí, tener a las personas en su mente (al menos tan lejos como les permitía ir) y a veces frustrante vivir con un puñado de personas que conocían casi todo de él. Pero aun así, los amaba. A todos ellos, pero a uno de una manera diferente al resto.

Y ahora mismo, estar sentado al lado de Pond en el auto no era de ayuda a su precaria situación. Incluso fingir dormir no ayudaba, porque Pond sabía que Phuwin no estaba durmiendo y por ello, trató de hablarle.

—No creo que ninguno necesite cambiar, —Pond dijo, —Pero si te sientes intranquilo, puedes dejar salir a tu lobo.

Phuwin estaba intranquilo, pero no tenía nada que ver con visitar a una kitsune loca. Lo cual estaba claramente mal.

—Estoy bien. Pero si crees que lo necesito, lo haré.

Pond no respondió, solo lo dejó ser.

—Quizá debía haber traído un arma.

—Eso solo la provocaría. Ya eres un arma suficiente.

A decir verdad, Pond fácilmente podía matar a Eve sin pensarlo dos veces, pero eso empezaría una guerra. Coexistir pacíficamente era mucho más fácil que pelear y tratar de esconderlo de los humanos. Ellos siempre sospechaban cuando la cantidad de cadáveres crecía.

Los kitsunes no eran villanos por naturaleza y de hecho Phuwin conocía a unos muy buenos. Pero Eve estaba loca – loca por los werewolves, loca por Pond, y por ello estaba dispuesta a hacer lo que fuera por tenerlo. Phuwin esperaba que no pasara eso porque sabía que no podría evitar que su lobo tomara control si algo le pasaba a Pond. A viva voz o no, Poom veía a Pond como su 'mate', y aunque Poom dejaba que Phuwin hiciera lo que quisiera, cualquier daño a Pond y todo terminaría.

—Si esto tiene que ver con aquella muerte— —Pond empezó a decir, y Phuwin recordó que había olvidado preguntarlo. —Bueno, supongo que no sería de mucha ayuda, de todos modos.

—Dudo que Eve te lo diga. Puede que ella no sepa; la policía no le dice cosas así a ella, como a ti.

—Bueno sí, ellos tienden a hablar cuando estoy cerca. —Pond comentó.

Su pulgar golpeó el volante.

—Quizá porque eres aterrador.

—¿Eso crees? —Pond preguntó. Phuwin no necesitó mirar para saber que el chico tenía una ceja arqueada.

—Eres Enigma. —Phuwin recostó la cabeza contra la ventana, intentando dar por terminada la conversación.

Pero Pond no había terminado con el tema. Phuwin casi saltó cuando Pond estiró la mano y tomó la suya en un firme agarre.

—Un Enigma no se supone que deba dar miedo. Quizá sí a los que amenazan a las personas que amo. Pero no se supone que le infunda miedo a mi manada.

No era una conversación que Phuwin quería tener. Y estaba muy enfocado en la mano de Pond y cómo se sentía contra la suya como para molestarse en dar una respuesta apropiada. Eso no significaba nada, ¿porque qué más podría hacer Pond mientras conducía, aparte de tomarlo de la mano?

Aun así, se sentía agradable y Phuwin se dio cuenta algo tarde que había dejado escapar sus sentimientos antes de que su lobo pudiera contenerlo.

Y lo supo en el momento en que Pond lo sintió ya que su agarre se apretó. Poom parecía increíblemente complacido de haber obtenido esto ante la guardia baja de Phuwin, y celebró un poco el pequeño bastardo.

Phuwin se regañó por dentro, porque sabía que su Enigma quería que se abriera para él. Y si supiera que a Phuwin le gustaba la sensación de su mano, habría usado eso para conseguir su propósito.

O al menos intentarlo. Pond podría tomarlo de la mano todo el día y Phuwin nunca se lo diría. Nunca.

Pasó el resto del camino completamente alejando todo de Pond, y envió una plegaria silenciosa de agradecimiento al cielo cuando llegaron a la mansión de Eve, y Pond por fin dejó su mano.

Aparcaron bajo un árbol de sakura, y Phuwin ya podía saber que habría una capa de pétalos en el parabrisas cuando se fueran. Esperaba que no llevaran prisa al irse, porque eso sería molesto de limpiar.

La mansión era de estilo moderno– algo inesperado para una kitsune antigua, pero Phuwin conocía a Eve y estaba seguro que algo tenía que ver con que trataran de acoplarse a la sociedad.

Los contactos de Pond en la policía le dijeron que la casa llena de mujeres había estado más de una vez bajo sospecha de prostitución. Y quizá era cierto, pero Phuwin sabía que los hombres que entraban nunca salían, al menos no sin perder sus corazones o hígados.

Era agradable saber que ni él ni Pond eran 'hombres', técnicamente hablando, ni siquiera eran humanos.

Se acercaron y entraron con cautela, y un segundo después fueron recibidos por una maid. Su aroma le dijo a Phuwin que también era una kitsune.

—Nuestra ama está esperándolos.

Se sometieron a una revisión – Phuwin tuvo que contener el enojado gruñido cuando vio a dos mujeres tocando el cuerpo de Pond, en busca de algún arma.

'Basta', le dijo a su lobo. 'No hay nada que podamos hacer. Basta.'

'Están tocando lo que es nuestro.'

'Él no es nuestro. Nunca lo será. Ahora, enfócate.'

—Phuwin. —Pond estaba mirándolo. Las mujeres estaban abriendo las puertas para ellos.

—Lo siento. —Phuwin musitó, mentalmente atando a su lobo.

—Te necesito, —Pond le siseó. El dolor recorrió el bícep de Phuwin cuando Pond lo sujetó, —Deja de divagar.

Phuwin se alejó de él y asintió.

Estaban siendo escoltados a la habitación de Eve – o al menos eso era lo que le parecía a Phuwin.

Alcoba puede que fuera una mejor palabra, por arcaico que sonara. Había una cama King size con sábanas rojas, una mullida alfombra sobre el suelo, y unas cálidas cortinas cubriendo las góticas ventanas.

Ella apenas estaba vestida, todas sus nueve colas estaban extendidas y abanicando su pequeño cuerpo.

Eve sonrió mirando solo a Pond, lucía como si quisiera tocarlo y llevarlo a la cama. Y eso hizo que los cabellos de la nuca de Phuwin se erizaran. Apenas logró contener el gruñido. Poom quería matarla ya.

—Eve, —Pond saludó. Su voz salió gélida y Phuwin no pudo evitar sentir satisfacción. Su líder era formidable.

Él brilló de emoción por un momento antes de alzarse de hombros e invitarlos a entrar.

—Te mandé llamar porque encontré algo.

Phuwin casi resopló.

—Pensé que podrías ayudarme con ello.

—¿Algo peligroso? —Pond preguntó, cruzándose de brazos.

Poom musitó en la cabeza de Phuwin,

'Mira lo sexy que es.'

Y Phuwin tuvo que encerrarlo más.

—Eso depende de cómo lo mires, supongo. —Ella sonrió, aplaudiendo dos veces.

Una kitsune entró a la habitación jalando una cadena plateada... unida a una semi—enloquecida cosa, haciendo que Phuwin tardara unos segundos en reconocerlo ya que tenía el aroma de las kitsune.

Era un werewolf.

Uno macho, hambriento y loco, con marcas aun curándose en su espalda.

'Plata', Phuwin pensó temblando.

 

 

 

Continuará....

Notes:

¡Hola a todos!

No saben lo mucho que me costó escribir a Poom gritando "es nuestro" mientras Phuwin intenta mantener la compostura frente a Eve. 😭

El autocontrol de Phuwin es de otro planeta, porque yo en su lugar ya habría quemado la mansión.

¿Qué les pareció la aparición del lobo al final? ¿Tienen alguna teoría de quién puede ser o qué le hicieron las kitsunes?

¡Los leo en los comentarios! Sus teorías me dan vida. ✨

Besitos de murciélagos para todos!!!!!

🦇🖤🫀🥰🥐😘🤗🔥🪻💜💖💓💮🪷😀🌹💀✨🌸🙏🏻🤟🏻🎉🐍😍❤️☠️😈🧁😳😎

Chapter 3: ༺☪༻ 02 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Pond gruñó. Sus instintos protectores de inmediato se avivaron ante la vista y Phuwin tuvo que anclar sus uñas a su palma para quedarse quieto; las ganas de Pond de abrazar al lobo era demasiado para resistir.

Era un lobo nuevo, Phuwin podía saberlo, y los lobos nuevos eran peligrosos sin un Alfa que los controlara. Usualmente eran armas mortales.

De súbito, el cuerpo que Pond había ido a investigar ayer tenía más sentido hoy.

—Lo encontramos en las montañas.

—Eve. —la voz de Pond salió ronca. —No es uno de los míos.

—Lo sé, —ella sonrió y una de sus solas se irguió, —Pero pensé que podría gustarte. ¡Su nombre es Gemini! Se niega a cambiar para mí, —hizo un puchero. —Así que no sé cómo luce, ¡pero puedo imaginarlo! ¡Es hermoso, estoy segura! —ronroneó, tomando el rostro de Gemini en sus palmas. —Como sea, está convirtiéndose en un problema así que pensé que podrías ayudar.

—¿Un problema? —Pond preguntó. Era su tono de 'estoy tratando de permanecer calmado pero de verdad quero arrancarte la garganta'.

—¿Lo quieres?

—Debiste llamarme de inmediato.

—Bueno, te llamé ahora, ¿no? —dos de sus colas se movieron, una señal de que estaba emocionándose. Cuando fueran cuatro, Phuwin sabía que estarían en problemas.

Las kitsune no eran criaturas placenteras y nunca lo serían, a pesar de sus intentos por disfrazarse como hermosas mujeres. El que ella permitiera que sus colas se mostraran era un excelente indicador de que estaba lista para pelear.

—Creo que es mejor si nos lo llevamos de una vez. —Phuwin se escuchó a sí mismo decir.

—¿Por qué esperaste? —Pond preguntó. Phuwin no estaba seguro de si había sido escuchado o no. Quizá no, con la forma en la que Pond apretaba el mentón.

Ella sonrió, sus dientes crecieron un poco en el momento en el que una tercera cola empezó a temblar con emoción.

—¿Dónde está la emoción en no hacer esperar?

Fue casi demasiado rápido para Phuwin, pero estuvo frente a Pond a tiempo para detenerlo.

—El chico es nuestra prioridad. —Le dijo a su líder, —El chico, Pond. El lobo. Él nos necesita.

El hedor de sus heridas era casi sobrecogedor.

Pond gruñó, sus ojos brillaron de un color amarillo por completo a este punto y Phuwin supo que todo lo que Eve tendría que hacer era presionar un poco más para hacer que Pond perdiera el control por completo.

Él sabía exactamente lo que tenía que hacer para evitar que eso sucediera, así que en un raro arranque de posesión, introdujo algo de su protección mental y se aferró un poco más firmemente a los lazos de la manada. Temporalmente, claro está. Lo dejaría ir en cuanto estuvieran a salvo.

Pero por ahora, fue suficiente.

Los ojos de Pond empezaron a cambiar de color y Phuwin soltó un suspiro de alivio.

—El chico, —dijo con firmeza, cuando Pond giró para verlo con el mentón apretado.

Era arriesgado, porque técnicamente podría ser interpretado como una orden, pero Pond fue lo inteligente suficiente para no presionar.

—La próxima vez, —Pond dijo, pronunciando con precisión las palabras, —Por favor, llámame de inmediato. No es seguro tener a un desconocido vagando en mi territorio. Quítale las cadenas.

La maid lo hizo sin pensarlo dos veces. Eve no lució complacida, y el lobo de Phuwin vibró de satisfacción por su Enigma. Nadie podría resistirse por mucho y Poom sentía el placer en señalarle a Phuwin que solo era cosa de tiempo antes de que él también sucumbiera.

'Cállate', Phuwin siseó y mentalmente encadenó a su lobo antes de que Pond le llamara la atención otra vez.

—Vamos, —Pond le dijo al lobo recostado en el suelo y Phuwin tuvo que tragarse la frustración cuando el chico se desplazó sobre sus manos y rodillas, incapaz de ponerse de pie.

Phuwin lo encontró a mitad de camino, alzándolo y cargándolo para salir más rápido. Era una cosa tan ligera por ahora, pero cuando estuviera bien alimentado lo más probable es que fuera tan fuerte como Phuwin.

—Nos vamos.

—Hasta la próxima entonces. —La sonrisa de Eve estuvo de regreso, aunque claramente estaba decepcionada. Sus colas habían dejado de vibrar.

Ni Phuwin ni Pond le respondieron. El camino al auto fue mucho menos tenso que antes, aunque Phuwin estuvo bastante alerta. El parabrisas estaba cubierto de pétalos, tal como Phuwin lo había predicho, pero Pond los retiró con un movimiento.

Ordenó a Phuwin a que fuera al asiento trasero, descansando a Gemini a su lado. El chico se recostó sin que se lo dijeran y Phuwin acunó su cabeza en su regazo, acariciando su cabello y colocándolo tras su oreja. El chico no había dicho nada, tenía los ojos cerrados y el rostro ladeado para no tener que ver a nadie. No era un submissive; era solo miedo, y eso hacia enfadar a Phuwin.

Tener miedo eliminaba el propósito de mantener calmado al lobo dominante, y la presencia de Phuwin ciertamente no estaba ayudando a Pond a calmarse. La presión en el volante estaba empezando a hacerse más fuerte.

Rápidamente, Phuwin sacó su celular, enviándole un mensaje a Joong con la cuidadosa sugerencia de que pasara por Neo al hospital.

—¿Cómo te llamas? —Phuwin le preguntó al lobo, acariciando su cabeza para darle valor.

Tomó un momento recibir una respuesta,

—Gemini.

—Gemini, —Phuwin repitió.

Una mirada a Pond le dijo que había escuchado, aunque no diría nada hasta que estuviera más calmado y en control de sus emociones.

Neo no llegaría lo rápido suficiente.

Y ya solo estaban a unos minutos de la casa.

—¿A dónde me llevan?

—A nuestro hogar. —Dijo Phuwin, —Tenemos a alguien ahí que puede curar tus heridas.

—Tengo que regresar...

Pond casi perdió el control del auto y Phuwin tuvo que cerrar los ojos mientras el estomagó se le apretaba.

—¿Con las kitsune? —Pond siseó.

Era increíble.

—Junior está ahí.

Esta vez, Pond pisó con fuerza el freno y Phuwin apenas evitó que su rostro se golpeara con el asiento delantero.

—¿Es otro lobo? ¿Ella tiene otro lobo?

—Eso creo...

—¿Crees o sabes?

—Creo, —Gemini frunció el ceño, y luego tosió. Phuwin se encontró sorprendido que no hubiera sangre saliendo de la boca de Gemini.

—Primero Gemini. —Phuwin dijo colocando una mano en el hombro de Pond. —Podemos pensar en lo demás cuando él esté bien. Saca el auto del parque.

No era una orden, pero cuando Pond le gruñó, Phuwin bajó la mirada apropiadamente. Su mano tembló, en el brazo de Pond, apretándolo solo un momento en una silenciosa disculpa. Un momento después, estuvieron en marcha otra vez, pero sin respirar con facilidad.

—No vuelvas a hacer eso, —Pond dijo.

Una orden.

Y una que Phuwin con gusto obedecería.

Decidió quedarse en silencio todo el camino. Y justo cuando estaban estacionando, el celular de Phuwin sonó con un mensaje.

 

 

 

Continuará...

Notes:

¡AYUDA!

La tensión entre Pond y Phuwin se podía cortar con un cuchillo en este capítulo 😰🔥.

Casi me da algo cuando Pond frenó de golpe.

¿Qué les pareció la aparición de Gemini? ¿Creen que Phuwin hizo bien en desafiar (un poquito) la autoridad de Pond por el bien del chico?

¡Dejen sus gritos y teorías aquí! No se olviden de votar si les gustó el capítulo. ⭐

Besitos de murciélagos para todos!!!!!!!

🐍😀🥰🎆❤️😘🌝😎😳🧁😈☠️😍🎉🤟🏻🙏🏻🌸✨💀🌹🪷💮💓💖💜🪻🔥🤗🥐🫀

Chapter 4: ༺☪༻ 03 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

[Estoy con Neo en casa. ¿Todos están bien?]

Phuwin ignoró el mensaje para abrir la puerta. Peleó por sacar al chico hasta que Pond llegó y sacó a Gemini con una expresión gentil.

Joong salió de la casa, y estiró la mano para sujetar al lobo, claramente viendo la necesidad de actuar primero y preguntar después.

—Plata. —Phuwin dijo, de súbito cansado, y dándose cuenta tarde que había estado muy cerca del cuerpo de Gemini y ahora estaba afectándole también.

Pond sujetó su codo antes de que cayera.

—Cuidado, —murmuró.

El lobo de Phuwin estuvo feliz cuando los brazos de Pond lo rodearon, llenando a Phuwin con el poder de Enigma – aun a pesar de sus muros.

—Necesitas asearte, tienes sangre en la ropa y cuello. Vamos.

Phuwin parpadeó, sus ojos estaban desenfocados mientras miraba su ropa – su arruinada ropa.

—Rayos... —musitó. —Me gustaba esta camiseta.

Pond rio, ayudándolo a caminar antes de dejárselo a un muy curioso Aou.

—¿Qué puedo hacer? —preguntó. Su voz fue muda a oídos de Phuwin, quien de súbito colapsó contra el objeto sólido más cercano... Pond.

Este no era su día.

Su lobo estaba riéndose.

Sintió que Pond lo dejaba con Aou, diciéndole que llevara a Phuwin a la ducha y que se deshiciera de la ropa.

Phuwin se dejó ser, sin importarle lo que Aou sintiera al cuidarlo o lo que significara en relación a su pelea mensual con Perth. Estaba guardándole luto a su ropa. De verdad le gustaba.

Sintió que Aou entró a la ducha con él, lavando su cuerpo con cuidado mientras lo descansaba contra su pecho. Sintió cuando la plata dejó su piel, y por fin pudo erguirse solo.

—¿Estás bien? —Aou lució preocupado.

—Mejor. Gracias.

Aou palmeó su hombro.

—Estaré afuera si me necesitas, ¿ok?

El dominio no era importante ahora. Siempre era así cuando alguien estaba lastimado; su manada era así.

¿Qué importaba el rango o el sexo cuando alguien necesitaba ayuda?

Phuwin dejó que su sonrisa mostrara su gratitud. Cuando terminó de ducharse, salió desnudo y Aou estaba ya esperándole con un set de ropa – el outfit favorito de Phuwin, el más cómodo. Lo ayudó a vestirse a mitad del pasillo.

—¿Seguro que estás bien?

—Solo necesito encontrar a Santa. —Phuwin musitó.

El submissive lo calmaría, y Aou asintió, yendo por el pasillo desde donde escuchaba los amortiguados gruñidos de dolor.

Gemini.

Phuwin giró.

Casi estaba gateando por el cansancio cuando encontró a Santa curvado con una de las novelas de misterio de Phuwin y una taza de té en la sala. Era algo herbal que hacía que Phuwin quisiera estornudar.

—Este es mi favorito. —Santa le dijo cuándo Phuwin prácticamente se hundió a su lado.

—El mío también. —Le dijo. —Desearía poder escribir otro así.

—Aun no me has enseñado el nuevo.

—Estoy atascado en el final, —Phuwin hizo un puchero, y la idea de tener trabajo esperándole le hizo gruñir.

Era frustrante planear una historia, escribir hasta el la parte clímax antes de darse cuenta que no es lo que quería y que los capítulos finales iban a tener que ir en una dirección completamente diferente.

—Cuando lo termines, entonces, —dijo Santa, y su mano sobre el muslo de Phuwin lo relajó haciendo que el chico de súbito sintiera que todo se solucionaría – incluyendo su libro. —¿Estás bien?

—Estoy cansado. —Phuwin admitió, —Demasiado... Santa, nada me hace feliz...—escuchó a su lobo gruñir bajo, que Pond le haría feliz otra vez pero Phuwin calló el pensamiento y lo alejó.

—¿Ni siquiera escribir? —Santa preguntó.

—Bueno, escribir ayuda. La música ayuda. Tú ayudas, —Phuwin sonrió, jalando el borde de la camiseta de Santa.

—La manada ayudaría.

La única razón por la que Phuwin no se había enfadado era porque Santa era submissive, e incluso asustarlo – mucho menos atacarlo – haría que toda la manada estuviera listo para destrozar a Phuwin.

—Lo siento, —dijo Santa, —No debí decir eso.

—No pasa nada. Estoy acostumbrado. —Esto sucedía seguido – sobre todo con Joong y Dunk.

—Ellos solo quieren tu bien. —murmuró, como si supiera exactamente lo que Phuwin estaba pensando, lo cual quizá así era. Santa era bueno con la empatía.

—Lo sé.

—Phuwin. Esto es algo que he notado. Y no tienes que darme una respuesta, pero ¿de verdad es la manada? Me hablas todo el tiempo pero cuando Pond empieza a hablar de ti... me di cuenta que no sabe lo que yo sé de ti. ¿Es la manada de la que te estás escondiendo o es de Pond?

Niño perceptivo.

—De Pond, —Phuwin susurró, después de que pasaron unos minutos Santa volvió a la lectura.

—¿Por qué solo Pond?

Phuwin amaba a Santa como a nadie en el mundo. Platónicamente.

Él era el único de la manada que no lo juzgaría por nada –Phuwin estaba seguro.

Si no le gustara Pond, no tendría este problema. El Marrock, el líder de todos los Alfas, tenía un mate. Ambos habían estado casados, ambos tenían hijos, y aunque eran afectuosos con el otro, habían logrado – de alguna forma – crear un lazo sin tener sexo. Pero se negaban a decirle a los demás cómo lo habían logrado. Aunque algunos creían que mentían, Phuwin estaba seguro que era verdad.

Él los había visto, una vez, cuando habían ido juntos a hablar con Pond sobre algo, y la forma en la que actuaban, la forma en la que sabían lo que el otro pensaba antes de decirlo, las cosas que hacían por el otro sin siquiera preguntarlo en voz alta, gritaba 'mate'.

Si Phuwin pensaba que podría hacer eso, lo haría. Pero esta situación era diferente, porque no quería nada más que empujar a Pond a la cama y nunca dejarlo ir.

Santa terminó otro capítulo antes de que Phuwin pudiera responderle.

—'Mate'. Él es mi 'mate'.

El libro de Phuwin cayó al suelo cuando Santa giró para verlo. Se sorprendió que el té no se hubiera volcado sobre ellos.

—¿Pond?— susurró.

—No importa.

'Él no me querrá', pensó.

Podía adivinar lo que Santa estaba pensando en el silencio que siguió: no le sorprendía. No era de sorprender que la manada hubiera estado tan... dispersa. No le sorprendía que Pond estuviera enloqueciendo.

—Necesitas decirle, —Santa susurró. Tuvo cuidado de no decirlo como una orden, pero aun si lo hubiera hecho, no le habría molestado a Phuwin.

—No puedo.

—Phuwin, debes decírselo. Debes hacerlo.

—No va a quererme.

—No lo sabes hasta que preguntes. Hasta que se lo demuestres. Phuwin, si él es tu 'mate' no puedes ignorarlo. Está arruinándonos. Arruinando a Pond, y él ni siquiera lo sabe.

Phuwin solo pudo llorar.

Había estado haciéndolo mucho últimamente, pero no ayudaba. Santa sí. Él calmó a Phuwin con una mano en su espalda y acariciando su cabello.

 

Notes:

¡CONFESIÓN DE IMPACTO! 📢

Finalmente la verdad salió a la luz... aunque sea solo para Santa (y para nosotros).

¿Quién más quiere abrazar a Phuwin y decirle que deje de llorar por la camiseta y vaya por su hombre?

¿O son del equipo de "Pond tiene que darse cuenta solo"? 🤡

Díganme en los comentarios:

¿Team Phuwin protegiendo su corazón?

¿Team Santa siendo el más inteligente de la manada?

¿Team Pond que no se entera de nada?

¡Los leo!

Sus votos y comentarios me motivan a escribir el clímax que Phuwin tanto está sufriendo por terminar. ✍️🔥

Besitos de murciélagos para todos!!!!!

🥰😎😀🙏🏻🧁🫀🌹🐍🎆😘😈☠️🎉🤟🏻🌸✨💀🪷💮💓💖🪻🤗🥐😍💜❤️🔥

Chapter 5: ༺☪༻ 04 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Era un sueño. Phuwin sabía que lo era, estaba muy al tanto de que necesitaba despertar ahora antes de avergonzarse a sí mismo, pero era difícil. Sus sueños eran las únicas veces en las que podía tener a Pond.

A veces, tenían citas, se tomaban de la mano mientras caminaban por el parque, comiendo helado.

A veces, estaban en sus formas de lobo, corriendo por el bosque y persiguiendo un venado, destrozándolo con uñas y dientes, satisfaciendo sus ansias.

Otras veces, como esta, estaban en la cama, la boca de Pond lamía el cuello de Phuwin, embistiéndolo con fuerza y muy profundo haciendo que la cama temblara, haciendo que él jadeara por aire. El Pond del sueño era un pro en sexo oral, era un pro al deslizar sus dedos por el cuerpo de Phuwin y haciéndole revolverse en las sábanas. El Pond del sueño lo ataba y lo mantenía fijo.

A veces, Phuwin estaba esposado en la cama y Pond le hacía rogar.

Los sueños eran maravillosos, llenaban el dolor en el alma de Phuwin aunque fuera solo por un poco de tiempo, y solo se arrepentía de ello cuando despertaba. Porque no era real. Nunca tendría a Pond, no así, ni en ninguna forma.

Sus sábanas estaban húmedas – como siempre estaban – cuando despertó, su cuerpo estaba cubierto de sudor y la habitación tenía su aroma. La manada le daría ciertas miradas en el desayuno, pero Phuwin estaba acostumbrado a ello. Los ignoraría, como siempre.

Entró en silencio al baño, aseándose y tratando de no pensar en aquel otro sueño que había tenido donde él acababa de despertar y Pond entraba al baño besándolo contra la pared, diciéndole 'Escuché que me deseas, pero todo está bien, yo también te deseo, podemos unirnos' – en ese entonces Phuwin había despertado sollozando y había asustado a la manada con tanta agonía que destiló.

Esa había sido la única vez que Pond había amenazado con obligar a Phuwin a decirles su secreto.

Cuando regresó a su habitación, la ventana estaba abierta y Santa estaba sentado en las sábanas limpias, con una copa de vino en cada mano, estirando una hacia él y Phuwin estuvo agradecido.

—¿Te desperté?

—Despertaste a toda la casa. Estoy seguro que los vecinos, de ser werewolves, pudieron haber olido lo que pasó.

Phuwin se habría sonrojado si esta fuera la primera vez que pasaba, pero había perdido la cuenta. El vino sabía bien, la relajante presencia de Santa era incluso mejor y se dio cuenta que el submissive había puesto música clásica para bloquear su conversación del resto. Fue casi un alivio saber que la manada era incapaz de ver el contenido exacto de sus sueños. Nunca le gustaría que los vieran a Pond y a él teniendo sexo. Real o imaginario.

—¿Era sobre Pond?

—Siempre.

—¿Sueños bonitos? —Santa bromeó, arqueando una ceja. —Bueno, supongo que es obvio considerando el desastre que hiciste en tu cama.

Le había revelado su secreto a Santa recién ayer, pero Phuwin estaba agradecido de haberlo hecho. Era mucho más fácil de lidiar con ello ahora que tenía a alguien que entendía las circunstancias y sus razones, aun si no estaba de acuerdo con eso. Phuwin debió habérselo dicho mucho antes.

Bebieron el vino en silencio, y para cuando terminaron y Santa tuvo sus brazos alrededor de Phuwin, el chico se sentía mucho mejor.

—Gracias. Eres el mejor Santa.

—Lo sé.

 

 

**

 

 

Pond había escogido no escuchar su conversación. De verdad quería hacerlo, y estuvo a nada de hacerlo, pero algo le dijo que aún no era tiempo. Necesitaba esperar un poco más. Era un instinto que no le gustaba mucho pero uno en el que había aprendido a confiar. Así que en lugar de eso, esperó en silencio hasta que escuchó a Santa caminando por el pasillo.

—¿Él está bien?

Santa lo miró de una forma en no entendió.

—Está bien.

—Ha tenido muchos... de esos sueños... todo el tiempo, ¿no?

—Sí. Pero no te preocupes.

—Él... él.... ¿Él tiene a alguien? —la idea puso a Pond inexplicablemente celoso – imaginar que había alguien que escuchaba los problemas de Phuwin, compartía su felicidad, alguien a quien él no bloqueaba.

Tenía sentido que escondiera eso, en especial si ese alguien era humano – no era que a Pond le importara, ¿no?

—¿Es eso lo que esconde?

—Sabes que no puedo decírtelo. No puedo traicionar su confianza; no lo haré.

Pond lo sabía. Ellos dependían de su submissive y Pond no iba a poner eso en peligro. Lo último que haría sería obligar a su dulce Santa a decirle algo.

—Pero no te preocupes, —la mano de Santa tomó gentilmente el brazo de Pond y casi de inmediato se calmó. —No creo que pase mucho antes de que lo sepas. —Sonrió.

 

 

**

 

 

Gemini estaba mucho mejor al día siguiente, aunque todavía no podía caminar sin ayuda. La magia de la manada ayudaría a curarlo más rápido, pero como lobo solitario – y nuevo en ello – sus heridas estaban cerrando lento.

¡Y menudas heridas eran!

La plata no era buena con los werewolves, y Gemini parecía más susceptible a ello que cualquier lobo que Phuwin haya conocido. Neo aún se negaba a dejar su lado, y Pond lo dejó ser, llamó al hospital y pidió unos días para él.

Pero si eso no era suficiente de lidiar, Santa empezó a tratar diferente a Phuwin y la manada casi lo notó. El chico le gruñía a Joong y a Dunk cuando trataban de ordenar a Phuwin, quien incluso había tenido que meterse cuando Santa casi se metió en líos debido a ello.

Cuidaba a Phuwin más que antes y eso había hecho que Phuwin se ganara la irritación de Perth. Porque todos amaban a Santa, quien estaba para ellos, uniéndolos como manada, les daba a los lobos dominantes algo que proteger. Por ello, la atención extra que Phuwin estaba recibiendo los estaba enfadando.

Pero Pond no decía nada, y Phuwin estaba agradecido. Pond tenía una paciencia infinita – tan diferente de otros Alfas que Phuwin había conocido, ya que ellos tenían el temperamento violento. Y no era que Pond nunca hubiera castigado a alguien de la manada, y aunque sonaba mal, en una manada de werewolves, el orden era importante.

El Enigma era importante, y si un lobo se sobrepasaba, un fuerte empujón o un golpe era lo único que los mantendría quietos.

—No puedes dejar que te ordenen como quieran, eso no está bien.

—Si no les hago caso, lo verán como un reto. Y no quiero retar a Joong o a Aou. Ambos son más dominantes que yo.

—No cuando eres el 'mate' del Enigma.

—No lo somos, Santa. No lo somos y no tienes derecho de decirlo. Mantén la boca cerrada.

—Phuwin, ¿cómo es que él no lo sabe? ¿Cómo es que puede verte todo el día y no darse cuenta que eres para él?

—No se lo permito, —Phuwin dijo. —Mi lobo lo esconde. Lo entierra y los dos custodiamos la entrada.

—¿Haces que tu lobo haga eso? —Santa preguntó, con lágrimas en los ojos.

—No le hago hacer nada, —dijo Phuwin. —Él está de acuerdo conmigo.

'Por ahora', Poom dijo.

—Eso no está bien.

—No me sermonees sobre lo que está bien. Te lo he contado y espero que guardes el secreto. Ahora vete.

Él lo lastimaría. La forma en la que Santa frunció le dijo a Phuwin eso, pero no podría molestarse por ello. Aun cuando era difícil – y se hacía más difícil – guardar su pequeño secreto, Phuwin no quería decirle a Pond. Los 'mate' eran todo para el otro. Los 'mate' estaban hechos para el otro, y unirse creaba un lazo que permitía que esas dos personas mantuvieran esa perfección. Algunos incluso podían hablar telepáticamente, y otros estaban tan sincronizados con el otro que no necesitaban palabras para saber lo que el otro estaba pensando.

Pond era todo para Phuwin, incluso a la distancia. Pero Pond era un Enigma, y era importante que el Enigma escogiera un buen 'mate', alguien a quien todos pudieran sobrellevar, y alguien a quien todos pudieran amar. Alguien... que no era Phuwin.

Santa no le habló todo un día después de eso, y como siempre, la manada se dio cuenta.

'Mocoso bipolar', fue lo que Phuwin les escuchó susurrar a su espalda, y no discutió. Todos parecieron felices de dejarlo solo y eso era lo que quería.

Todos menos uno.

Perth lo acorraló después de cenar.

—Tú le dijiste algo a Tata. Puedo saberlo por la forma en la que te mira. Él está diferente y tú le hiciste algo.

Phuwin arqueó una ceja.

—¿A ti qué te importa?

—Me preocupa Santa. Me importa poco saber cómo te sientes, pero él está sufriendo y tú lo lastimas y no sé si pueda perdonarte por eso.

Phuwin frunció el ceño.

—¿A qué te refieres?

Perth dio otro paso al espacio de Phuwin.

—Dime.

—No.

—Enséñame. Quiero saber lo que le hace daño. Tengo que saber. Para aliviar su dolor, tengo que saber.

Phuwin se preguntó, solo por un momento, si Perth solo decía esto porque él, tal como los demás, sentía la necesidad de proteger al submissive.

¿Pero entonces por qué no estaban todos confrontándolo como Perth?

Phuwin se preguntó si quizá había una conexión entre los dos, que no había notado.

Pero no tuvo tiempo para preguntar. Perth estaba casi sobre él y sus ojos estaban empezando a ponerse dorados. No pasaría mucho antes de que su lobo estuviera fuera de control, y eso siempre llevaba a una pelea.

—Aléjate de mí, —Phuwin siseó.

—No. No hasta que me digas lo que le dijiste a Tata.

Su mentón se apretó, Perth lucía formidable, y la realización calaba en Phuwin sobre que esta era una de esas veces en las que Perth era muy dominante. Cuando Poom se dio cuenta, Phuwin tuvo que apartar la mirada. No valía la pena pelear físicamente y Pond los mataría si empezaban a pelear y rompían algo caro.

Con un suspiro, su batalla mensual terminó. Podía oler el deleite de Perth.

—Enséñame, —Perth exigió al tanto de la oscuridad que Phuwin tenía dentro. Una oscuridad con la que Perth pensaba que podía lidiar.

—Ok, —Phuwin dijo, —Ok. Te enseñaré.

Y así lo hizo. Retiró cada capa de protección de su alma y liberó todos sus miedos, dolor, depresión y amor – amor por Pond, por su 'mate'.

Y solo tomó un segundo.

Perth retrocedió por la fuerza de los sentimientos de Phuwin, jadeando horrorizado, con lágrimas formándose en sus ojos ante la sobrecogedora emoción.

El lobo de Phuwin se regocijó de placer al ser capaz de hacer que Perth cayera de rodillas, pero poco después se enojó porque este no era un juego limpio – y una pelea que no fuera honorable no contaba como victoria.

Debido a que Phuwin sabía que Perth estaba sufriendo, decidió encerrar a su lobo para que los demás no pudieran sentir nada.

Cautelosamente se arrodilló al lado de Perth.

—Phuwin, —Perth susurró, sujetándolo de los brazos. —Tonto... eres un idiota, Phuwin... tienes que decírselo.

Phuwin dejó que el silencio hablara por él, las lágrimas bajaban por los rostros de ambos, mientras se aferraban desesperadamente al otro.

Perth repasó los sentimientos y recuerdos de Phuwin, tratando de darle el confort que pudiera sin delatarlo con los demás.

Pero no pasó mucho antes de que llegaran, y todos lucían heridos y traicionados. No sabían a detalle, ya que de ser así habría una indignada mirada en Pond en lugar de una de preocupación. Phuwin estaba seguro de ello.

—¿Estás bien? —Pond preguntó, y sonó más esperanzado que enojado. Pero no le decía nada a Phuwin.

—No, —Perth respondió, con honestidad.

Santa cayó de rodillas, alejando a Phuwin de Perth y abrazándolo. Phuwin no pudo evitar notar que los ojos del chico no habían dejado a Perth, quien estaba siendo sostenido por Pond para calmarlo.

El calor del Enigma rodeaba la habitación junto con la emoción tranquila de Santa.

—Dime lo que pasó.

—Me dejó entrar...

Ya lo sospechaban, sus expresiones los delataban, pero tenerlo confirmado hacía que estuvieran doblemente decepcionados de él, y la ola de sus emociones casi lo destruyen en dos.

Podía sentir el enojo de Pond, todos los lobos se sometieron a ello; Joong fue el único que no cayó de rodillas por la fuerza de la emoción del líder.

—Pond, —Joong murmuró suavemente, su mano estaba en el hombro del Enigma, —Pond, esta no es la forma de lidiar con las cosas.

Varias profundas respiraciones después, Phuwin se encontró a sí mismo alejado de Santa y obligado a arrodillarse.

—Si quieres esconderme cosas, —habló Pond, —es tu decisión. Pero si empiezas a lastimarte, o a lastimar a mis lobos, de los cuales formas parte, entonces tengo que marcarte un límite, Phuwin. Nadie lastima lo que es mío. Nunca, jamás podría echarte de esta manada. No lo haré. Pero esto no está bien. Estás dividiéndonos y no duraremos mucho. Piensa en ello, Phuwin Tangsakyuen. Piénsalo y toma una decisión. —Puso de pie a Perth con la misma gentileza que había usado con Gemini. Su mano descansó en la cintura del chico, y su expresión fue suave – un tipo de expresión que no había tenido con Phuwin ni siquiera cuando entró a la manada. Y de súbito, el lobo de Phuwin tuvo suficiente.

No permitiría que su 'mate' tocara a otros así, que fuera amable con otros lobos cuando no era así – del todo – con Phuwin.

Poom lo quería, y no le importaba si Phuwin pensaba que era malo.

—No. —No fue una simple respuesta, fue una orden. Si Pond hubiera sido menos hombre y más lobo, Phuwin ya estaría muerto.

—Por favor, —fue sacado de su mente, sintió que su lobo tomaba control de él y estaba demasiado débil y demasiado cansado como para detenerlo. Solo pudo curvarse y ver cuando su lobo tomó la palabra y el control. Solo vería el desastre.

—Quítale las manos de encima.

Pond giró. Sus ojos se volvieron dorado brillante, pero era claro – incluso para Phuwin hundido bajo su propio lobo – que Pond estaba en perfecto control. Por ahora.

—¿Él es tuyo? —Pond preguntó. 'Él es tu mate', era la pregunta correcta. Solo eso haría que Phuwin librara la situación por lo que había dicho.

—No.

—Entonces aún me pertenece, y haré lo que quiera. ¿Qué has hecho con Phuwin?

—Él es débil.

—Eso no fue lo que pregunté.

Phuwin ladeó la cabeza bajo la orden de Poom. El lugar estaba casi libre de la manada, Santa se llevaba a Perth y le ayudaba a salir. Phuwin deseó que se quedaran.

Quizá entonces Pond estaría menos inclinado a matarlo.

—Soy tu Enigma, lobo. ¿Te das cuenta de eso?

Phuwin sabía que sí.

—Entonces le regresarás a Phuwin el control de su cuerpo.

—No puedo. No hasta que él entienda.

El miedo se curvó en el estomagó de Phuwin. Quería vomitar. Pond no podía enterarse así. No estaba bien. Phuwin mismo tenía que decírselo. Phuwin tenía que ser la única persona que se lo dijera.

—¿Eres tú lo que ha estado escondiéndome? —Pond se puso de pie frente a Phuwin, con los brazos cruzados.

Estaba peligrosamente cerca de perder la paciencia, Phuwin podía saberlo. Joong ordenó a los demás que se alejaran ya que no sabía lo que pasaría y no confiaba en que Pond mantuviera el temple.

—¿Estás loco, lobo?

—No.

Pond lo miró de pies a cabeza.

—Te enojaste porque toqué a Perth. Phuwin te mantiene oculto, pero ahora lo has bloqueado ¿con qué propósito?

—Tiene miedo.

—¿Y esto va a ayudarle? ¿Eres mi lobo o no? —Pond se acuclilló, poniéndose al nivel de Phuwin y mirándola serio. —Sométete.

Estaban muertos.

Su lobo no iba a hacerlo, iba a mantenerse firme ante Pond hasta el último segundo y sería asesinado antes de que alguno de ellos pudiera decir 'somos tuyos'.

SOMÉTETE, Phuwin gritó. Podía sentir que su cuerpo temblaba.

—Sométete y dale a Phuwin el control, —Pond ordenó, —Estás probándonos.

Poom se alteró ante el plural. Pond también iba a perder el control pronto, si no obedecía.

Phuwin golpeó los muros de la prisión que había creado en su alma.

'¡Sométete, sométete, sométete!', gritó pero su lobo solo gruñó. '¡Se lo diré!', Phuwin gritó cuando vio los músculos de Pond tensándose en señal de frustración. 'Poom, se lo diré. Le mostraré, te lo prometo. Sométete. TIENES QUE SOMETERTE'.

Su garganta estaba seca aun cuando no estaba gritando, su cuerpo temblaba casi con violencia y estaba cerca de vomitar – incluso podía oler la bilis subiendo por su estómago.

'Por favor...', Phuwin susurró en su mente. 'Antes de que nos mate a los dos y nunca podremos llamarlo nuestro'.

En un segundo (aunque parecieron horas), Phuwin fue lanzado a su cuerpo y jadeó colocándose sobre su espalda.

Estirando el cuerpo, separando los brazos y soltando quejidos. Esperó a ser golpeado. No estaba decepcionado, pero eso nunca llego, en su lugar un ligero golpe en su frente fue lo que recibió. Dejó que Poom sintiera su vergüenza: un ardor mucho más poderoso que el que sintió en su frente, y solo se atrevió a abrir los ojos cuando su lobo soltó un quejido de disculpa.

—Él lo lamenta, —Phuwin susurró. Vio el ventilador en el techo girando, incapaz de moverse.

—Estuvo errado al pelear con nosotros.

—Lo sé, —Phuwin susurró. —Él lo lamenta.

—Él no es el único que nos debe una disculpa.

'Lo prometiste', su lobo dijo. 'Lo necesitamos.'

Pero Phuwin no se movió. Olía a miedo, y Pond lo sintió así que lo puso de pie.

—Phuwin, mírame.

Phuwin giró la cabeza, pasando saliva mientras veía los claros ojos – casi tóxicos – de Pond con la fuerza de su lobo. Estaba casi controlado por completo por el lobo Enigma dentro de él. Phuwin apartó la mirada.

—¿De qué tienes miedo? —Pond preguntó. Ordenó, y su voz apenas fue humana.

—De ti.

 

 

 

Continuará...

 

Notes:

¡Phuwin, por favor, ya dile la verdad!

Casi me da un algo escribiendo la parte donde Pond lo obliga a someterse.

La tensión se podía cortar con un cuchillo.

¿Ustedes qué harían en el lugar de Phuwin? ¿Seguirían escondiéndolo o ya se habrían rendido a los pies del Enigma?

Déjenme sus votos y un comentario contándome cuál fue su parte favorita del capítulo.

¡Nos leemos en el próximo! (Prometo que no tardo... mucho).

Besitos de murciélagos para todos!!!!!

🥰😎😀🙏🏻🧁🫀🌹🐍🎆😘😈☠️🎉🤟🏻🌸✨💀🪷💮💓💖🪻🤗🥐😍💜❤️🔥

Chapter 6: ༺☪༻ 05 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Por un momento, pareció como si el corazón de Pond se hubiera roto.

—Soy tu Enigma. —Murmuró. —Solo me preocupo por ti. Quiero lo mejor para ti.

Entonces quizá el miedo no era la palabra adecuada.

—Tengo miedo lastimarte. —Phuwin se corrigió.

—Me lastimas cada vez que rechazas la manada. —Dijo Pond. —Cada vez que me alejas. Cada vez que me dices que no pero no explicas por qué.

Pero eso tampoco estaba bien, y Phuwin se tomó un momento para pensar.

—Tengo miedo al rechazo. —Admitió, y vio la verdad tan pronto como lo dijo. Tenía miedo de que Pond no quisiera ser su 'mate' y que la manada lo odiara por ello.

—Phuwin, —Pond susurró en su oreja, y fue tan amable que Phuwin no pudo contener las lágrimas. —No hay nada en ti que odie. Excepto el que bloquees la manada, pero... no hay nada que puedas hacer que me moleste. Nunca te he rechazado y nunca lo haré. Por favor, háblame. Por favor, dime qué pasa. No podemos seguir así...

En un extraño momento de valentía, Phuwin decidió.

Al demonio todo.

Si Pond lo echaba o decía no o lo odiaba para siempre, entonces al menos Phuwin podría decirse 'te lo dije'.

Y entonces quizá la siguiente persona que se enamorara de Pond no sería lastimada, sería amada, y sería el 'mate' perfecto.

Se quitó las capas, temblando en el abrazo en el cual Pond lo había envuelto, disolviendo las barreras que había puesto alrededor de su corazón. Poom estaba emocionado, ayudando a empujar sus pensamientos y sentimientos hacia la mente de Phuwin.

—¿Phu?

Su lobo lo ansiaba. Ellos podían sentir a Pond, la calidez de su mejilla presionada contra Phuwin, sus músculos tensándose bajo su ropa, y Phuwin decidió que la mejor forma de decirlo era usando tan pocas palabras como fuera posible. 

Alzó la mirada sabiendo que sus ojos ya no estaban tan oscuros, y antes que su Enigma pudiera leer en ellos, dijo tan suave como pudo.

—Soy un Sigma y eres mi 'Mate'. —Phuwin lo dejó pendiendo ahí, el peso de sus palabras se hundieron en el aire alrededor de ellos, antes de dejarlo lo más claro posible.

Se inclinó un poco, cediendo a lo que su lobo quería (lo que él quería) y besó a Pond en los labios. Gentil al inicio, pero cuando no respondió, se alejó unos pasos.

—Phuwin.

Pudo escuchar el llanto de Pond. Sus ojos se encontraron y Phuwin exhaló, dejando que Pond entrara, destruyendo la última barrera y temblando cuando sintió a Pond, su Enigma, absorber el dolor y amor de Phuwin que había estado atacando la puerta de su cordura durante años. Pero esta entrada era solo de Pond.

No había necesidad que los demás de la manada supieran antes de que estuvieran listos. Ni siquiera le había enseñado a Perth todo de ello, y aunque le había contado a Santa, no le había permitido sentir su esencia de Sigma, ya que sabía que el submissive no podría soportar todo el dolor y agresividad de Phuwin, incluso con una advertencia.

Pond dejó salir un amortiguado sollozo, y Phuwin escuchó su ropa rasgarse cuando Pond lo jaló en su angustia.

—¿Por qué no dijiste nada? —Preguntó, —¿Por qué no me dijiste algo así de importante? ¿Por qué no me dejaste ver?

—No me amas. —Phuwin respondió, —¿Qué Enigma podría quererme? ¿Quién podría quererme, querer a mi... ¿lidiar con mi lobo? —su lobo había sido escondido de todos, Poom era de los lobos más peligrosos de todos, Poom podía perder el control de si y asesinar a cualquiera.

Su lobo que aunque era una parte de él, no lo era del todo. No como sabía que debían serlo.

En un momento, estuvo presionado contra la pared, las manos de Pond sostenían con firmeza sus hombros.

—¿Quién eres para decidir a quién amo? ¿Lo que quiero? ¿Lo que la manada quiere? Si nos hubieras dejado entrar, sabrías que— —Pond tragó saliva, —Sabrías cómo la manada se siente respecto a ti. Sobre cosas como estas que conciernen a su Enigma. Sobre...

Sobre su Enigma uniéndose a un lobo sigma, Phuwin llenó el espacio en blanco y dejó salir un tembloroso respiro.

¿Cómo lo diría Pond? ¿Cómo echaría a Phuwin? ¿Qué haría? ¿A dónde iría?

—Eres tonto, Phuwin. ¿Tu lobo me quiere?

—Sí. —Una respuesta automática a una orden. Poom gruñó de deseo.

—¿Tú me quieres?

Phuwin tuvo que apartar la mirada.

—Sí.

Una mano trazó la línea del mentón de Phuwin, rodeando su nuca y sujetándolo. Sintió los dientes cerrándose con gentileza alrededor de la punta de su nariz y en un momento de confusión (¿porque no era que Pond debería estar enojado? ¿Por qué habría una amonestación tierna?) Abrió sus ojos. Como para cimentar en la cabeza de Phuwin la idea de que Pond estaba disciplinándolo, volvió a morder la nariz de Phuwin, esta vez algo más fuerte, y mirándolo a los ojos incluso cuando retrocedió.

—'Mate', Phuwin. Tu lobo dijo 'mate', tú dijiste 'mate'... ¿por qué no me lo dijiste?

—Porque... —Phuwin lamió sus labios, —El que le diga a las personas cómo me siento nunca me ha ayudado. Nunca nadie me ha querido. Mis padres me abandonaron, mis padres adoptivos me echaron después de mi primer cambio, mis amigos ya no me hablan, ¿por qué tú deberías ser diferente? Yo mismo no podría. —Hipó entre sollozos. —No puedo ser dejado de lado. No puedo ser rechazado. No puedo lidiar con nadie más diciéndome que no. No podría vivir conmigo mismo. No puedo dejar que odien a Poom por lo que es, no decidimos nacer así, habría preferido ser un Omega normal, pero soy una mezcla entre Sigma y Theta... Nadie puede lidiar con eso.

Y no lo haría. Si nadie lo querría, entonces quizá tendría que irse al mar, o lanzarse de un puente y dejar que su denso cuerpo se hundiera y fuera comida para peces.

—Al demonio que irás para hacerte daño. —Pond gruñó, y sujetó con rudeza los lados de la cabeza de Phuwin. —Al demonio que solo asumirás saber lo que las personas piensan y sienten, Phuwin Tangsakyuen. Estoy tan enojado ahora mismo que podría— —se detuvo y respiró profundo. —Eres... tan fuera de este mundo. Tan atractivo... increíblemente talentoso. Increíble escritor y cocinas bien, Phuwin... —acunó el rostro de Phuwin en sus manos y él pudo sentir los latidos de Pond martilleando a través de su pulso en sus muñecas. —No hay nada en ti que odie. Phuwin. No puedo rechazarte. No voy a rechazarte. Eres el único Sigma que conozco que controla al cien por ciento a su lobo. Eres increíble. —Acarició los flequillos de Phuwin, sonriendo.

Pond era todo lo que Phuwin quería. Era paciente como con Perth, y tan gentil... tan amoroso... incluso más de lo que pensaba y eso... dolía.

—'Mate', —Pond murmuró, y sonó maravillado, como si no pudiera creerlo. Y quizá no lo creía del todo.

—No juegues conmigo. —Phuwin siseó.

—No lo hago, Phu.

Los dedos se entrelazaron con los suyos, y los dedos de sus pies tocaron la alfombra mientras era acercado más.

—Lo dices en serio. —Fue en un acto de valentía que tomó la mano de Pond en una silenciosa orden para que lo siguiera.

Pero si Pond lo había aceptado...

—Hablo en serio. —Dijo Pond. Estaba sonriendo, aunque sus palabras contenían cautela. —Necesitamos hablar de esto y necesitamos pensar. Mucho. Pero puedo sentir a Joong listo para sostener un revolver, así que mejor explicamos primero y luego- —ya verían. —Pero hablo en serio. Aclararemos todo, lo prometo. Y no te echaré, sin importar cómo termine esto.

Phuwin tragó saliva.

—¿Un revolver, huh?

—Quizá para mí. Él se preocupa mucho por ti.

Cierto, aunque Phuwin claramente había traicionado la confianza y amor, y la idea de Joong protegiéndolo a pesar de eso, hacía que Phuwin quisiera llorar. Joong siempre había tratado de ser bueno con él.

Pond retiró las lágrimas que habían caído – diez veces más tierno de lo que había estado hace unos minutos.

—Ok. Dejemos la violencia.

Joong estaba esperándolos fuera, con el ceño fruncido.

—Reunión. —Dijo Pond, antes de que Joong pudiera decir algo. —Abajo. Phuwin va a ducharse y espero que todos estén ahí para cuando termine.

—¿Necesito llevar un arma?

—Tú ya eres un arma suficiente, —Pond le dijo. —Asegúrate que todos estén presentes.

Joong sacó su celular y llamó a los que no vivían en la casa, y Phuwin se permitió a sí mismo ser empujado con gentileza al baño.

—Necesitas asearte. ¿Qué quieres que te traiga?

—A Santa, —Phuwin dijo, pensando que el submissive lo calmaría.

—A Santa entonces. —Pond prometió. —Estará aquí cuando termines. —Apretó la mano de Phuwin. —Hablo en serio. Aclararemos todo cuando te hayas abierto a la manada.

—No creo…

—Lento, —Pond le aseguró. —Lento y persona a persona. Todo estará bien. Reuniré a todos, ¿ok?

No era como si Phuwin pudiera negarse, y extrañamente, con las palmas de Pond en sus mejillas otra vez, se dio cuenta que no quería negarse.

—Ok.

—Lamentamos haberte golpeado. —Pond murmuró.

Phuwin había olvidado el ardor en su frente; de todos modos ya había sanado. Movió la cabeza.

—Lo merecíamos, —Phuwin respondió. —Él no debió hablarte así, y yo no debí haberlo permitido.

Cualquier otro Enigma lo habría matado en el acto.

Se quedaron así por un momento. En un gesto igual, Pond se inclinó, empezando el beso y Phuwin no pudo evitarlo.

—Mate, —Pond dijo con firmeza. Sabiendo todo lo que eso conllevaba. —Hablo en serio.

¿Cuántas veces lo había dicho? ¿Eso lo hacía verdadero? ¿Real?

Phuwin no lo sabía.

No era solo aceptar la unión, no con Pond como Enigma y no con todo lo que Phuwin había hecho. El que los dos sean de distinta clase... Dos clases que de común no deberían juntarse y odiarse a muerte. En especial porque no se trataba de cualquier integrante de la manada, sino del Enigma mismo.

Además, Phuwin nunca había escuchado que a Pond le gustaran los lobs – no era que Phuwin mismo hubiera dicho lo suyo.

Pero aquí estaba ahora, dejando que Pond lo besara.

Devolvió el beso y fingió que todo lo que necesitaban hacer era decir 'sí'.

 

Notes:

Grita en Sigma

¡POR FIN LO DIJO! 📢

Phuwin soltó la bomba y yo sigo procesando ese beso y los mordisquitos de Pond (la disciplina tierna es mi debilidad, no juzguen).

La pregunta del millón: ¿Cómo creen que reaccione la manada cuando bajen a esa reunión? ¿Team "los van a apoyar" o Team "se va a armar la de Troya"?

Déjenme sus impresiones, ¡prometo leer todos sus gritos y teorías en los comentarios!

Con este les vengo a traer una descripción por los que no sepan~

 

¿Qué es un Sigma en esta historia? 🐾

A diferencia de los Alfas que nacen para mandar y los Omegas que suelen buscar protección, el Sigma es una anomalía del sistema.

Aquí te explico sus rasgos principales:

Jerarquía "Fuera de la Red": Un Sigma tiene una fuerza y una presencia que rivaliza con la de un Alfa de élite, pero no siente la necesidad de pertenecer a una manada ni de seguir a un líder. Son independientes por naturaleza.

El Lobo Solitario: Mientras que los Alfas se alimentan del respeto de otros, el Sigma es autosuficiente. Su aroma suele ser intenso pero difícil de rastrear o clasificar a primera vista.

Inestabilidad y Poder: En el caso de Phuwin, ser una mezcla de Sigma y Theta lo hace aún más peligroso y único. Los Sigmas a menudo son vistos con miedo porque no pueden ser "dominados" por la voz de mando de un Alfa común; son impredecibles y, si pierden el control, su lobo (como Poom) puede ser devastador.

Compatibilidad Rara: Que un Sigma reconozca a un Enigma (el rango supremo que puede incluso cambiar la casta de otros) como su mate es un evento casi legendario.

Es el choque de dos fuerzas que normalmente no deberían doblarse ante nadie.

En resumen: Un Sigma es el rebelde del Omegaverse.

Alguien que posee el poder de un líder pero prefiere las sombras, y cuya vulnerabilidad solo se muestra ante su verdadero compañero y si le aumentamos que es una mezcla de Theta, bueno.... Son los más inestables de todos~

 

Espero esto les haya ayudado ~

Nos leemos la próxima semana ~

Besitos de murciélagos para todos!!!!!

 

🥰🪶🎆😎🙏🏻🧁🫀🌹🐍😘😈☠️🎉🤟🏻🌸✨🪷💮💓🪻🤗🥐😍💜❤️🔥💖💀

Chapter 7: ༺☪༻ 06 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Él se había abierto primero para Santa. Phuwin tuvo razón al saber que el submissive no se lo tomaría bien. Su grito de terror había hecho que toda la manada llegara corriendo, y Phuwin estuvo seguro que había escuchado varias cosas caras rompiéndose. Esperaba que no fuera el florero favorito de Dunk – si fuera así, mataría al que lo hizo.

—¿Qué rayos está pasando? —Joong preguntó. Tenía un bate de baseball en una mano y si el aire no hubiera estado tan tenso, Phuwin se habría reído.

¿Qué werewolf necesitaba un bate cuando su meñique era 20 veces más fuerte?

Perth llegó primero a Santa. La diatriba de Perth hacia el submissive por fin tuvo sentido, en especial porque Santa había dejado de gritar de dolor en cuanto Perth lo tocó, aunque el temblor seguía.

—Oh, —Phuwin dijo suavemente, —Eso es inesperado, —aparentemente, la manada aceptaba a su Enigma estando con él mejor de lo que Phuwin había anticipado.

—Lo lastimaste, —Perth siseó, —Otra vez. Todo lo que haces es lastimarlo.

—Phuwin se abrió para él. —Pond dijo. —Así como lo hará con todos ustedes en cuanto Santa esté listo para ayudar a lidiar las cosas. —Se dirigió a Santa y a Perth, —y luego podremos hablar de ustedes dos.

Perth resopló.

—Tienen que hablar sobre ustedes antes que sea nuestro turno. —Gruñó.

—Cuidado con ese tono. —Pond sentenció. —Estoy a mi límite, Perth. Ten cuidado.

Perth movió su mirada, aunque Phuwin podía verlo musitando algo a sí mismo, enojado. Joong lo picó con su bate, y cuando Perth se enojó, rompiéndolo a la mitad, Phuwin pensó.

'Ah, mejor el bate que el brazo de Joong'.

—Basta, —Pond gruñó. —Joong...

Joong se tomó bien las emociones, y Phuwin supo que era porque tenía a Dunk. Se aferraron al otro un momento, antes de respirar con facilidad. Joong casi lloró de alivio.

—Tonto, —Joong dijo, golpeando afectuosamente la cabeza de Phuwin, —Menuda cosa escogiste callar.

—Bueno, —Phuwin musitó, mirando a Santa, quien por fin se había calmado y estaba dejando que Perth acariciara su cabello, —Aparentemente, no fui el único.

—Totalmente diferente, —Joong sentenció, —Hemos sido capaces de sentir la atracción tuya y de Pond por años, aunque no hemos estado hablando de ello hasta que dijeran algo. Si no hubieras estado escondiéndote ya lo sabrías.

Phuwin hizo un puchero, y saltó cuando Pond dejó que sus dedos trazaran su mejilla, haciendo que se sonrojara.

Neo lo salvó de una respuesta cuando él e In ayudaron a entrar al nuevo lobo. Gemini aún estaba débil, pero se había abierto fácilmente para Phuwin y parecía lidiar con ello incluso mejor que Joong.

—Esto no es nada. —Le aseguró a Phuwin con una sonrisa, y se curvó en una silla, Neo colocó un cobertor alrededor de él. Y Phuwin sintió un apretón en el corazón.

—No te preocupes por él, —Pond murmuró en su oído. —Estará bien. — su nariz se enterró en el cuello de Phuwin mientras ladeaba la cabeza, de súbito escuchando.

—Aou está aquí.

Pond se puso de pie y cuando dejó la habitación, Phuwin miró enojado a Santa, quien le sonrió débilmente.

—No sabemos lo que estamos haciendo, —dijo Santa, jalando a Perth por el codo, —Dile.

—No sabemos si somos 'mates', —Perth dijo, —Nos gustamos. Eso es suficiente por ahora. Y no estás en posición de enojarte.

—Pero yo se lo conté a Santa antes que a cualquiera. —Phuwin señaló.

—Y yo decidí que saber sobre nosotros no te ayudaría realmente.

Otro puchero, y este se quedó hasta que Pond regresó a la habitación con el resto de la manada y se sentó a su lado, apretando ligeramente su mano. Esta vez, Phuwin no tenía miedo de dejar que Pond supiera cuánto era que le gustaba eso.

Pudo sentir la felicidad de Pond llegando a él en olas ya que entendía por qué Phuwin había reaccionado tan fuerte a su roce en el auto. A Phuwin le sorprendía que eso solo haya sido hace unos días.

—¡Es como una jodida montaña rusa de emociones aquí, ¿qué demonios?!

Aou había llegado un día, con Newwie y Force, cansado de vagar y ser atacados, y queriendo unirse a la manada de Pond. Pond había pensado que Aou quería pelear, pero Aou de inmediato se había sometido y después de unos días de hablar y comer y una luna llena, ya eran parte de la manada.

—Newwie —Aou dijo, suspirando. —Vamos, no esta noche.

Newwie había sido el segundo al mando de Aou antes de entrar a la manada de Pond. El súbito cambio de poder nunca le había sentado bien, pero no era lo tonto suficiente como para iniciar algo al respecto. Así es como era, su dominio estaba justo debajo del de Phuwin.

Aou se dirigió al otro.

—Tú debes ser Gemini.

Gemini bajó la mirada apropiadamente. Él aun no era parte de su manada, así que lo de los rangos era algo difícil. Hasta ahora, después de Aou venía Joong y después de él o Phuwin o Perth – el que ganara su competencia mensual – luego Newwie, Force y por último Santa, el único submissive. Y luego los otros chicos, Gemini había aceptado tanto la dominancia de Phuwin y Perth, así que el siguiente en ser probado era Newwie.

Gemini miró a Newwie hasta hacer que apartara la mirada.

—Bueno, —Dunk comentó, —Todo tipo de cosas están pasando esta noche.

Newwie frunció el ceño.

Claro, si Phuwin se unía a Pond eso lo haría más dominante que Joong, al menos eso era lo que pensaba. Los lobos siempre tomaban el rango de sus 'mates', aun si dejaban la dominancia.

Ciertamente Pond seguiría siendo Enigma, y Phuwin sería el 'mate' del Enigma. Pero no sabía sobre Perth y Santa, en caso de que de verdad fueran 'mates'. Puede que mantuvieran sus mismos rangos, o quizá accederían a dejar que Santa tomara el rango de Perth – en nombre al menos.

Phuwin no podía imaginar a Perth dejando su rango y bajando a submissive; él era muy orgulloso como para hacer eso.

Aou dejó salir un suspiro antes de girar hacia Phuwin, con una sonrisa brillante en el rostro. Alguien le había informado que Phuwin iba a abrirse a la manada pero claramente Aou no sabía nada más allá de eso.

Phuwin decidió usar un diferente acercamiento, y llamó a su lobo para no apartar la mirada de los ojos de Aou.

—Pond es nuestro 'mate'. —Tomó todo de su autocontrol para no girar y besar a Pond contra una pared cuando sintió la mano de su Enigma descansando posesivamente sobre su hombro.

—Ya veo, —dijo Aou. —Bueno, eso explica mucho.

—Siéntate, —Pond dijo. —Santa, si te sientes mejor...

Phuwin podía notar que sí. Incluso estando así de cerca de Perth, ya había empezado a bañarlos con sus emociones en la habitación, calmando los nervios de todos.

La puerta se abrió y se cerró de golpe, y un segundo después Force se detuvo en la sala, luciendo desarreglado. Newwie viró los ojos.

—Lo siento, —Force dijo, —El trabajo no me permitió salir temprano.

—Si Aou llegó aquí, —Newwie musitó. Aou era técnico de emergencias médicas y tenía horarios más pesados y extraños que Force, quien era asistente de ventas.

—Basta. Siéntate. —Aou señaló la silla vacía. Fue una orden, una poderosa, y todos los que habían estado de pie se sentaron en el suelo.

—Lo siento, —Aou musitó. —Lo siento, se suponía que iba dirigido solo a Force.

Force estaba sentado y lucía enojado. Algo estaba mal entre ellos y Phuwin se preguntó qué era. Miró a Pond, pero su Enigma solo movió la cabeza.

'No ahora' era el mensaje.

Entonces más tarde preguntaría Phuwin. Quizá era algo tonto y relacionado con ser dominante.

Por ahora, la manada había estado siendo cuidadosa, algunos lidiaban bien con las emociones de Phuwin, otros no tanto. Pero... aun así, Phuwin sentía que años de peso le habían sido quitados de los hombros y solo las manos estables de Pond hacían que evitara llorar. Era tan tonto.

—¿Puedo irme ahora? —Newwie preguntó, —Quiero dormir.

—Creo que todos debemos quedarnos, —dijo Aou.

—Tengo que— —Newwie empezó a decir.

—Te quedas. —Pond dijo suavemente. No era el tipo de tono amable; era el tipo de tono que usaba justo antes de arrancarle la garganta a alguien, sin querer molestarse en levantar la voz.

Algo definitivamente había sucedido, y aun con el lazo abierto en la manada, Phuwin no podía saber qué era. Miró a Santa, pero el submissive parecía tan confundido como él.

Eso nunca era bueno; usualmente Santa sabía todo de todos porque todos iban a él con sus problemas, queriendo ser calmados. Si Santa no sabía...

Newwie lucía enojado cuando Phuwin lo miró, pero sus labios estaban presionados firmemente en una línea. Quizá Phuwin no era el loco después de todo.

—Todos duerman un poco, —Pond dijo antes de poner de pie a Phuwin, —Por favor consulten con Aou si tienen algún problema.

Es decir, él estaría ocupado. Ocupado con Phuwin.

'¿Ocupado, haciendo qué?', Poom preguntó con astucia, pero Phuwin lo ignoró.

La consumación de la unión era rápida. Él lo sabía, Pond lo sabía. La consumación era real, seria, y unía más que el matrimonio.

Los werewolves no tenían tiempo para pensar en eso, ellos lo sabían. Se conocían, consumaban su unión y duraba toda la vida.

Y los werewolves vivían por mucho, mucho tiempo.

Subieron lentamente las escaleras, Pond tomó de la mano a Phuwin, y lo llevó a su habitación, cerrando la puerta tras ellos y sentándolos a ambos en la cama. Tenía una expresión seria, y Phuwin tuvo que pasar saliva.

—Hablemos...

 

 

 

Continuará...

Notes:

¡NO PUEDO CON ELLOS! 😭

Leer a Phuwin admitiendo que Pond es su mate frente a todos me dio mil años de vida.

Y Joong con un bate... de verdad que es un sol, aunque no tenga sentido común de lobo. 😂

Estamos a las puertas de la unión definitiva y mi corazón de autora está saltando.

¿Cuál fue su parte favorita del capítulo? Personalmente, amé el momento de Santa y Perth, ¡se merecen un respiro!

Si les gustó el capítulo, no olviden dejar un comentario o su voto/kudos.

¡Me motiva muchísimo a escribir!

Besitos de murciélagos para todos!!!!!

🥰🪶🎆😎🙏🏻🧁🫀🌹🐍😘😈☠️🎉🤟🏻🌸✨🪷💮💓🪻🤗🥐😍💜❤️🔥💖💀

Chapter 8: ༺☪༻ 07 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Poom era un segundo individuo, un ente dentro de Phuwin que salía cuando el chico bajaba la guardia, o cuando lograba burlar la prisión en su alma.

Poom era protector, posesivo, y todo lo que le hacía ansiar o lo que exigiera su protección, lo llevaba al punto de la locura. Phuwin no podía culparlo, era su origen de Sigma lo que lo hacía ser así.

Pero afortunadamente, Phuwin tenía muy buen control de él y aun cuando Poom quería pasar por encima de Phuwin y empujar a Pond contra la cama, la razón ganó.

Ninguno dijo nada durante un momento. Phuwin estaba hipnotizado en la forma en la que Pond estaba acariciando su mano, moviendo su pulgar en su muñeca, arañando con suavidad los nudillos de Phuwin, quien pensaba que Pond tenía bonitas manos.

—No puedo. —Pond peleó por sus palabras, —No puedo dejar de pensar en las veces que te lastimé. Con mis palabras y mis... acciones. Lo siento tanto. Lamento haber hecho que hicieras cosas que no querías y lamento presionarte. Lamento hacerte pensar que no te quería, por haberte hecho pensar que la manada no te quería... Nunca había conocido a un Sigma tan guapo y lúcido como tú, por eso a veces los comentarios podían ser crueles, perdón.

—No fue tu culpa. —Phuwin le dijo, sujetando el cobertor mientras se acercaba más.

—Esas no son cosas que se suponía debías pensar. No como mi lobo. —Pond alzó una mano y tomó el rostro de Phuwin. —No como mi 'mate'. Prometemos no volver a lastimarte. —Dijo, y sus ojos brillaron de un dorado toxico, llenos de lágrimas mientras acariciaba la mejilla del azabache.

—No pueden prometer eso. —Phuwin murmuró.

—Podemos. —Pond insistió.

—Pueden prometer no golpearme, —Phuwin corrigió, —Pero no pueden prometer no asesinarme si pierdo el control.

Pond — o su lobo, Phuwin lo veía tan poco que no estaba seguro de con quién estaba lidiando ahora mismo — lo pensó y asintió.

—No te golpearemos, nunca lo hemos hecho y daremos lo mejor de nosotros para controlar tu sangre.

Phuwin pensó que podría vivir con eso. Viniendo de un Enigma, eso significaba todo. Estiró la mano y trazó el rostro de Pond.

—Yo tampoco quiero herirte. —Admitió.

—Sé que no lo harás.

—Lo sé —dijo, —Pero te he dejado cicatrices emocionales.

—Y ya te he perdonado, —Pond murmuró. El color dorado se había ido, su lobo estaba durmiendo. El castaño se inclinó y descansó su frente contra la de Phuwin. Su mano no se había movido de la mejilla de Phuwin.

—Te quedarás aquí esta noche. —Dijo.

No era una orden, pero tampoco una pregunta. Solo un comentario, y uno que sabía no iba a protestar.

—Lo haré, —asintió.

Estaba feliz de ser sostenido. De hecho estaba incitado a dormir, su cabeza estaba en el hombro de Pond, el ritmo de su respiración jugaba contra el corazón de Pond, y solo despertó cuando el castaño se movió bajo las sábanas, colocándolas mejor sobre Phuwin.

—Ya regreso. —El Enigma musitó, y Phuwin murmuró su respuesta. Alguien quizá había tenido un mal sueño o quizá había empezado una pelea. Uno de los que usualmente pasaban, y no había mejor momento que ahora para que se acostumbrara a ello.

Despertó otra vez cuando Pond regresó, oliendo a fresco, y el cerebro de Phuwin registró que debía haber salido de la ducha.

Pond acarició su cabello un momento antes de acurrucarse a su lado, dejando que Phuwin se acercara más.

Casi se había vuelto a dormir cuando escuchó a Pond murmurando.

—No pude haber pedido o soñado con un mejor 'mate'. Espero que sepas eso.

Phuwin estaba muy cansado como para pensar en una respuesta.

 

 

┊┊┊┊☆┊*🌙*┊☆┊┊┊┊

 

 

Por un momento cuando despertó, Phuwin tuvo miedo, incapaz de saber de quién era la calidez rodeándolo desde atrás. En otro momento, después de que Pond suspiró contra su cuello, Phuwin recordó y se relajó.

De hecho, estaba seguro que despertar cálido y en los brazos de alguien más — de los de Pond — era algo a lo que fácilmente podría acostumbrarse.

Su lobo no había estado así de feliz en años y eso solo ante el potencial prospecto de tener a Pond como 'mate'. Todo ello hablaba volúmenes de su futuro juntos.

La reunión de anoche claramente le había pasado factura a la energía de Pond, y Phuwin sabía que ser bombardeado con todas sus emociones no había sido fácil de lidiar. Así que mientras Pond seguía durmiendo, Phuwin colocó el mullido cobertor sobre él antes de salir.

Era lo suficientemente temprano como para que todos estuvieran durmiendo — era domingo, después de todo — y fue directo a la cocina para hacer el desayuno. Como era una ocasión especial, Phuwin haría pancakes y salchichas.

Santa estaba despierto y con una taza frente a él más el libro de Phuwin en su mano. Estaba casi al final del mismo y no alzó la mirada cuando Phuwin empezó a tomar los implementos.

—¿Harás el desayuno?

—Mm. Ya que todos aun duermen...

—Ya que Pond aun duerme. —Santa corrigió. Estando de espalda, Phuwin escuchó el libro siendo bajado con cuidado en la mesa.

De súbito, Phuwin fue abrazado por detrás antes de escuchar a Santa saliendo de ahí.

—Estoy feliz por ustedes.

'Aún no hemos decidido nada'

Phuwin pensó. Su lobo señaló con cuidado que si Pond no hubiera estado interesado en crear un lazo con ellos, no habría insistido en que Phuwin se quedara en su habitación.

Y era cierto.

—Aun tienes que decirme sobre ti y Perth.

—No hay nada que decir~ —Santa canturreó desde el pasillo.

 

 

 

 

Continuará...

Notes:

"No pude haber pedido o soñado con un mejor 'mate'".

Mi corazón se derritió escribiendo esa línea.

Este capítulo marca un antes y un después en su relación, y me muero por saber qué piensan de la dinámica entre el control de Phuwin y la devoción de Pond.

¿Les gustaría ver más de la vida cotidiana de la manada o prefieren que volvamos a la acción pronto?

¡Cualquier comentario, por pequeño que sea, me hace el día!

Gracias por leer. ❤️

Besitos de murciélagos para todos!!!!!

🌹🥰🥐😍🥹💮🙏🏻😎💜🤟🏻🪶🎆🧁🫀🐍😘😈☠️🎉🌸✨🪷💓🪻🤗❤️🔥💖💀

Chapter 9: ༺☪༻ 08 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Al mediodía, Phuwin decidió que necesitaba empezar a trabajar, se colocó los audífonos y se sentó frente a su computadora para escribir. Tenía un personaje al cual darle vida y pensaba que por fin había encontrado una forma de hacerlo que no gritaba AMATEUR para su editor.

Escuchó su puerta abrirse unas cuantas veces pero ignoró a las personas que trataban de hablarle. No le importó que Perth había rociado a Newwie con la manguera o que como Pond aún no despertaba. Si Pond necesitaba dormir, entonces que así fuera. Phuwin iba a dejarlo ser.

Era casi la hora de cenar cuando Pond por fin entró al studio de Phuwin. Presionó su nariz en el cuello del azabache y con una mano le quitó los auriculares, descansando la otra sobre los dedos de Phuwin para que dejara de escribir en la laptop.

—No vas a dormir, ya que has estado en la cama todo el día.

—Fácilmente podría dormir otros tres días.

—¿Y entonces qué haces levantado?

—Vine a llevarte para que duermas conmigo.

Girar la cabeza para ver a Pond, no fue buena idea. Sus narices se chocaron, sus ojos se encadenaron a los del otro y Pond aparentemente pensó que significaba que Phuwin accedía, porque se inclinó ligeramente y besó los labios del azabache.

Y Phuwin casi olvidó que tenía una fecha límite.

—Pond —La silla sonó bajo él cuando Pond se movió hacia adelante y se tambalearon hacia el suelo.

Pond lo fijó sobre su espalda, y Phuwin dejó salir un pequeño grito de sorpresa mientras se repantigaba bajo Pond antes de que sus labios fueran reclamados otra vez.

La nuca de Phuwin fue sostenida y en su estomagó revolotearon las mariposas cuando la lengua del castaño acarició la suya.

Y si prestaba más atención, puede que haya soltado un gemido.

—Escribir... —Phuwin jadeó cuando los dientes de Pond jalaron el lóbulo de su oreja. No era que de verdad quería trabajar.

—Puedes escribir luego. —El aliento de Pond fue caliente contra su piel y Phuwin se revolvió mientras era alejado del pecho de Pond. Su espalda golpeó alguna parte de la arruinada silla pero apenas hizo caso, estaba muy concentrado en los dedos de Pond bajo la tela de su camiseta.

—Ok, basta. —Phuwin volvió a intentarlo, empujando a Pond por los hombros, —Hay personas aquí. Solo... Pond, espera...

Pero Pond claramente no estaba interesado en esperar más. O mejor dicho, su lobo no quería. Ambos claramente intentaban hacer suyo a Phuwin.

Así que era hora para un calculado golpe.

—Estoy lastimándome, basta.

Pond no pudo haberse movido más rápido de haberlo intentado. Sus ojos brillaban de color dorado.

—¿Qué pasa?

—Estoy recostado en los restos de la silla. —Phuwin musitó, —¿No pudiste saltarme encima del sofá? ¿O la cama?

—¡Podemos ir a la cama! —Pond lució esperanzado.

—Tenemos que hablar. Pero no ahora porque tengo que terminar unos cuantos capítulos.

Su Enigma hizo un puchero. Uno de verdad. Phuwin trató mucho de no ser convencido.

—¿Entonces tengo que dormir solo?

—Cuando esté listo para ir a la cama. —Phuwin miró el reloj. —Lo cual será en unas cuantas horas, iré a dormir contigo. Pero solo a dormir. Además, debes tener hambre.

Podía saber que así era. Incluso un humano podría haber escuchado el gruñido de su estómago; era como un trueno a los sentidos de lobo de Phuwin.

—¿Eso quiere decir que cocinarás?

—Cociné esta mañana, pero estabas dormido. Perth se negó a dejar un poco.

Y el puchero se profundizó más.

—Pero supongo que puedo hacer la cena. —Phuwin palmeó la mejilla de Pond. —Ahora ayúdame a ponerme de pie.

Un Pond con puchero era un Pond que Phuwin no podía ignorar. La gentil forma en la que lo sostuvo y alisó su ropa... fue sobrecogedora.

—Te conseguiré una silla nueva.

—Una ergonómica.

—Con muchos niveles. —Pond prometió, —Y con acero reforzado, aunque no es que eso vaya a ayudar. Iré por una escoba.

Phuwin juntó los pedazos más grandes de la silla en sus brazos y los sacó al garaje, lanzándolos al tacho en donde serían quemados luego.

Esa silla me gustaba mucho. Menuda lástima.

Pond estaba barriendo cuando Phuwin regresó.

—Hagamos barbacoa.

Hacía un buen clima, y había pasado cierto tiempo desde que la manada había estado junta en un mismo lugar y al mismo tiempo.

—Ok, iré al mini.

Pond dejó el contenido en el tacho cercano. Dejó a un lado la escoba y envolvió un brazo alrededor de la cintura de Phuwin, y ladeó su mentón con un dedo.

—Envía a Perth.

Phuwin estuvo tentado a decir 'de acuerdo'. Hace unos días, habría podido decir que no. Pero hoy era diferente.

—Enviaré a Perth, —Phuwin accedió, —Pero tienes que decírselo tú, mientras que yo preparo lo demás.

El puchero casi regresó. Phuwin vio las comisuras de los labios de Pond temblando antes de decidir que Phuwin tenía razón.

—Mi lobo no está complacido que ahora puedas ordenarnos.

—No puedo hacer eso. —Phuwin movió la cabeza, —Solo estás escogiendo escucharme. No puedo hacer que hagas algo, Pond.

—En ese caso...

—Perth irá, —Phuwin dijo, sonriendo. Se sentía bien poder bromear así. La sonrisa de Pond le dijo que el Enigma pensaba lo mismo. Y ese era un reconfortante pensamiento. Uno que merecía un beso.

O quizá dos.

 

 

┊┊┊┊☆┊*🌙*┊☆┊┊┊┊

 

 

La cena fue la más divertida que Phuwin había tenido en años.

Olvidó, por algunas horas, que eran una manada viciosa de werewolves. Algunos habían convencido a Santa de beber un poco (Joong era el principal sospechoso en la mente de Phuwin) y tras una hora de ello, ya estaba ebrio, adorando a Perth como si fuera Gaia hecho hombre — y bueno, a Perth no le importaba. Neo había colocado un cobertor sobre Gemini, lo tenía como un sushi, sentado en una silla y estaba alimentándolo.

Phuwin tendría que ser ciego como para no ver la adoración en sus ojos, aunque era algo triste. Neo tenía un doctor en el hospital al cual quería y Phuwin esperaba que se casaran. Gemini tenía la misma probabilidad de estar con él que un copo de nieve cayendo en el infierno, en especial porque él era su paciente.

—Qué serio. —Pond murmuró en su oreja, y Phuwin abrió la boca recibiendo la comida que Pond estaba ofreciéndole. —Amo las barbacoas.

La parrilla hizo ruido cuando Perth colocó más carne encima. Phuwin lamió sus labios, pasando la comida en su boca y abriéndola por más. Era algo picante, pero así le gustaba.

Dejó que Pond colocara un brazo alrededor de sus hombros mostrando su apreciación.

—¿Ves? Te conozco, aun cuando te escondías de la manada.

—La señora del mini sabe que me gusta la comida picante. Eso no prueba nada.

—No trato de probar algún punto, aquí. Quiero que nos unamos.

Irónico, pensó Phuwin, que por tanto tiempo él lo había querido, y ahora que Pond también quería, Phuwin no podía decidir qué hacer.

Quizá era porque había deseado a Pond como 'mate' por tanto tiempo, que ahora su mente estaba teniendo problemas para comprender que era correspondida.

—He querido hacerlo desde hace más que tú. —Phuwin respondió, tomando una porción de carne y colocándola contra los labios de Pond hasta que lo aceptó. —Podemos hablar luego.

—Eres molesto. Si tú también quieres, ¿por qué no estamos ya en una cama?

—Luego. —Phuwin presionó más y Pond suspiró. —Ve a hablar con Aou. Luce deprimido.

—Pero quiero sentarme aquí contigo.

—Ve a hablar con Aou. Colocaré más carne para que nadie pelee luego. —Perth ya le había gruñido a Newwie dos veces por tratar de tomar una porción antes de que fuera su turno.

Pond besó su mejilla antes de ponerse de pie — el roce hizo que Phuwin se sonrojara, en especial porque todos estaban mirándolos de reojo. Phuwin de verdad quería golpearlos.

¿No podían tener algo de privacidad?

Se puso de pie, golpeando ligeramente los hombros de Perth.

—Dame las tenazas. Vas a hacer que todos mueran de hambre si sigues dándole solo una porción por turno.

—Es mío. —Perth gruñó.

—Es MÍO. —Phuwin corrigió. —Puedes comer más cuando todos tengan lo suyo.

Joong estaba burlándose de ellos, alimentando a Dunk, viendo que él era una de los pocos lobos a quien Perth no podía negarle nada.

—¿No es genial que puedas darle órdenes?

—No, —Perth dijo. —No es genial.

—Estabas feliz por mí, —Phuwin señaló, acercándose a las chicas y dándoles generosas porciones.

—Sí, lo estaba. Ahora estoy enojado.

Phuwin rio.

—Es bueno verte tan feliz. —dijo Santa. Phuwin casi soltó las tenazas, sorprendido ante la súbita aparición del chico. Aceptó la carne que Santa le ofreció, ignorando los celos que olía proviniendo en olas de Pond.

—Me gusta, —Phuwin dijo y le sonrió a Pond, quien quizá no estaba escuchando todo lo que Aou estaba diciéndole.

—A nosotros también, —Santa lo alimentó con otro trozo antes de irse.

Tardíamente, Phuwin se dio cuenta que había sido engañado. La carne en la parrilla se había ido y ahora estaba en el plato de Perth quien tenía un brillo en los ojos.

—Cruel, —Phuwin hizo un puchero, tomando más carne para cocinar.

'Es amor', Santa dijo sin emitir sonido cuando Perth no miraba.

Y Phuwin supo que no podía estar enojado.

 

 

 

Continuará...

Notes:

Hola a todos!

¿Soy solo yo o la tensión en ese estudio se podía cortar con un cuchillo? (RIP a la silla de Phuwin, siempre te recordaremos 🪑)

Me divertí muchísimo escribiendo la dinámica de la barbacoa.

Siento que Perth es ese amigo que no deja que nadie toque la comida hasta que él diga, y Santa siendo un caos silencioso es mi religión.

Pregunta para ustedes: Si fueran parte de esta manada, ¿serían de los que cuidan la parrilla como Perth o de los que se roban la comida como Santa?

Los leo en los comentarios!

No olviden dejar su voto/kudo si les gustó el capítulo.

Besitos de murciélagos para todos!!!!!!!

🥰💀💖🔥❤️🤗🪻💓🪷✨🌸🎉☠️😈😘🐍🧁🎆🪶🤟🏻💜😎🙏🏻🫀💮😍🥐🌹

Chapter 10: ༺☪༻ 09 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Tan sumido en lo de Pond, la unión y los asuntos de la manada, Phuwin había temporalmente olvidado los problemas que habían llegado con Gemini. En pocas palabras, se refería al lobo de nombre Junior que Eve tenía.

—Él me cambió, —Gemini le dijo a Pond, —Estaba cerca todo el tiempo pero estaba tan ido que no sé si fue antes o después de que Eve me capturara.

—Llamé al Marrock. —Pond admitió, —Dijo que no conocía a ningún lobo llamado así, lo cual significa que asociado con Eve o no, necesitamos encontrarlo. Así que piénsalo un poco. Lo que sea que recuerdes nos será de ayuda.

 

 

 

┊┊┊┊☆┊*🌙*┊☆┊┊┊┊

 

 

 

—No estoy muy seguro de por qué yo debo estar ahí, —Phuwin dijo mientras salían de la habitación de huéspedes e iban a la de Pond. —No creo que necesite estarlo.

—¿No quieres?

—Es más como que necesito escribir mi libro. No es que me moleste o algo, pero tengo trabajo.

El beso de Pond fue dirigido como disculpa. Se suponía que debía ser rápido, porque no se inclinó mucho hacia adelante, o tocó a Phuwin, pero sintiéndose valiente, él se lanzó a sus brazos cuando su Enigma trató de retroceder.

Y tan pronto como pasó, Phuwin supo que lo había concedido: el permiso. Permiso para tocar a Phuwin, para abrazarlo, para tomarlo, para tenerlo ahí mismo en el pasillo.

Alguien tocó el timbre cuando Pond presionó a Phuwin contra la pared.

Lo ignoró, muy feliz de sentir la mano de Pond reptando por la parte baja de su espalda y dejando que sus labios descansaran donde sea que quisieran.

La segunda vez que sonó, la mano de Pond estaba bajo su camiseta acariciando contra el borde de los jeans de Phuwin, mientras su lengua creaba un camino por su cuello.

La tercera vez que sonó, Phuwin se dio cuenta que nadie iría a abrir y él tenía que detener a Pond para que no siguiera empujándolo por el pasillo hacia la habitación.

—Debo atender la puerta.

Pond suspiró y asintió, pero su mirada era difusa: 'estaré esperando'. Ese pensamiento hizo que Phuwin fuera tan rápido como podía, pero se detuvo en seco asustado por la idea de unirse.

Incluso a través de la madera y vidrio, Phuwin podía oler que lo que estaba de pie en su porche era una kitsune. Hace unos días, habría abierto la puerta sin llamar a la manada. Pero ahora tenía una extraña ola de responsabilidad, y se tomó un momento para jalar con insistencia a Pond hasta estar seguro que su Enigma estaba bajando rápido las escaleras. De hecho, Phuwin podía escucharlo.

Satisfecho, abrió la puerta con cautela. Había una mujer afuera, sonriendo y con el cabello recogido en una cola alta que se movía de lado a lado a pesar de no haber viento.

—¿Puedo ayudarte?

—Estoy aquí con un mensaje para Pond.

Phuwin entrecerró los ojos.

—Puedes dármelo a mí.

—Tú no eres Pond.

Hubo un gruñido tras Phuwin y un brazo se envolvió alrededor de él, moviéndolo a un lado. Phuwin no necesito mirar a Pond para saber que sus ojos estaban muy dorados. Era claro que el lobo de Pond estaba a cargo y tenía una sola pregunta.

—No me hizo daño. —Phuwin murmuró, sujetando el codo de Pond, y el cuerpo del Enigma se relajó.

—Tú eres Pond. —La kitsune asintió satisfecha. —Eve quería saber cómo está el lobo y cuándo es que se lo iba a devolver.

Phuwin no podía alejar la sorpresa de su rostro.

—Eve lo cedió. —Dijo Pond, su voz sonó ruda, —Ella no tiene por qué preguntar sobre su salud, y mucho menos pedirlo de regreso. Él es un lobo. Es mío. Ya puedes ir diciéndole que se aleje.

—Ella solo te lo prestó. —La kitsune corrigió, —Para que cures sus heridas.

—Eso no es lo que él dijo. Si cree que va a llevárselo, está muy equivocada. Vete de mi propiedad antes de que te eche yo mismo.

La tensión estuvo de regreso, y aun si Phuwin girara rápido y lo besara, no sería suficiente para distraerlo de querer matar a la kitsune.

—A ella no va a gustarle esto.

—No me importa. —Pond le cerró la puerta. Sus dedos sujetaron la muñeca de Phuwin y lo jaló.

Perth había cambiado. Phuwin se tomó un momento para apreciarlo. Los lobos eran grandes, más grandes que un humano y sus pelajes tenían líneas resplandecientes que correspondían al color de sus ojos, las líneas que cruzaban las extremidades y cabeza de Perth eran doradas y brillaban como si de oro líquido en constante movimiento se tratase.

Perth era particularmente grande con un pelaje marrón – que Phuwin sabía era suave – y tenía una mancha blanca en la cabeza que nadie podía resistirse a acariciar.

—Vigílala. —Pond ordenó. —Si no está fuera de mi territorio en cinco minutos, puedes comértela.

Perth mostró sus dientes y Phuwin imagino que era una especie de sonrisa. Perth siempre amaba cazar.

—Ven conmigo. —Pond jaló el brazo de Phuwin y caminaron – o mejor dicho, lo jaló – hacia las escaleras para ir a su habitación.

Phuwin esperó a que Pond abriera la puerta.

—Ella no te lastimó, —dijo como si tratara de convencerse de ello.

—Eso es lo que dije.

—Yo... eso era todo en lo que podía pensar. —Colapsó contra la puerta, deslizándose y descansando la cabeza contra sus rodillas. Era un raro momento de debilidad y Phuwin sabía que era una señal de confianza.

Se sentó a su lado, colocando una mano en la espalda de Pond.

—Estoy bien, cariño. —le dijo, —El saber que destrozarías a alguien en pedazos por mí es reconfortante.

—Ni siquiera pedazos. —Pond sentenció. —No dejaría ni sus átomos.

—Me siento muy honrado.

Pond lo miró.

—No quiero hablar. —su mano se apretó contra la de Phuwin. —No quiero. Me preocupo por ti, mi lobo te acepta, y ya quiero matar a quien te mire mal, y—...no quiero hablar. No quiero tener que hablar sobre cómo nos sentimos. Solo quiero que nos unamos ya

Habían estado tan cerca hace un momento. Él había dado todo su permiso así que entendía por qué Pond estaba frustrado. Pero con la cabeza fría y la mano de Pond sin amenazar con hundirse en sus pantalones, pensó que fue bueno que hayan sido interrumpidos. Momentáneamente había olvidado que había cosas que aún tenían que ser aclaradas.

—Deja que te pregunte algo.

Pond asintió.

—La otra noche, —Phuwin empezó a decir. —Cuando dijiste que... dijiste que no habías podido soñar con un mejor 'mate'... ¿lo dijiste en serio?

—No mentiría sobre eso.

—Pero te hice daño... Y no se supone que podamos unirnos tu y yo.

—Y te perdoné. Está en el pasado... No me importa si eres un Sigma o un pato, eres mi 'mate' y es lo único que me importa.

Phuwin tragó el nudo que sintió.

—¿Puedes perdonar tan fácil? ¿Puedes aceptarlo tan fácil?

—Debo hacerlo. —Pond le dijo. —Debo perdonar o terminaría matando a muchas personas.

Imágenes de tazas de café rotas llegaron a la mente de Phuwin, platos, lámparas, sillas que él había lanzado contra sólidos objetos en su frustración. Todo el tiempo que había gritado hasta quedarse afónico, o roto espejos...

—Te he deseado por mucho tiempo.

—Lo sé.

Phuwin lo había probado no hace mucho.

—Pero esto no es sobre mi deseo por ti. Yo tampoco quiero hablar. —Aunque eso mismo estaban haciendo. —Voy en serio con esto y necesito... tengo que saber que tú también. No solo porque lo digas. ¿Sabes a lo que me refiero? —Phuwin mismo no estaba seguro.

—No voy a mentirte. —Pond susurró, colocando un brazo alrededor de Phuwin y juntando sus frentes haciendo que los pies de Phuwin se colocaran bajo sus muslos. —No estoy bromeando. Te has abierto para mí y ahora que puedo verte – real y honestamente ver quién eres – todo lo que soy grita 'mate'. Phuwin, nunca en mi vida he deseado algo como te deseo a ti. Y siento que voy a enloquecer preguntándome cuándo podré tomarte.

—Pensé que solo te gustaban los que no eran lobos. O solo los omegas.—Phuwin dijo.

—Me gustan. —Pond admitió, su cabeza volvió a recostarse contra la puerta. —Bueno, algo así. De hecho, me gustan tanto los lobos como las otras criaturas, creo que para los humanos es algo como ser bisexual. Es solo que no se lo voy contando a todos. Pero la manada sabía. Tú no lo sabías porque...

Porque él se había escondido de ellos.

—No es que esté tratando de culparte.

—Fui tonto, —Phuwin susurró. Dejó que su cabeza cayera sobre el bicep de Pond, complacido cuando la mano del castaño acarició su cabello.

—Todos te hemos perdonado.

Phuwin tenía que perdonarse a sí mismo.

—Phuwin. Te deseo. Con desesperación.

—Ya me tienes. Solo necesito saber que vas a seguir a mi lado.

—¿Y cómo puedo probártelo?

—Ya lo haces, —Phuwin dijo, —Estás probándolo poco a poco.— Y no pensaba que fuera a tomar mucho más. No pensaba que pudiera esperar más tiempo.

 

 

Continuará...

 

Notes:

Casi podíamos tocar la tensión entre Pond y Phuwin en ese pasillo... hasta que el timbre decidió arruinar el momento (maldita sea, jaja).

Me encanta ver este lado de Pond tan protector y territorial, pero sobre todo esa honestidad final.

¿Qué les pareció la confesión de Pond sobre sus preferencias?

¿Creen que Phuwin finalmente está listo para perdonarse a sí mismo y dar el siguiente paso, o la amenaza de Eve y la kitsune lo pondrán a dudar otra vez?

¡Los leo en los comentarios!

Sus teorías me dan vida (y me ayudan a escribir más rápido). ✨

Besitos de murciélagos para todos!!!!!

😍😈🥰😎❤️🌹🥐💮🫀🙏🏻💜🤟🏻🪶🎆🧁🐍😘☠️🎉🌸✨🪷💓🪻🤗🔥💖

Chapter 11: ༺☪༻ 10 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Cuando se calmaron (cortesía de la siesta) Pond fue directo hacia Gemini.

—Normalmente habría una ceremonia y tienes que memorizar un libro de reglas, pero no creo que tengamos tiempo para eso. Necesitas ser parte de esta manada. Oficialmente.

—Estaba preguntándome cuándo ibas a decírmelo. —Gemini admitió.

Era muy...

Pond cortó un trozo de la piel de su brazo, y para cuando Gemini abrió la boca para recibirla, la herida había sanado ya. Phuwin sintió que el lazo de la manada cambiaba un poco, y de súbito pudo sentir a Gemini entre ellos. Pond incluso dio su pequeño discurso – algo como 'carne de mi carne' si Phuwin recordaba bien.

Él también había estado extrañado cuando se unió, pero no había otro modo de unir a alguien al Enigma. Beber sangre era muy vampírico (y de todos modos no funcionaba) y tener sexo era para la unión entre 'mates'. Por ello, esta forma, por muy rara que fuera, funcionaba.

—Eso... fue fácil, —el rostro de Gemini le dijo a Phuwin que estaba pensando en la palabra 'asqueroso'.

—Puedes memorizar mi libro de códigos cuanto estés mejor. La manada debe ayudarte a sanar más rápido. Y entonces tendremos una ceremonia.

Durante la luna llena, lo cual sería pronto. Al menos, lo haría entonces en tanto el problema con la kitsune se solucionaran.

—Gracias.

Phuwin envolvió su cobertor sobre él y se quedaron ahí hasta que se durmió.

—¿Ahora qué hacemos? —las escaleras tronaron un poco mientras iban a la cocina. Pond tomó la mano de Phuwin. —Me refiero a que... ¿esperamos a ver lo que hace? —no le gustaba esa idea.

—Somos más poderosos que ella. No hará nada sin pensarlo bien.

Lo cual puede que no fuera algo bueno. Pero ellos eran más fuertes ahora que Phuwin estaba – del todo – dentro de la manada.

Si iban a unirse, puede que Pond se hiciera a un más fuerte.

No había respuesta definitiva para eso; era diferente para cada pareja. Ambos necesitaban respuestas, y las necesitaban pronto.

—Voy a ocuparme de algo. —Dijo Phuwin, —Tengo que hacer unas cuantas llamadas.

—Ok.

Si Pond sospechaba que Phuwin estaba escondiendo algo, no lo dijo, pero de cualquier modo, Phuwin se inclinó para besar la mejilla de su Enigma y dejarlo en la habitación, para luego ir por las escaleras rumbo a su oficina.

Cerró la puerta tras él y puso la música para que fuera difícil que alguien escuchara su conversación. Uno nunca podía ser lo cuidadoso suficiente en una casa con werewolves de oídos sensibles.

Tenía un número telefónico en su mesa, escrito en un trozo de papel que Pond le había dado hace años cuando él se unió a la manada.

Phuwin lo sacó ahora y pasó 10 minutos mirándolo antes de marcar con cuidado.

Solo sonó una vez.

—¿Hola?

Phuwin parpadeó. Y con solo eso, sin que dijera quién era o qué problema tenía, se sintió bien de inmediato.

—Hola, —dijo con inseguridad. Esperaba que quien estuviera al otro lado de la línea no pensara que estaba llamando para reportar cadáveres.

—Soy Phuwin, —dijo algo tardío, —Uh, uno de los lobos de Pond.

Hubo silencio por un momento, y Phuwin empezó a sentir miedo porque este era el Marrock a quien había llamado, el condenado líder de los Alfas quien quizá tenía muchas cosas importantes que hacer – sin mencionar que esta no era una emergencia. Y Gaia... mejor no hubiera llamado.

—No hay problema, —la voz sonó suave, —Puedes llamar cada vez que quieras. Es por eso que tengo un teléfono.

Phuwin respiró profundo.

'Él no puede leer tu mente'.

Al menos Phuwin no creía que fuera eso.

—Usted es, —empezó a decir. —¿Usted es P’Kriss?

—Sí. ¿En qué puedo ayudarte?

Otro respiro la calmó más y habló lentamente.

—Quiero...hablar con P’Singto. Por favor, —agregó, esperando no sonar como una orden. En su mente, ya que P’Kriss era el Marrock y Pond era Enigma, era mejor si Phuwin hablaba con P’Singto. En teoría al menos eso sonaba bien. No estaba seguro que la lógica tendría sentido, pero ya lo averiguaría.

—Ya veo, —P’Kriss dijo, sonando pensativo. —Por si acaso ¿eres el lobo que acaba de abrirse recientemente a la manada? ¿Eres el Sigma?

Phuwin era famoso. Qué increíble.

—... sí. —Esperaba que al admitir eso no estuviera firmando su sentencia de muerte.

—Ah. Singto está afuera. Espera un momento y te lo pasaré. No cuelgues.

Quizá P’Kriss de verdad podía leer las mentes. Phuwin había estado contemplando colgar, pero la última oración fue una clara orden y Phuwin podía sentir su poder aun a través del teléfono. Ni siquiera consideraba mover un dedo para rascar su nariz.

Fue puesta en espera, un sonido fluyó alertándole, e imaginó a P’Kriss diciéndole a su 'mate' sobre su conversación.

Se preguntó qué había estado haciendo P’Singto y si era más o menos importante que hablar con un asustado werewolf.

Quizá más, concluyó.

P’Singto quizá estaba enojado con él por interrumpir su día, y P’Kriss quizá estaba enojado con Phuwin por enojar a su 'mate'.

Cielos... Quizá lo mejor habría sido no llamar.

Un repiqueteo fue interrumpido, y la voz de P’Singto fluyó. No carecía de calidez, pero había un tono que decía 'si no es algo importante, morirás'.

—¿Phuwin?

—Lo interrumpí. —Dijo Phuwin, sintiéndose mal. No debió haber llamado.

¿Qué le pasaba? Él nunca compartía sus problemas con otro.

—No hay problema. ¿Pasa algo?

Le tomó un momento antes de dejar fluir todo: desde cuando vio por primera vez a Pond y se dio cuenta que era su 'mate', del miedo de Phuwin al rechazo, de lastimar a Pond, su inseguridad al tener un 'mate', incluso el hecho de que amaba a Pond, que se preocupaba por él y que de dejarlo ir, Phuwin moriría.

Para cuando terminó estuvo llorando, y pudo sentir a la manada – principalmente a Pond – queriendo ir hacia él pero manteniendo su distancia por respeto.

Benditos sus ingenuos corazones.

—Es solo que necesito que alguien me diga que todo estará bien. Necesito escuchar que seré tomado en serio. Necesito escuchar que no seré rechazado, ni peligroso para mí manada, ni por Pond ni por nadie. Tengo miedo de quererlo tanto que se lleve todo de mí y ya no pueda ver si él va tan en serio conmigo como yo con él.

Hubo silencio antes de que P’Singto hablara con algo de hastío en su voz.

—Phuwin, no creo ser quien te lo diga. Tu manada tiene que hacerlo. Pond necesita decírtelo.

—Pero usted está unido a P’Kriss.

Otra pausa.

—Pero no lo quiero. No como tú quieres a Pond. Sí, las personas piensan que mentimos. Sí, tenemos que apretar los dientes cada vez que lo explicamos. Pero aquellos que lo intentan y nos retan a probarlo están muertos.

Porque el Marrock no era tan amable y comprensivo como Pond. Él no podía darse el lujo de serlo.

—Puedo decirte algunas cosas, —P’Singto continuó, —El lazo es el lazo, sin importar cómo sea hecho o con quién, y ese lazo que se forma va a estar definido por ambos. No por la manada, no por la sociedad, no por nadie más que tú y él, porque Phuwin y Pond son lo único que importa. El sexo no siempre crea un lazo. Usualmente lo crea, pero en ocasiones hay otros factores que hace que los lazos se formen sin necesidad de ello. Kriss y yo somos la prueba viviente de ello. ¿Entiendes lo que digo? Ustedes hacen sus propios lazos, Phuwin, sus propias reglas. Solo entre ustedes dos.

Phuwin tragó el nudo que sintió.

—Entiendo.

—Si necesitas tiempo para pensar las cosas, eres bienvenido aquí.

—Gracias.

Hubo un callado murmullo de fondo, algo lo suave suficiente que ni siquiera los oídos de werewolf de Phuwin pudieron discernir.

—Kriss quiere saber si ya encontraron a ese lobo.

—Aun no. Pero lo haremos.

—Llámenos si necesitan ayuda.

—Lo haremos. —Phuwin respiró profundo, secando las lágrimas que estaban en sus mejillas y sintiéndose inmensamente mejor. —Lamento haberlo molestado.

—Estamos aquí para ser molestados. No hay nadie mejor que nosotros en cuanto a unión entre hombres lobo se refiere. Para que conste, —P’Singto dijo, —Nunca me he arrepentido de nuestra decisión al unirnos, aun cuando los dos somos como agua y aceite. Y conozco a Pond... él se toma en serio sus compromisos. —Otro suave sonido se dejó oír de fondo – sonando como una ola de amenazas. —Si él te lastima, nosotros mismos iremos y lo mataremos.

Phuwin rio, no porque no pensara que fuera posible, sino porque estaba aliviado. Cuando fuera un lobo más antiguo, quería ser como P’Singto.

—Y dije en serio lo anterior: si necesitas quedarte con nuestra manada, puedes hacerlo.

—Lo mantendré informado. —Phuwin murmuró. Pero ya sabía lo que haría.

P’Singto tenía razón, claro. Pond se tomaba en serio sus compromisos y no invertía tiempo o emoción en cosas que no le interesaban. Pond había estado probándose todo este tiempo y Phuwin solo necesitaba confiar en él.

Dejó el teléfono en el escritorio, y casi de inmediato el picaporte giró y Pond entró, luciendo algo preocupado y enojado. Pero principalmente adorable.

—¿Te dijeron lo que necesitabas escuchar? —preguntó.

—Sí, —Phuwin sonrió, —Quiero ser un werewolf como P’Singto.

La enojada parte del rostro de Pond desapareció cuando rio, acercándose y depositando un beso en la mejilla de Phuwin.

—Me alegra que hayan sido de ayuda. A veces pueden ser aterradores.

—Todos lo somos. —Phuwin dijo.

Pond se recostó contra la mesa, tomando la mano de Phuwin en la suya.

—¿Qué dijeron?

—Los lazos son importantes, y nosotros los hacemos, no la manada.

—Ok. —Pond asintió.

—Puedo quedarme con ellos si necesito pensar.

Pond no lució feliz al respecto, pero volvió a asentir.

—Te matarán si me lastimas.

—Eso espero. —Pond sentenció. —Me matarán si hago algo remotamente tonto, aun si no tiene que ver contigo. Aunque si te lastimo, no los detendré. Lo tendría merecido, estoy seguro.

—P’Kriss dijo que pillemos ya a ese lobo vagabundo.

—No cambies de tema, —Pond regañó, apretando ligeramente la nariz de Phuwin, pero ya estaba pensando al respecto. De hecho, lució algo resignado.

—Dijeron que ayudarán si lo necesitamos.

—Puede que lo necesitemos, —Pond suspiró. —Pero no lo sabremos hasta que investiguemos un poco. Quizá llame a P’Kriss y le comente al respecto. —Tomó la mano de Phuwin y lo puso de pie.

Phuwin permitió el abrazo, encontrando que era feliz al ser sostenido. El hombro de Pond era increíblemente cómodo.

—¿Vas a quedarte con ellos? —Pond preguntó.

—No.

—¿Y eso qué significa? ¿Más charla?

—Ya hemos hablado suficiente. P’Singto... Él dijo que mantienes tu palabra. Y lo haces. Solo necesito confiar en ti, —Phuwin soltó el aire, encontrando los ojos de Pond – los cuales estaban de color dorado brillante.

—Tú decides entonces, —Pond dijo. —¿Ok? Cuando la oportunidad llegue.

Phuwin esperó que tomaran semanas o meses. El tiempo suficiente para que compartieran besos, conocieran al otro, tiempo para que Phuwin pensara. Pero... la oportunidad se presentó sola cuando salieron juntos del studio, con las manos entrelazadas.

Santa estaba ahí, sonriendo, con unas llaves pendiendo de su mano frente a Phuwin.

—¿Qué es eso?

Santa lució como si estuviera tratando de contener un baile feliz.

—La manada habló y rentamos una cabaña para el fin de semana. Son bienvenidos a usarla. Aunque si se niegan, nos harán a todos muy infelices.

Una cabaña. Para ellos solos. Para consumar su unión.

Quizá. No podría haber otra razón por la cual Santa los enviaría juntos, y Phuwin prefería suponer que el chico había estado espiando.

Molesto werewolf.

Pond tenía una sonrisa en el rostro cuando giró hacia Phuwin.

—Tómalas, si quieres ir.

Y molesto él por hacer que fuera decisión de Phuwin.

¡Maldito!

Santa tintineó las llaves y Phuwin se las quitó.

¡Condenada manada y sus lazos y todo! ¿Cómo se atrevían? ¡¿Cómo se atrevían?!

Y Pond rio.

¡Condenado Pond!

 

 

 

Continuará...

 

 

 

 

 

************

 

 

 

Notes:

Todavía estoy procesando la llamada con P’Kriss y P’Singto 🐺😭.

¿Alguien más gritó con la amenaza de muerte para proteger a nuestro Sigma?

Phuwin por fin está empezando a creer en lo que tiene con Pond, pero la manada no pierde el tiempo...

¡UNA CABAÑA! 🏠🔥

¿Qué creen que pase este fin de semana?

¿Phuwin está listo o Santa se adelantó demasiado?

¡Los leo en los comentarios, sus teorías me dan vida! ✨

Besitos de murciélagos para todos!!!!!

🥰😈💓💖🔥🤗🪻🪷✨🌸🎉☠️😘🐍🧁🎆🪶🤟🏻💜🙏🏻🫀💮🥐🌹😎😍❤️🖤

Chapter 12: ༺☪༻ 11 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Se fueron tan silenciosos como pudieron. No era como que iban a esperar – cuando la decisión es hecha, es hecha, y Phuwin estuvo sorprendido que Pond no le saltara en la habitación mientras guardaba sus cosas.

Phuwin le envió un mensaje a Aou, y entre él, Santa y Joong, toda la manada lo sabría en una hora. Pero ellos ya no estarían para entonces y cualquier comentario pillo sería evitado. Y Phuwin apoyaba eso.

El camino fue silencioso, aunque no tenso. Pond mantenía sus dedos entrelazados, su pulgar acariciaba el dorso de la mano de Phuwin, y no hacía nada para calmar las ganas de Phuwin de exigirle a Pond que frenara el auto y al diablo con toda la espera.

Apenas llegaron a la puerta. Tras haber tomado su decisión, Phuwin no quería esperar y Pond tampoco. Phuwin ni siquiera recordaba ir de la puerta a la habitación. Pond desencadenó todo y Phuwin cedió.

—Mate', —Pond murmuró contra sus labios.

—Mate', —Phuwin respondió envolviendo sus brazos en los hombros de Pond.

—Mío.

No era el momento de hacerlo lento o sensual. Ya sería la próxima vez. No ahora. No la primera vez. Sus lobos no se conformarían con lo contrario, y ambos esperaban eso. Sintiendo que su lazo se creaba, Phuwin estuvo seguro que podía enfrentar todo en el mundo. Absolutamente todo. Era tan ridículamente nada complicado y perfecto, que Phuwin se sintió tonto por temer.

No pudo evitar soltar lágrimas cuando Pond le susurró al oído. Le susurró algo que Phuwin había querido que pasara por tanto tiempo, le dijo por fin era suyo, que le pertenecía, que estaba unido a él.

Y todo... se sintió espectacular.

No podía recordar un momento en el que se sintiera más feliz.

Quizá se sentía como el amor, pero aún no le diría así. Un paso a la vez. Podía sentir su lazo, sentir a Pond cuando quisiera, y por ahora era suficiente. Puede que fuera suficiente para el resto de sus vidas.

—Eres cálido. —Pond le dijo, hablando sobre cómo se sentía Phuwin a través de su lazo recién formado. —Como algún tipo de adicción a la que tengo que regresar. Como una comida casera de la cual no me hastiaré. Perfecto.

—Esa es una analogía tan oportuna. —Phuwin susurró.

Pond hizo un puchero.

—¿Y cómo me siento para ti?

Phuwin sonrió, colocando la cabeza en el pecho de Pond.

—Como Pond. No como Enigma, no como lobo, o líder, o algo. Solo Pond.

Su Pond.

Phuwin sabía que nunca se cansaría de esto: de sentir la piel de Pond contra la suya, sus labios contra su oreja mientras le hablaba, de sus manos tocando su cuerpo bajo las sábanas.

—Lo siento, —Phuwin murmuró, —Lamento haberlo callado tanto tiempo.

—No estabas listo. —Pond dijo, —Ya te he perdonado, así que deja de disculparte.

—No creo que pueda disculparme lo suficiente.

—Ya no más conmigo. Y esperaré hasta que te hayas perdonado a ti mismo... para siempre, si tengo qué, Phuwin. —Pond ladeó la cabeza del azabache con un dedo. —Está olvidado. Lo juro.

Y sus lágrimas volvieron a caer.

 

 

┊┊┊┊☆┊*🌙*┊☆┊┊┊┊

 

 

Phuwin soñó que estaba en un bosque. No lo reconocía, pero sonaba y olía familiar para él, reconfortante. Atado a su cintura había un hilo de seda llevándolo al bosque. Dudosamente dio un paso, y la seda siguió fija, como si no se hubiera movido. Así que Phuwin lo siguió.

Caminó descalzo, el suelo se sentía suave bajo sus pies, el aroma a pino llegó a su nariz. Los diseños empezaron a aparecer, suave viento y flores que pronto cambiaron a personas. Eventos. Y Phuwin los reconoció.

Su nacimiento. Su familia. Sus amigos. El cambio.

Lloró mientras lo veía, los diseños se combinaron junto con los colores mientras incitaban a Phuwin a esconderse. Poom estaba gruñendo, saliendo a la superficie mientras Phuwin trastabillaba, caminando a ciegas... pero sin caer.

De pronto, unos brazos lo sujetaron: Pond. Atractivo, preocupado, Pond... quien estaba atado el otro extremo del hilo.

Acarició el cabello de Phuwin, retirando las lágrimas antes de desatar el hilo de ambos.

Las uñas de Phuwin se hundieron en la piel de Pond.

—¿Qué es este lugar?

Pond le sonrió secamente.

—Tú creaste una prisión para tu lobo, Phuwin. Yo creé un santuario.

Un santuario. Poom estaba muy, muy interesado.

—Esto es tuyo ahora, también. Cada vez que lo quieras, —Pond murmuró, —Este lugar puede ser de nuestro Poom.

—A Poom le gusta que le digas así. —Dijo Phuwin.

Pond sonrió.

—Nos hemos unido. Él es nuestro tanto como tú lo eres. Aunque 'Poom' quizá es el nombre más poco original que he escuchado.

—Bueno así es como es. —Phuwin hizo un puchero.

—Nunca dije que no fuera uno bueno. —Pond sonrió. —Pero lo que importa ahora mismo es el hilo. Y que olvides todo. Tienes una manada, me tienes a mí ahora. Ese es tu futuro.

Phuwin bajó la mirada hacia el hilo en el suelo. Parte del mismo yacía sobre su pie y él lo hizo a un lado. Dejar todo atrás no había sido una decisión difícil después de todo.

—Vamos, —Pond dijo, —Deja que te muestre cómo construir un paraíso.

 

 

 

Continuará...

Notes:

POR FIN! *Grita en tailandés

Finalmente sucedió! 😭

Después de tanto tiempo de espera y miedos, Phuwin y Pond por fin están unidos.

Me conmovió mucho escribir la parte del hilo de seda y cómo Pond transformó la "prisión" de Phuwin en un santuario.

Gracias por acompañarme hasta aquí, ¡ya quiero que vean lo que viene ahora que son oficialmente mates! 🐺💖

Nos leemos la próxima semana!!!

Besitos de murciélagos para todos!!!!

🖤❤️😍😎🥰😈💓💖🔥🤗🪻🪷✨🌸🎉☠️😘🐍🧁🎆🪶🤟🏻💜🙏🏻🫀💮🥐🌹

Chapter 13: ༺☪༻ 12 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Un teléfono sonó en los sueños de Phuwin, asustándolo, y estiró la mano a un lado de la cama antes de recordar que no estaba en la casa, ni en su habitación. Un momento después se dio cuenta que ni siquiera era su celular.

Pond gruñó a su lado.

Bueno, ahora ya estaban unidos, ¿no?

Phuwin estiró la mano y tomó el celular de Pond.

—¿Hola?

—Oh, —era la voz de Joong. —Phuwin, ¿Pond está ahí?

—Está dormido. —Phuwin mintió.

Los ojos de Pond brillaban de dorado al mirarlo mientras su mano empezaba a acariciar la cara interna del muslo de Phuwin.

—Ya veo, —Joong dijo, en un tono que significaba que sabía exactamente lo que estaba pasando. —Quizá llame a Aou.

—¿Alguien murió? —Phuwin preguntó mientras Pond besaba su cadera.

—Force rompió unas cuantas sillas...

—Lla—llama a Aou... —Phuwin respondió sin aliento y colgando, lanzando el celular al suelo.

Y Pond rio.

 

 

┊┊┊┊☆┊*🌙*┊☆┊┊┊┊

 

 

Poom quería una playa. Él y Phuwin estaban echando abajo la prisión, Phuwin con ensangrentadas manos y Poom con los dientes.

Una playa y sol.

—Te daré lo que quieras. —Phuwin prometió, sintiendo a Pond enviarle una ola de calidez a través de su lazo.

—Lo que sea que desees... aun si no tiene sentido que un lobo quiera una playa.

 

 

┊┊┊┊☆┊*🌙*┊☆┊┊┊┊

 

 

Pond estaba al teléfono cuando Phuwin volvió a despertar. Escuchó a Joong diciéndole que todo estaba bien ahora, aunque Force aún estaba algo enojado, pero que no se preocupara, que regresara cuando quisiera pero que si regresaban pronto sería mejor.

Phuwin no pudo evitar que su mano acariciara el estomagó de Pond y fuera bajando. Sonrió cuando escuchó que la respiración del castaño se congeló. Joong, por supuesto, lo escuchó fuerte y claro.

—Parece que siempre llamo a mala hora.

Phuwin mordió la clavícula de Pond mientras su mano lo masturbaba lentamente: la venganza era dulce.

—Ungh...

—Olvídalo. ¿Por qué no mejor me llamas cuando no estés ocupado?

Pond soltó un gruñido cuando la boca de Phuwin envolvió su dureza, y el celular desapareció en las almohadas. No había duda de que Joong tenía suficiente sentido para colgar y asegurarse de que nadie llamara en los siguientes minutos – mejor dicho horas.

 

 

┊┊┊┊☆┊*🌙*┊☆┊┊┊┊

 

 

—Santa tiene una playa, —Pond le comentó perezosamente. —Con palmeras.

 

 

┊┊┊┊☆┊*🌙*┊☆┊┊┊┊

 

 

El celular sonó en los oídos de Phuwin y casi se cayó tratando de alejarse del ruido.

Jodidas sábanas.

Al final, se cayó de la cama por tratar de sostener el celular.

—Voy a lanzarlo por la ventana. —Pond musitó.

—Voy a lanzarlos a ELLOS por la ventana. —La sábana aún estaba algo enredada alrededor del torso de Phuwin, quien peleó por quitárselo mientras Pond respondía.

—Las kitsune están reuniéndose alrededor de nuestro territorio. Necesitamos que regresen ya. Sé que ellas no van a escucharme si les pido que se vayan.

Pond suspiró.

—Pond. Los necesitamos. A ti y a Phuwin.

No era una orden. Joong estaba pidiéndolo. El Enigma hacía que la manada estuviera segura. El Enigma hacía mejor todo. Sin el Enigma, sin alguien que los tuviera juntos, la manada era nada.

Las sábanas se desenredaron en un segundo, los dedos de Phuwin milagrosamente había encontrado el problema y tanto él como Pond estuvieron vestidos en segundos.

—¿Crees que sea cosa de Eve?

—No lo sé.

—Pond.

—Phuwin, no lo sé. Podría ser. Podrían ser solo errantes. No tengo idea. Lo sabremos cuando regresemos.

La casa se hizo de súbito dos veces más lejos de lo que había sido. Phuwin tenía en mente que lo mejor sería cambiar y correr. Y su lobo estuvo de acuerdo.

—¿Debo cambiar?

—Si quieres...

Pero Phuwin no quería. Su lobo quería salir, eso era seguro, pero el miedo estaba casi controlándolo y él no quería que su lobo estuviera a cargo si el miedo ganaba.

Pond debió sentirlo, porque a riesgo de chocar, tomó la mano de Phuwin en la suya y la apretó mientras que conducía con la otra.

Estaban a un minuto de la casa cuando el celular de Phuwin sonó con un mensaje. Los mensajes no eran buenos. Los mensajes durante una crisis significaban que no tenían tiempo para llamar.

Santa.

—Creo, —Phuwin frunció el ceño mirando la pantalla de su celular.

—Algo malo pasó con él. —Una rápida mirada a través del lazo hizo que Phuwin se preocupara – Santa estaba ahí, pero estaba herido. Santa, su dulce y perfecto submissive estaba...

Aparcaron con rapidez – Phuwin salió antes de que el auto siquiera se detuviera del todo. El auto aún estaba en marcha indicando que Pond ni siquiera se había molestado en apagar el motor.

Con algo de fe al menos habría podido aparcar con decencia.

Pero apenas llegó a la puerta, Phuwin casi se resbaló con el charco de sangre.

Pond lo pasó de largo y subió las escaleras. No había ningún grito o llanto, solo silencio cuando Phuwin llegó a la habitación de Santa, quien estaba recostado en la cama, con sangre en todos lados, y apenas despierto. Perth estaba arrodillado al lado de la cama, lejos de Neo quien estaba curando al chico.

El estomagó de Phuwin se curvó de desesperación cuando vio la mano de Perth descansando sobre la cabeza de Santa. Perth estaba llorando, algo raro viniendo de él y frente a los demás. Pero de súbito, Phuwin estuvo muy enojado. Iba a lastimar a quien fuera que les había hecho esto.

—¿Qué pasó?

Joong era el único en la habitación que respondió.

—Una jodida kitsune rompió la ventana y le saltó encima porque él estaba cerca. Perth la mató, pero no sin antes de que lastimara a Santa.

Había un hueso asomándose por la pierna de Santa, la sangre se reunía en la herida, pero Neo estaba dejándoselo a Aou y a sus habilidades. Él estaba más preocupado por el abdomen de Santa.

La sangre reunida ahí hacía que el estómago de Phuwin se revolviera y tuvo que mirar a otro lado antes de salir corriendo al baño en donde vomitó.

No se dio cuenta que alguien estaba limpiándole la boca hasta que estuvo hecho. Pond echó a la basura el papel, sosteniendo a Phuwin cuidadosamente.

—Bebe. —Ordenó, y presionó el vaso en los labios de Phuwin. Escupió en el lavado después de enjugarse la boca y luego bebió lo que quedaba en el vaso, calmando su lastimada garganta. —Ve a recostarte. Iré por ti si algo pasa. Lo prometo.

La cama de Pond olía a él. Era obvio, Phuwin lo sabía, pero había algo posesivo en ello que hacía a Poom muy feliz.

'Santa estará bien'

No estaba seguro de si él lo había pensado o su lobo o quizá Pond lo había dicho, pero de cualquier modo era reconfortante y los cálidos cobertores y el aroma de su 'mate' le hicieron dormir.

 

 

 

┊┊┊┊☆┊*🌙*┊☆┊┊┊┊

 

 

 

Phuwin quería un bosque. Uno que luciera como el de Pond, y por ello empezó a construirlo en su alma, aunque había más polvo que cesped. Poom aún tenía su playa, el agua golpeaba la arena por un lado, así como también impactaba gentilmente contra el risco.

—Es hermoso. —Pond murmuró desde algún lugar arriba.

Phuwin se tragó las lágrimas.

—Gracias.

 

 

 

Continuará... 

 

Notes:

Yo solo quería que Phuwin y Pond tuvieran un momento a solas, pero Joong y el destino tenían otros planes (claramente Joong necesita un manual de cuándo NO llamar). 📱😂

 

Pero fuera de bromas... pobre Santa.

El contraste entre la playa de Poom y la realidad de la manada me dolió.

Cuál fue su reacción al ver a Perth llorando? Los leo abajo. 👇

P.D. La venganza de Phuwin fue dulce, pero la realidad amarga. ¿Listos para lo que viene?

Nos leemos la próxima semana!!!!

Besitos de murciélagos para todos!!!!

🥰💖❤️🖤😍😈💓🔥🤗🪻🪷✨🌸🎉☠️😘🐍🧁🎆🤟🏻💜🙏🏻🫀💮🥐🌹😎

Chapter 14: ༺☪༻ 13 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Phuwin despertó ante el sonido de algo rompiéndose. No lo pensó dos veces, salió de la cama y bajó las escaleras tan rápido que casi perdió su balance.

¿Por qué era que él era el único que corría hacia el grito? ¿Dónde estaba Pond?

Algo tarde recordó su lazo, y cuando sintió a Pond durmiendo, claramente cansado, Phuwin decidió que él podría resolver el problema que fuera.

La mesa de vidrio de la sala estaba rota, había un agujero en el centro en donde Newwie había impactado el bat de baseball, quizá apuntando hacia la cabeza de Force, quien tenía cortes en los dos brazos y su rostro estaba manchado de sangre al igual que sus pies ya que estaba parado sobre los vidrios.

Newwie tenía el bat en alto y era claro que Force estaba listo para saltarle encima. Si lograban permanecer en su forma humana un poco más sería un milagro.

—Newwie, —Phuwin dijo, —Baja eso.

Los ojos de Newwie brillaron de dorado cuando giró, luciendo por un segundo como si fuera a golpear también a Phuwin.

—Pond te matará si me tocas. —Dijo Phuwin. —Baja eso.

Por un momento, Newwie lució como si no le importara Pond, pero un segundo después, lanzó el bat y rompió aún más lo que quedaba de la mesa. Giró hacia Force mirándolo con fuego en los ojos.

—Ninguno se mueva. —Phuwin ordenó. —No hasta que yo lo diga. No importa si Joong, Dunk o Aou lo dice. No se moverán hasta que se los diga.

No había hecho uso de su nueva posición dominante con la manada, pero no había mejor momento que ahora. Fue a buscar alguien que le ayudara a limpiar y encontró a Perth acunando un bowl de popcorn.

—¿Se terminó el concurso de gritos?

—Necesito tu ayuda, —Phuwin le quitó el bowl. —Ve por la aspiradora y asegúrate tener pantuflas.

—Mi popcorn... —Perth frunció el ceño estirando la mano.

—Newwie y Force están tratando de matarse en la sala. —Phuwin ordenó. No esperaría a ver lo que Perth haría. Dejó el popcorn en la mesa y tomo el botiquín de regreso a la sala. Recogió con cuidado los vidrios y se acuclilló a los pies de Newwie primero.

—Puede que no sepa lo que está pasando, pero pelear no nos ayuda ahora mismo.

Retiró algunos vidrios de los pies y pantorrillas del chico, lanzándolos al tacho de basura, cortesía de Perth. Joong lo había seguido con una expresión seria.

—Genial, —dijo con sarcasmo, —Genial. Newwie, muévete.

Phuwin pausó, alzando la mirada hacia Newwie para ver si escucharía a Joong, o si reconocería que Phuwin era el 'mate' de Pond, y ahora tenía un rango más alto que Joong.

—Yo, —Newwie balbuceó, —Phuwin me dijo que no escuchara lo que digas.

Nadie estuvo más sorprendido que Phuwin cuando Joong rio.

—Bien por Phuwin. Debes quedarte donde estás, a menos que quieras desobedecer y que Pond te eche. Te traeré unas pantuflas.

—¿Santa? —Phuwin le preguntó a Perth, tomando las piezas más grandes de vidrio y teniendo cuidado de no cortarse la mano.

—Está dormido, y bastante recuperado. Ya ha cambiado una vez y eso ayudó. Afortunadamente no había mucha plata. Estará bien para la noche.

—Aunque, —Joong dijo regresando a la sala, —Si finge no estar bien para que Perth lo consienta, no lo culparía. —Sentenció sonriendo cuando Phuwin lo miró.

—Ok, —Phuwin murmuró, —Newwie ya puedes moverte.

Joong le lanzó las pantuflas a Newwie y él las atrapó con destreza, alejándose del vidrio.

—Ve a asearte. —Joong ordenó, y empujó al chico. —Arreglaremos las cosas con Pond luego.

—No vamos a arreglar nada. —Newwie gruñó, pero ya estaba fuera de la habitación antes de que Joong pudiera responder.

Phuwin podía oler el enojo de Force mezclado no solo con su propia curiosidad sino también la de Perth. No fue hasta que Force también se fue (con estrictas órdenes de ni siquiera mirar a Newwie, menos respirar el mismo aire) que Perth dio voz a su preocupación.

—¿Qué pasa con ellos?

Phuwin miró a Joong, quien se alzó de hombros.

—Aou no me dijo nada y Pond dijo que tiene cosas más importantes con que lidiar.

—Van a terminar matándose.

—Estoy seguro que Pond sabe lo que hace, —Perth dijo, —Vamos, Santa quiere verte.

Obligado a dejar el tema de lado, dejaron la limpieza a Joong, quien animado informó que llamaría por separado a Newwie y Force para que limpiaran lo que hicieron. Castigo justo hasta que alguien pudiera saber lo que pasaba entre ellos.

Santa estaba sentado cuando llegaron a su habitación. Era una vista espectacular dado que su estomagó había sido desgarrado. Pero ya que no había nada de plata en su herida, había sanado muy rápido.

Tenía el libro de Phuwin en sus manos, otra vez, bajándolo cuando los vio entrar.

Pond estaba en una silla a su lado, durmiendo.

—Lo has dejado agotado, ¿eh? —Santa guiñó un ojo.

Eso era lo más atrevido que Phuwin le había oído decir. Pero le hacía feliz

—Ew, —Perth dijo tras él, —Lo traigo hasta aquí ¿y de esto es de lo que querías hablar? Y pensar que te traje comida a hurtadillas.

—¿Le diste comida? —dijo la voz de Pond, y Phuwin tuvo que morderse la mejilla para evitar reír. Perth estaba congelado, quieto en su sitio ante la mirada de Pond – haciendo que Phuwin quisiera arrullar a Perth, ya que el chico tenía un solo ojo abierto y lucía como un cachorrito asustado.

—Por favor, baja y dile a Neo eso. Y deja que te regañe por lo que hiciste.

—Era solo un poco de helado. —Santa hizo un puchero. —Ni siquiera tenía chocolate. Era como succionar cubos de hielo, lo juro.

—Aun no estás del todo curado. —Phuwin dijo cruzándose de brazos. —Neo es doctor, estoy seguro que él sabe exactamente de lo que está hablando. Cuando estés mejor podrás comer todo el helado que quieras.

—No aprecio lo bien que ustedes dos trabajan juntos cuando están del mismo lado. —Dijo Perth; pero ya estaba de camino a la puerta, incapaz de desobedecer la orden de Pond.

—Eso no es justo, —Santa prosiguió. —Tenía hambre.

Pond se puso de pie, besando la mejilla de Phuwin al pasar.

—Iré a ducharme.

Amablemente, Santa esperó a que Pond cerrara la puerta antes de hablar, aun cuando no importaba esa espera.

Pond tenía la mejor audición de entre todos ellos; en tanto no hubiera mucha interferencia, podía escuchar una conversación al final de la carretera si se concentraba lo suficiente.

—Y... —Santa empezó a decir. Lucía increíblemente complacido consigo mismo.

—Tomo un 'gracias' como pago de tiempo con Perth. Y ahora mismo, comida.

—No soy lo tonto suficiente como para darte comida, —Phuwin dijo. —Pero si quieres tiempo con Perth puedes tenerlo tanto como quieras. Incluso pueden ir a la cabaña donde estuvimos... aunque estoy seguro que Neo te dijo que no te movieras así que no creo que puedan usarla aun.

A través de su lazo, aunque era nuevo, Phuwin sintió la diversión de Pond. De hecho, podía escuchar su conversación. Extrañamente, ni molesta o perturbadora como Phuwin había esperado.

Se sentó en la silla.

—No sabrás por qué Newwie casi le destrozó el rostro a Force, ¿verdad?

Santa lo miró.

—Claro. Lo siento. Has estado aquí adolorido todo el día. —No quería sonar cruel, así que estiró la mano y apretó la rodilla de Santa – la única parte de él que Phuwin estaba seguro no había sido lastimada.

—No todo el día, —dijo Santa. —El que Pond estuviera aquí ayudó mucho. Y tú también ayudas. Cambiar ayuda, y Neo me dejó comer algo de carne cuando estuve en mi forma de lobo.

Lo cual también ayudaba con la sanación.

Pensó Phuwin. Pero el estómago era una cosa delicada, y Neo estaba siendo cuidadoso al asegurarse de que sanara correctamente antes de dejar que Santa comiera algo más.

—Eso es bueno. —Phuwin sonrió. Se sentó en la silla y tomó la mano del chico.

—¿Me dirás lo que hay entre tú y Perth?

Santa se sonrojó.

—Él me gusta.

—¿Desde hace cuánto? —Phuwin preguntó.

—¿Vas a advertirle que se aleje de mí?

—Nunca.

—Desde hace un par de meses. Bueno... siempre pensé que era atractivo, agradable. Aun si me molesta mucho. Cuando estaba entre los shows de arte callejero... hace como... ¿dos meses? Pues, él estaba en casa cuando no estaba en clases, y yo estaba aquí cuando no tenía ensayos y... bueno... hablamos mucho. Vimos películas. Cociné para él... y entonces me dieron el sí para el diseño del show y como ya no podía estar con él, lo invité a cenar fuera.

—¿Tú lo invitaste?

Santa miró a Phuwin.

—Solo porque soy submissive no quiere decir que—

—No me refería a eso. Es solo que... pensé que Perth era de los que lideraba.

—Perth siempre lo hace. —La sonrisa de Santa fue algo pagada de sí. —Pero no cuando está cerca de mí. Bueno, frente a todos sí. Pero cuando solo estamos él y yo... —la sonrisa se hizo más grande. —Somos iguales. Me gusta eso.

—Santa, —Phuwin empezó a decir con cuidado. —De ninguna forma el lobo de Perth permitiría que fueras igual a menos que seas su 'mate'.

La sonrisa se fue y la seriedad llegó.

—Lo sé, —Santa susurró. Sus ojos estaban cerrados. —Pero él aún no está listo para eso.

—Pensé que yo no estaba listo para ello. —Recordó.

—No. Tú lo escondiste, eso es diferente. —Santa señaló, —Él sabe lo que pienso. Él me dijo que no estaba listo para unirnos aun.

—Eso es tonto. Sé mejor que nadie que esperar es tonto. ¿De qué tiene miedo?

Solo había una cosa que podría hacer que Perth se sintiera inseguro: qué rango llevaría en la manada si se unía a un submissive.

—Dile esto, —Phuwin dijo, —P’Singto dijo que el lazo no lo define nadie más que los dos lobos involucrados. Tú decides cómo resulta todo y lo que significa. Así que si él tiene miedo de perder su rango por estar contigo, no tiene que estarlo.

Pero Santa movió la cabeza.

—A él no le molesta eso.

Eso hacía obvio que eran 'mates'.

—¿Entonces qué es?

Santa lució resignado.

—Tiene miedo de que yo lo distraiga.

—¿Que lo distraigas? —Phuwin frunció el ceño.

—Por sus clases. Les prometió a sus padres que se graduaría bien. Su familia es todo para él, lo sabes.

Phuwin lo sabía. Toda la manada lo sabía. Perth era el único de ellos lo joven suficiente como para tener a su familia aún viva – bueno, ahora Gemini también se unía a ello. Perth adoraba a sus padres porque sabía que morirían mucho antes que él mismo. La familia era preciada.

—No puedo oponerme a eso. —La voz de Santa fue solo un susurro.

Phuwin apretó su mano.

—No, supongo que no puedes.

—Esperaré por siempre si eso es lo que se necesita.

—Lo amas.

—Sí. —Santa dijo, —Lo amo.

Phuwin habría saltado a la cama para abrazarlo, pero el chico aun no sanaba del todo.

—Phu. —Santa murmuró tan bajo – lo suficiente como para que incluso un lobo fuera de la habitación no pudiera escucharlo. —¿Amas a Pond?

¿Lo amaba?

Todo lo que podía ofrecerle a Santa era un alce de hombros. No sabía lo que sentía. Eran 'mates', así que quizá debía amarlo... pero, ¿lo hacía?

—No lo sé. —Phuwin respondió, igual de bajo. —Me gusta. Él es mi 'mate'. Pero no sé si lo amo. Quiero hacerlo. Es decir, lo haré. Es solo que no sé cuándo.

Santa palmeó el dorso de su mano.

—Ustedes son perfectos para el otro.

Esta vez fue el turno de Phuwin para sonrojarse, y pudo sentir a través de su lazo que Pond sabía que estaban hablando de él, aunque los detalles eran algo difusos.

—Gracias.

La puerta se abrió, y un tímido Perth entró. Neo estaba tras él y obviamente algo enojado.

—No puedo creerlo. —Empezó a decir señalando a Santa. Phuwin entendió esto como que debía irse.

 

 

Continuará...

Notes:

Gracias por leer!

Me encantó escribir la dinámica de poder en esta escena.

Phuwin ya no es el chico que solo observa; ahora da órdenes y la manada escucha.

Pero lo que más me intriga (y quiero saber qué opinan ustedes) es la situación de Newwie y Force.

La tensión se siente en el aire... ¿Qué creen que pasó para que llegaran a ese nivel de violencia? ¿Será algo del pasado o algo que Pond está ocultando?

Besitos de murciélagos para todos!!!!

😎🥰🌹🥐💮🙏🏻💜🤟🏻🎆🧁🐍😘☠️🎉🌸✨🪷🪻🤗🔥💓😈😍🖤❤️💖🫀

Chapter 15: ༺☪༻ 14 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Pond no había terminado de bañarse – Phuwin podía escuchar el agua caer – pero quería abrazarlo. Así que tomó la llave del baño y entró, desvistiéndose.

—Tú das los mejores abrazos. —Phuwin murmuró con los labios presionados contra la piel del pecho de Pond, mientras el agua caliente los rodeaba.

—¿Qué pasa?

—Nada. Solo tuve ganas de abrazarte.

—¿Qué pasa, Phuwin?

Suspiró.

—Perth y Santa son 'mates'.

Hubo silencio durante unos segundos.

—¿Por qué te incómoda eso?

Phuwin se alejó luciendo serio.

—No es eso. Estoy feliz por ellos. Es solo que...

Y nuevamente. Lamentaba haber estado escondido durante tanto tiempo.

—No tienes que hacer pucheros o gritar. Sé lo que vas a decir.

Que él había sido perdonado. Y Phuwin estaba agradecido por ello.

—Ok. —Pond murmuró mientras Phuwin volvía a descansar su cabeza. —No lo haré.

Se quedaron ahí un poco, y Pond solo lo sostuvo, permaneciendo quieto cuando algunas lágrimas salieron de los ojos de Phuwin, y no dijo nada hasta que el agua empezó a enfriarse.

—Eres el mejor 'mate',' —susurró.

Phuwin quiso resoplar. Pero estaba muy cansado, así que solo besó la piel de Pond.

—Hemos estado aquí para siempre.

Pond lo secó mientras lo besaba. No era como que los demás fueran a enterarse.

Phuwin podía escuchar las voces de Perth y Santa, así que fue de largo bajando las escaleras.

—Necesitas hablar con Newwie y Force —dijo y le contó a su Enigma lo que había pasado antes con el bat de baseball.

—No puedo lidiar con eso ahora, —Pond movió la cabeza, —Tengo que enfocarme en Eve y el lobo.

—Pond—

—No ahora, Phuwin. No puedo. Es tonto y ridículo. Necesitamos enfocarnos en nuestro enemigo. Necesito llamar a P’Kriss. Hablaré contigo luego.

Pond besó la sien de Phuwin, pero apenas redujo su enojo. Claramente Pond pensaba que la frustración de Phuwin se iría, pero él no estaba seguro.

Así que fue a buscar a Aou y exigió (de buena manera) que le dijera por qué Force y Newwie estaban listos para matarse.

—Es tonto. —Dijo Aou.

—Igual dímelo.

Trató de que no suene como una orden, pero era difícil interpretarlo de otro modo. En especial porque Phuwin no tenía intenciones de que Aou se fuera sin decirle algo.

—Force... no cree que Newwie sea tan fuerte como dice. Lo retó, oficialmente, pero Pond no ha dado su consentimiento.

Phuwin parpadeó confundido.

—Pensé que esas cosas se veían con el Marrock.

—Pond tiene que hacerlo para que el Marrock le dé permiso, pero ahora mismo Pond cree que tiene cosas más importantes que hacer.

—¿Qué piensas? —Phuwin preguntó. —Con honestidad.

—Creo que él tiene razón. Necesitamos preocuparnos por Eve. Deja que Pond lidie con ello.

Poom no estuvo complacido de que Aou les diera una orden. Y honestamente, a Phuwin tampoco le gustaba. Frunció el ceño mientras veía a Aou yéndose.

'Síguelo', Poom exigió. 'Somos más fuertes que él ahora, y él necesita aprender a respetarnos.'

—No haré eso. —Phuwin gruñó. —Aun si tienes razón. Esto es muy de súbito y él está acostumbrado a dar órdenes. Por ello, creo que mejor llamo al Marrock. Es mejor hacer eso que ir con Pond.

Poom sonrió y admitió que ocasionalmente Phuwin tenía sus momentos de genialidad.

Era cierto que Eve era importante. Era cierto que Phuwin recién estaba entendiendo la importancia de la manada. Pero pensó que podrían ser más capaces de enfrentarse a Eve si no estaban tratando de irse contra el otro. Lo cual fue exactamente lo que le dijo a P’Kriss, quien soltó una risita tonta y dijo.

—Pond se ha encontrado menudo 'mate'. —Antes de conceder el permiso y colgar.

—Usted.es.raro. —Phuwin pronunció antes de ir por su 'mate'.

 

 

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—No. —dijo Pond.

—No podemos pelear con Eve con este problema en mano.

—¿Quién te lo dijo? —Pond frunció el ceño. —¿Aou? ¿O fue Newwie?

—Si te lo digo, solo irás a intimidarlo. Permite la pelea, Pond. Hace un momento casi se matan.

—P’Kriss nunca lo permitiría.

—Ya lo llamé. —Phuwin dijo, tratando de no regocijarse mucho en el orgullo, —Y se rio de mí y me dijo que sí.

Pond lo miró boquiabierto.

—Si tú no se lo dices, lo haré yo. —Phuwin amenazó.

—No lo harías.

—Lo haré. —Si Phuwin estaba mintiendo lo sabría, no solo porque podría olerlo sino a través de su lazo.

—No podremos enfrentarnos a las kitsune cuando queremos matarnos entre nosotros, Naravit. Y no lo digo por decir, aun si estuviera lejos del lazo, lo sabría. E igual te lo diría.

Podía sentir la derrota de Pond.

—Menudo 'mate' me he encontrado.

Phuwin sonrió, feliz dejando a Pond sostenerlo un poco más, acariciando su nuca.

—Eso es exactamente lo que dijo P’Kriss.

 

 

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Confrontaron a Force y a Newwie juntos, llevándolos a la cocina como si fueran un par de niños malcriados. Pond no se molestó en esconder cuán molesto estaba, y después de tres segundos de estar frente a ellos, los tuvo temblando bajo la fuerza de su enojo.

—En diez minutos permitiré la pelea. En el jardín. Pero nada de muerte, ni heridas serias. Y eso será todo. No quiero escuchar otra discusión sobre dominancia, ¿estamos?

Ambos asintieron.

—Adelante, —Pond indicó.

Todos habían escuchado a Pond hablándole a los dos, y diez minutos después, la manada estaba en el cesped, listos para ver. Gemini había logrado caminar sin ayuda, con lo cual Neo lucía muy complacido. La única persona que no estaba ahí era Santa.

Pond asintió cuando estuvieron listos, y Force se lanzó.

No hacía falta ser un genio para saber quién ganaría. Force era fuerte, pero no había duda que Newwie era más dominante. Ambos eran buenos peleadores, ambos tenían buenos instintos, pero Force era más gentil que Newwie – en sus palabras, acciones, y su forma de ser.

Phuwin no sabía por qué Force había retado al otro lobo, y quizá nunca lo sabría (los lobos tendían a guardar silencio acerca de sus razones, Phuwin mismo podía dar fe de ello) pero cinco minutos de intercambio de golpes resultó en Force con la nariz sangrando y Newwie sonriendo.

Force también acertó alguno golpes, haciendo que Newwie se tambaleara una o dos veces, pero era claro que tan pronto como la pelea empezó él se dio cuenta que su reto había sido tonto.

Diez minutos después, cayó con el brazo roto.

—Ganó Newwie. —Pond dijo formalmente. —El rango en la manada sigue igual. Hablo en serio. No quiero escuchar más sobre esto y espero que los dos obedezcan y empiecen a prepararse para nuestra pelea. Si vuelven a lo mismo pasarán tiempo en la manada del Marrock.

Y sin ser invitados, no será bonito, Phuwin estaba seguro de ello.

Aou estaba frunciendo el ceño mientras fijaba el brazo de Force, sin lucir nada arrepentido de causarle dolor.

—Recuéstate ahí hasta que sane.

Los lobos entraron a la casa – Newwie fue el primero. Pero sorprendió a Phuwin yendo directo por un paño húmedo, sentándose al lado de Force y retirando la sangre de su rostro y cuello.

Phuwin giró, decidiendo darles privacidad para hablar, y se acurrucó en el brazo de Pond. Esperó hasta que los demás estuvieron en la cocina antes de romper el silencio.

—¿Estás enojado conmigo? —Phuwin preguntó. Podía sentir que Pond no lo estaba, sabía que Pond estaba orgulloso de él, pero al diablo si dejaba que el lazo destruyera la comunicación que podía tener. Nada reemplazaría el hecho de que Pond le hablaba o le susurrara al oído.

Pond lo colocó contra el counter. Estaba sonriendo.

—Es por esto que dije que no podría haber soñado tener un mejor 'mate'. Tú nos vas a mantener juntos, y me refiero a nosotros dos y a la manada. Eres la pieza que nos hacía falta, aun cuando has estado aquí todo el tiempo. Ves cosas que no puedo y sabes lo que todos necesitan quizá antes que yo. —Trazó la línea del mentón de Phuwin. —Solo han pasado unos días. ¿Qué haría sin ti?

Un beso fue la mejor respuesta que Phuwin pudo dar; él mismo no podía recordar lo que había sido de él sin Pond antes, además de nadar en su propia miseria. ¿Y eso no había sido un error?

Desde su posición en la playa, Poom estuvo de acuerdo.

 

Notes:

Gracias por llegar hasta aquí.

Sigo gritando internamente con la evolución de Phuwin.

Me encanta que no solo sea el "mate" de Pond, sino que se esté convirtiendo en la verdadera columna vertebral de la manada. Esa llamada a P’Kriss a espaldas de Pond... ¡vaya momento! 💅✨

Pregunta para ustedes: ¿Qué les pareció la resolución del conflicto entre Force y Newwie? ¿Creen que Pond hizo bien en ceder ante Phuwin o creen que esto traerá más problemas con el enemigo acechando?

¡Los leo en los comentarios! Me motiva muchísimo saber qué piensan.

Besitos de murciélagos para todos!!!!

😳😎🌹🥐💮🙏🏻💜🤟🏻🎆🧁🐍😘☠️🎉🌸✨🪷🤗🪻🔥💓😈😍🖤❤️💖🫀🐾🥰

Chapter 16: ༺☪༻ 15 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

—Supe que tienes una playa con muchas palmeras.

Santa estaba caminando, con mucho cuidado, al día siguiente. Neo le había permitido consumir comida y Perth estaba feliz de alimentarlo – así como también estaba diciéndole a todo el que escuchara que las kitsune morirían.

—Y yo supe que tenías una prisión, aunque no me sorprende

—Ya no más. —Phuwin susurró.

—Me alegra. —Dijo Santa, mordiendo un muffin. Phuwin había empezado a hornear otra vez, —Aunque lo que tengas ahora no es competencia para mis palmeras.

Phuwin rio. Le gustaba su pequeño oasis y a Poom también le gustaba. Pero más importante, a Pond le gustaba.

'No te ofendas', le dijo a Poom, quien no estaba nada ofendido.

'Me alegra que sepas lo importante que es un 'mate', Poom respondió.

''Mate' es Pond.' Phuwin musitó. 'Él te dice por tu nombre, tú deberías reciprocar.'

Pero Poom se quedó en silencio, y Phuwin viró los ojos en su mente mientras se ponía de pie con una taza de té en su mano

—Joong tiene árboles de sakura, ¿sabes? Tiene campos verdes con árboles de sakura en florecimiento, y sus pétalos caen constantemente en el camino. ¡Ah, sí! También tiene la vista del monte Fuji.

—¿Y Perth? —Phuwin preguntó astutamente, arqueando la ceja.

Santa se sonrojó.

—Montañas. —Dijo, mirando sus pies. —Muchas montañas y un lago azul en donde puede nadar. Le gustaba nadar antes de ser werewolf.

Hacer eso ahora – nadar – los mataría ya que el cuerpo de un werewolf se hundiría al no poder flotar.

Phuwin abrió la boca para responder, pero un súbito pulso de alarma a través del lazo hizo que soltara su taza. Afortunadamente no se rompió, pero su té voló por todos lados, manchando la alfombra. Sería horrible limpiar.

Pond estuvo a su lado en segundos, con las manos en la cintura de Phuwin hasta estar seguro que él no estuviera herido.

—¿Quién es? —Phuwin preguntó. Podría tomarse la molestia e intentar sentirlo, pero Pond era capaz de saberlo de inmediato.

Ladeó la cabeza.

—Neo. —Dijo. —Está herido y hay un lobo siguiéndolo hasta aquí.

Otro lobo.

Phuwin frunció el ceño, acercándose a la puerta y asomándose. Pond estaba dando órdenes tras él, pero a Phuwin no le importaba.

El jardín estaba en silencio, e incluso aunque Phuwin escuchaba muy bien, ahora no escuchaba nada. Aún falta mucho para que Neo llegara.

Phuwin era paciente, al igual que Poom – cosa que era extraña. Ambos confiaban que la manada sería capaz de pelear la amenaza que estuviera por llegar y ninguno creía que sería necesario pelear, al menos aún no. Mediante el lazo, Pond hizo eco a su pensamiento, sintiéndose satisfecho de que Phuwin hubiera llegado a esa conclusión.

Perth y Joong habían cambiado para cuando Phuwin escuchó a Neo. Él estaba en su forma de lobo, lucía agotado y con el pelaje húmedo y las patas de lodo.

Pond se tomó un momento para acariciar su cabeza y calmarlo.

—¿El otro lobo? —su Enigma preguntó.

Neo miró hacia atrás.

'Ya viene'

Phuwin pudo escuchar al otro lobo corriendo hacia ellos.

Joong salió por la puerta, gruñendo. Se miraron unos momentos antes de que el lobo se tambaleara.

'Es un lobo' Phuwin pensó.

El lado izquierdo del lobo tenía sangre, y estaba tambaleándose. Su pelaje, o al menos parte del mismo que no estaba manchado, tenía un bonito color marrón. Phuwin sintió que el corazón se le apretaba y fue el primero en sostenerlo, incluso antes que Pond.

—Perth, —ordenó, y señaló con la cabeza hacia el césped. Perth estaba muy feliz de patrullar en busca de alguna kitsune. Pasó de largo a Phuwin y al lobo, gruñendo.

Phuwin lo dejó ser y abrazó al lobo mientras él trataba de zafarse.

—Tranquilo, —Phuwin murmuró en su oreja. —Estamos aquí para ayudar, relájate.

Pero no lo hizo. Aun así, no fue difícil cargarlo y llevarlo a la habitación de huéspedes. Quizá debían llevarlo al sótano hasta que pudieran maniobrarlo. Pero Neo estaba cansado, aún estaba en el suelo mientras trataba de recuperar el aliento. Así que ellos tendrían que hacerlo sentir cómodo hasta que Neo estuviera listo para revisarse a si mismo.

—Voy a obligarlo a cambiar. —Pond dijo. Ayudaría tenerlo en su forma humana, así su lobo no estaría a cargo.

Phuwin acunó su cabeza cuando él empezó a revolverse. Lo arrulló empezando a cantar cuando estuvo lo humano suficiente y gimió de dolor, sin detenerse hasta jadear. Su desnuda piel brillaba por el sudor y la sangre. Phuwin estaba muy asustado por lo delgado que estaba, sus huesos se notaban mucho. Un lobo hambriento era un lobo peligroso, y Phuwin sabía que Pond estaba pensando asesinarlo.

—No te apresures. —Phuwin murmuró, —Él quizá sabe algo y necesitamos información.

Pero se volvió evidente, después de los intentos de Pond por calmarlo, que sacarle información no sería fácil. Cuando él por fin abrió los ojos, los cuales estaban casi en blanco, miró a Pond con un claro intento suicida y Phuwin sintió que su rostro se quedaba sin sangre. No había duda que había enloquecido.

—Ha enloquecido. Tenemos un lobo enloquecido.

Él les gruñó.

Hubo un momento en el que Pond y Phuwin compartieron aterradoras miradas antes de que Pond regresara su modo de Enigma.

Phuwin sacó su celular para llamar a casa de Aou – sin importarle manchar de sangre el dispositivo.

—¿Aou?

—Habla Newwie. Aou está durmiendo.

—Necesito que lo despiertes. Ahora.

—¿Qué pasa?

—Un lobo enloquecido, quizá de Eve. Pond lo obligó a cambiar, pero lo necesitamos para que mantenga unida la manada y nadie sea lastimado. Ve a despertarlo ahora mismo. —Aun si este lobo no era formalmente parte de la manada, el tener una lobo así indicaba que atacaría a todo, y si atacaba a alguien ahí, entonces los demás no se detendrían y lo matarían. Por ello, no tenían tiempo para que Newwie hiciera preguntas.

—¿Qué está haciendo Pond?

—Está intentado controlarlo. Necesito hablar con Aou. Newwie. Hablo en serio.

—¿Está demente? —ok, mala elección de palabras, y Phuwin gruñó por el teléfono, satisfecho cuando escuchó el resoplido de sumisión de Newwie.

—Ok. Ok. Lo despertaré.

Hubo una pausa, la puerta sonó y escuchó a Newwie hablando.

—Aou, despierta. Es Phuwin. —Tomó unos minutos hasta que Aou estuvo al teléfono y unos momentos después tuvo entendida la situación antes de prometer mantener unida a la manada en lo que Pond se enfocaba en el lobo.

Newwie aún estaba musitando enojado incluso cuando Aou colgó.

'Debemos enseñarle una lección', dijo Poom. 'No puede tratarnos así'.

Phuwin era el 'mate' de Pond y Newwie no tenía derecho de decirle qué hacer o cuestionar al Enigma cuando Phuwin estaba cerca. Nunca

—Phu. —dijo Pond y su voz sonó tensa. —Llama a P’Kriss. Puedo tenerlo bajo control pero ayudaría si estuviera aquí. No puedo... hacer esto por siempre. —El sobrenombre distrajo a Phuwin un momento antes de marcar los números.

P’Kriss tomó la llamada al primer sonido.

—Te necesitamos, —dijo Phuwin, y de súbito estuvo al borde de llanto. —Por favor. Pond no puede tenerlo bajo control para siempre.

—Cálmate, —P’Kriss dijo suavemente. Y casi de inmediato, Phuwin pudo respirar más fácil. —Dime lo que pasó.

Phuwin lo hizo, sorprendido sobre cómo es que no tartamudeó.

—¿Por qué no lo ha matado? —P’Kriss preguntó. No sonó impresionado, y Phuwin pudo escuchar a alguien gruñendo. Alguien de la manada de P’Kriss.

—Porque puede que él nos diga lo que Eve quiere.

Hubo un momento de silencio antes de que P’Kriss hablara suavemente.

—Ya veo. Estaré ahí en unas horas.

—Por favor, date prisa.

—Tienes la habilidad de darle algo de tu fuerza, Phuwin, cuelga y hazlo.

La llamada terminó y Phuwin dejó el teléfono, girando hacia Pond. El sudor estaba bajando por su rostro, y Phuwin lo limpió con gentileza, besando su piel.

—¿Qué necesitas? —murmuró, sentándose tras Pond y rodeándolo con sus brazos.

'Solo a ti', Pond dijo, y cuando Phuwin se dio cuenta que Pond no lo había dicho en voz alta, casi lloró.

Podían hablar en su mente. Su lazo estaba fijándose y ya podían hablar.

'Te amo', dijo a través de lazo. 'Pond Naravit, te amo.'

Phuwin ni siquiera tuvo que mirar para saber que Pond estaba llorando. Lo abrazó más fuerte, llenando su lazo con sus sentimientos y amor, la fuerza de ellos los rodeó a ambos, y Phuwin supo que ahora Pond podía lidiar con el lobo por mucho tiempo más.

 

 

Continuará....

Notes:

Espero que este capítulo les haya dejado el corazón tan acelerado como a mí mientras lo escribía. 😭

Por fin... ¡POR FIN tuvimos esa conexión mental!

Me muero por saber: ¿Qué sintieron cuando Pond escuchó ese "Te amo" a través del lazo?

¿Creen que esto cambie la dinámica de poder ahora que tienen que lidiar con un lobo enloquecido?

No se olviden de dejar su voto/kudo y comentarme su parte favorita.

¡Los leo con un tecito en mano! ☕️✨

Nos leemos la próxima semana!!!

Besitos de murciélagos para todos!!!!!!

🥹😎🌹🥐💮🙏🏻💜🤟🏻🎆🧁🐍😘☠️🎉🌸✨🪷🤗🪻🔥💓😈😍🖤❤️🫀💖🐾🥰

Chapter 17: ༺☪༻ 16 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Para cuando el Marrock llegó, ambas piernas de Phuwin estaban entumecidas. El hombre lucía... normal, con sus jeans y camiseta simple. Su sonrisa era gentil, y si su nariz no fuera tan buena captando olores, Phuwin no habría sabido que este hombre era el monstruo más peligroso en Asia.

—Lo hiciste bien. —murmuró, acuclillándose al lado de Phuwin, —Suéltalo, Phuwin. —P’Kriss lo ayudó a moverse, recostando a Phuwin en el suelo hasta que la sangre fluyó

Pond estaba empapado de sudor, y P’Kriss se inclinó para susurrarle algo. Y así como así, Pond jadeó abriendo los ojos y Phuwin supo que P’Kriss tenía el control del lobo en el suelo.

—Llévate a tu 'mate' y dale de comer. —P’Kriss le dijo a Phuwin. —Singto está abajo; él te ayudará.

Phuwin asintió, permitiendo que Pond se recargara en él.

Desesperadamente esperaba que no muchos de la manada estuvieran en casa; no sería bueno para ellos ver a Pond incapaz de caminar solo. No era que lo fueran a retar con el Marrock ahí, pero Phuwin era ahora muy protector con su 'mate' y estuvo seguro que Poom no toleraría que nadie mirara burlonamente a Pond.

P’Singto los encontró al final de la escalera y solo su sonrisa hizo que Phuwin se sintiera mejor.

—Envié a tu manada a dar un paseo. —Dijo, como si pudiera leer la mente de Phuwin.

—Gracias.

Sentaron a Pond en la silla, y colapsó sobre sus hombros recargados en la mesa

—El lobo que tienen arriba está muy enloquecido. Me sorprende que Pond pudiera controlarlo por tanto tiempo.

—¿P’Kriss puede salvarlo?

P’Singto le sonrió con tristeza.

—No. Él ya no puede ser salvado.

Phuwin pausó mientras limpiaba el hilo de saliva del mentón de Pond.

—¿Qué?

—Puede que lo calme, pero él no puede ser salvado. No ahora. Incluso desde aquí puedo saber que ha estado así por mucho tiempo. No hay forma de ayudarlo

—Él va a matarlo. —Phuwin dijo suavemente, sintiendo nauseas.

—Sí. —P’Singto ladeó la cabeza. —Pero es algo misericordioso, Phuwin. Nadie debe vivir así... eso... no es vida.

—Debería. —Pond musitó, y el resto de su oración fue solo un revoltijo de sílabas ya que no tenía energía para formar una apropiada oración.

—Hiciste lo que pudiste. —P’Singto dijo, —con algo de suerte, Kriss podrá hacerlo hablar, aun si es solo un poco. Lo mejor que pudieron hacer fue llamarnos. —Sentenció. —Bueno, ¿y dónde está carne? Tú siéntate aquí al lado de tu 'mate' y yo cocinaré.

Phuwin le indicó y se sentó al lado de Pond, secando su frente y manteniendo una mano en su muslo.

—Eres un Enigma tan genial. —Dijo.

Pond dejó salir un resoplido: se suponía que fuera una risa. 'Tú eres un 'mate' tan genial', dijo a través de lazo, y Phuwin no pudo evitar sonreír.

—Gracias, —murmuró, besando el rostro de Pond.

Se quedaron así hasta que P’Kriss regresó, y después de la primera mordida de carne, el color regresó al rostro de Pond, aunque aún tenía la cabeza gacha a pesar de haber terminado de comer, Phuwin estaba limpiando sus labios y sus manos con paños para bebé. No necesitaba el lazo para saber que Pond estaba agradecido. La mano de Pond en la suya, apretándola, era suficiente.

Cuando P’Kriss regresó, fue directo a P’Singto y lo abrazó respirando lentamente. P’Singto lo ignoró la mayor parte, aun moviéndose por la cocina con P’Kriss pegado a su espalda, golpeándole las manos cada vez que trataba de tomar las suyas.

Eso hizo que Phuwin girara y mirara a otro lado.

Matar a un lobo era difícil, y Phuwin peleó las lágrimas ante la idea de uno de los suyos siendo asesinado, aun si apenas la había conocido.

Calidez y consolación fluyeron por su lazo con Pond, y Phuwin descansó la cabeza en el hombro de su 'mate', agradecido con ello y sorprendido de que aun así de agotado Pond podía darle valor.

'Era necesario', Pond dijo.

'Lo sé, es solo que es triste.'

Pond volvió a apretar su mano.

Después de un minuto o dos de silencio, P’Kriss se sentó frente a ellos y su rostro estaba más demacrado que hace una hora.

—¿Obtuviste respuestas? —Phuwin preguntó, sintiendo que Pond quería preguntar pero estaba muy cansado para usar su voz.

—Supe suficiente. —P’Kriss dijo, —Principalmente revisando sus recuerdos porque él no podía hablar. Por lo que puedo decir, hay un lobo – quizá este Junior del que hablaste – que Eve tiene. Creo que él está… —el rostro de P’Kriss tuvo una expresión agria y claramente estaba tratando de controlar su ira. —Obligándolo a convertir a las personas en werewolves, aunque no sé con qué propósito.

—Por corazones, —dijo Pond con obvio esfuerzo. —Corazones e hígados.

—Pero ella puede conseguirlos, ¿no? —Phuwin frunció el ceño. No era que estuviera de acuerdo con esta práctica pero... ¿Por qué hacer su vida más difícil al tratar de sacarlos del cuerpo de un werewolf?

—Los humanos normales no tienen habilidades supernaturales. —Dijo P’Kriss, —Podría estar tratando de absorber sus poderes o... ver si podía integrarlos a ella y controlarlos.

—Experimentación.

—Quizá. —P’Kriss asintió, —De cualquier forma, es imperdonable. Y si no vas a hacerte cargo de ello, —señaló a Pond, —Entonces necesitas decírmelo ahora para que yo haga algo.

—Es mi responsabilidad. —Pond dijo aunque no alzó la cabeza, —Pero no rechazaré la ayuda, si eso es lo que está ofreciendo.

Y así era. P’Kriss incluso tenía un plan, aunque no era uno que Phuwin pensaba que iba funcionar. Y a juzgar por el ceño fruncido de P’Singto, él lo apoyaba.

—No creo que hablar con ella haga algo.

—Lo último que ella quiere es una guerra conmigo involucrado. —P’Kriss señaló, —Quizá si fuera solo tu manada ella aceptaría la guerra, pero conmigo y por ello con todos los lobos de Asia a mi disposición... no es algo que ella ganaría. En especial porque tengo acuerdos con las más amistosas kitsune en Chiang Mai, quienes son capaces de echarlas del país si se los pido.

Aquellas en Chiang Mai. Phuwin debía saber que P’Kriss tenía una especie de pacto con algunas de ellas.

Fueron interrumpidos cuando escucharon la puerta abrirse, y Aou entró, con el rostro serio y sudor en la frente. Su piel estaba de un alarmante color gris.

—Si pudieras tener el control de regreso... —dijo con voz rasposa a Pond, —Sería genial... porque estoy a mi límite.

—Espero que no hayas conducido aquí tú solo. —Phuwin frunció el ceño

—Newwie está aparcando. —Aou dijo y colapsó al lado de Pond.

—Pond está muy débil. —Phuwin dijo.

Pensó que el Marrock tendría una solución, pero fue P’Singto quien habló, ayudando a Aou a ponerse de pie.

—Yo te ayudaré. Pond necesita algo de tiempo para recuperarse antes de que la manada pueda sentir lo débil que está.

Acababan de irse antes de que Newwie entrara moviendo las llaves en su dedo. Reconoció la presencia de P’Kriss y Pond, pero pasó de largo a Phuwin, y trató de callar su irritación, pero debió dejar escapar un poco ya que P’Kriss de súbito miró a Newwie con intensidad desde su sitio.

¿Bueno, cuándo sería un mejor momento sino ahora con el Marrock presente?

—Newwie —Phuwin dijo pensando en algo que haría que el lobo mostrara su irritación. —¿Puedes ir por Santa? Ayudaría mucho a Pond.

Newwie giró.

—Ve por él tú mismo. —Gruñó. —Tengo cosas que hacer.

Estaba casi en la puerta cuando P’Kriss lo detuvo, llamándolo suavemente pero en una forma que vibraba a orden.

—¿Esa es la forma de hablarle al 'mate' de tu Enigma? —preguntó.

Newwie se congeló.

—¿Normalmente actúa así? —P’Kriss le preguntó a Phuwin, con tono más amigable.

—No, —Phuwin respondió, —Solo desde... que Pond y yo nos unimos.

Pond alzó la cabeza, y Phuwin pudo sentir su enojo. También estaba algo enojado con Phuwin por no decirle nada.

—Paz, pequeño lobo. —P’Kriss le dijo a Pond. —Yo lidiaré con esto.

El color dorado toxico dejó los ojos de Pond y colapsó en la mesa. Y Phuwin tuvo que pelear las ganas de hacer lo mismo.

—¿Tienes algún problema con Phuwin? —P’Kriss preguntó.

—No. —Newwie dijo. Y era verdad, Phuwin lo sabía. Las manos de Newwie estaban temblando y su mentón se apretaba, su lobo estaba enojado por ser controlado.

—¿Entonces con su unión con Pond?

Newwie lucía como si estuviera tratando de tragarse la lengua.

—Responde. —P’Kriss presionó.

—Sí. —Newwie dijo. —Él me gustaba para mate.

Phuwin se sintió mal. La mano de Pond en su muslo no hacía nada para aliviar su dolor.

P’Kriss se puso de pie, colocando un brazo alrededor de los hombros de Newwie y acercándolo.

—Vamos a caminar un rato.

Phuwin de súbito se sintió algo mal por iniciar todo eso. Pero era mejor lidiarlo ahora que después, mejor lidiar con ello mientras P’Kriss estuviera ahí y no cuando Pond posiblemente fuera a romperle el cuello a Newwie debido a ello.

—Debiste decírmelo. —Pond dijo con el rostro aun en su brazo.

—Pensé que solo estaba siendo desagradable, —Phuwin admitió, —No me di cuenta que tenía un problema con que seamos lo que somos. De haberlo sabido, habría hablado antes con él.

—Me habría gustado hacer más que eso. —Pond gruñó, pero no hubo real amenaza.

Aun así, Phuwin picó la mejilla de su 'mate' para remarcar su punto. No podían pelear entre ellos, no ahora. Si eso significaba que P’Kriss debía sacar a Newwie de la pelea, pues que así fuera.

—Durmamos un poco, —Phuwin sugirió, —Necesitas hacer algo para recuperar pronto tus fuerzas antes de que los demás lleguen. Aou quizá está desmayándose para ahora.

 

 

 

 

Continuará... 

 

Notes:

*Se limpia las lágrimas y el sudor de la frente * ¡Por fin pude actualizar!

Primero que nada: Phuwin cuidando a Pond herido y limpiándolo con toallitas de bebé es mi nuevo imperio romano.

El nivel de devoción que se tienen a través del lazo es superior. 👑 Enigma genial y Mate genial, confirmo.
Pero hablemos de lo importante...

SE PRENDIÓ ESTA COSA!

Newwie por fin escupió el veneno. No sé ustedes, pero yo sentí el verdadero terror cuando P’Kriss se lo llevó a "caminar".

¿Creen que regrese entero o el Marrock le va a acomodar las ideas? 😂

Cuéntenme qué les pareció el capítulo, qué teorías tienen sobre las kitsune de Chiang Mai y el plan contra Eve.

¡Los leo en los comentarios!

No olviden dejar su apoyo para que el algoritmo nos trate bonito. ¡Los amo! 🐾

Besitos de murciélagos para todos!!!!

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Chapter 18: ༺☪༻ 17 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

La cama parecía estar a kilómetros, pero cuando Pond se relajó encima, el frunce de ceño lo dejó. Pudo haberle pedido ayuda a su lobo pero eso solo gritaba 'débil', y eso era algo que Pond no necesitaba ahora mismo. Sobre todo porque quién sabía en qué momento una kitsune podía presentarse. Aun con P’Kriss aquí, ellos tenían que ser precavidos.

No era que el lobo de Pond fuera débil, Poom le recordó a Phuwin. De hecho era lo contrario – estar en forma de lobo siempre ayudaba al proceso de curación y lo agilizaba, pero admitir que se necesitaba del lobo para sanar – o en el caso de Pond, para recargar su batería – era un claro anuncio de fracaso.

De cualquier forma, no durmieron. Phuwin se irguió sobre las almohadas y dejó que la cabeza de Pond se colocara sobre su regazo. Estaba feliz de jugar con el cabello de Pond, enredándolo y desenredándolo antes de colocarlo tras su oreja, dejando que sus dedos bajaran y trazaran el mentón de Pond.

—Santa dijo que somos perfectos para el otro.

—Santa es un chico listo. —Pond respondió. Su lazo vibraba de satisfacción, dejando que la sensación fluyera en olas, y Phuwin no pudo evitar inclinarse para besar a Pond – y de hecho no podía pensar en nada que lo hiciera querer hacer lo contrario. —Debo ducharme, —Pond murmuró. Se irguió un poco para que Phuwin no tuviera que inclinarse tanto para besarlo.

—¿Tienes energía para ducharte?

—No, —Pond movió la cabeza, —Pero puedes llenar la bañera para mí. Por favor, —agregó.

Phuwin no quería ponerse de pie, pero supuso que Pond quizá permitiría besos en la bañera, y eso estaba bien. Así que colocó a Pond entre almohadas y fue a llenar la bañera – que era más jacuzzi que bañera, en donde fácilmente podrían entrar tres personas.

Colocó las toallas y el jabón, haciéndose un espacio al lado, y luego fue a ayudar a Pond a desvestirse. El Enigma estaba tenso, aunque mucho mejor que cuando estuvo en la cocina.

Para cuando llegaron al baño, la bañera ya estaba llena, y Phuwin cerró la llave antes de ayudarle a entrar. Suspiró cuando el agua lo rodeó, y Phuwin acarició su cabello, besando su mejilla.

—Te quiero aquí conmigo.

—Se supone que vas a relajarte.

—Nos relajaremos los dos, —Pond insistió, pero Phuwin movió la cabeza. Si se desnudaba, no podría controlarse – no siendo que se habían unido no hace mucho, y Pond lo sabía.

Menudo bastardo.

—Enfócate en recuperar tu fuerza. Ya casi lo logras, puedo sentirlo. Ya luego podremos relajarnos, ¿ok?

Pond volvió a hacer otro puchero, pero saber que tenía razón hacía a Phuwin capaz de resistirse. Más o menos. Aunque cedió al beso.

—Promete que me dirás lo que sea en el futuro.

Phuwin se alejó y arqueó la ceja.

—Si algo pasa entre tú y la manada. Promete que me lo dirás para poder solucionarlo, aun si es tonto y pequeño. No podemos tener secretos.

—No estaba tratando de tenerlo en secreto.

—Lo sé, —Pond dijo, y descansó una jabonosa mano en la de Phuwin, —Pero soy tan bueno como P’Kriss al resolver conflictos. Incluso como estoy – podría lidiar con ello.

Así que Pond había sentido ese pensamiento errante. Phuwin debió suponerlo – aunque no le molestaba. Pond tenía razón, como siempre.

—Ok. Nada de secretos, ni intencionales ni nada.

Pond bajó la cabeza de Phuwin.

—¿Seguro que no quieres entrar? —preguntó. Su brazo aún estaba sobre los hombros del chico. Estaba incitándolo con la mirada esta vez, y Phuwin se dio cuenta que era mucho más difícil que decirle no a esto que al puchero.

—Sí, ok. —Phuwin dijo empezando a quitarse la ropa. —Lo haré.

 

 

┊┊┊┊☆┊*🌙*┊☆┊┊┊┊

 

 

Los dedos de Phuwin estaban arrugándose ya que el agua estaba enfriándose. Al final, no habían terminado haciendo más que besarse – Pond estaba más tenso de lo que pensó – y Phuwin tenía pensado en serio que no harían más. Pero estaba más feliz, y eso era todo lo que importaba. De alguna forma a mitad de beso y lavando el cabello de Pond, el Enigma había recuperado el control de la manada, y cuando por fin salieron, Aou estaba recostado en la cama, esperándolos.

—Te tomó demasiado, —musitó. —P’Singto ayudó, pero me debes una.

—Lo siento. —Pond murmuró, sentado al lado de Aou y frotando círculos en su espalda, —Lo hiciste bien. Gracias.

—La manada no necesitaba sentir a ese lobo loco.

Aou había estado muy bien, bloqueando la manada para que no sintieran al lobo con el que Pond estaba lidiando. Aou era un buen segundo al mando.

—¿Comiste algo? —Phuwin preguntó, acariciando el cabello de Aou.

—P’Singto me dio carne.

—¿Comiste algo que te gustaba? —Phuwin aclaró. —¿Qué quieres comer? Te prepararé lo que quieras. —Incluso después de décadas la carne cruda y ensangrentada no era más apetecible que una comida cacera hecha con amor – sin mencionar los beneficios físicos.

—Solo quiero dormir. —Aou dijo.

Phuwin quería acurrucarse con él, pero fue Pond quien se deslizó bajo los cobertores, dejando que Aou descansara la cabeza en su regazo. El segundo al mando estaría bien en nada.

—Descansen entonces, —dijo, besando la mejilla de Pond y acariciando una vez más el flequillo de Aou antes de salir.

Pond ayudaría a Aou a recuperar su fuerza, y en retribución eso ayudaría a que Pond regresara a ser Pond. Como Enigma, mientras más daba, más recibía. En cosa de minutos, Phuwin pudo sentirlo revitalizado, y enviándole ánimos a Aou.

Para cuando terminara, tendría hambre.

 

 

Continuará...

Notes:

Mis lectores hermosos! 

Llegamos al momento del baño y todos pensamos lo mismo, ¿verdad? 😏

 Phuwin intentó ser fuerte, de verdad lo intentó, pero es que Pond Enigma con pucheros y mirada de perrito mojado es un arma de destrucción masiva. 

Menudo bastardo manipulador, lo amamos.

Me da mucha curiosidad saber qué opinan: ¿creen que de verdad no hay secretos entre ellos a partir de ahora, o la mención de la kitsune al principio nos está oliendo a problemas? 

Dejen sus teorías conspirativas aquí abajo 👇✨

¡Gracias por leer, votar y por estar aquí!

 Los amo.

Besitos de murciélagos para todos!!!!!

😳🥰🎆😎🐾💖❤️🖤😍😈💓🔥🪻🤗🪷✨🌸🎉☠️😘🐍🧁🤟🏻💜🙏🏻💮🥐🌹🥹🫀🪶

Chapter 19: ༺☪༻ 18 ༺☪༻

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

Santa estaba revisando su último script en el counter, tarareando en voz baja. Phuwin lo dejó ser, feliz de escuchar mientras hervía el agua para el té. Santa pausó de cuando en cuando, anotando algo y hablando con él mismo antes de seguir. Era satisfactorio solo verlo, saber que estaba curado y vivo.

—¿Dónde está Perth?

—Estudiando. Me echó porque no podía enfocarse.

—Es que tarareas al ver tu diseño para el nuevo show, —Phuwin señaló. —Eso llama la atención.

Santa se sonrojó.

—Apenas lo hago.

—No hay diferencia. —Phuwin siguió. La tetera hizo ruido y tomó una taza. —¿Quieres un poco?

—Supongo.

El cuaderno fue dejado de lado y Phuwin lo vio mientras vertía.

—¿Lo has aprendido ya?

—Claro que sí, —dijo Santa como si fuera una pregunta tonta.

¿Entonces por qué está mirándolo?', Poom preguntó, y Phuwin lo calló.

—¿Cuándo es tu primera performance?

—En dos semanas, —dijo sonriendo. —Ya le dije a Pond que fuera, ¿quieres acompañarlo?

—Si es como el de la última vez, tendré que sostenerlo mientras las chicas y chicos te tocan en el escenario.

La risa de Santa hizo eco en la casa.

—Apuesto que secretamente le gustó a Pond.

'Apuesto que no', Poom resopló. Phuwin lo amenazó con una nueva prisión si no se callaba.

Santa se inclinó sobre el counter, poniéndose serio de súbito.

—Supe lo que pasó con Newwie.

Phuwin suspiró.

—Aún está hablando con P’Kriss, —agregó el chico. —Y vi a P’Singto unirse a ellos hace un momento. Están regañándolo.

—Tal vez debería ir y ayudar.

—Creo que debes permanecer lejos a menos que te llamen. —Santa frunció el ceño, hundiendo su bolsa de té en el agua, —Ya has hecho suficiente.

—¿Crees que debí dejar que Pond se hiciera cargo?

—Yo... pienso que no. Lo siento. No quise sonar presumido. Es solo que si Newwie está enojado contigo, tenerte ahí no va a ayudar.

Phuwin supuso que Santa tenía razón.

—Iré a cocinar entonces.

Santa bajó su taza.

—Yo ayudaré. Perth saldrá si sabe que cociné para él.

 

 

┊┊┊┊☆┊*🌙*┊☆┊┊┊┊

 

 

Y Perth sí salió, pero fue solo por 10 minutos, en los que comió desesperado y se fue. Dejó su plato y cubiertos en la mesa, y Santa los miró sintiéndose rechazado. La pequeña nube oscura estaba sobre él haciéndose más y más oscura con los minutos.

—Solo serán unos días. —Phuwin le dijo, esperando que así fuera. —Es su último final del año, terminará pronto.

—Quiero acurrucarme con alguien. —Santa hizo un puchero. Su cena había sido olvidada.

—Puedes acurrucarte conmigo. —Phuwin prometió, —Podemos ver una película junto a Dunk.

—Tú no puedes besarme, —Santa señaló haciendo otro puchero.

—No, pero estoy seguro que en algún punto Perth necesitará un break. Y entonces podrán besarse.

A mitad de lavar los platos – con Phuwin tratando de hacer que Pond le ayude – Newwie llegó. P’Kriss colocó la mano en su hombro guiándolo hasta estar frente a Pond y Phuwin.

Phuwin secó sus manos con una toalla.

—¿Dónde podemos hablar? —P’Kriss preguntó.

—En el studio de Phuwin. —dijo Pond y golpeó la cadera de Phuwin. —Yo terminaré aquí

P’Kriss no se molestó en poner música o encender el ventilador para bloquear la conversación; quería que la manada supiera de esto. Phuwin se aseguró que el lazo estuviera abierto, solo en caso de que sintiera la necesidad de golpear a Newwie y Pond pudiera detenerlo a tiempo. 'Estoy seguro que P’Kriss te detendría antes de que siquiera llegara ahí.', Pond dijo en su mente sonando muy entretenido.

Phuwin prefirió ignorarlo.

—Yo, —Newwie empezó a decir. Se aclaró la garganta y bajó la mirada.—Lo siento. Yo no... estoy bien con eso. Nunca he tenido que lidiar con eso antes. —Dijo, —Y es solo que... es difícil para mí. Pero voy a intentarlo. Eres el 'mate' del Enigma y yo soy parte de esta manada. No debí tratarte como lo hice, y lo lamento. No puedo prometer que estaré bien con... con lo de la unión. No sé si podré acostumbrarme a ello. Pero daré lo mejor de mí para tratarte como antes de... antes de saberlo. Pero si es demasiado difícil entonces me quedaré con la manada de P’Kriss. Porque... porque no solo eres tú

No solo eran Pond y Phuwin los que tenían una relación. También estaban Joong y Dunk y ahora Santa y Perth – y Phuwin pensaba que todo había estado juntándose en el interior de Newwie hasta ahora... aunque eso no era una excusa.

—No acepto la rendición. —dijo Phuwin. —Aprecio que quieras intentarlo. Pero 'intentar' significa que eventualmente lo lograrás, y si piensas que te rendirás a mitad de camino, entonces mejor ni siquiera te molestes en intentarlo.

El orgullo fluyó por su lazo con Pond. Dejar ir a un miembro no era fácil, pero si Newwie solo iba a dar problemas con la autoridad, con su Enigma, entonces era mejor así. A través del lazo de la manada, Phuwin pudo sentir que la mayoría se sentía así, aunque Aou y Force sentían más tristeza que los demás ante la idea de perder a Newwie – ellos habían estado juntos por mucho tiempo antes de ir con Pond.

Y Newwie tampoco estaba feliz con esa opción, aun si él mismo lo decía. Claramente, esa había sido la idea de P’Kriss (o ultimátum) y Phuwin sintió su corazón apretándose cuando vio los ojos de Newwie empezando a aguarse.

Phuwin dio un paso y estiró la mano, ladeando la cabeza de Newwie.

—Mírame, —las lágrimas salieron cuando Newwie se movió, y Phuwin las secó con gentileza. —No te pido que dejes de quererme, Newwie. Solo te pido que respetes lo que quiero para mí mismo. No va a afectarte, ¿entiendes? Lo que Pond y yo hagamos es entre nosotros dos, y así se quedará. Lo que quiero es que estés conforme con que seamos 'mates', y nos trates como ello. Nada más. Si puedes tratar de hacerlo, entonces puedes quedarte.

Phuwin pudo sentir a Pond al borde del llanto. Los platos se quedaron ignorados, Phuwin estaba seguro de ello.

—Piénsalo. —ofreció, —¿Ok? Aún hay tiempo antes de que P’Kriss se vaya.

—No. —P’Kriss intervino, —Decidirá ahora. Si deja esta manada, no es bueno que haga largas. Te lastimará más al final.

El labio inferior de Newwie tembló.

—Newwie, —Phuwin dijo, —Quiero que te quedes. Pond quiere que te quedes. Y estamos dispuestos a ayudarte. Hablaremos contigo. Incluso te daré un departamento lejos de nosotros, si eso ayuda.

—No, —P’Kriss volvió a interrumpir, —No permitiré eso.

—Oh, por Gaia, ¿por qué no te vas un rato? —Phuwin señaló la puerta, —No estás ayudando. Vete a otro lado. Shuu, shuuu. —Dijo tuteándolo y agitando su mano.

P’Kriss arqueó la ceja.

—Por favor, —Phuwin agregó para asegurarse que P’Kriss entendiera que no era un reto.

Pero Phuwin solo sintió diversión proviniendo del líder werewolf mientras giraba y salía.

'Justo cuando pensé que podía entenderlo', Phuwin pensó con incredulidad.

¿De verdad P’Kriss era Alfa dominante?

—Escucha, aun si te vas y te quedas con P’Kriss, es posible que él te recuerde esto día si y día también. Solo porque dejes este lugar, no significa que estás alejándote de todo. Newwie, te queremos. —Phuwin sujetó las mejillas de Newwie entre sus palmas, —Eres bienvenido aquí.

Newwie respiró profundo.

—¿Ok? —Phuwin susurró, alejando otra lágrima.

—Ok. —Newwie dijo con la voz quebrada. —Ok. Me quedaré.

—Promételo. —Phuwin presionó.

—Lo prometo. —Newwie sentenció, —Lo prometo. —Las lágrimas se convirtieron en sollozos y Phuwin lo acercó, satisfecho ya que podía oler el remordimiento, dolor y culpa de Newwie.

Suspiró aliviado, aunque se perdió en el suspiro de Newwie, y Phuwin lo apretó, meciéndolo hasta calmarlo.

—Disculpa aceptada, —dijo en el cabello de Newwie. —En tanto vengas a cenar. Debes tener hambre.

—Mucha. —Newwie soltó un pequeño quejido.

Phuwin tomó unos pañuelos y secó el rostro de Newwie.

Pond estaba esperándolos en la cocina, con los brazos cruzados y recostado en el counter. Lucía increíblemente sexy y Phuwin tuvo que controlar sus emociones o sino se habría lanzado sobre su 'mate', arrancándole la ropa.

'Sentí eso'

Pond le dijo, su rostro permaneció estoico mientras Newwie iba hacia él y se detenía con la cabeza gacha.

'Bien'

Phuwin dijo orgulloso, indicando que era una promesa para lo que harían después. Había mucho tiempo antes de que tuvieran que ir a dormir, después de todo.

—Quiero que te des cuenta. —Pond le dijo a Newwie, sin dar a entender que había escuchado los pensamientos de Phuwin. —Que cualquier otro Alfa te habría matado por la forma en la que trataste a mi 'mate' y por desearlo.

Newwie tragó en seco.

—Lo sé.

—Te perdonaré todo, Newwie. Cuando me volví Enigma me juré a mí mismo y a todos en la manada, que les perdonaría todo, que amaría a cada uno de ustedes incondicionalmente, que cuidaría de ustedes, y en retribución ustedes necesitan perdonar y respetarme. Y también a mi 'mate'. Eso es todo lo que pido.

—Lo recuerdo, —Newwie dijo suavemente. Phuwin también lo recordaba, aunque estaba muy seguro que Pond había hecho una clara distinción entre perdonar por cuenta propia y perdonar con serias repercusiones.

Los werewolves también tenían sus reglas, y pasar por encima de ellas, con perdón o no, usualmente significaba la muerte. Pond no podría evitarlo aun si quisiera.

Pond descansó una mano en el hombro de Newwie, apretándolo ligeramente.

—No dejes que vuelva a suceder.

—No lo haré.

El orgullo exudó de Pond en olas y Phuwin se sintió cálido. La sensación de un Enigma complacido con un lobo de su manada era increíble, y el amor y felicidad proviniendo de él a través del lazo de la manada casi hizo que Phuwin cayera de rodillas.

Y de hecho, Newwie lo hizo, siendo sujetado por Pond cuando el chico volvió a llorar.

Phuwin sintió la vergüenza emitiendo de Newwie ante su comportamiento, y tuvo que esconderse del lazo un momento para controlarse. Sabía que él no era el único.

—Eres mío, —Pond susurró fieramente. 'Mío', y todo lo que conllevaba con eso.

Phuwin giró, incapaz de mantener la compostura. Casi se golpeó contra la pared mientras sus ojos se llenaban de lágrimas y solo fue salvado por P’Kriss, quien sujetó su mejilla y lo acercó.

—Mi 'mate' es perfecto... —Phuwin susurró contra el hombro del Marrock, tan feliz, tan aliviado de que todo haya salido bien.

—Lo es, —P’Kriss susurró, —Y tú también lo eres.

 

 

 

Continuará... 

 

Notes:

Y se logró! 😭 (Limpia una lágrima dramática).

Newwie se queda en la manada y mi corazoncito está en paz... por ahora.

A ver, hablemos de lo importante aquí:

Phuwin corriendo a P'Kriss del estudio como si fuera un gatito molesto.
Icono. 💅

Santa en modo chiquito buscando atención mientras Perth sufre con la escuela.

¡Pond siendo el Enigma más imponente y sexy del mundo!

Ese lazo de manada nos dejó a todos temblando.

¿Cuál fue su momento favorito del capítulo?

¿Alguien más sintió que se le salía el corazón cuando Newwie se puso a llorar?

Déjenme sus teorías en los comentarios, ya saben que amo leer cada una de sus reacciones (incluso sus gritos en mayúsculas).

Si les gustó, no olviden dejar su voto/estrellita o marcador.

Nos leemos en el próximo! 🌟🖤

Besitos de murciélagos para todos!!!!!!

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Chapter 20

Notes:

(See the end of the chapter for notes.)

Chapter Text

De alguna forma, Phuwin estaba muy impresionado, Perth había logrado bloquear la mayoría de los sucesos de la noche. Phuwin no creía que su antiguo él podría haberlo hecho, y Poom estuvo de acuerdo.

Pero Phuwin también estaba enojado, en especial al saber que Santa colapsó en la puerta de Perth, cansado por tratar de llegar a él durante el tumulto de emociones. Pond susurró en la mente de Phuwin que Santa había estado gritando para que Perth le dejara entrar, y Phuwin casi exigió a Perth salir en ese mismo momento, pero sabía que no debía. Esto era algo para tomarlo con pinzas.

Santa pudo haber entrado, pero había prometido no distraer a Perth, y aunque Phuwin entendía eso, no significaba que Perth tuviera que ser cruel

—Vamos. —Phuwin murmuró, ayudando a Santa a ponerse de pie. —Ven a la cama conmigo.

Santa se quejó, pero no protestó, permitiendo que Phuwin le ayudara a colocarse bajo los cobertores de la enorme cama de Pond, acurrucándose a su lado.

De esa forma, supuso, que Perth se sentiría celoso e iría por Santa, o tal vez Pond lo haría. De cualquier modo, haría que Perth abriera la condenada puerta y eso era todo lo que Phuwin quería.

—No estoy enojado con él, —dijo Santa.

—Bueno, yo sí.

—Aun no estamos unidos, no deberías.

—Lo necesitas, —Phuwin dijo frunciendo el ceño. —Y él te ignoró. Por eso estoy enojado.

Santa suspiró, ya sea porque se dio cuenta que no iba a ganar la riña o porque estaba muy cansado como para intentarlo.

—Supongo que es algo idiota.

—No algo. Lo es completo.

Santa sollozó, y por lo que Phuwin concernía, su plan entraría en acción en cualquier momento.

Pero incluso mientras hablaban, y tras media hora de estar abrazando a Santa quien tenía la cabeza sobre el pecho de Phuwin, nadie entró en un ataque de celos.

Lo cual indicaba que era hora de dar un golpe bajo, aunque uno por el que Phuwin estaba seguro que sería perdonado... eventualmente.

Cerró su lazo con Pond y bloqueó lo que hacía, lo suficiente para despertar su interés, pero no lo bloqueó del todo como para que Pond se asustara o pensara que algo le pasó.

Subió y bajó la mano por la espalda de Santa, presionando un tanto fuerte hasta sentir los músculos de Santa cediendo y dejando escapar un feliz gemido. Phuwin siempre había sido bueno con los masajes, y aunque estaban en un ángulo con poca ventaja, Santa claramente pensaba que se sentía bien.

—Esto habría sido más agradable si Perth estuviera haciéndolo, claro, —Phuwin murmuró en la oreja del chico. —Esas bonitas manos sobre tu cuerpo...

Tomó menos tiempo de lo que Phuwin había esperado, pero hablarle a Santa sobre los atributos físicos de Perth – y mira que tenía muchos – hizo que el chico se relajara más que hace unos minutos (incluso había colado una mano bajo la camiseta de Phuwin y estaba acariciando su piel).

—Lo deseo... —susurró, —A veces lo deseo tanto que no puedo pensar bien.

—Solo porque tengan sexo no significa que sean 'mate'. Tienes que querer crear un lazo.

—Pero lo quiero así. Solo que no a través de manipulación. —Santa hizo un puchero. —Ellos son su familia, Phuwin.

Phuwin abrió un poco más su conexión con Pond, complacido de notar que su 'mate' estaba algo enojado con él.

Aun así Phuwin lo dejó sentir cuando besó la mejilla de Santa.

—Mi precioso Santa. —su voz estaba llena de afecto. —Eso no es manipulación.

'Esto es manipulación'

Phuwin pensó, por fin sintiendo a Pond ponerse de pie y yendo a su habitación, intentando saber exactamente qué estaba haciendo Phuwin.

—Pero quiero hablar con él al respecto.

—¡Entonces habla! Santa, dile que lo quieres. Dile que está enloqueciéndote. Dijiste que esperarías por él, así que si dice que no, entonces espera. Aunque quizá dirá que sí... pero tienes que hablar con él. —Phuwin sabía mejor que nadie

Lo consideraba su victoria cívica con la manada: asegurarse que nadie fuera tan tonto como él lo fue. Nunca.

Por ello, quiso que su siguiente movimiento fuera platónico – aunque premeditado en relación al tiempo. Ladeó la cabeza de Santa y lo besó en la mejilla, pero pareciendo que había sido en los labios, justo cuando Pond abrió la puerta. Para ese momento, Pond ya sabía lo que Phuwin estaba haciendo, y sabía lo que ese beso significaba.

—No, inaceptable. —Dijo mientras Phuwin sonreía por encima del hombro de Santa, viendo al Enigma yendo hacia la habitación de Perth.

—Ya, ...Phuwin dijo, —ahora Pond hará que Perth salga.

—Pero le prometí que esperaría.

—Y aun puedes. Pero no es justo que él no sepa que está lastimándote. —Phuwin susurró. —No te conviertas en lo que yo fui, Santa. Habla con él, por favor.

—Perth —la voz de Pond dijo desde el otro lado de la habitación. —Saca a tu 'mate' de mi cama.

Hubo silencio por un minuto, y entonces Phuwin escuchó a Perth decir un suave

'Él no es mi—'

—Perth, ahora. Ahora mismo, maldición. Si Phuwin vuelve a besarlo, te haré responsable. — Phuwin rio.

—No estoy seguro que debas reírte de esto. —Santa dijo débilmente.

—Pond sabe lo que hace. —Phuwin dijo. —No te preocupes. Está enojado pero sabe que te besé a causa de Perth, no porque te desee.

—Si tú lo dices...

Phuwin escuchó a Perth empezando a ir por el pasillo.

—Cuando venga aquí, piensa en él como tú 'mate'. Y cuando te ordene que salgas de la cama, dile que no a tu 'mate'.

—¿Pero no queremos que me saque? —Santa susurró.

—Solo cuando te reconozca como su 'mate'. —Phuwin dijo confiado, teniendo cuidado de mantener la voz baja. —Solo cuando te incite a dejar mi lado y sepas que no va a ignorarte

Santa solo tuvo tiempo de sonreírle agradecido antes de que Perth fuera a ellos con el rostro serio

—Tata, sal de la cama.

—No. —Santa hizo un puchero.

Perth lució momentáneamente sorprendido antes de fruncir el ceño peligrosamente.

—Sal de cama. Ahora. Antes de que Pond te mate por tocar a su 'mate'.

—Phuwin no se lo permitirá. —Dijo el chico, y miró con lujuria a Phuwin. Si no hubiera sido 'mate' de Pond, ya lo habría vuelto a besar.

Perth estaba gruñendo.

—Anda, sigue estudiando. Eso era lo que querías de todos modos.

—Pongsapak Oudompoch . —Perth empezó a decir. Phuwin sintió la ola de poder golpeándolo, pero lo ignoró. De no haber sido 'mates' en potencia, Santa ya habría dejado la cama en su apuro por obedecer la muda orden de Perth... pero ahora... no se movió, capaz de ignorar con facilidad los deseos de Perth e incluso dándose el lujo de hacerle menos.

La fuerza de la orden se alteró, y Phuwin no pudo evitar sentirse muy satisfecho cuando vio a Perth darse cuenta que no podría hacer que Santa hiciera lo que él quisiera, que Santa estaba mirándolo como 'mate', o al menos como uno futuro, y fue entonces que el poder se desvaneció. Perth se arrodilló al lado de la cama, luciendo con remordimiento.

—Por favor, Tata ven conmigo a mi habitación. —pidió, recostando el mentón adorablemente sobre su antebrazo.

—Estás estudiando. —Dijo Santa, descansando la mejilla en el pecho de Phuwin. —Estoy bien aquí.

Perth suspiró sintiéndose rechazado, estirando la mano para acariciar el cabello del chico

—No estoy bien contigo aquí, Tata.

—Lo estabas hace un rato, —Santa dijo presionando la herida.

Ok.

Phuwin no quería que Santa fuera cruel, pero suponía que tenía razón.

—Lo siento, —Perth murmuró, —Yo no... —suspiró, —Bloqueé a la manada cuando empezó a ponerse feo porque no quería ser distraído y no pensé en ver si estabas bien. Pensé que Phuwin se aseguraría de ello, o Pond, o... lo siento. Esa no es excusa. Debí verte. Debí abrir el lazo para asegurarme que tú... mi 'mate' estaba bien.

—Sí, —dijo Santa, —Debiste.

—Por favor regresa conmigo. Resarciré las cosas, lo prometo. Por favor, Tata.

—Tienes un examen. —Santa dijo lentamente. Era la última vez que iba a objetar y todos lo sabían, incluso los lobos en el resto de la casa que estaban espiando

—No estudiaré más.

Santa mordió su labio inferior.

—¿Lo prometes?

—Lo juro. —Perth estiró la mano y esta vez Santa no retrocedió, dejando que Perth lo sacara de la cama, poniéndolo de pie.

Con su brazo alrededor de Santa, Perth fue hacia la puerta antes de que Pond se pusiera frente a él con el ceño fruncido.

—Escucha. —dijo, —Phuwin lo encontró en el suelo con la voz ronca por haber estado gritando. —Trátalo bien o nunca serás su 'mate', ¿entendido?

—Sí, Enigma.

Pond se hizo a un lado y mantuvo la mirada en ellos un momento antes de girar hacia Phuwin.

—Y tú.

—Recibo agradecimientos en forma de besos. —Phuwin le dijo con dulzura.

—¿Y qué tengo que agradecerte? Dímelo, por favor.

Los brazos de Pond estaban cruzados y se recargó contra la puerta tal como lo había hecho antes en el counter. Y la reacción de Phuwin fue la misma: sexy. Poom salió a la superficie ante la anticipación de Phuwin.

—Hice que Perth saliera de su habitación.

—Yo lo hice, —Pond corrigió, —Y solo lo hice porque pude ver que querías que alguien le pateara el trasero a Perth; y tu intención no era enfadarme al besar a Santa. Aunque igual pasó.

—Como haya sido, yo lo hice.

—Pudiste haberme pedido que sacara a Perth de su habitación, Phuwin.

Phuwin no era un actor, pero trató de imitar la expresión coqueta de Santa hace unos momentos.

—Pero eres sexy cuando estás enojado.

En un parpadeo, Pond lo fijó en la cama, y Phuwin peleó una ola de satisfacción cuando Pond colocó su boca contra su oreja.

—Dilo otra vez, —retó como si Phuwin hubiera bromeado. Poom resopló ante esto.

—Eres sexy cuando estás enojado. ¿Vas a hacerme esperar? Porque todo el plan fue una obra maestra y merezco…

Justo antes de que Phuwin cerrara el lazo en la manada, escuchó a Santa diciéndole a Perth

—Será mejor que apruebes este examen, o vamos a tener serios problemas.

Phuwin tenía la sensación de que ese 'examen' era diferente de lo que Perth había estado estudiando antes.

Cuando Pond logró quitarle el pantalón, todo lo que no estuviera relacionado a él y a lo que harían dejó su mente.

 

 

 

Continuará...

Notes:

A ver, un minuto de silencio por Perth, que pensó que tenía el control hasta que Santa le dijo "No" en su cara.

¡Amo a este Santa empoderado gracias a los masajes de Phuwin! 💅💥

Por otro lado... Pond celoso y enojado es MI DEBILIDAD.

¿Quién más se derritió cuando lo acorraló en la cama?

Grita en lenguaje de lobo.

Déjenme su escena favorita de este capítulo aquí mismo en los comentarios.

Me encanta debatir con ustedes. ¡No olviden dejar su estrellita/kudos si les gustó la manipulación nivel Dios de Phuwin!

Nos leemos en el próximo. 🐺❤️

Besitos de murciélagos para todos!!!!

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Notes:

¡Hola a todos!

Gracias por darle una oportunidad a New Moon. 🌕✨

Este primer capítulo es solo la punta del iceberg.

Me muero de ganas de saber qué piensan de este Phuwin tan reservado y terco (¡yo solo quiero abrazarlo y que deje de ocultar sus sentimientos!).

Y sobre Pond... bueno, ya sabemos que como Enigma tiene presencia, pero ¿creen que logre romper las barreras de Phuwin pronto?

¿Qué les pareció la dinámica de la manada?

Perth siendo un caos, Dunk tratando de ser la voz de la razón y Phuwin... queriendo desmembrar gente en su libro para no colapsar en la vida real.

¡Cualquier parecido con la realidad de un escritor es pura coincidencia! 😂

 

Espero lo hayan disfrutado y nos leamos más seguido en sus comentarios ~

Besitos de murciélagos para todos!!!!!

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