Chapter Text
-¿Cuanto tiempo llevas engañándome, Amber?-
Si las miradas pudieran matar… Bueno. Está sería una. Rachel no se atrevió a mirarla a los ojos. La cago. Vaya que la cago.
-Unos meses...-masculle cabizbaja.
Vaya mierda. Y pensar que ya tenían todo listo para irse de este lugar de mierda. El departamento en lakeport ya estaba pagado. Bueno. Al menos no tenían que preocuparse por la renta por medio año. Dinero para unos meses. Ya todo empacado. Diantres. Pensaba empacar y organizar todo en la camioneta en la noche. En dos días. ¡Se iban en dos días! ¡Y pasa esto!
-¿Quién?-gruñó con los puños apretados. Su mandíbula tiembla.
-Frank-
-¡Jódete! ¿¡Mi puto distribuidor?!-levanta los brazos. Golpea un pedazo de chatarra-¡puta mierda!-sacó su cigarrillo y encendedor. Casi se le cae, tan molesta esta que no podía encenderlo. Una vez que lo consiguió, y tras guardar su viejo encendedor, inhalo su cigarrillo con fuerza. Luego lo tiro. Pisoteando con los ojos nublosos-¿tan poca cosa soy para ti?-
Rachel trato de acercarse a ella pero, un dolor en el abdomen la hizo retorcerse en el suelo. A pesar de estar encabronada con...no importa. Chloe la agarra. Ve como pierde la conciencia. "Mierda", masculle. Con cuidado la toma en brazos hasta dejarla en el asiento del copiloto. Pisa el acelerador como alma que lleva el diablo. Cinco semáforos en rojo. Pitidos y gritos. Ni siquiera aparco bien. Le importo un bledo las miradas. Una enfermera la recibió. La sala de espera es...se siente igual que el año pasado. Cuando descubrieron la verdad de los padres de...No importa.
El tiempo avanza muy lento. No. Más bien. Si uno lo está pasando bien, avanza como correcaminos. Pero, si uno está tenso o pasando mala racha, pareciera que el tiempo lo disfruta. Joder. Estaba por salir. Fumarse un cigarrillo. O dos. O mejor media cajetilla. Cuando salió una enfermera. No…eso…eso debe ser una broma de mal gusto.
-Vaya mierda-murmuró con la voz quebrada. Enojada. Triste. Confundida-un bebé…-
Podía sentir la ira crecer dentro de ella. Mierda. Hizo lo más maduro en ese momento. Fue a fumarse media cajetilla. Se recargó en su camioneta. Cigarrillo tras cigarrillo hasta que la cajetilla se terminó. No volvió al hospital. Le mandó un mensaje hasta la noche. No dijo nada. Y Rachel tampoco. No había nada, nada agradable, que decir.
Casi eran las once de la noche cuando una enfermera entró. Chloe a regañadientes se fue. Iba a maldecir cuando…cuando sin pensarlo fue a casa de los ambers. Pinche suerte. No estaban en casa…ah. Cierto. Viaje de negocio. Por eso iban a irse en dos días. Bien. Igual puede funcionar. Tomo las maletas, si, ya las tenían preparadas. Con rapidez las metió a la camioneta. Luego fue por la despensa. No es como si los ambers fueran a extrañar algo de su “pequeña” bodega. Y, puede o no, haber agarrado un juego de ropa de cama. Eso le recuerda…quizás deba conseguir un colchón individual. Obviamente la recámara principal sería para Rachel. La cama matrimonial serviría cuando nazca el…el bebé.
Cierto. El bebé. Necesita investigar los seguros. Un nacimiento es caro. Y luego viene la ropa, el alimento, las consultas al pediatra, la guardería… mierda. Está bien. Puede hacerlo. Puede hacerlo. En silencio termino de meter lo necesario, y claro, no pudo resistir a dejar un poco de desorden al ligar, antes de ir a su casa.
No. A la casa de su madre. Donde tomó “prestado” algunas herramientas y despensa de su padrastro de mierda. Si. Bien que sacara provecho de la paranoia de ese cretino. Con eso no tendrán de qué preocuparse. Al menos los primeros meses. Si es que se administran bien. Oculto su asco al escuchar “sonidos” de su habitación. Sacó el dinero oculto de su escondite. Dudo en agarrar la hierba…no. No, solo sus tres cajetilla de cigarro. Ya trabajaría en ello. Antes de irse agarro la carpeta, lo del departamento, y se dirigí a la gasolinera. Lleno el tanque y se durmió. Menos mal se llevaba con el viejo. Mañana sería un día de mierda.
