Chapter Text
˘͈ᵕ˘͈ Esternocleidomastoideo | Comms Open @ShunShun
Siento como mi esperanza de vida decrece 10 años con cada capítulo que Zhong y Yun no se agarran a besotes
Dios mío, necesito que se coman la cara, se casen, se vuelvan novios y tengan ocho mil hijos. Todo para el siguiente capítulo o cometeré un crimen contra la moral
Primer y único aviso
Didi @itsd1d1
Puedo jurar que dijiste lo mismo la semana pasada
metele turbo mami
Como angeldevil shipper te apoyo con todo. Las miradas que le daba YunYun mientras Zhong intentaba no quemar su waffle fue el pináculo del anhelo. Denme una hora
NO, CINCO MINUTOS
y les escribo un ensayo de diez hojas citado en APA 7 sobre el significado de esa mirada
Olly - XUEQIN MI OMEGA₊˚. ୭̥ @sailorvalley
MI XUEQIIIIIIIIIIN ;A;! YA SUELTENLOOOO
Primero Zhong lo rechazó mientras veían el atardecer, después su ex novio entra a la tercera semana (muy sospechoso) e ignora su existencia mientras que él sufre. Y, encima de todo, cuando por fin se interesa por alguien bueno se da cuenta que le gusta otra persona
EL SOLO QUIERE SER AMADO ;A; DIOSITO EL NO ES TU MEJOR GUERRERO
(´,,•ω•,,)♡ @luvshadow
Ay amiga, pero si desde el primer capítulo se nota que a Jingyi le mueve el tapete Zizhen
Y a quien no? Esta precioso
Erudita especializada en el arte BL @bl_lm452sd
Juro que los ojos de JingYi se volvieron corazones en cuanto vió a Zizhen por primera vez jajajaja los amo
solo me desespera que JingYi sea tan decidioso y Zizhen parece no darse cuenta. Terminará el show y ellos sin haberse ido de cita ( ̄  ̄|||)
Didi @itsd1d1
YO ESA.
Fuera de Zhong y Yun, no hay avance con los demás. Pensé que el encuentro de Xueqin con su ex traerìa consigo drama, lágrimas y arrepentimientos, pero nope
nada de nada
˘͈ᵕ˘͈ Esternocleidomastoideo | Comms Open @ShunShun
No les mentiré, con lo ocupada que estoy prefiero adelantar los capítulos para ver las escenas entre mi preciosa ship, porque del resto ya me da algo de flojera. Me tienen de los nervios verlos tan tranquilos. ¿Qué no fueron ahí para encontrar el amor?
Mango @cherry
En un principio me atrajo el concepto, sobre todo el hecho que casi es en tiempo real, pero últimamente se ha vuelto muy predecible.
—Predecible.
A pesar de la sonrisa y la serenidad en el rostro de su interlocutor, su voz venía cargada de una frialdad que heló la sangre de la mayoría de los presentes.
—No es solo nuestra querida Mango quién cree que el programa se ha vuelto predecible.
La diapositiva cambió a una gráfica de barras comparando el rating de los capítulos al aire. Aunque había comenzado en lo más alto, era imposible no ver cómo las barras disminuían de tamaño. La última barra apenas abarcaba una tercera parte en comparación con la primera.
—Son miles de televidentes quienes comparten esa opinión. Predecible—repitió, como si aún no terminará de creerse lo que acababa de leer—. En todos mis años de carrera, esa palabra jamás había descrito alguno de mis programas. Predecible. ¿Saben de qué es sinónimo la palabra “predecible”?
La pregunta tomó a su equipo por sorpresa. Algunos intercambiaron miradas de pánico, mientras que otros fingían leer atentamente las voluminosas carpetas entre sus manos. No es que desconocieran la respuesta, sino que temían de la reacción del director.
Su fama le precedía, y no era para menos. Nie Huaisang comenzó su carrera como un artista reconocido por sus increíbles obras de arte capaces de evocar la belleza y elegancia de la China tradicional. Nadie se esperaba que aquel pintor, tan relajado y en el mejor momento de su carrera profesional, de la noche a la mañana se volviera director de un reality show, y mucho menos que tal reality, “Love Core”, se convirtiera en el primero de sus muchos éxitos en el mundo de la televisión. Durante las entrevistas, al ser cuestionado sobre la fórmula de su éxito, siempre solía bromear con una sonrisa bobalicona: “Solo es una pizca de perfeccionismo”.
La primera vez que lo escucharon, su equipo rio hasta que les dolió el estómago. Más que una pizca, era una tonelada de perfeccionismo. Pero solo era una pequeña parte de la verdadera fórmula.
La sala se sumió en un silencio sepulcral, apenas interrumpido por el correr de las manecillas del reloj, y las respiraciones aceleradas de los pobres asistentes desesperados de que alguien respondiera. La mayor parte del tiempo su jefe era tranquilo, incluso gustaba de gastar bromas, pero cuando el proyecto pasaba por una crisis era demasiado terrorífico.
Corrían rumores que, durante su tercer reality, hizo llorar a Wen Zhuliu, el operador de cámaras reconocido por su carácter explosivo y poco cooperativo. Era por su talento que muchos directores debían resignarse, poniendo como prioridad obtener buen material por encima de su autoridad, aún si a veces eso podía llegar a desvirtuar la historia que deseaban contar. Así de terrorífico era.
Un Nie Huaisang estresado jamás era una buena señal, y una clara señal de su estado de ánimo era la manera en que sostenía su fiel abanico. Tragaron saliva, notando como lentamente sus nudillos se ponían blancos. Debían de hablar ya, antes que ese abanico terminara con las varillas partidas a la mitad. Sin embargo, ninguno estaba lo suficientemente loco como para sacrificarse.
Ninguno, a excepción de una persona.
—Aburrido. Si dicen que es predecible, lo que realmente significa es que es aburrido.
La respuesta vino desde el frente de la mesa, en específico, de un bulto cubierto en una cobija con estampado de perritos. De esta lentamente emergió el propietario de la adormilada voz, un castaño de largos cabellos amarrados en una desordenada coleta. No solo el cansancio era notorio en su voz, clara evidencia eran las sombras oscuras bajo sus ojos.
Al verse salvados, el resto del equipo no pudo más que soltar un suspiro de alivio. El único con la valentía suficiente para responder sin temor a las repercusiones era Suihua, más conocido entre ellos por su nombre real, Jin Ling, el corazón (y el más desquiciado) del equipo de editores.
—¿Qué emoción tiene un reality show de citas si se vuelve predecible? La gente quiere emocionarse; gritar de felicidad cuando finalmente se eligen, llorar de frustración cuando sus sentimientos no son correspondidos y sufrir de ataques de ternura por sus cursilerias. Si un programa se vuelve aburrido, lo más natural sería dejar de verlo. No podemos permitir que esto siga sucediendo. Debemos hacer que las cosas sean más emocionantes. ¿Alguna idea?
Más tranquilos ante la reacción de Huaisang, no tardaron en levantar la mano para aportar ideas.
—Podemos pedir colaborar con lugares que estén en tendencia para los trabajos nocturnos—opinó uno de los camarógrafos.
Huaisang asintió, escribiendo en el pintarrón.
—En cada programa podríamos invitar a una celebridad como parte de los panelistas. Sería divertido tener un punto de vista externo.
—¿Una celebridad?—Huaisang apoyó su barbilla sobre su abanico, pensando—.Podría cobrarme algunos favores.
La idea de una celebridad emocionó al resto del equipo, quienes comenzaron a soltar nombres de famosos a los que querían ver como panelista. Las ideas continuaron fluyendo hasta llegar a rayar en lo ridículo como un viaje al extranjero.
—¿Qué sentido tiene invitar a alguien como Xiao Zhan si los concursantes son aburridos? Sería vergonzoso verlo comentar la rutina de pesas de Wu Jie y las mil maneras de Lan JingYi para preparar alitas.
Las ácidas palabras de Jin Ling sumieron la sala de juntas en silencio, pero el castaño ni se inmutó. En su lugar, dió un sorbo a su café mientras abría la gruesa carpeta con las fichas informativas de los participantes. La suya estaba llena de post-its y anotaciones detalladas de cada uno de ellos.
—Aunque la gente está emocionada con Zhong y Yun, no falta mucho para que su relación se vuelva tediosa si le siguen dando largas a sus sentimientos. En el caso de Xueqin y Longwei, ninguno parece querer hablar del pasado, lo máximo que hemos conseguido es cuando Xueqin mencionó que su ex novio era un buen cocinero.
—Incluso en las entrevistas les hemos puesto carnadas para sacarles más información, pero no ha funcionado—agregó A-Qing. Una castaña, menuda, de ojos lechosos y facciones angelicales. Sin embargo, la exasperación en su expresión dejaba ver que no era alguien con quien meterse.
—Después está JingYi con su enamoramiento por Zizhen…Qiao, ¿no lo describiste como una persona atrevida y divertida? Porque he visto a niños de kinder declararse, hacerse noviecitos, romper, y tener una nueva relación más rápido de lo que JingYi se ha atrevido a devolverle el saludo a Zizhen—Huaisang miró fijamente a la directora de casting, quien lentamente se hundió en su asiento, mirando a su jefe con pánico.
—Juro que durante la entrevista fue muy divertido. Zhao y yo no podíamos parar de reír cuando vimos su video, y fue aún mejor durante las entrevistas personales. El que su primo lo haya acompañado para asegurarse que se portará bien nos convenció de incluirlos a ambos.
—Ah, si, su primo. Lan Sizhui, otro caso perdido—murmuró Jin Ling, admirando la fotografía del profesor de música—. Una lástima.
—Una lástima.
Sus palabras tuvieron eco con sus compañeros, y es que no era para menos, todo el equipo había quedado cautivado con Lan Sizhui durante la etapa de selección. Pocas veces se encontraban con alguien que fuera el combo completo: apuesto, de buen carácter y talentoso. Encima, era aún más extraño que alguien de tales cualidades deseara unirse a un reality de citas.
A ninguno le sorprendió ver cómo los participantes constantemente buscaban pasar tiempo a su lado durante las actividades diarias, incluso ellos mismos tenían una apuesta sobre a quién elegiría Lan Sizhui para ir a una cita. Pero parecía que jamás verían los resultados de esa apuesta. Conforme pasaron los días el interés por Lan Sizhui se fue disipando debido a su falta de iniciativa. Lo más decepcionante es que, a juzgar por sus entrevistas individuales, Lan Sizhui no parecía afectado. Hacia que Jin Ling se preguntará por qué decidió unirse al programa, si no parecía interesado en salir con nadie.
Jin Ling bostezó, ignorando las quejas del equipo de mantenimiento sobre Wu Jie. Apoyó su frente contra su mano, pensando si era buena idea tomar una corta siesta. No podìa esperar a que la reunión terminara, apenas y tuvo la oportunidad de pegar el ojo unas dos horas tras terminar con la edición del último capítulo. A ese punto, su cuerpo apenas sobrevivía a base de café (y de su ego). Pero, conociendo a Huaisang, era seguro que no saldrían de ahí hasta tener una solución para las bajas vistas.
Dió una mirada al mayor, alzando una ceja al notar como la mitad de su rostro se encontraba oculta tras su abanico. Oh, Jin Ling conocía demasiado bien aquella expresión. No por nada era su tercer proyecto trabajando codo a codo.
Volvió a cubrirse con su manta, feliz de que muy pronto aquella reunión terminaría.
—No quería revelar mi carta sorpresa pero, en vista de los resultados, no nos queda otra opción para agregar emoción al programa. Es hora de que Yi Ai haga su aparición.
—¿Tan pronto? Pensé que esperaríamos a la mitad de la temporada—alegó A-Qing, señalando el itinerario que en un principio habían acordado.
No era raro que la planeación de un día cambiara, no por nada todos tenían sus itinerarios llenos de correcciones, pero Yi Ai fungía de un personaje esencial para la historia que estaban intentando contar.
—No podemos arriesgarnos a bajar más puntos de rating, y nos servirá para mover un poco las aguas con los chicos. Una cara nueva siempre causa revuelo.
—Pero no hace mucho que entró Hou Longwei, creerán que estamos reusando el mismo recurso. Además, ¿cómo estás seguro de que esto va a funcionar?—inquirió el director de edición.
Jin Ling le dió una mirada al hombre, negando suavemente con la cabeza. Tras años trabajando con Nie Huaisang, podía entender la verdadera importancia de Yi Ai. No es porque fuera un hombre guapo, amante de los deportes extremos y un conquistador. La verdadera importancia de su personaje venía del verdadero papel que desempeñaría, no el de playboy, sino de un infiltrado.
Parte de la fórmula de éxito de Nie Huaisang venía del perfeccionismo, un arduo estudio de tendencias, incluso Jin Ling podía ser egocéntrico agregando sus contribuciones como editor, pero otra parte fundamental era la “ayuda” que daba a los participantes. Por supuesto que querían que el romance se diera de la forma más natural posible, pero en ocasiones debían darle una pequeña “ayudadita”. O, como A-Qing decía, una patada en el trasero. No había sido una coincidencia que XueQin se encontrara con su ex novio en un reality show.
—Funcionará, siempre lo hace—aseguró Jin Ling, esbozando una pequeña sonrisa a Huaisang. El mayor le devolvió el gesto.
Tras tres años trabajando a su lado, confiaba plenamente en Nie Huaisang. Cualquiera que fuera su decisión, él la seguiría sin dudar.
O eso pensó.
—¡¿Ah?! ¡Deben estar locos si creen que aceptaré!
—Por favor, A-Ling, te lo rogamos.—Frente a él, A-Qing junto a su equipo se encontraban de rodillas, con Huaisang parado de brazos cruzados con la mejor expresión de perrito apaleado que pudo hacer. Tal imagen le haría reír a carcajadas de no ser por la petición de sus compañeros.—Hazlo por nosotros…No, olvida eso, preferirías vendernos al diablo por un helado. Hazlo por el proyecto, piensa en que tu reputación está en juego.
Jin Ling tragó saliva. Maldecía aquel día hace dos años, que se burlaron y cuchichearon sobre Wen Zhuliu llorando en el remolque del staff, marcando así el inicio de su amistad. A-Qing le conocía bien, demasiado bien. Soltó un bufido, ahora cambiando el objetivo de sus maldiciones a Yi Ai. ¿A quién en su sano juicio se le ocurría escalar una montaña sin el equipo de protección? Había sido un milagro que solo estuviera postrado en cama por huesos rotos, y no tuvieran que enviar flores a su funeral.
—¿Por qué tengo que hacerlo yo? Mi trabajo es muy importante como para dejarlo tirado para jugarle al que busca el amor.
Sus labios se curvaron al ver a sus compañeros dudar. Solo necesitaría un par de palabras más para convencerlos de que él no era el candidato adecuado para reemplazar a Yi Ai.
—Porque no tenemos tiempo para conseguir a alguien más, y eres el único hombre abiertamente gay de la producción.
Como siempre, A-Qing más que su amiga parecía su enemiga.
—¿Suihua es gay?—preguntó una perpleja Qiao.
—No porque lo sea significa que entraré al programa—refunfuñó, negando con la cabeza.
—¿O te da miedo porque llevas años sin conocer a alguien? Está bien, lo entiendo. Para alguien cuyo gran amor es su trabajo, debe ser difícil para ti y complicado. Supongo que tendremos que dejar que el rating se hunda en lo que encontramos a alguien. Le pediré a mi padre que rece para que no nos cancelen el show.
Las palabras de A-Qing le hicieron fruncir el ceño, sabía lo que estaba intentando la chica.
—Es suficiente. —La calmada voz de Huaisang interrumpió el nacimiento de una pelea. Jin Ling y A-Qing miraron como el hombre daba un paso al frente, entre cerrando los ojos con una expresión de resignación.—Si A-Ling no quiere hacerlo no vamos a presionarlo. Fue mi error pedírtelo sin considerar tus sentimientos. El trabajo del infiltrado no es nada fácil, a decir verdad, incluso con Yi Ai tenía mis dudas. Pero cuando supe que él no podría, eres la primera persona en la que pensé.
Continuó hablando, mientras en su rostro se dibujaba una leve sonrisa.
—Supongo que me he acostumbrado demasiado a tu trabajo, A-Ling, porque pensé que eras el indicado debido a tu diligencia y eficiencia, además que sueles adaptarte con facilidad en los proyectos. Contigo como nuestro infiltrado estaba seguro que el rating se iría a las nubes, pero solo eran mis pensamientos desconsiderados. No te preocupes, encontraremos a alguien más.
“Maldición”, pensó mirando como Huaisang le pedía a Qiao revisar la lista de casting.
Aunque no quisiera admitirlo debía darle la razón a A-Qing. Si tardaban, corrían el riesgo no solo de un bajo rating, también de la cancelación. No podía permitir que un programa cancelado fuera parte de su curriculum, y no solo por su reputación. Nie Huaisang fue el primero en darle una oportunidad, aún si en un inicio no le convencía editar programas de citas, fue más divertido de lo que imagino. Se lo debía, pero una cosa era trabajar detrás de cámaras y otra estar frente a estas.
—Una lástima.—Huaisang hablaba en voz alta mientras revisaba la carpeta con fotos—Con lo adorable y lindo que es nuestro Jin Ling, habría sido el participante perfecto. Y obviamente lo habría recompensando con un ascenso como director de edición en mi siguiente proyecto. Pero bueno, ¿qué le vamos a hacer?
—¡Acepto!
La sonrisita siniestra en el rostro del mayor le hizo caer en cuenta que jamás había tenido elección.
Soltó un suspiro, maldiciendo su propio ego.
—¿Pero qué haremos si alguien me reconoce? No creo que pueda hacer mi trabajo si ellos desconfían de mi.
—No te preocupes por eso, nadie recuerda a los asistentes—respondió Huaisang con calma, posando una mano sobre su espalda—. Es el plan perfecto.
Huaisang tenía razón. Nadie recordaba a los asistentes.
Decir que estaba nervioso era simplificar sus sentimientos. Conforme se acercaba a la icónica casa de playa, jalando su maleta vacía, el nudo en su estómago se apretó con más fuerza. Aún podía dar media vuelta y huir, solo tendría que ocultarse el resto de su vida de A-Qing y Nie Huaisang por arruinar sus carreras. Sin presión.
Tragó saliva, intentando no hacer contacto visual con los camarógrafos quienes parecían intentar alentarlo al levantar sus pulgares. Dios, esperaba no estar haciendo una cara rara. Pedirá ver el montaje antes de que publiquen el capítulo, no podía permitir que su primera vez en televisión nacional fuera con él haciendo una expresión de estreñimiento.
Finalmente, llegó a su destino. Respiró hondo, poniendo una mano en el picaporte. Todo iba a estar bien, no había razón por la que las cosas salieran mal. Huaisang le explicó que no importaba si no causaba un gran revuelo en cuanto a las citas, lo importante era ganarse la confianza de los concursantes y ayudarlos a relacionarse. Nada más que eso. Había pasado años editando programas de citas, sabía una o dos cosas sobre cómo debía comportarse, y ante cualquier duda recibiría ayuda del staff. Nada podía salir mal.
Abrió la puerta, esbozando su mejor sonrisa para adentrarse en la casa. Al instante, las conversaciones en la sala se detuvieron, siendo recibido por expresiones de asombro y un “¿En serio? ¿Otro nuevo?” de XueQin,
Estaba por inclinar su cabeza en una respetuosa reverencia antes de presentarse, cuando un sorprendido “¡Oh!” resonó por encima de los demás.
Al parecer su entrada fue tan sorpresiva que Lan Sizhui se levantó de su lugar en el sillón. Y, aún peor, el hombre le sonreía como si se conocieran de toda la vida.
“Maldición”.
Nadie recordaba a los asistentes.
Al parecer, nadie más que Lan Sizhui.
