Chapter Text
Oscuridad.
Oscuridad sin fin.
Ante ti, una oscuridad sin fin repentinamente cambia. Una silueta borrosa aparece a lo lejos. Te resulta familiar, similar a la de un hombre; no puedes distinguirla con claridad.
Te invade una sensación de ira inexplicable.
—... ¿Qué?
Alrededor de la figura donde antes había negrura, infinidad de estrellas aparecen, cada una con un brillo, como si quisieran alejar la oscuridad. Pero, con un movimiento de la mano de la figura, las galaxias se reducen a cenizas.
—¿Qué estás haciendo?
Parece que no te escucha. Con un movimiento de su mano, las galaxias siguen desapareciendo. La ira que te invade aumenta, una ira repugnante.
La sangre hierve. Nunca has sentido tal cantidad de ira.
Te invade un sentimiento de urgencia, una urgencia desmedida.
Quieres… destruir algo.
—Esa no soy yo.
Destruir. Destrucción. Aniquilar.
—No!
DESTRUIR. ANIQUILAR. DESTRUCCIÓN.
TODA LA VIDA SERÁ CENIZAS.
Llevas desesperadamente las manos a tus oídos para detener las palabras... pero es inútil.
¡DESTRUCCIÓN!
La escena cambia. Ya no está la silueta del hombre. No hay nada.
—¿Qué está pasando...?
A la izquierda, no hay nada. A la derecha tampoco hay nada... arriba, abajo. En cualquier lugar que mires... no hay nada, solo oscuridad.
Antes te invadía una ira inexplicable; ahora no sientes nada... No recuerdas nada.
Tienes la sensación de que olvidaste algo importante, algo muy importante para ti, pero no estás seguro; quizás... ¿Familia?, ¿rostros?… ¿Amigos?, ¿las risas de una tarde normal?
Quizás… ¿El amor?
... La... calidez... de una persona querida.
... Solo queda el vacío.
¿Quién... eres?
… ¿Quién… soy?
Es... cierto… soy nada.
...
Kiana abre los ojos abruptamente.
—¿Qué...?
Su pijama se le pega a su piel, empapada por el sudor frío que aún queda en su cuerpo. Su respiración sigue errática y acelerada, como si hubiera corrido hasta desfallecer. Tarda un momento en controlar su pecho para que le deje de doler.
Frente a ella está un techo blanco.
—... ¿Dónde...?
Se lleva una mano a los ojos. Exhalando un pequeño suspiro.
—Fue... una pesadilla...
Con un gran esfuerzo, logra levantar su cuerpo de la cama. Detrás de ella, quedó impresa su silueta húmeda sobre las sábanas.
*chinnnk*
Al abrirse la puerta, se ve la figura de una mujer alta de cabello morado, Raiden Mei. Su mano se congela a medio camino de retirarla del pomo de la puerta.
Los ojos de Mei se abren completamente. En lugar de la Kiana radiante de siempre, se encuentra con una Kiana pálida y con sudor frío corriendo por su frente.
—¡Kiana!
Rápidamente, la figura de Mei cruza la habitación hasta quedar a su lado arrodillada.
—¿Qué sucedió, Kiana? Estás pálida, ¡Kiana!
Coloca el dorso de su mano en la frente de una pálida Kiana. El contraste entre la cálida mano de Mei y la frente helada de Kiana hizo que esta cerrara los ojos y se inclinara más hacia el calor de Mei.
—Estás helada... Kiana, ¿qué sucedió...? —
Kiana abre los ojos para mirar los ojos llenos de preocupación de Raiden Mei. Detrás de ella, la figura de una mujer un poco más pequeña que Mei, Bronya Zaychik, se acerca hasta quedar justo detrás de la mujer de pelo morado.
—Mei-neesama y la Bronya vinieron lo más rápido posible.
Bronya se acerca más a Kiana, colocando su mano en su espalda húmeda, masajeándola suavemente.
—Sujeto Kiana... las lecturas sugieren que tuviste una pesadilla, pero inundaste la luna con tu energía; la Bronya está segura de que varios detectores de energía honkai explotaron... ¿Qué sucedió?
Kiana exhala una bocanada de aire. Con la ayuda de Mei, logra incorporarse para mirarlas cara a cara.
—Creo que no fue una pesadilla… Fue demasiado real.
(***)
Departamento de Kiana, base lunar.
—Déjame ver si entiendo, Kiana.
Sentada en la mesa del comedor la figura de una niña: Theresa Apocalypse, la actual supervisora del Schicksal. A su lado, una chica joven de cabello azulado, Lieserl Albert Einstein.
Detrás de Einstein, una pelirroja igual de joven: Frederica Nikola Tesla. Sentada en el sofá, Kiana Kaslana sostenía una taza entre sus manos con Raiden Mei a su lado. De pie, detrás de ellas, estaba Bronya; sus ojos no se apartaban de la tablet mientras un resplandor azul emanaba de sus dedos. De su cuerpo surgía un brazo robótico translúcido que sostenía un holograma de Kiana.
—Tuviste una premonición donde viste a un hombre que… solo se le puede describir como el fin de los tiempos. ¿Y después el vacío absoluto?
Theresa mira a su sobrina Kiana, que no deja de mirar su taza.
—Suena muy difícil de creer. Pero te creo, no mentirías con algo así, pero es la primera vez que escucho una descripción así—. El agarre de las manos de la joven se tensa alrededor de la taza.
—... Sé que es difícil de creer. Nunca experimenté algo así... Sentí una ira indescriptible, tanta que no pensé que fuera posible.
Una mano toma la suya, entrelaza suavemente los dedos con los suyos. Gira la cabeza por un momento hacia una Mei con una suave sonrisa en sus labios, centrando su atención de nuevo en su tía.
—Después... nada, y eso me aterró más. No sentí nada. No recordé nada... como si nada importara.
La figura de pie cerca de la entrada del comedor, la soldado de hace cincuenta mil años, Fu Hua, voltea a ver a Kiana.
—También es la primera vez que escucho algo así—. Llevando su mano a su barbilla.
—En todo el tiempo que he estado viva. He escuchado todo tipo de descripciones de monstruos... pero nunca sobre alguien que representa el fin del todo o alguien que represente la inexistencia.
Theresa voltea a ver a Bronya, que no ha dejado de ver los gráficos de su tablet.
—Bronya, tu mensaje decía que todo estaba bajo control y por eso no vine con Durandal; dime acerca del pico de energía Honkai que destruyó los escáneres en la base lunar.
Bronya sin levantar la vista: —Directora. El sujeto Kiana presentó un aumento gradual de energía Honkai. El cambio fue lo suficientemente pequeño como para no ser detectado por la Bronya ni por Mei-neesama, hasta que la energía aumentó exponencialmente minutos antes de que el sujeto Kiana despertara.
—Ese problema era frecuente los primeros días cuando Kiana se trasladó a la base lunar… pero eso no ocurre hace más de 2 años —agrega Tesla.
Theresa voltea a ver a Einstein y Tesla.
—Entonces, ¿es posible que haya perdido el control de su poder producto de la pesadilla?—
Einstein con la palma abierta y el brazo flexionado en un ángulo pausado.
—No descarto esa posibilidad. Kiana aún no domina el poder de la finalidad. Mientras más indagamos en la naturaleza de ese poder... más vasto es el vacío de lo que aún desconocemos.
Tesla se levanta bruscamente de su asiento y se lleva las manos a la cadera.
—Si no conociera a Kiana, pensaría que es una pesadilla producto de comer comida chatarra y jugar hasta tarde con Bronya mientras no hacen la tarea que les dejé.
—Corrección: perder ante Bronya. No se le puede llamar competir si nunca gana —agregó Bronya sin levantar la vista de la tablet con los registros vitales de Kiana... pero se le puede ver una sonrisa en su cara.
Kiana voltea a ver a Bronya.
—¡Eres tú la que vive haciendo trampas! —Una mano se posa en su cabeza, deteniendo las exclamaciones por venir.
—Nunca cambian ustedes dos —dice Mei exhalando un pequeño suspiro y acariciando la cabeza de la peliblanca.
—No es el momento de que peleen, Kiana-chan. Tranquilízate y te hago tu postre favorito, ¿sí?
Kiana voltea a ver a Mei con una pequeña sonrisa en sus labios.
—Está bien, Mei-senpai.
Einstein tose para llamar la atención.
—Volvamos al punto. Si descartamos la teoría de que fue un sueño, tiene sentido que haya sido una advertencia, ya que Kiana es alguien con la autoridad del tiempo, así que es lógico pensar que sea una premonición... a menos que...
—¿¡Que sea algo del Capullo, intentas decir cabeza de pollo!? —agrega Tesla, chocando abruptamente las manos contra la mesa.
El aire del comedor se enfría. La calidez de antes es reemplazada por frío. La mano que sostiene la de Kiana. Su agarre se tensa; Theresa coloca su mano sobre la cruz Judah. Bronya no aparta la vista. Pero sus manos toman con más fuerza la tablet. Fu Hua sigue mirando el planeta Tierra, pero sus hombros están rígidos.
Theresa mira a Einstein fijamente.
—¿Un mensaje del Capullo?
—Más bien una advertencia. —Agrega la peli azul rápidamente. Los ojos de Theresa se entrecierran
—¿Una advertencia? ¿De qué clase de seres estamos hablando para que el Capullo tenga que enviarnos un aviso así?
Einstein suspira: —Esa es la cuestión... no sabemos nada.
La pequeña supervisora suspira masajeando su frente.
—Entonces tenemos un mensaje de advertencia que no sabemos nada, ni qué es la advertencia ni cuándo viene...
—... ¡Exacto nada! No sabemos si son enemigos poderosos, si son entidades abstractas o si simplemente es un nuevo tipo de ¡honkai! —agrega Tesla llevándose las manos a la cintura.
—Pueden venir mañana o dentro de 100 años… no sabemos nada.
El cuerpo de Tesla se desploma en la silla; el silencio pesado que siguió fue interrumpido por la voz de Bronya al mirar a Theresa.
—Bronya propone una solución, conectarse al sujeto Kiana mediante las resonancias de núcleos para obtener más datos del mensaje; la Bronya lleva un tiempo haciendo pruebas para ver si la causa de la premonición fue externa.
El brazo robótico translúcido desaparece en partículas azules con un gesto de la mano de la Herrscher of Truth.
—Pero la Bronya no encontró nada, lo que confirma la teoría de Einstein de que es un mensaje del Capullo, pero el mensaje no tiene sentido, por eso la Bronya sospecha que el sujeto Kiana solo pudo ver una parte.
Theresa levanta una ceja.
—¿Incompleto? Tengo entendido que el Herrscher of Finality no tiene problemas para interactuar con el Capullo.
—Tendría sentido; el Capullo es un ser de una dimensión superior, más abstracto que nosotros. Es lógico que, si envía un mensaje, la mayoría se pierda por falta de comprensión —dice Einstein, llevando una mano a su barbilla.
Kiana, que había estado escuchando la charla técnica como si hablaran de otra persona, se rascó la cabeza tímidamente, soltando una risita nerviosa que contrastaba con la tensión de la sala.
—Bueno... no es que precisamente hable mucho con él... Siendo sincera, diría que solo 2 veces hablé con el Capullo, cuando me volví Herrscher of Finality y cuando llegué a la luna.
Ahora se rasca una mejilla; un pequeño rubor de vergüenza se puede apreciar.
—…El resto del tiempo olvido que existe… No es mi culpa, es que es demasiado callado... simplemente está ahí como un ruido de fondo.
Mei con una sonrisa suave, llevando una mano a su pecho.
—Puedo dar fe de eso, soy la que tiene una conexión única con Kiana-chan; a menos que me concentre mucho y esté cerca de ella, no puedo notar al Capullo.
Theresa voltea a mirar a Bronya.
—Está bien, Bronya, hazlo. Pero ten cuidado. El Capullo sigue siendo una existencia en su mayoría desconocida. No sabemos qué efectos pueda tener si te conectas de esa manera a él.
—Entendido, pero la Bronya necesitará la asistencia de Mei-neesama; la Bronya no está segura de poder procesar en su totalidad los sentimientos del Capullo mientras obtiene los datos del resto del mensaje —agrega Bronya mirando a Raiden Mei, a lo cual la pelimorada se levanta con una mirada decidida.
—Claro que te ayudaré, Bronya. Actuaré como un filtro para que las emociones crudas del mensaje del Capullo no te abrumen.
—Entonces, ¡vamos! —Kiana se levanta con entusiasmo y cierra sus ojos.
Ambas se miran con un pequeño asentimiento, colocan sus manos en la espalda de Kiana, cierran los ojos... Durante unos minutos solo se puede escuchar el sonido de la respiración de todos los presentes.
—FuHua, necesito que te prepares. Por si algo sale mal —agregó Theresa sin apartar la mirada de las tres.
—Entendido. —El fenghuang down se materializa en la mano de Fu
Hua,
... Los minutos siguen pasando; se puede ver una gota de sudor en la frente de Raiden Mei.
Theresa aprieta su agarre a Judah. Las manos de Tesla están tensas agarrando el reposabrazos. Einstein sigue mirando fijamente a Bronya. La mirada de Fu Hua está en alerta máxima con el arma divina en posición.
El aire denso de la habitación anteriormente cálida es cada vez más tenso.
¡PLUMP!
Las piernas de Bronya ceden y cae arrodillada.
—¡Bronya!
—¡Bronya!
—¡Mei-senpai! —gritó Kiana, pero rápidamente los brazos de Mei la rodean desesperadamente.
—Mei-senpai... estás... usando... mucha… fuerza.
Kiana logra poder decir. Pero los brazos de Raiden Mei no aflojan su agarre. Su cuerpo busca aferrarse de una manera desesperada a ella. Su cabeza se hunde en su cuello.
Plumas rojas llenan la habitación. Plumas que transmiten calma. Theresa, ayudando a una pálida Bronya a levantarse, mira a Fu Hua.
—Gracias, Fu Hua… esto salió peor de lo que imaginé.
El rostro de la milenaria de Shenzhou está tenso.
—Es peor; en circunstancias normales esto las calmaría rápidamente… pero tardarán unos minutos en volver a la normalidad.
—La... Bronya… necesita… un momento… —Bronya logra poder pronunciar al ser ayudada a sentarse en una silla. Su respiración pesada está comenzando a calmarse.
Theresa voltea a ver a Einstein con una mirada seria.
—Prepara el Hyperion. Estoy trayendo a Durandal y Welt en máximo 20 minutos. Nos trasladamos a la sala de reunión principal; si un solo mensaje puede dejar a las tres así, esto es mucho peor de lo que imaginamos.
—Entendido, supervisora. Preparando los protocolos del salto.
(***)
Sala de reuniones principal, base lunar.
La puerta de la sala de reunión se abre de golpe. Una mujer alta, rubia con armadura entra con paso firme y rápido: Bianka "Durandal" Ataegina.
—Supervisora, llegué lo más rápido que pude al recibir el mensaje.
Su mirada recorre a todos los de la habitación: Theresa sentada a la cabeza de la mesa con Judah a su espalda, del otro lado Einstein y Tesla sentadas.
—¿Qué pasó?, ¿dónde está mi hermana?, ¿está a salvo?
—Toma asiento, Bianka —agregó Theresa mirándola fijamente; su mirada cambia hacia la entrada donde está un hombre alto de pelo marrón con gafas, Welt Yang.
—Tú también, Welt... Les daré un resumen de la situación.
—…Ese es el resumen de la situación, ¿alguna pregunta?
La voz firme de Theresa resonó en toda la habitación de reuniones dirigiéndose a los ya sentados. Durandal, la valquiria más fuerte, asintió a las palabras de Theresa y Welt, el líder de Anti-Entropy.
—Entendido, supervisora Theresa, la situación fue más grande de lo que originalmente pensaban. —respondió Durandal con voz clara y firme. Welt a su lado ajusta sus gafas y mira a Theresa.
—Comparto la opinión de Durandal, eso explicaría la urgencia con la que nos llamaron... Ahora la cuestión es determinar qué tan exactamente la situación es peor de lo que imaginábamos.
Creak
El sonido de la puerta interrumpe el ambiente de la habitación; cuatro figuras entran en la habitación. Bronya es la primera en entrar; ya no hay rastros de la palidez anterior en su cara, seguida por Kiana y una Mei aún abrazando su brazo; detrás de ellas está la imagen de Fu Hua que voltea a ver a Theresa.
—Disculpen la demora. Tomó más tiempo de lo que pensé originalmente.
—El hecho de que esto haya demorado más de veinte minutos usando la octava llave divina... dice mucho del daño mental —dice Welt mirándola; Fu Hua asiente a sus palabras.
—Exactamente. Bronya pudo recuperarse en pocos minutos... pero Mei... se llevó la peor parte; actuar como el filtro de las emociones del mensaje del Capullo tardó casi treinta minutos en poder recuperarse.
Kiana baja su mirada a sus pies.
—…Lo siento, Mei-senpai, Bronya, si hubiera sabido que las cosas saldrían así… hubiera evitado esto… —Una mano se posa en la mejilla de Kiana, alzando su cabeza para mirar a Mei, que tiene una suave sonrisa, aunque su tez sigue un poco pálida.
—No es tu culpa, Kiana-chan, nosotras nos ofrecimos a este plan, sabíamos los riesgos.
La cabeza de Bronya voltea a verla, coloca una mano en el hombro de Kiana, llamando su atención.
—El plan fue originalmente idea de la Bronya... pero cometió un error de cálculo al subestimar el mensaje del Capullo. —
—¿Subestimar el mensaje? Einstein, Tesla, teníamos entendido que el "origin" y "Truth", si se conectaban a la "Finality", no tendrían efectos adversos al comunicarse con el Capullo, ¿no? —agrega Theresa dirigiendo su mirada a las dos personas sentadas al lado de Welt. Einstein lleva una mano a su barbilla.
—En teoría no deberían tener efectos negativos, sus autoridades resuenan a la perfección entre ellas; fue por eso que estuvimos de acuerdo con la idea de Bronya.
—La Bronya tiene la respuesta a eso. —La figura de Bronya se adelanta a la cabeza de la mesa junto a Theresa
—El problema fue la intensidad del mensaje.
—¿La intensidad? —Bianka inclina la cabeza al escuchar las palabras de Bronya.
—Afirmativo, el sujeto Kiana ya lo dijo, solo nos hemos comunicado con el Capullo una vez y esa ocasión, para poner un ejemplo, era como una conversación… esta vez se sintió como tener un altavoz delante.
—Básicamente, el Capullo abrumó a las tres con emociones —agrega Tesla cruzando las piernas.
—¿Qué decía el mensaje, Bronya?
Theresa mira a Bronya, que asiente; detrás de ella salen los brazos translúcidos del Project Bunny, que despliegan un holograma que cubre toda la mesa.
—Como la Bronya sospechaba, había más en el mensaje; este es un holograma del sistema solar.
Con un gesto de la mano de Bronya, una barrera translúcida aparece rodeando el sistema solar.
—Y esta es la barrera que el Capullo instaló hace un tiempo indeterminado... que va a desaparecer en dos años.
—¡¿Espera, como que dos años?! —Tesla salta de la silla golpeándola con un ruido sordo.
—Sabíamos que esa barrera caería en aproximadamente 15 o 20 años, pero ahora, ¡¿dices que son 2?!
Bronya asiente girando su cabeza para ver a una Theresa cuya postura es más rígida.
—La Bronya analizó al menos 20 veces los datos. No hay equivocación, la barrera aumentó exponencialmente la tasa en la que desaparece.
Theresa levanta una mano a su frente, masajeándola.
—Bronya, ¿sabemos algo de esos seres que vio Kiana?
—Negativo, el mensaje es igual en esa parte, no hay más datos. —dice Bronya.
Las manos de Welt mantienen un agarre muy firme en su bastón, dirigiendo su mirada a Theresa.
—Entonces, tenemos dos enemigos cuyo nivel sospecho que es igual al de Kevin Kaslana, y un temporizador de dos años.
—Peor... —Agregó Mei apretando su agarre con Kiana. —Es mucho peor que Kevin, señor Welt, las tres pudimos sentir el aura de Kevin, el poder que emanaba. Pero esto...
El agarre se vuelve más fuerte en Kiana, lo que hace que la chica haga una mueca de dolor. Esto hace que Mei relaje finalmente la mano que tiene sujeta la de Kiana, llevando su atención de nuevo a Welt.
—No tiene comparación, es como comparar a un niño con Durandal... No es algo que hayamos sentido…
—... ¿Y si no son solo dos? —El murmullo de Bianka es escuchado por todos, lo que hace que dirijan la mirada hacia ella.
—Y si en el peor de los casos... ¿Hay más de dos afuera?
Bianka agrega con una expresión de hierro mirando a Theresa, lo cual la hace suspirar y voltear a ver a Einstein y Tesla.
—¿Qué planes tenemos ahora, Einstein, Tesla? Los planes originales fueron pensados para que la barrera cayera en 10 años, lo cual era tiempo más que suficiente para manejar la situación en Marte.
Einstein asiente a las palabras de Theresa.
—Es cierto, con tan poco tiempo disponible solo podemos enfocarnos en unos pocos planes para mejorar nuestra situación; podemos enfocarnos en dos pilares: un sistema de detección temprana y la red de comunicaciones interplanetaria.
—El sistema de comunicación gracias a los anclajes en mar de quanta tiene una latencia casi cero, pero el alcance de este por ahora a lo máximo llega a Marte —agrega Tesla, ajustando sus gafas; Theresa asiente.
—Entonces podemo...
—...Supervisora Theresa, propongo un plan alternativo. —La interrupción del líder de la Anti-Entropy es inesperada; Welt se levanta de su asiento.
—Supervisora Theresa, propongo un viaje de expedición antes de que caiga la barrera.
—¡¿Estás loco?!
Tesla avanza con paso firme hasta quedar frente a Welt, tomando el cuello de su chaqueta con sus manos, obligándolo a mirarla.
—¡Joachim Nokianvirtanen! ¿¡Has perdido la maldita razón?! Estás sugiriendo una expedición en terreno desconocido con amenazas donde no podemos salvarte, ¡¿quieres ir a una misión suicida o qué?!
Las manos que sostienen la ropa de Welt aprietan su agarre; la mirada de Tesla sigue fija en los ojos de Welt.
—Ella tiene razón. Una expedición a un terreno desconocido. No sabemos si el peligro es inmediato, con cero posibilidades de comunicación hasta que caiga la barrera; una vez que salgas de la barrera... estarás solo —dice Einstein mirando a Welt. Este desvía la mirada hacia la peli azul.
—Es por eso que me estoy ofreciendo a ir. Si nos quedamos aquí sentados sin saber nada, seguiremos a ciegas cuando la barrera caiga y será demasiado tarde para reaccionar. Es peligroso, sí. Pero es nuestra única oportunidad de conocer al enemigo antes de que el peligro toque nuestra puerta. —
La supervisora del Schicksal fija su mirada en el líder del Anti-Entropy.
—Welt Yang, no preguntaré si entiendes el peligro. Entiendes esto mejor que nadie —hizo una pausa—. Tesla, puedes soltarlo.
Tesla lentamente suelta la ropa de Welt, pero no deja de mirarlo con una mezcla de ira y algo más. Theresa suspira profundamente.
—Es un viaje de ida hasta que la barrera caiga o nuestro sistema de comunicación pueda atravesarlo. Si estás tan decidido... lo aprobaré.
Welt asiente al escuchar.
—Gracias, supervisora, esto también permite seguir la pista de la gente del cielo afuera del sistema solar.
—Señor Welt, es una decisión muy temeraria —añade Bianka, mirándolo. Welt posa su mano sobre la cabeza de Tesla, que aún lo mira con furia.
—Pero también una oportunidad de conocer el enemigo y lo que hay fuera de la barrera.
Theresa voltea a ver a Einstein.
—Con eso ya tenemos un plan de acción antes de que caiga la barrera Einstein. ¿Podemos mejorar el sistema de comunicación antes que caiga la barrera? Y también con el tiempo disponible, ¿puedes crear un sistema para detectar si algo entra a nuestro sistema solar?
Einstein mira los datos en la pantalla holográfica con su mano en su barbilla.
—Es posible con el tiempo que tenemos; podemos mejorar el alcance de las anclas que están en el mar de quanta, pero para ampliar aún más su rango tendríamos que colocarlas fuera de nuestro sistema solar —voltea a ver a Theresa.
—En cuanto al sistema de reconocimiento. Es posible terminarlo antes de los 2 años. Solo es cuestión de colocar anclas estratégicamente alrededor del sistema solar y, usando la capacidad de procesamiento aquí en la luna, podríamos reconocer la mayoría de los objetos dentro de su rango.
Theresa asiente satisfecha a la explicación.
—Eso son buenas noticias, pero seguimos a ciegas de si es suficiente para lo que se avecina.
—El tiempo es muy corto para hacer más que eso, supervisora —dice Fu Hua con voz calmada. Kiana suavemente levanta su mano libre.
—Tía, y si después que caiga la barrera, ¿buscamos al señor Welt?
Bronya retrocede un paso y voltea a ver a la peliblanca.
—La idea del sujeto Kiana es válida; con la barrera caída, nuestra prioridad debería ser encontrar al señor Welt para conocer la situación. Además, como "Truth", puedo aprender fácilmente tecnología de los demás planetas; esto daría un salto tecnológico a la Tierra.
Tesla finalmente deja de mirar a Welt para ver a Bronya.
—Bronya, te encargo traer a este idiota de una pieza cuando caiga la barrera.
—Entonces está decidido. —La firme voz de Theresa atrae la atención de todas las personas.
—Einstein y Tesla se encargarán de mejorar el sistema de comunicación, crear el sistema para detectar las amenazas y, junto a Bronya, preparar el Cosmic Juggernaut para el viaje de expedición de Welt. —Theresa fija su mirada en Kiana Mei y Bronya.
—Ustedes tres. Cuando caiga la barrera, su trabajo será encontrar a Welt Yang con el Hyperion. Mei, te encargo de ser la diplomática en nombre de la Tierra.
—Entendido, directora. —Mei asiente. Theresa voltea a ver a Durandal.
—Bianka, tú eres nuestra línea de defensa; la tierra depende de ti. No te excedas entrenando, Bianka... Sé que eres nuestra línea de defensa, pero no todo tiene que ser entrenar; bajaré casi a cero tus misiones para que no te agobies en el entrenamiento y las misiones.
—No se preocupe, supervisora, sé cuánta responsabilidad hay en mis hombros. Mientras esté aquí, la tierra estará a salvo... intentaré no excederme en el entrenamiento... gracias por preocuparte... tía —dice Bianka con voz cada vez más pequeña, pero con una sonrisa suave.
Theresa asiente al escuchar.
—Entonces, doy por terminada la reunión.
Theresa sale de la habitación, su figura cada vez más pequeña en el pasillo, seguida de Einstein, Welt con una Tesla a su lado, momentos después Bianka junto a Fu Hua, dejando a Kiana, Mei y Bronya en la habitación ahora vacía; el agarre en la mano de Mei se aprieta.
—La Bronya se retira para empezar a ayudar a Einstein con el viaje de Welt. —La voz de Bronya hace que Kiana salga de sus pensamientos para mirarla. Bronya pasa a su lado y se detiene en el marco de la puerta mirando al pasillo.
—Ha sido un día agitado… LaBronya espera que puedan descansar.
—Gracias por tu preocupación, Bronya —añade Mei mirando a la espalda de Bronya. Momentos después, Bronya continúa su camino; su figura desaparece en el pasillo de la base lunar.
La mano de Kiana entrelazada con la de Mei sigue firme su agarre. Mei voltea a ver a una Kiana que sigue mirando la tierra por la ventana. Kiana gira su cuerpo caminando a la entrada, llevando a Mei.
—¿Kiana-chan?
Kiana no responde y sigue caminando, llevando a Mei a través del pasillo; solo se escuchan el sonido de los pasos de Kiana y Mei en la base lunar.
Finalmente, Kiana llega a su destino, una puerta con identificación de "habitación de Kiana", entra junto a Mei y cierra la puerta.
—Ya estamos solas, Kiana-chan... —Mei finalmente dice mirando a una Kiana que se dirige a la ventana con vista a la tierra; Mei se acerca detrás de ella.
—¿Estás asustada, no?
—...Sí. —Kiana responde con una voz suave, sin dejar de mirar al enorme planeta azul.
—Había olvidado lo que era sentirse impotente ante algo... sentirse pequeña, indefensa.
Kiana coloca su mano en el cristal de la ventana. En el reflejo se puede ver la expresión serena de Raiden Mei.
—También lo sentiste, Mei... algo que nunca habíamos experimentado. En el sueño sentí ira, dolor, ganas de exterminar todo y, después, nada… Eso me aterrorizó más... Olvidé todo, a la tía, Bianka, a papá, a Bronya...
Kiana voltea su cuerpo para ver a Mei a los ojos.
—A ti... eso me aterrorizó más que cualquier cosa.
Mei se acerca hasta quedar cara a cara con ella.
—Sí, yo también lo sentí, Kiana-chan, ese vacío haciendo que uno pierda sus vínculos, pero Kiana-chan, Theresa sigue aquí, Bianka también, Bronya... yo sigo aquí frente a ti.
Kiana desvía la mirada al suelo.
—Ya lo sé… ¿Pero y si esta vez el enemigo me supera? ¿Y si no soy capaz de mantener mi promesa a Himeko-sensei? Y si... —Unas manos toman la cara de Kiana, obligándola a mirar hacia arriba. Una sensación suave se instala en sus labios, sellando sus palabras.
Los ojos de Kiana se abren; los labios de Raiden Mei están sobre los suyos...
Momentos que se sintieron largos; Mei separa el beso para mirar a una Kiana ruborizada y desconcertada.
—No lo harás, no estás sola en esto, Kiana-chan, no dejaré que enfrentes esto sola; si el vacío intenta aniquilarte, impediré eso —dice Mei con las manos, manteniendo la vista de Kiana en ella.
—No importa si es un dios o lo que sea que sea; no dejaré que te hagan daño, enfrentaremos esto juntas… o pereceremos juntas.
Kiana baja la cabeza para ocultar sus mejillas rojas.
—Eres una tramposa, Mei-senpai... siempre sabes qué decir. —Kiana voltea a ver a la tierra.
—Proteger todo lo bello del mundo, esa es mi promesa a Himeko-sensei.
Mei toma la mano de Kiana. Entrelazando sus dedos, quedando ambas mirando a la tierra.
—No lo harás sola... estoy contigo… siempre lo estaré.
Kiana apoya la cabeza en el hombro de Mei, suspirando suavemente, con una voz suave.
—En mi corazón, tú siempre has sido la parte más especial de lo bello del mundo… Con Mei-senpai a mi lado, tengo la fuerza de cien personas.
Mei suelta una risa suave al escuchar las palabras de Kiana.
—Entonces por eso nunca perderás, Kiana-chan.
Kiana cierra los ojos disfrutando la calidez de Mei.
Dos figuras mirando la tierra por la ventana. Con las manos entrelazadas y una con la cabeza en el hombro de la otra, el aire anteriormente de angustia se disipa.
Sala de estar, habitación de Kiana, base lunar.
Siete meses antes de la caída de la barrera.
—¿Aún no hay contacto con Welt?
Kiana, comiendo papas fritas, voltea a ver la figura que está sentada en el sillón a su izquierda: Bronya, sin apartar la mirada de su tablet.
—No, tal como se esperaba, incluso con las mejoras en los terminales de comunicación, la barrera no permite la comunicación hacia afuera.
Sentada junto a Kiana, Mei levanta la vista de la TV para mirar a Bronya.
—¿Entonces el plan original sigue en pie? Esperar que caiga la barrera y buscar a Welt—
Bronya asiente mirando a Mei.
—Quedan 7 meses para que la barrera caiga; la Bronya empezará a mejorar el Hyperion para el viaje.
Kiana, aún comiendo.
—¿Y el sistema anti-amenazas?
Bronya voltea a ver a una Kiana llevando unas papas a la boca de Mei.
—Baka-Kiana, no es un sistema antiamenazas, es un sistema de reconocimiento; además está casi terminado; usarán el tiempo restante en probarlo.
Mei se ríe suavemente de las palabras de Bronya; Kiana empieza a rascar la parte trasera de su cabeza.
—Bueno, con mi hermana aquí la tierra está segura mientras salgamos a explorar el espacio.
Un holograma azul con la figura de Kiana Kaslana aparece en la mano de Bronya.
—Además... el sujeto Kiana aumentó la energía que emana. La Bronya tiene la teoría de que es la propiedad del Honkai.
Kiana parpadeó varias veces mirando el holograma en la mano de Bronya.
—No entiendo, siento mi energía Honkai igual. Además, ¿qué propiedad del Honkai?
El pequeño holograma en la mano de Bronya crece de tamaño, mostrando la figura de Kiana y a su lado el planeta Tierra.
—Es normal que el sujeto Kiana no note la diferencia; el aumento fue gradual, pero Bronya tiene la teoría de que el honkai crece con la civilización. Al Einstein mejorar el sistema de comunicación y crear el de reconocimiento en el espacio, el honkai debió crecer un poco, lo que a su vez hace que el Herrscher of Finality crezca y los que están conectados a ella.
Bronya voltea a ver a su lado, donde con partículas azules el Project Bunny se materializa.
—Los cálculos de Bronya indican que la capacidad de procesamiento de la Bronya mejoró 15%.
—Yo también me siento un poco más fuerte que antes —agregó Mei mirando sus manos. Kiana se rasca la mejilla con un dedo.
—No siento la diferencia, pero si ustedes lo dicen.
Kiana voltea a ver a Mei, quien le sonríe suavemente a su derecha; a su izquierda, Bronya mantiene la mirada decidida. Kiana sonríe también, con sus propios ojos brillando en un tono violeta.
—No importa el reto, ¡juntas lo vamos a superar!
(?)
En un lugar desconocido, los engranajes del destino han empezado a girar.
—¿Cuánto recuerda?
—Se acordará de ti.
—Escúchame: estás confundida ahora mismo. No sabes quién eres, ni por qué estás aquí, ni qué vas a hacer a continuación. Crees que te resulto familiar. Pero no sabes si puedes confiar en mí.... pero nada de eso importa. Lo único que necesitas saber es que yo me iré y te quedarás sola en esta estación espacial. Así que, a partir de ahora, no pensarás más sobre tu pasado ni tendrás dudas sobre ti misma.
—Escúchame: unas personas vendrán y te encontrarán muy pronto. Ve con ellas. No recordarás nada excepto a mí. Tu nombre será "Stelle"
