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Umamusume - Venganza Rosa
Corredoras, atletas, artistas físicas, llámese como sea; Umamusume, la cúspide genética que llega a encandilar al mundo con su velocidad en las más exigentes carreras de chicas caballo.
Algunas alcanzan una sorprendente velocidad física de 80 Km por hora, dejando en el campo de carreras marcas imborrables para quienes las siguen fervientemente.
Se vuelven símbolos nacionales. Personajes que la historia marca como insuperables, como legendarias, como iconos y referentes, sinónimos de ¨superación¨ ¨grandeza¨ y sobre todo ¨resiliencia¨
Existen 1,989,900,000 Umamusume en el planeta. evidentemente, no todas ellas pueden cruzar esa línea de diferenciación entre las estrellas que determinan el deporte. Pasan a ser simples y mortales caballos.
Para una Umamusume la velocidad es lo que determina su vida, su carácter, su espíritu, su nivel: En resumidas cuentas, si eres una Umamusume lenta, no eres más que otra chica caballo del montón.
Simboly Rudolf, Oguri Cap, Gold Ship, Orfevre, El Condor Pasa, TM Ópera O, Almond Eye, Tokai Teio, Gentildona, entre otras grandes figuras se coronaron con el semblante imparable de Umamusume, cortando la línea de lo cotidiano.
Todas las Umamusume aspiran a su grandeza y aunque practiquen todos los días con ánimos y dedicación, la cruel realidad apunta a que no superarán más allá de los primeros metros en su hora de salida.
La historia es cruel.
Pero existen ocasiones...
─No más...no más de esta mierda...
Existen ocasiones donde el destino decide vengarse de la realidad.
Acto 1: El día que la más grande perdedora se cansó de perder.
Haru Urara fue una Yegua que nació en Utafue Mitsuishi, Hokkaido un 27 de febrero de 1996. Engendrada por Nippo Teio. Pese a ser un caballo capaz y de buena sangre, nadie fue prospecto a comprador, por lo cual fue convertida en caballo de carreras.
Después de más de 106 carreras perdidas, Haru Urara se convirtió en un ícono japonés, ganándose el título de ¨la estrella más grande de todos los perdedores¨. Amada y aclamada por las masas, entre sus máximos logros se encuentran solo: Quinto lugar en su carrera debut en Kōchi (1998) y su única carrera ganada, (2019) en la ¨Soft Girls¨ carrera de caballos retirados donde logró colocarse en primer lugar.
En el Anime y ¨gacha¨ de Umamusume pretty derby es enmarcada como una chica dulce de cabello rosa que se esfuerza al máximo y se divierte cada vez que corre pese a siempre perder. La siguiente historia es una interpretación de la carrera de Haru Urara si esta hubiese superado su racha de derrotas.
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─No más...
─Entrenador... ¿a qué te refieres con?...
─No más es no más. Esto no va a ningún lado.
─...
─Se que te esfuerzas Urara, pero has dado todo lo que se puede dar. Esta vez es suficiente.
─Pero entrenador...yo....
─Está bien. Puedes seguir adelante, sé que podrás hacerlo, siempre has sido así Urara.
¨Siempre he sido así¨. Son las palabras que todo el mundo me dice, y, pese a que mi sonrisa se dibuja perfectamente en mi rostro, frente a las caras de quienes me lo recriminan...
Dentro de mi pecho duele como si mil alfileres se clavasen, una y otra vez.
¨No te rindas¨, ¨ve hacia adelante¨, ¨superaremos a los demás¨, ¨todos juntos¨
Palabras de aliento de mis compañeras de academia, pero todas ellas siguieron adelante, me adelantaron y siguieron soñando sin mí.
Decidí soñar por mí misma, pero soñar y soñar una y otra vez, sin que nada de lo que en ellos se plasma se cumpla, es el sufrimiento más desgarrador de la vida.
Sonreí porque no sabía que otra cosa hacer... y tarde o temprano, comenzaron a tratarme como una mascota.
─ ¡Urara Chan! ¡Eres monísima! ¡No importa que nunca ganes! ¡Estamos contigo!
Abrasé esas palabras como aliento, pero nunca las entendí del todo, ya que yo no me apoyaría a mí misma pese a todo el esfuerzo.
Cuando menos me lo esperé, todos me querían por algo que yo nunca busqué ser, por algo que yo nunca soñé, por una razón tan estúpida que no puede describirse en una Umamusume.
─Soy... patética.
Me empezaron a amar porque podían aplastarme sin sentirse mal con ellos mismos.
Las lágrimas salían de mis ojos cada vez que perdía y una frustración fantasma siempre era tapada con mi fachada de chica linda con corazón de oro.
Pero en realidad me estaba pudriendo, tanto que el entrenamiento, las comidas, las aventuras, la convivencia, los sueños se apagaron dejando solo un cascarón rosa.
─Yo...simplemente quisiera, quisiera ganar una sola vez en mi vida.
Son ya 2 años desde mi debut, mi más grande logro...
Quinto lugar es mi mayor logro...
Más de 20 carreras perdidas, desde carreras de grado, hasta competencias nacionales de bajo nivel.
He perdido a 3 entrenadores ya. Cada uno con sueños y esperanzas en mí, que se pierden una y otra vez en cuanto conocen al cascarón rosa.
Haru Urara no es más que una excusa de Umamusume. Una mascota a la que adorar, una perdedora amada y repudiada por sí misma.
─Tal vez... es hora de que me rinda.
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Así como en las carreras existen leyendas que han trascendido el mundo de las Umamusume. El público tiene sus propias leyendas.
Ciertamente hay quienes adoran ciegamente las carreras de caballos como una forma de pasar un momento complejo, una simple entretención de fin de semana, una forma de inspiración.
Pero para otros es un negocio; patrocinadores, estructura comercial, merchandising, un futuro empresarial.
Y para aquellos que están más y más hundidos en el mundo de las Umamusume, el pico de la experiencia de las carreras no radica ni en el sueño ni las esperanzas de las corredoras.
Sino en las ganancias por las apuestas.
Apuestas.
La verdadera razón por la que existe una estructura internacional que mantiene prestigiosa las carreras de caballos.
El dinero, el poder de ser una famosa ganadora de cualquier asociación nacional de Umamusume. Las ganancias, la forma de sustento después de su inminente retiro de las competiciones.
Entre las leyendas del público, existe un famoso apostador que desde hace un lustro de competencias de grado especial, desde G3, G2 y por supuesto G1, en ningún momento ha perdido una apuesta.
Nadie sabe quién es, de donde viene, que desea en realidad. Lo cierto es que ha acumulado tanta fortuna a sus espaldas que no sería sorprendente saber que vive muy cerca de los círculos de la academia de entrenamiento de Umamusume.
Es la leyenda de KyoKyo-san. ¨Cero a la derecha¨, llamada así porque cada una de sus apuestas aseguran un cero más a su lista de infinitas ganancias.
KyoKyo-san apareció en cada uno de los momentos decisivos, en cada Derby japonés, en cada duda de favoritos y no falló ni una vez en sus decisiones. Un prodigio que se intuye fue entrenador en su pasado, más allá de eso, no se sabe nada.
KyoKyo-san. La leyenda, otra figura enigmática que no cabe en la normalidad de la vida de los fans, ahora mismo...
─ ¡Se lo juro que el mes que viene le pagare la renta! ¡me he visto apretada ahora, pero se lo prometo de verdad no me corra del departamento por favor!
Se encuentra haciendo un dogeza frente a su casero ya que lleva 4 meses que ha postergado el pago de su renta.
─Ya son 4 meses kiki-san, debería salir de su cautiverio y comenzar a buscar un trabajo en vez de seguir apostando en esas estúpidas carre-
─ ¡NO SON ESTUPIDAS! ¡han sustentado el futuro de mi familia desde que yo era una yegua de este tamaño.
Las manos de kiki-san enmarcaron el tamaño una a otra, haciéndolo parecer tierno, refiriéndose a su tamaño de cuando ella era una niña de preescolar.
Sin embargo, eso no significaba nada para su casero que tenía que soportar las quejas de sus inquilinos sobre los gritos exasperantes de la ¨chica de arriba¨, que, dada su afición ridícula por las carreras de Umamusume terminaba haciendo un escándalo.
─Kiki-san, es usted una asquerosa Hikikomori y otaku de las Umamusume, siendo una... ¿no le da vergüenza?
─ ¡Ouch!
Fue un golpe crítico para la yegua de 32 años, Kiki Wonder, que nunca pudo despegar al mundo de las carreras dada su extrema torpeza relacionada a su crianza en ciudad. No en el campo como la gran mayoría de Umamusume prometedoras.
─ ¡¿Y qué le parece esto?! La siguiente carrera de G3 es dentro de un mes y medio, sé que con esa carrera ganaré mucho dinero, lo suficiente para pagar los 4 meses de renta y el quinto mes, además de un extra de intereses, ¡hasta entonces deme tiempo! ¡por favor! se lo ruego.
El dogeza era cada vez más intenso, al punto de que kiki-san comenzó a golpearse repetidamente contra el piso de forma bruta.
─¡¡¡Basta!!! ¡¡¡Basta!!! Ya entendí, ya entendí. Ahhh, no me sorprende que tu esposo te haya abandonado, mira solo el interior de tu casa Wonder-san. ¿Prometes que serán los 5 meses y los intereses?
El rostro de Kiki se disparó hacia arriba con unos ojos brillantes llenos de ojeras y cubiertos de asquerosas lagañas, pero que mostraban una fiera determinación.
─ ¡Lo prometo! ¡ahora lárguese que mi vida es muy ocupada!
El anciano dueño del complejo departamental solo la observó con un gesto de desprecio al escuchar tales palabras, pero muy en el fondo, sabía que las promesas de esa Umamusume eran ciertas.
Durante los 6 años que llevaba rentando el espacio, las quejas de los vecinos se incrementaban por los ridículos gritos que se exponían durante la transmisión de ciertas carreras de Umamusume.
Esto llamó la atención del casero, que, de forma sabia, investigó antes de echarle totalmente la bronca a su extraña inquilina, que un día habia llegado con una pequeña yegua y un hombre...
Tarde o temprano esos dos desaparecieron, dejándola sola a ella, sin embargo, ni un solo día los gritos pararon.
Sus gritos eran intensos y llenos de rabia, luego llenos de emoción y alegría y culminaban con una sarta de idioteces, alabándose a sí misma por ser demasiado inteligente.
El dueño de las instalaciones confiaba ciegamente en ese detestable caballo sin futuro, pues tarde que temprano esos gritos le revelaron que era buena para ganar en las apuestas.
Se olvidaba de poner los boletines de pago apropósito para hacer que la inquilina olvidase pagarlos, y cada cierto mes iba con amenazas de desalojo, para cobrar intereses que no debía cobrar por ley, pero seguía siendo un acuerdo monetario que tenían él y Kiki-Wonder-san.
Ese dinero extra lo guardaba para su retiro próximo, y Kiki-san era su pequeña mina de oro personal.
Esa era la verdadera Leyenda ¨KyoKyo-san¨
Ahora mismo, ella está en la ducha, agarrándose la cabeza y llorando desconsoladamente pues sabe que otra vez perderá todas sus ganancias por pagar la cara renta del departamento cerca de las instalaciones de la academia Tracen.
El sonido de la regadera se llevaba consigo la gran parte de las lágrimas de kiki-san, solo para seguir reflexionando en sus últimas malas decisiones.
─Ahora sí que me la monté... ¡Viejo de mierda! ¡no tiene suficiente con ser dueño de un edificio de 10 plantas! Agh... este mes y el siguiente y el siguiente... y el siguiente tengo que pagar la manutención...
Ella arrojó sus manos a su rostro mientras arqueaba todo su cuerpo desnudo hacia atrás, con su cola anaranjada aun mojada agitándose desconsoladamente en señal de desesperación.
─Me quedare nuevamente en ceros... aun así, esa carrera es mi única oportunidad, parece que me vetaron de las apuestas en los derbis alemanes. Ja, Jajaja, los mejores 10 millones de yenes de mi vida, menos impuestos claro.
Aun riéndose de su estúpido comportamiento, salió de la ducha, rascándose el culo despreocupadamente buscando su bata.
─Aun así la mitad de eso se fue por el caño en cerveza y boletos para la twinkle series, además de esta cara investigación privada, ahhh... tienes una vida difícil, cero a la derecha.
Con su bata ya bien puesta, se dirigió a su cocina, rodeada de platos sin lavar y bolsas de basura acumuladas en cada centímetro cuadrado. Abrió el refrigerador y sacó una cerveza, limpió su parte superior y la abrió en un gesto que dejaría a cualquier ebrio atónito.
*Clifff*
─Para eso tenemos cola las Umamusume, sí señor.
Kiki-san habia abierto miles de cervezas con la cola, una acción que le habia costado relaciones sociales, era un muy mal hábito.
─En fin, en fin, es hora de ponernos a estudiar.
Caminando hacia un pequeño pasillo con una tenue luz que solo dictaba que era una habitación un poco más lejos de la habitual, kiki-san quito la toalla de su cabeza y comenzó a formar un pequeño bulto con él, creando así un perfecto cabello recogido.
─Jejeje... en esta G3 estará otra vez mi pequeña mina de Oro, espero verte perder otra vez, pequeña Haru Urara chan. Jajaja...
Las palabras escalofriantes de la Umamusume fueron acompañados de pequeños tragos a su cerveza. Sus emociones eran totalmente dispares al momento de hablar sobre carreras de caballos.
En este caso, al entrar a ¨esa habitación¨
Se daba a entender que el entorno de la leyenda de las apuestas era uno de descontrol, donde las mareas emocionales y las malas prácticas simplemente interrumpían la armonía de la estricta sociedad japonesa.
─Puede que, hasta logre obtener el odio de esos imbéciles de la JRA que han ido perdiendo millones por mí. Cosas más o cosas menos, mejor empecemos con esto.
En la ¨habitación¨ las cosas cambiaban.
─Su estimulo vital está directamente relacionado con su familia que tiene una pequeña academia de idiomas. Su madre que nunca tuvo la oportunidad de entrar en una competencia de G1 dada una fractura masiva en la pierna izquierda, aprovechó sus viajes al extranjero para crear una academia de lenguajes.
Las cuatro paredes estaban rodeadas de pantallas táctiles. Cada una emitía una luz brillante de color azul y otras tantas albergaban datos, complejos símbolos y partes del cuerpo de una Umamusume.
─La competidora Eleven Sheep desea competir en la carrera del arco del triunfo para poder hacer más famosa la academia de sus padres y mejorar así su calidad de vida. Su economía esta azotada por la cara colegiatura de la academia Tracen.
─Bien ahí directora de mierda...
Unas cuantas pizarras colgaban desde el techo. La cantidad de datos que estaban establecidos dentro de esos largos pedazos de plástico solo podían resumirse en ¨posibilidades¨
─Su entrenamiento es deficiente, su entrenador está confiado en que su arranque siempre está definido por impecable, y la forma en la que adelanta en los parciales 400 metros antes de la meta tienen un promedio de beneficio muy atractivos, sin embargo...
Fotos, documentos, papelería, tablas y gráficos rodeaban el piso de la habitación en la que particularmente solo podían encontrarse un escritorio pequeño de dos cajones y una silla ergonómica.
─ ¡NO ES SUFICIENTE! El manejo de su estamina es tan mediocre que podría ser superado con una estrategia rigurosa basada en convertirse en una finalizadora, pero su entrenador es un estúpido soñador...
Un gran bote de basura colocado en la esquina frontal izquierda estaba lleno de botellas de agua y latas de cerveza, sumado a incontables papeles con garabatos he ideas.
─En resumidas cuentas, la participante 6, Eleven Sheep está descartada en el parámetro de las primeras 5, su rango se encuentra entre las corredoras 6 y 9.
Ella miraba a sus alrededores, colocaba diferentes fotografías que habían sido vendidas a ella por sus contactos dentro de la academia, creaba esquemas en base a la información de sus entrenamientos.
Era exagerada la tenacidad que tenía al repetir más de mil veces las diferentes grabaciones de competidoras que eran anexas a las próximas carreras donde ella participaría como apostadora.
─Con eso tenemos un marco de las primeras 9 Umamusume y sus probabilidades de ganar.
Kiki-san subió las piernas a su escritorio y se empujó bruscamente hacia atrás, dejando en claro que su trabajo estaba analizado mucho antes de tiempo... se habia aburrido.
─Finalmente estas tú... Urara-Chan, pequeña mina de oro.
Con una imagen referente de Haru Urara en su monitor de lado derecho exterior de la habitación, solo pudo mirar hacia el techo y arrojar de forma simple su lata de cerveza vacía al piso.
─Tú solo... tú solo debes de correr como siempre lo haces... ¿debe ser duro ser la peor Umamusume de la liga japonesa no? Siempre mal reivindicada.
Los ojos de Kiki-san se concentraron en una pequeña mancha de moho que permanecía en el techo. Ella recordó las incontables veces que habia analizado a Haru Urara.
Como una mancha de Moho, se incrusta fuertemente en un ambiente acogedor y crea una imagen de inseguridad hacia su alrededor.
─Debería de pagarle menos a ese anciano por las condiciones pésimas de este apartamento.
Pero en el fondo, el moho solo es producto de una mala gestión de humedad, que, si no se atiende en su debido momento, terminará por consumir toda la estructura, haciéndola caer.
─Es imposible que una Umamusume pierda para siempre... solo te estas rodeando de moho idiota.
Fue el pensamiento de Kiki-San después de concluir que Haru Urara, o como ella llamaba, ¨su mina de oro¨, no era tan diferente a una mancha de Moho.
Una de las pantallas mostraba a tiempo real noticias de las condiciones políticas, climáticas y económicas de la región en donde se desarrollaban las carreras donde Kiki-san apostaría.
En este caso, en la Golden Week festival Prix. Una competencia G3 celebrada el próximo 10 de abril del año en curso, en las instalaciones del hipódromo de Saitama, daba buenas referencias de condiciones óptimas para correr en pasto.
La seguridad financiera de sus organizadores, junto a una población que aclama dos de las competidoras: Gogo Strike y Haru Urara, son un ambiente perfecto para la apuesta perfecta.
Kiki-san apostaría en esta carrera, por la inesperada competidora número 3, Magno Star. Aunque Magno Star solo ha participado en 2 carreras de categoría Junior, tiene una especial ventaja.
No solo su forma de empezar es bastante prolija, sino que sabe posicionarse de forma correcta según la relación de espacio en la pista. En este caso, la valla está totalmente separada de las competidoras, y la ventaja por dentro es una posibilidad que puede causar un accidente.
La categoría de las 13 competidoras anexas a ella es de menores probabilidades; Lo importante dentro de la elección de Magno Star no son solo sus habilidades de posicionamiento.
─Por la forma en la que se desplaza Haru Urara y la conmoción provocada por el público, incitaran a dar mayor paso a las demás, y relegar a Gogo Strike a que adelante posición, pese a ser una finalizadora natural.
La conclusión del análisis de la batalla es que la estamina de Gogo Strike caerá antes de lo esperado, quedando puestos atrás de la principal. Gracias a la falta de idoneidad de su entrenador que prioriza su confianza en su Umamusume, a la razón. Esto dejaría libre el medio, dando paso a Magno Star.
─Ella no desperdiciaría esa oportunidad, sin contar que, aunque la situación de su amiga Eleven Sheep es preocupante, a ella no podría darle más igual... Es una amante de ganar carreras.
Kyokyo-san no era ninguna maga. La obsesión con determinar el futuro de las Umamusume y sus carreras se había convertido en el modus operandi de su propia vida, y ahora no podía evitarlo.
─Magno Star ganara con una probabilidad del 93% en un posible encuentro cabeza con cabeza con la chica número 11, que no ha trabajado para nada su resistencia en una carrera de milla.
Estaba decidida la apuesta. Un mes y medio antes del inicio de la competencia.
─ Y solo podría ganar cantidades ingentes de efectivo, gracias a ti, motita de Moho.
Kiki-san sabía que las apuestas estarían del lado de Urara, por su creciente popularidad en las carreras, además de que Gogo Strike era la naciente estrella de Saitama.
Apostar, apostar y volver a apostar, siempre el mismo ciclo. Apostar lo era todo. Para KyoKyo-chan lo era...
─Es una pena...
Pero para Kiki-Wonder, el que una estrella naciente perdiera era, algo triste sin lugar a duda.
─Creo que tendré que fumar para relajar estos nervios de mier-
Antes de finalizar su frase, una de las pantallas encargadas de informar sobre las ultimas noticias sobre el mundo de las competiciones de la liga japonesa y la academia Tracen dejo con los ojos bien abiertos a Kiki-san.
[Se confirma] El tercer entrenador de Haru Urara, Yoishita Makuro, abandona el barco. Dice no ser suficiente para cumplir las expectativas. Es posible que la carrera del Prix de la Golden Week de Saitama sea descartada como la siguiente carrera de Haru Urara.
─Debes estar jodiendome...
Un desplome sonó repentinamente, la silla de Kiki-san se estrelló estrepitosa mente contra el piso mientras ella solo podía levantarse de forma abrupta, dejando caer no solo la silla, sino su bata, dejándola desnuda y expuesta ante tal situación.
─ ¡NO ME JODAS! ¡NO ME JODAS! ¡¿ES PARA JODERME VERDAD?!
[La competidora en cuestión nos dejó un comentario] ¨Jajaja, es triste en verdad, pero no puedo hacer más que seguir esforzándome... tal vez es hora de que vuelva a casa¨
¿Volver a casa?
¿Hokkaido?
─ ¿Estas tratando de arruinarme? ¿Qué paso con no rendirse y divertirse en las carreras? ¡Puta yegua cobarde! ¡¿Te hace falta un entrenador?! ¡SOLO CONSIGUE OTRO PERRA INUTIL!
Su furia se veía reflejada en los arrebatos y múltiples gritos que pegaba frente al monitor, mientras se agitaba desnuda disparmente, casi como en un desplome emocional.
─ ¿Así que ha llegado la hora no? de que te retires y te vayas a la mierda con los demás caballos de poca categoría, como me paso a mí, lo es ¡¿verdad?!
Más allá de ello, Kiki-san tenía un pacto arreglado con el casero, y no habia otra carrera importante donde pudiese apostar antes de la fecha acordada.
Estaba vetada del centro de apuestas de Estados Unidos, de Paris, de Alemania y de Reino Unido; Las principales fuentes de ingresos venían de esas ligas.
Para la liga japonesa, ella era una leyenda indiscutida, y eliminarla, solo parecería que fue por beneficio. Algo que el público japonés criticaría fuertemente.
Era por ello que solo podía apostar metódicamente en ciertas carreras y con cierto lapsus en la liga japonesa. La ventaja de ello es que era más fácil y barato analizar a las competidoras.
La carrera donde correría Gogo Strike, Eleven Sheep y Magno Star sería totalmente arruinada por la inasistencia de Haru Urara.
La conmoción y el apoyo emocional y económico de dicha Umamusume era lo que le daba fuerza a la apuesta. Sin ella, el plan se vendría abajo y apenas podría pagar la renta con sus ganancias.
─ ¡Mierda! ¡PUTA MIERDA! ¡QUÉ TE JODAN COBARDE YOISHITA!
*PONK PONK PONK*
Unos fuertes golpeteos vinieron del piso. Los vecinos estaban enojados de nuevo con la conmoción que estaba causando Kiki.
─Ah...
Ella se tranquilizó y comenzó a analizar las posibilidades antes de buscar esa vieja katana que le fue regalada por un viejo conocido, para practicarse un Seppuku antes de lo previsto.
─Bien...bien, jodidamente bien... está bien kyokyo-san, no es la primera vez que estas en un apuro. Ella conseguirá otro entrenador ¿verdad? ¡Otro entrenador! ¡A MITAD DE TEMPORADA!
Era inevitable, nadie seria entrenador a mitad de temporada, más allá de ello, después de tres entrenadores retirados de la compañía de Haru Urara, nadie más querría ser su entrenador.
Era como un caballo maldito, pero sin que nadie quisiera decirlo.
─ ¡Esto es un infierno! ¡La Ura y la Tracen se pueden ir a comer mierda! ¡¿Cómo voy a pagar la renta?!
Kiki-san corría como pollo descabezado, desnuda por todo el apartamento, tratando de hacer funcionar su cerebro para hallar una solución rápida ante el poco tiempo que había antes de la carrera.
─Tal vez si alguien se lastima antes de... ¡No! ¡No eso no va a suceder Kiki! ¡¿Estás enferma?! ¡No vamos a golpear a nadie con un bate de beisbol! ¿Y si apostamos en las ligas de Canadá?
Estaba sumamente desesperada.
El tiempo se acababa. Sus semanas de trabajo iban a ser desperdiciadas solo porque Haru Urara no encontraba un entrenador.
─Entonces...
Para la mente de Kiki-san, las soluciones más efectivas eran aquellas que estaban en un espectro de posibilidades próximas y sin complicaciones mayores, por ello...
─Ay dios mío...
Este sería el movimiento más complejo que haría la famosa KyoKyo-san en toda su carrera como apostadora profesional.
─Mierda... espero que ese papel este por aquí.
• • •「◆」• • •
─ ¿Escuchaste lo de Urara-san?
─Debe ser totalmente una situación horrible...
─ ¿Pero sabes? No es el primer entrenador, y con los resultados que siempre da ella.
─ ¡Por dios! ¡No seas tan mala!
─Es que es en serio, por lo menos la gran mayoría de aquí a conseguido una victoria de G3 en su primer año...
─ ¿No fue su debut la vez en que mejor posición obtuvo?
─Eso sí que es una mierda triste.
Los comentarios podían escucharse a través de los vestidores, los comedores, las aulas, las habitaciones. La realidad de la escuela Tracen es muy distinta a como se visualiza desde fuera.
Los festivales que se hacen en beneficio a diferentes organizaciones, para los visitantes, los interesados en ingresar y los fanáticos, solo es un espectro medido por el consejo y dirección de la propia academia.
Al ser un colegio deportivo de alta exigencia con diferentes personalidades que siempre rondan en lo estrafalario, el comportamiento de las Umamusume es diferente al que venden en las carreras.
Seriedad, ambición, competitividad, agresividad, bullying sistemático, acoso escolar, inclusive agravio físico, mental/psicológico y de índole sexual.
Son aspectos que no salen a la luz por el simple hecho de que, gracias a la academia, cadenas nacionales y grandes grupos económicos se enriquecen año con año.
En este mundo, la existencia de las chicas caballo, cambia el panorama deportivo y la forma y expresión del entretenimiento.
Haru Urara está siendo víctima de comentarios exasperantes de sus compañeras. De hecho, siempre ha sido víctima de ellos, tanto de los buenos como de los malos comentarios.
Ella solo hunde su cabeza en la profundidad de su almohada, tapando sus orejas. Las palabras taladran su corazón tan fuerte.
No desea llorar, pero estas lagrimas terminan saliendo de igual forma, es algo que ella misma no puede controlar.
─ ¡Vamos Urara! ¡No es la primera vez que pasa! ¡superaremos esto juntas! ¿verdad?
Su compañera de habitación, ¨King Halo¨, había sido emparejada con Haru Urara por sus actitudes similares pese a su desempeño en las carreras. La relación que llevaban era una de amistad pura, sin embargo, ya hacía tiempo que todas esas palabras bonitas que ella usaba para motivarla le sonaban a mierda.
─Dime King-chan... ¿te sentirías sola si volviera a Hokkaido?
─ ¿Eh? Urara-chan, ¿no estarás pensando de verdad en...?
El rostro aun tapado con la almohada no dejaba observar un rostro de melancolía y desolación que no parecían habituales en ella, pero esto era, consecuencia del cascarón rosa estando al límite de sus emociones.
─Tal vez simplemente vuelva a la granja de mis padres y ayude en el pueblo... ahí tal vez.
─ ¡¿No fuiste de las pocas generaciones en ser becada al 100% por el proyecto gubernamental Urara-chan!? ¡Hay millones de chicas intentando entrar a la academia Tracen y tu simplemente...
Como muchas otras Umamusume, la vida de King Halo no fue tan fácil y tuvo que luchar por su lugar en la academia.
Por otro lado, el gobierno becó a ciertas generaciones para engrandecer todavía más el mundo de las carreras de caballo como un incentivo comercial inaudito.
Japón estaba atravesando una crisis económica, gubernamental y últimamente una relacionada a la baja natalidad; El deporte de las carreras de caballos en la isla del sol naciente habia traído consigo a grandes competidoras que pondría en el mapa a inversores de todas partes del mundo.
Haru Urara fue una de las beneficiadas por el proyecto: pareciendo más que un sorteo, sus padres decidieron inscribirla para poder alejarla del campo y darle una mejor vida.
Curiosamente Haru Urara amaba correr en el campo verde y observar las flores en los costados de las montañas rocosas de su provincia, además de la caída de la intensa nieve en invierno.
Ella nunca pensó que llegaría a las nacionales.
─Puede ser que tengas razón King-chan... ahí afuera debe de haber más chicas que se lo merezcan más que yo...
King Halo dilato su mirada, como dándose cuenta de su error.
─Lo que ha sucedido estos últimos dos años... de verdad estoy muy agradecida. Mi vida con ustedes, mis fanáticos, las carreras, los sueños y esperanzas. Todo...
A medida que Urara seguía hablando, comenzaba a alzar la almohada al aire, jugueteando tontamente con ella, como si fuese una especie de muñeco de acción.
─De verdad estoy agradecida King-chan. Pero, ya ha sido suficiente.
La almohada elevada con la actual Haru Urara aun en su cama, dejó entrever un rostro con síntomas de llanto reciente, pero con un gesto de seriedad y desestimación que King Halo no pudo seguir viendo.
─... Urara-chan, ¿de verdad te irás?
─Me iré... esto es por mí, King Halo-san.
Siempre los honoríficos de Urara eran cariñosos, a veces parecía que lo hacía completamente a propósito inclusive con personas de muy alto rango, como con su amiga Rice Shower, o inclusive con la mismísima Symboly Rudolf, presidenta del consejo estudiantil.
Era la primera vez que usaba la terminología -San-
interpretase como se interpretase, esta no era la Haru Urara que King Halo siempre habia procurado.
─Bien... si dices que es por ti, no puedo negarme ─Dijo King Halo mientras se volteaba de forma agresiva, dejando ver como su cola se entumecía y sus orejas caían hacia una misma dirección.
Y así salió de la habitación, dejándola con un gran peso emocional, junto a la entristecida Haru Urara.
─Lo siento... simplemente solo puedo pedir perdón.
• • •「◆」• • •
Esa noche, Haru Urara se puso su uniforme de entrenamiento por última vez. El atardecer habia amainado totalmente y la oscuridad inundaba la gran pista en el patio de prácticas.
De vez en cuando habia chicas que se quedaban hasta tarde perfeccionando ciertas habilidades, otras tantas se sobre exigían y corrían hasta el cansancio, pero las que más le gustaban a Haru Urara, eran aquellas que a veces paseaban únicamente por la emoción alrededor del páramo.
Junto a la luz de la luna y las inmensas estrellas que se plagaban frente a sus ojos, apretó la banda de color rosa con fuerza y fijo firmemente sus zapatillas de practica hacia el suelo de tierra.
Se escuchaban sus pequeños pasitos gracias a las herraduras que le había ayudado a colocar hacía una semana King Halo.
Caminando tenuemente en la oscuridad, sin que nadie la observase, sin que nadie la reconociera, sin que nadie la señalase, sentía que se quitaba un gran peso de encima.
─No habia hecho esto hace mucho.
Tal vez fue la primera vez que lo habia hecho, aunque anteriormente, el primer día que llego a la academia, está tuvo un momento similar.
Ella se agachó y tomó un poco de la tierra entre sus dedos. Utilizó las yemas para sentirla. Un aroma familiar le llegó, y de nuevo, una dramática depresión apareció frente a ella.
En la oscuridad, sus recuerdos de las carreras perdidas, de los entrenadores que se iban, de sus compañeras acosándola, de sus múltiples horas entrenando para un nulo resultado.
─ ¡Ca-carajo!
En medio del nocturno firmamento, comenzó a correr despavoridamente, sin gritar, sin aliento, solo comenzó a correr.
Paso tras paso, la respiración de la Umamusume se agitaba frenéticamente. La rabia y el dolor fluían por todo su cuerpo, y la adrenalina no era suficiente para ella.
El cansancio comenzó a notarse a los metros. Su sudor se entre puso a su mirada, y todos sus ligamentos comenzaron a arder de forma súbita.
─Ah... ahh... ah... agh...
Suspiraba y suspiraba. A medida que la pista se achicaba, la chica de cabello rosa solo podía desanimarse más y más, sumado a su poca resistencia, ahogó su espíritu de frustración en los primeros 300 metros.
Al mirar la señalización métrica, Haru Urara se desplomó como un soldado derrotado y...
─ ¡AHHHHHHHH! ¡¿POR QUÉ NO PUEDO GANAR NADA?! ¡QUIERO GANAR ALGO! ¡ME ODIO! ¡ME DETESTO!
Arrodillada en la madrugada gritó. Golpeó con sus puños fuertemente la arena y generó aberturas en sus rodillas.
Los ojos cristalinos del color de la sakura se fruncieron y destellaron en líneas erráticas. Los mocos y las lágrimas caían, junto a los habituales espasmos de hiperventilación.
─¡¡¡LO ODIO!!! ¡¡¡ODIO QUE APLASTEN MIS SUEÑOS!!! ¡¡¡ODIO QUE ME ADOREN POR SER UNA INUTIL!!! ¡¡¡DE VERDAD LO ODIO!!!
Gritaba como una demente. Pero nadie salió a responder sus augurios.
Se había formado una capa de lodo alrededor de las lágrimas de la Umamusume y ahora, cubierta de oscuridad y de fango, solo se hundió con una mirada hacia el suelo.
─Me voy... si nadie va a responder... yo solo me-
─No ganas nada porque eres una mierda corriendo.
...
La oscuridad a veces saca lo peor de ti. ¿Pero qué hay de lo peor de las personas? De aquellos que te rodean. Esa oscuridad también acarrea la desgracia de los conocidos y de los desconocidos.
Haru Urara levantó su rostro muy lentamente ante la respuesta. La voz de una mujer de mediana edad venía desde las gradas...
─Como te dije motita de Moho, corres como una yegua recién nacida con escoliosis.
Las palabras de aquella mujer eran demasiado crueles. Sin embargo, por una extraña razón, a Urara le llamaron la atención... parecían... parecían.
─ ¿Lo está diciendo en serio?
─ ¿Qué si lo estoy diciendo en serio? ¡Eres tan estúpida! ¡por eso tus entrenadores te abandonan! ¡Claro que corres mal, por eso no has ganado nada en 2 años!
Parecían tan crudas y reales. Sinceras al fin de al cabo.
Lo que tanto estaba buscando Haru Urara para su desdeñado corazón, no era un consuelo, u otra charla motivacional llena de sueños, esperanzas y futuros próximos inexistentes.
Lo que ella soñaba era esto.
Realidad.
─ ¡Es- es así como corro! ¡N-No puedo evitarlo! ─Refunfuño Urara poniéndose de pie, quitándose el polvo con ambas manos, mientras aquella misteriosa persona se encogía de hombros.
─Estoy segura que no. Ninguna Umamusume corre de forma tan mediocre, y te lo digo porque....
Desde las gradas, cubiertas en las sombras y las ásperas bancas de metal, se levantaba la figura de una mujer extremadamente delgada.
Consigo, una chaqueta de cuero café con un peluche que solo se usaría en invierno. Unos jeans cualquieras, sumado a un gorro de lana con un gran pompón con bultos, además de un pin al gorro que decía ¨Great Days¨
─Yo también soy una.
─Ehhh... ¡ehh! ¿Nakayama-festa-san?
Sorprendida, Haru Urara abrió bien los ojos y revoloteo su cola anonadada.
─ ¿Qué? ¡No idiota! ¡Nakayama Festa no tiene el pelo de color Anaranjado y tampoco usa un gorro con pompón!
─Cierto...
─Esto es una puta broma de mal gusto... de verdad.
─Entonces ¿Quién eres y que haces en la academia a estas horas?
Haru Urara habia cambiado su actitud a una de preocupación, no sería la primera vez que un extraño fanático se colase; habían sucedido escándalos que es mejor no mencionar en esta ocasión.
─Bueno, jajaja, es una gran y larga historia, pequeña yegüita... el punto es que no soy Nakayama, ni un fantasma, ¿de acuerdo?
La luz de la luna comenzó a posarse frente a aquella misteriosa mujer: Levantada sobre las grandes gradas, su figura terminó por iluminar una cola que se enrollaba y desenrollaba en su pierna derecha.
Su color naranja resaltaba por su intensidad, y aunque la gorra en un principio parecía abultada, simplemente era que sus orejas estaban dobladas hacia adentro. La aparente seguridad de la mujer hizo que estas salieran del todo.
─ ¿pequeña Yegüita?
Urara estaba más confundida que nunca, y de verdad, ya era demasiado tarde para seguir en esta condición en la pista. Aunque ahora estaba más segura, ya que era también una Umamusume como ella.
Eso no quitaba la posibilidad de que no fuera una estudiante, sino, una pervertida que se había colado dentro de la academia para hacer de las suyas.
─Extraña del pompón-san, ¿es usted una pervertida?
─ ¿ah?
─Pregunto yo que si es acaso usted una...
Rápidamente Urara fue golpeada por una bola de un material metálico directamente en la frente. La hizo caer sobre sí misma, doblando sus piernas y apuntando el culo hacia el piso.
─ ¡AY!
─ ¡NO SOY UNA PERVERTIDA MIERDA! ¡Soy K.W! y soy una nueva entrenadora.
Lentamente, como si nada le atarease en esta vida, la Umamusume misteriosa fue bajando de grada en grada. Sus manos permanecían en sus bolsillos, y su mentón y rostro apuntaban hacia afuera.
Parecía una especie de pandillero en potencia, aunque un pequeño detalle la hacía irresistible a la vista.
Aquel cabello de color ocre se iluminaba áuricamente ante la luz de las constelaciones, como si fuera una nueva revelación.
Después de rascarse repetidamente la frente, Urara confirmó que esta misma no sangrase y volvió a fijar su vista en la autoproclamada nueva entrenadora.
─ ¿K. W? Usted... usted...
Ella habia bajado hasta el punto de la pista para tenderle la mano a Urara, sin embargo, ella la observó detenidamente.
Las Umamusume tenían ese apartado de instinto animal que podía distinguir a alguien de gran habilidad, a chicas con fuerza extraordinaria o simplemente a una amenaza a simple vista.
Lo que Haru Urara detecto en K.W era:
─Es usted una alcohólica, apesta a alcohol. ─Entrecerrando los ojos y levantando las cejas, le respondió a la mujer.
Le entregó la bola de aluminio, que no era más que una lata de cerveza vuelta un proyectil.
─ ¡No soy alcohólica! ¡Y de verdad soy una entrenadora!
Esta sacó de su chaqueta una tarjeta especial que solo era dada a los entrenadores de la academia Tracen. El sello de la directora Akikawa y de la comitiva de la JRA.
─Ehhh... veo que lo es, em- ¿Kiki-Wonder-san?
─ ¡Es K.W! Suena más poético.
La mujer se mofó. Urara podría jurar que vio como una nariz puntiaguda y una sonrisa de oreja a oreja se le dibujó en el rostro cuando dijo eso.
─Entonces... K.W-san, ¿Por qué está bebiendo dentro de las instalaciones? Otra cosa... ¿Por qué espía a una de las alumnas durante la madrugada?
─ ¿Eh? ¿ehh? ¿ammm? Yo... ¡¿Por qué cambias de tema imbécil?! Estábamos hablando de la basura que es tu forma de correr.
Por una extraña razón, eso le molestó un poco a Urara, al punto de hacerla levantar los brazos en señal de queja
─ ¡NO SE PREOCUPE! ¡igual este iba a ser mi último momento en una pista! ¡Me largo de esta academia! ¡estoy perfectamente enterada de que no tengo remedio!
Frustrada, la yegua apuntaló con sus orejas a su compañera de especie, esperando una confirmación positiva a su despechado comentario.
Pero en vez de eso obtuvo un:
─Tienes remedio. Haru Urara, nacida en Hokkaido, criada por granjeros, becada en el proyecto gubernamental de la Tracen, con 20 derrotas en competencias desde G3 hasta participaciones especiales. Tu compañera de habitación es King Halo, tu primer entrenador fue el mismo que el de Nice Nature, después vino un random total a venderte el sueño de crecer y ganar muchas carreras, y finalmente el marica de Yoishita que solo era un novato como entrenador. ¿No te has dado cuenta ya?
─Si... ¡¡¡Definitivamente eres una pervertida!!!
─ ¡¿PERO POR QUÉÉÉÉ!?
Kiki-Wonder gritó desconsoladamente mientras se apretaba el gorro y su cola se erizaba como la de un gato.
─ ¿Por qué? ¡Porque sabes mucho sobre mí! ¡Debes de ser como ese acosador que estuvo espiando por semanas a Agnes-digital-chan! ─Gritó Urara mientras se alejaba rápidamente y se cubría el cuerpo con ambos brazos, mostrando su escozor.
─ ¡No! ¡No! ¡Mierda no! Lo sé porque... porqueee...em, ¿soy...soy fanática tuya?
Eso era una mentira, simplemente era una empedernida apostadora que usaba a Haru Urara para inflar sus victorias económicas.
─ ¡Estoy harta de los fanáticos! ¡Ellos solo quieren a-
─Quieren a la perdedora Haru Urara, si... me lo suponía.
─ ¿ah?
El rostro de sorpresa de Urara se transformó en uno de duda, ¿Cómo podía saber tan fácilmente lo que le tenía tan angustiada si solo era otra fanática más?
─Voy a serte muy franca Yegüita-chan, no eres la primera estrella perdedora que existe... antes que tú ha habido casos infinitos de perdedores. Es arrogante de tu parte pensar que eres la única desgraciada en este mundo.
...
─ ¿Sabes que las Umamusume tenemos esa probabilidad estúpida de morir al correr? Ha habido chicas que mueren en su primera competencia regional, hay otras tantas que se fracturan mientras practican otro deporte como la gimnasia, el judo o la natación.
...
─Qué no te sorprenda, pero la mitad de la población de sexo femenino de este mundo está conformada por Umamusume, y muchas de ellas, pese a nacer para correr, terminan dedicándose a otra mierda arbitraria ¿y sabes por qué?
...
─Porque no están ni cerca de correr mejor de lo que lo haces tu. Tuviste suerte, una becada que de verdad tiene potencial, debe de haber por lo menos doscientas Umamusume que fueron becadas de forma aleatoria que ni siquiera pasaran de las carreras G2.
Esto lo sabía perfectamente Kiki-Wonder, pues habia analizado a cada Umamusume de la academia Tracen y tenía el registro existente de ellas, desde su debut hasta su actualidad. Era una otaku total de las carreras de caballos.
─A lo que quiero llegar, es que no te has dado cuenta de que tu desempeño es pésimo porque has tenido una relación pésima de entrenamiento.
Urara se paralizó y comenzó a gimotear. Miraba a la cara de K.W estupefacta por lo fácil que decía aquellas cosas que sus amigas no tenían el valor de decir.
Era cierto, era posible que muchas ni siquiera tuviesen el gusto de ganar una carrera importante, solo serian un sueño que se evaporaría en la realidad.
─... que sabrá usted de habilidad, lo he intentado todo para mejorar, he estudiado más que nadie en esta academia, he pedido consejo a cada Umamusume fuerte y débil, y por más que me esfuerzo... nunca... ¡YO NUNCA!
─Cuando nace una Umamusume, está preparada para gatear en menos de 2 horas en promedio. A los días ya estas caminando como si nada. Sin embargo, para los humanos, no es igual... un periodo de un año y medio es lo que se necesita para los primeros pasos de un bebé.
─ ¡¿A Qué quieres llegar con eso?!
─Que tú, eres una Umamusume, Yegüita-chan, y corres y te desplazas como un humano. Corres mal porque nadie te enseño a moverte como una Umamusume.
...
Esta era una de las teorías de Kiki-Wonder. Después de haber sido criado en ciudad, por unos padres adictos a las apuestas, su vida estuvo llena de desatenciones, que sucumbieron en su falta de habilidad para coordinarse a la hora de correr.
No fue hasta la escuela secundaria que fue ayudada a rehabilitarse para poder moverse de forma natural, sin embargo, era de esta pequeña población de Umamusume que no podían correr.
─Jajaja, imagínate nacer para correr y que seas tan estúpida que no puedas ni poner un pie delante del otro, pero esas cosas pasan cuando no se toma la debida atención... es por ello que decidí entrenar a una de las mías.
El viento revoloteó el cabello lacio y fino de Kiki-Wonder alrededor del inmenso campo de entrenamiento. El desdén de una mujer que no habia logrado cumplir sus sueños, dejó en un shock a Haru Urara, quien nunca se habia puesto a asimilar, que tal vez, y solo tal vez, estaba siendo mal indicada.
─Pero... yo... de verdad, de verdad de verdad, estoy cansada Kiki-chan, yo Sniff-sniff, ya no quiero más eso...
La lagrimas comenzaron a plagar nuevamente su rostro. Sus manos ya no eran suficiente para cubrir ese mar de resignación.
─Si quieres ganar, deberás empezar a gatear, luego a caminar y finalmente a correr. ¿No me vas a decir que no quieres hacerlo? Eres tan cursi y ridícula que saliste a correr por última vez en vez de irte de la academia... por dios.
─ ¡Yo! - ¡Yo de verdad! Sniff- Sniff, quería ganar mi debut.
Al escuchar las palabras de Haru Urara, el corazón de la para nada amable Kiki-Wonder se hablando un poco; Parecía que habia recordado algo de su pasado con aquellas palabras clave ¨ganar¨ y ¨debut¨
Un fuerte dolor de estómago se plagó en ella, pero sabía que sería uno más grande si no convencía a esta chica de correr en el Prix de la Golden Week. Ya se había metido en esto de lleno, así que K.W le vendería la historia más palomitera que se pudiese imaginar para evitar que regresase a su hogar.
─ ¿Te hace falta un entrenador no? Ya que estamos aquí y no soporto verte llorar, ¿Por qué no te doy una clase especial? ¿qué piensas? Ye-gui-ta-chan.
La sonrisa confiada y desagradable de K.W se reflejó en los ojos llorosos de Urara. Estaba en frente de otra soñadora que buscaba encandilarla en sus sueños... de nuevo, fallaría y la abandonarían.
─ ¡Kiki-chan! ¡Pero si yo arruino tus-
─Eres una puta cursi, yo no tengo sueños... Lo que deseo lo consigo y Punto. lo hago porque tengo estos dos pies sobre la tierra.
Un latido fuerte.
Ahí es cuando el fuego de una Umamusume volvió de entre los muertos. Una explosión de emociones, una llamarada de emoción. Una divertida experiencia.
─Tampoco te prometo que ganes una mierda, para que ganes tienes que comenzar a entender quién es Haru Urara y no ese cascarón rosa.
─yo... yo solo...
─Lo que, si te puedo decir, es que soy bastante buena en mi trabajo, así que definitivamente te hare correr en ese Prix del mes que viene, así que ya deja de ponerte sentimental y comencemos a ver que puedes hacer con esas piernas flacuchas que te cargas.
Después de perder y perder. Haru Urara estaba convencida de que era lo único que podía hacer. No merecía nada de lo que había experimentado estos años.
Sentía que lo suyo era una ficción, un cuento de hadas, donde ella era la mascota del cuento, la creatura especial que siempre termina siendo minimizada por el protagonista y la heroína.
Hoy habia tenido un golpe de realidad.
Uno tan fuerte que descolocó toda su realidad y la puso en el puño de una desconocida con una muy mala pinta.
Pero... la realidad no estaba tan mal para ella.
Por primera vez quería vivir esa experiencia real.
─Quiero ganar, aunque sea una carrera Kiki-chan.
...
─No me importa si es una carrera de baja categoría, o un evento especial, si es un grado o una carrera extranjera. De verdad, lo deseo con todo mi corazón.
...
─Por ello, voy a esforzarme. Voy a tener mi venganza... Una venganza que me debo desde hace dos años. Desde aquel día de mi debut, donde pude sentir el trote de las demás.
...
─Donde derrame mis primeras lágrimas, y donde la gente aclamó tal espectáculo mediocre.
...
─Me voy a vengar de esa pequeña Yegua, me vengare de mi yo pasada.
Posada con sus brazos frente a ella, con una determinación tan filosa que podía jurarse que de acercarse lo suficiente, podría cobrarle una herida a cualquiera, Kiki-Wonder vio nacer a una Umamusume distinta.
Ella lo sabía desde hace tiempo... sabía que Haru Urara estaba siendo mal entrenada, estafada por la ficción y llevada al rincón donde el espectador la deseaba.
Nadie se preguntó nunca, ¿De verdad se divertía tanto corriendo? Nadie se preguntó nunca, ¿nunca quiso ganar de verdad? Nadie se preguntó nunca, ¿Qué pasaría si esta Umamusume ganara?
Esto que sentía Kiki-Wonder era envidia. Su edad se habia pasado y pese a que todo lo hacía con el propósito de seguir subsistiendo, pensó para sí misma:
*Supongo que no hay de otra que darle nuevas esperanzas a esta idiota, espero no despertar a un genio incomprendido*
─ ¿Te vas a vengar de ti misma? ¿Qué eres? ¿una Chuunibyou?
─ ¡Arruinas el momento Kiki-chan!
─A todo esto, ¿Por qué te portas tan cariñosa de repente con ese -chan- ¡llámame K.W!
─Es más fácil Kiki-chan, y da menos vergüenza decirlo... ahora, por favor, enséñeme a correr como una Umamusume... entrenadora.
─ ¡JA! Prepárate, porque tu vida dará un girón de 360◦ ─Dejo escapar Kiki-Wonder con desolación mientras veía a aquella motita de polvo volverse sobre sus pasos para volver a intentar correr.
Haru Urara, la máxima perdedora de la escuela Tracen seria entrenada por la famosa apostadora KyoKyo-san. El resultado seria sin duda, uno que marcaría para siempre la historia de las corredoras de la academia y del deporte en general.
Esa noche se convirtió en día, y cuando los pájaros comenzaron a cantar y las chicas salían a entrenar, lograron divisar a la distancia una mancha rosa que sin lugar a duda era su compañera, pero esta vez con un aire completamente distinto.
─Oigan, ¿esa acaso no es...?
─Si... es Urara.
─Parece que nos ganó en llegar temprano.
─Si, tal vez le pego duro eso de perder otro entrenador y quiere enmendarse de alguna forma.
Pasos cortos, posiciones, ejercicios físicos, posicionamiento de pies y de vista. Era el entrenamiento más bizarro que había presenciado cualquier grupo de la academia Tracen.
─ ¿Tu qué opinas King?
Al borde de la colina, su compañera de cuarto solo podía taparse la boca y dejar escapar un sollozo fantasma por la alegría de verla practicando.
La academia Tracen alberga a la mayor cantidad de Umamusume del país; se calcula que las instalaciones albergan un aproximado de 2000 chicas caballo que son sometidas a diferentes entornos y entrenamientos que garantizan su vida como corredoras de alto calibre.
Al ser únicamente del sexo femenino, hay reglas estrictas que se siguen dentro de la academia para mantener el orden y el estatus que refleja la institución aprobada y certificada por la JRA.
En el propio consejo directivo se encuentran varias Umamusume como consejeras que determina las políticas que deben cumplirse para el buen desempeño de las mismas.
Para ser un entrenador de la Tracen no se necesita más que un certificado de entrenamiento nacional, así como un buen currículum y presentación personal; hay una gran cantidad de entrenadores con diferentes métodos y actitudes que sobre llevan los complejos comportamientos de las chicas caballo.
No es extraño que entrenadores desechen o cambien Umamusume en sus equipos dado los resultados, al fin de al cabo, los resultados están estrictamente ligados a la forma en la que se reporta el comportamiento de la Umamusume según las practicas, las observaciones del entrenador, y por supuesto, las ganancias que puede generar con su naciente mercancía.
Hay inclusive espónsor y empresarios que mediante el nepotismo incluyen a familiares o elementos de la empresa para ser entrenadores y controlar la forma en la que las Umamusume se vuelven una especie de ¨idol¨
Aunque existen diferentes equipos de reclutamiento para así formar una sana convivencia entre Umamusume, lo cierto es que pocos de ellos destacan por arriba de la media. Aquellos con menores resultados son reducidos a tener menos presupuesto en sus áreas de trabajo, y por supuesto, la paga hacia los entrenadores decae estrepitosamente según los puntos anteriormente mencionados.
Es un mundo complejo que no es para todos. Muchos entrenadores abandonan esta vida por cuestiones personales, pero en su gran mayoría, lo hacen por la presión que significa tener que llevar a la ¨popularidad¨ a alguna competidora.
Las Umamusume ya retiradas que aún siguen en la academia, son un apoyo innegable para las nuevas generaciones.
Gracias a ellas, la convención de que el ¨entrenador¨ solo podía ser de la raza humana, se modificó, y ahora, toda especie de Umamusume retirada termina siendo entrenadora.
Se puede ser alguien en la academia Tracen pese a haberse retirado de las carreras. Desde una entrenadora, profesora, investigadora de tiempo completo, terapeuta, analista, comentarista...
Y en ocasiones extrañas, las Umamusume deciden retirarse y anexarse a las diferentes instituciones para terminar carreras universitarias que nada tienen que ver con las propias carreras de caballos.
No es extraño que, pasado los años, entrenador y Umamusume terminen casados. Esto solo para recalcar que cuando sucede, la Umamusume tiene completamente prohibido el ingreso o participación en las actividades escolares de la Tracen que estén relacionadas con las carreras.
Entre toda esta parafernalia y explicaciones, está Kiki-Wonder, alias K.W entregando su papelería para convertirse en entrenadora oficial de la Tracen.
─Tal vez debí traer un poco de ropa más profesional, parezco una fracasada.
Kiki-san estaba usando unos jeans algo rotos de mezclilla cualquier, estos se adherían bastante bien a sus delgadas piernas, haciéndola parecer más alta de lo que era.
Con su cabello naranja bien recogido en una pequeña bola detrás de su cabello, un top de color negro que era apenas visible dada una chaqueta de leñador que cubría sus delicados brazos blancos y unas zapatillas deportivas de uso cotidiano, llamaba la atención entre diferentes pretendientes a ser nuevos entrenadores: Desde trajes hechos a la medida, atuendos de moda muy bien cuidados y personalidad pura en algunos otros, ella parecía directamente un bicho raro.
─De cualquier forma, es imposible que cualquiera de estos estúpidos sepa más de Umamusume que yo, jajaja, que buena que eres eh...
Era totalmente irrespetuosa. Con su risueña mirada de confianza, ignoró que su comentario hizo chistar a más de uno en la sala de espera para la entrevista con la directiva de la Tracen para ocupar un lugar como entrenador.
Su confianza estaba validada en años de estudio en carreras y eventos para poder obtener victorias en apuestas, sin embargo, la última vez que Kiki-Wonder habia ayudado entrenar a una Umamusume real, ella estaba en la universidad terminando su semestre de prácticas.
En pocas palabras, tenía cero experiencias en campo.
Por primera vez ¨cero a la derecha¨ era en realidad ¨cero a la izquierda¨ una inútil que no podía beneficiar en ningún sentido a la academia. Ella no pareció darle mucha importancia y siguió soñando que su primera carrera, seria ganada gracias a su análisis, pero primero debía ser la entrenadora seleccionada para llamar la atención de Haru Urara.
Un plan de suma estupidez que solo se le pudo ocurrir al genio indiscutible KyoKyo-san.
─El siguiente por favor.
Con forme iban entrando, y, por ende, a posterior, saliendo de las entrevistas, los rostros de desánimo, indignación, resignación, molestia y tristeza se iban grabando en las retinas de Kiki-san.
¿Ere tan difícil ganarse a los directivos?
Con lo demandante que era la escuela, no sería raro saber que tenían una escases de entrenadores dados sus regímenes estrictos de selección. Nadie parecía contento después de entrar y salir de esa sala.
Kiki-san solo se molestaba en menear los pies de un lado a otro mientras masticaba una goma de mascar hasta el saciar las ansias. Después de un rato llegó su turno:
─Siguiente por favor.
─Mi turno coleguitas, no se desanimen si me seleccionan, bye bye ─Dijo mientras se hacía un gesto con la mano y caminaba de los bolsillos, como si su existencia misma fuera una excusa de vagancia total.
La sala era una llena de ventanales que dejaba entrar la luz desde atrás con una intensidad solo digna del creciente atardecer detrás de él.
Frente a los ventanales, una mesa alargada que destacaba por su sencillez, como planeada para que no fuera ni imponente para quien se sentara frente a ella, como engrandecida para quien se sentara detrás.
Cinco personas atrás de la larga mesa en la habitación amarillenta, casi callada como un desierto, y casi tan tensa como un examen final.
Kiki-Wonder entró como pedro por su casa, estirando lentamente la silla y dejándose caer de golpe, solo para enrollar su cola en la pata exterior derecha.
─Así que su nombre es Kiki-Wonder-san. Veo que no se viste de forma muy formal para la ocasión.
La primera en comentar algo sobre kiki-san era una ex corredora proveniente de un largo linaje de Umamusume ganadoras G1: Su nombre era ¨Fenómeno¨ y portaba un muy alineado uniforme militar de color morado.
Kiki-Wonder san habia ganado muchas carreras apostando a favor de Fenómeno-chan, pero lastimosamente su carrera termino en un abrir y cerrar de ojos.
─Creo que no deberías juzgarla de primera Fenómeno, dale una oportunidad.
La segunda en hablar era la ya famosa y respetada directora Akikawa: Con su curiosa estatura y su compleción Petty, daba mucho a la imaginación; la realidad es que pocos saben que en realidad ella también es una Umamusume que oculta su raza para concretar relaciones complejas en las altas esferas.
─Si es así, debemos juzgar sus palabras he intereses para llegar a la conclusión más idónea.
La voz de una leyenda se colocó con su fuerza como casi siempre lo hacía en donde se le oía.
Symboly Rudolf, la triple coronada, la poderosa emperadora que cambió para siempre el panorama de las Umamusume japonesas hacía ya un tiempo. Ella era una de las entrevistadoras, así como también la presidenta del consejo estudiantil, visto así por su preminente banda alrededor del brazo.
─Deberíamos comenzar con la entrevista de una vez, hay que respetar el tiempo de los demás.
Por lo menos alguien era considerado, y aparte tenía una cara linda de promedio, la cuarta persona era Tazuna Hayakawa, la secretaria personal y asistenta de asuntos académicos del colegio Tracen. Siempre ha sido una mujer disciplinada y de muy buen carácter, sin embargo, en el mundo de Kyokyo-san, se rumorea que ella también es una gran apostadora con un título aun sin descubrir.
─Muy bien, empecemos...
Había una quinta persona, sin embargo, Kiki-san no reconocía muy bien el quien era; Podría ser un viejo entrenador con experiencia, o un empresario muy importante que venía a inspeccionar, un gran inversionista que buscaba contemplar que clase de gente era quien le creaba los billetes.
Posado en uno de los ventanales, era el único sin sentarse. Era como una gran sombra que cubría un espectro de seriedad.
Su traje era uno hecho a la medida, negro a franjas blancas. Su movimiento era casi nulo, y lo único que podía interpretarse de él, es que era un poco mayor, por las arrugas de sus manos posadas detrás suya.
─ Y bien Kiki-Wonder-san, cuéntenos un poco ¿Por qué le gustaría ser entrenadora de la academia Tracen? ─Dijo la directora Akikawa mientras habría su abanico de forma teatral, cubriendo la mitad de su rostro.
─Eso fue directo.
La respuesta de Fenómeno fue natural, pero al darse cuenta de su error, gimió un poco, un pequeño relinchido y se puso firme nuevamente cerrando la boca.
─ ¿No es obvio? Quiero ganar un montón de plata-
─Siguiente por favor.
Antes de dejar terminar la frase a Kiki-Wonder, Tazuna Hayakawa interrumpió y quiso pasar al siguiente entrevistado.
─ ¡OKEY OKEY! ¡ESO FUE UNA BROMA PARA ROMPER EL HIELO!
─Absténgase de hacer bromas de ese tipo Kiki-Wonder-San. Hay gente afuera que espera tener una oportunidad de verdad en esta academia.
La voz seria de Rudolf reclamando a Kiki-san la puso de especial mal humor.
─Parece que ustedes son los que no entienden lo que buscan los entrenadores, por ello han escaseado en su escuela desde hace ya dos años, tres meses, 14 días y 7 horas.
La respuesta frívola y tenaz de Kiki-san hizo que los ojos de Rudolf y de Fenómeno se abrieran de par en par, mientras que los ojos pasibles de Tazuna se volvían unos más afilados y entrecerrados.
─Explique su punto en todo caso ─replicó la directora Akikawa, quien habia bajado lentamente su abanico para dejarlo paralelo a la mesa que tenía enfrente de ella.
Este era el todo o nada de Kiki-Wonder y esta no se iba a contener para nada.
─Primero que todo, no es mi intención faltarle al respeto a dos leyendas de las carreras como ustedes dos, Rudolf-san, Fenómeno-san, de igual forma, tampoco a usted Tazuna-san.
Simplemente que hay cosas que no pueden comprender ya que han sido protegidas de esta academia desde hace tiempo.
Las palabras de Wonder eran cada vez más pesadas, y el ambiente que antes era pesado en la sala, ahora prácticamente estaba rebanando a aquellos que estaban dentro de la sala.
─Los entrenadores hasta hace relativamente poco eran solo humanos. Antes de la era de las entrenadoras Umamusume, el entrenador era un hito entre el mundo de las competidoras y los espectadores, hoy en día solo es la sombra de lo que alguna vez fue.
...
─La industria, la popularización, esos estúpidos bailes al final de cada competencia. Hicieron de las carreras un espectáculo para vender, y era evidente que esa vida de estrellitas y farándula atrajera mierda sin talento.
Fenómeno estaba chirriando cada que Kiki-san decía una palabra anti sonante, sin embargo, no podía estar en total desacuerdo con ella. De igual forma, las piernas de Rudolf habían dejado su impaciente movimiento, y se habían cruzado junto con sus brazos para mostrar su inclemente interés.
─Por mierda sin talento, anexo a muchas Umamusume, tanto como entrenadores. Es imposible crear leyendas, eso es solo lo que son, ¨leyendas¨ y nada más. Los entrenadores antes que entrenadores fueron espectadores, fanáticos, fanáticos que creen en las leyendas... no puede ser peor.
─ ¿Cuál es tu punto Wonder-san? ─Respondió Tazuna cerrando los ojos y colocando sus palmas en la mesa en un plan designativo.
─Mi punto es que no pueden esperar que un entrenador no busque dinero como movimiento para ser entrenador después de ver la industria a la que han apoyado... pero eso no es razón suficiente para que él o ella se convierta en alguien competente.
Si algo en lo que creía Kiki-Wonder por encima de lo demás, era en el poder del dinero. El dinero lo era todo en el mundo, y movía cualquier dificultad con el método correcto. Ella no vivía como una multimillonaria, pero sí no quería convertirse en un parásito del gobierno, debía ser lista y tenaz con sus ideales.
─Les puedo vender mi historia: Que soy una Umamusume que nunca pudo correr porque fui criada en ciudad, tratada como una desconocida por mi propia familia... podría decirles que mi vida es un sinfín de cosas sin terminar y que amo las carreras más que nadie en el mundo, pero eso serian cosas que ya les han repetido un montón de veces.
Las manos del anciano en el ventanal se apretaban y se moldeaban una a otra mientras las palabras de Kiki-san salían de su boca.
─Quiero ser entrenadora para hacer el trabajo que es debido por la paga que es correspondida. Puede tomarme por escrito que es posible que primero me muera antes que abandone a mi equipo designado, y le garantizo...que no importa lo mala y problemática que sea la Umamusume que elija dirigir, la hare ganar.
Todos en la habitación tragaron en ese instante.
¿Alguien podía decir algo tan confiado mientras no sacaba sus manos de sus bolsillos y jugueteaba una y otra vez con su cola alrededor de la silla?
─Veo que te hemos juzgado demasiado pronto. ¿Qué piensa Rudolf-sama?
La voz de Fenómeno esperaba algo contundente para poder proseguir con esta entrevista, pero más allá de ello, Symboly Rudolf se limitó a cerrar los ojos y agachar la cabeza, aun con sus ojos cerrados.
─Perdone que pregunte tan repentinamente esto Kiki-Wonder-san, pero dado a su ¨extraño¨ currículum, puedo ver que no hay ninguna experiencia previa como entrenador... ¿a qué se dedicaba antes de querer ser entrenadora?
─ ¡JAJAJA! Era una Hikikomori mantenida por mi marido.
─Siguiente Por favor.
─ ¡MIERDA! ¡OKEY ESTA VEZ SI NO ES UNA BROMA! Pero se los juro que soy competente, mire mis notas en la universidad, ¿son sobresalientes no? La mejor en mi grado.
─Tiene razón. Parece que fue la mejor en su generación.
─Tal vez fue porque me casé muy temprano que mi vida no fue totalmente dedicada a las carreras, pero no hay ni un día que no haya estudiado el mundo de las competencias con detenimiento.
...
─Si usted es casada ¿Dónde está su anillo de compromiso? ─Mencionado de forma proactiva por la graciosa directora Akikawa.
Pareció tocar una fibra sensible, pues al instante el rostro confiado y lleno de despreocupación de Kiki-Wonder se volvió el de una mocosa, llena de lágrimas.
─ ¡WUUAAAAAA! ¡Tenía que mencionarlo! ¡buaaa! ¡Yo sé que no era perfecta-pe-pero! ¡Eres un desalmado!
─Así que está divorciada.
Fenómeno siguió con los comentarios graciosos que empezó Akikawa.
─ ¡Buaaaaa! -sniff- S-sí, ¡Lo estoy! ¡¿H-hay algún problema co-con eso!? -Sniff-
Tazuna alcanzó una caja de pañuelos colocado en un buró en la esquina de la sala y le entregó unos cuantos a la moquienta y ahora asquerosa Kiki-divorcio-san.
...
─Aun así, veo algo aún más interesante en su registro...
─ ¿Qué podía ser eso secretaria Tazuna?
La ahora más seria secretaria se acercó a la directora y le comentó cosas al oído. Más tarde que temprano, dijo algo entre voces con Rudolf y con Fenómeno, que nuevamente, sorprendidas, se miraron a sí mismas después de la inexplicable relación de información.
─Señorita Kiki-Wonder-san, solo por confirmar, viendo el expediente y revisando un poco a fondo la base de datos de la academia, la secretaria Tazuna detectó algo que no menciona para nada en sus palabras.
...
Una sospecha llegó hacia la mente de Kiki-san. Sabía que tendría que afrontar esta realidad tarde o temprano.
─ ¿Es usted la madre de Frenzied Hoono? Una de nuestras estudiantes de interés.
...
Kiki-San se habia convertido en madre a una corta edad. La relación con su hija era una muy complicada, inclusive más que con la de su actual ex marido. Para Kiki-Wonder, su hija, Frenzied Hoono, era una completa desconocida.
─Efectivamente. Ella estudia en esta escuela hace un año y medio.
─ ¿Sera que desea entrenar a su propia hija para compensar su destino como corredora frustrada? ¿Es por ello que quiere ser entrenadora?
La voz de Symboly Rudolf salió de entre el silencio después de la revelación final. Parece que los dados del destino se habían cruzado con los intereses egoístas de Kiki-Wonder.
Por ello, ella respondió de forma inaudita y firme.
─No entrenare a mi hija. Nunca lo hare, además ella ya está contenta con su entrenador.
...
─ ¿Está segura que-
─Estoy cienmilporciento segura... Hoono-chan... mi hija... solo deja que pague su colegiatura y que la vea una vez por mes... eso es todo, ¿no es suficiente ya de preguntas? ¡¿qué?! ¿ahora querrán saber mis medidas?
Kiki-Wonder ahora estaba frustrada.
Habia sido humillada con su divorcio y con la situación compleja con su hija y su relación unilateral.
─ ¿Saben qué? ¡A la mierda! Ya no me importa ser entrenadora... ni que fuera tan importante ser parte de la Tracen, me voy mientras me quede algo de digni-
─ ¡ESPERE AHÍ UN MOMENTO! ─Fue la directora que con un fuerte grito detuvo el camino de kiki hacia la salida.
EL rostro de una mujer enojadamente desinteresada se giró ante el grito y demostró que sus parpados podían caer más, todo esto como un emblema, esperando una respuesta.
─Si algo nos han enseñado los años en esta academia, es que la sinceridad vale más que mil profesionales. Hemos visto nacer grandes desarrollos entre la sinceridad emocional de nuestros iguales. Pocas personas están dispuestas a no fingir ser alguien más con tal de conseguir algo.
...
─No solo es la madre de una de nuestras promesas de generación, sino una entrenadora certificada que quedo en primer lugar en los exámenes nacionales, así como la única en proponer un proyecto para rehabilitación de Umamusume con situaciones de preocupación familiar, como dice aquí en su expediente...
─Seh, bueno, eso fue... un poco soñador de mi parte, era la universidad ¿sabe?
─Lo se Kiki-Wonder-san. Puedo ver en usted la sinceridad que no he visto en un entrenador en décadas. Lastimosamente, el futuro del deporte está en las manos de empresarios y elites económicas muy fuera de mi rango.
¿Estaba bien que ella dijera eso con el señor empresario ahí atrás de ella?
─Solo podemos confiar en que, como Umamusume, ame tanto su naturaleza corredora, lo suficiente para darle una oportunidad a las nuevas generaciones de que conozcan más y más de su propia vida y lo que les depara como deportistas.
Todas las mujeres de la sala se levantaron solemnemente ante las palabras de la directora Akikawa. Parecía que ya sabían una respuesta después de que ella comenzara a hilar más palabras de lo común.
─Eres la primera que escucho en mucho tiempo decir ¨no importa que Umamusume entrene, la hare ganar¨ y no un ¨daré mi mayor esfuerzo¨ o un ¨le traeré campeonas¨ vives en la tierra que nadie quiere vivir Kiki-Wonder-san...por ello.
...
Era un sentimiento de hipocresía. Por un lado, se sentía contenta porque ya sabía las palabras que venían a continuación, pero por el otro, todo era una inmunda estafa para poner ganar una carrera de la cual su futuro se sustentaba.
Era un sentimiento agridulce que no bajaba rápido por la garganta.
─Te daré la oportunidad de ser entrenadora en la institución... bueno, eso claro si la presidenta del consejo y mi secretaria lo aprueban.
─No se olvide de Mamechin-san.
─ ¿¿¿¡¡¡D-De-de DE DONDE SABE ESE-ESE-ESEE-APODO!!!???
Fenómeno graznó tanto que fue imposible para todas las demás hacer un gesto solemne, levantando una sonrisa un poco más ligera de lo que se esperaría.
─Te lo dije, estoy al tanto de esta academia más de lo que se imaginan.
─No me opongo a que ella se una de las nuevas entrenadoras, sin embargo, espero que su comportamiento sea más profesional de ahora en adelante, señorita Kiki-Wonder-san.
La actitud de la secretaria Hayakawa era impecable. Sin duda, no sería sorpresa que esta institución conservara aun su estirpe y su grandeza gracias a la gracia de esta señorita tan voluminosa.
─Tratare de ser una chica educada.
─ ¿Tienes algo que agregar Rudolf? ─Preguntó la directora, cerrando su abanico y posando con una mano a la cintura, dándole paso a la diva de divas.
El comentario del emperador:
─Como Umamusume que somos, hemos nacido para correr, desgraciadamente no todas estarán tan cerca de las estrellas como se desearía. Nuestro tiempo acabó, sin embargo, el poder seguir haciendo algo por las chicas que crecen día a día sin parar es nuestro trabajo. Es mejor que lo haga alguien con la mente clara, ya que en esta vida los sueños se pierden muy fácilmente. La realidad a veces no esta tan mal.
Ciertamente el porte de aquella chica caballo estaba aún en su sangre. Su retiro dejó la vara muy en alto, y pese que ya hacia generaciones había sido superada, para ella, su trabajo aun no habia finalizado.
─ ¡Bien! ¡Ha sido decidido!
─Oigan oigan oigan, un momento, ¿Qué hay del señor en el ventanal?
Kiki-san sabía que podía ser un arma de doble filo; mencionar y no mencionar a alguien que no dijo nada durante la charla, pero dejar sin opinión a alguien con dicho porte y que además también se cuestionó emocionalmente durante la plática, dados sus gestos, era imposible de ignorar.
...
─Señorita Kiki-Wonder-san ¿De quién está hablando usted?
─ ¡No es obvio, del señor de traje que está en el- ¿eh?
Fue uno de esos momentos donde la piel de gallina se impregnó en ella.
Aquel anciano que solo daba la cara hacia la ventana y que, en cada comentario mordaz, jugaba con sus dedos y sus manos, casi como suplicando participación...
Habia desaparecido.
─ ¿Me están jodiendo verdad? ¿es una especie de broma para los recién llegados?
...
─Sera mejor que más tarde este en las pláticas de inducción señorita Kiki-Wonder-san. Ahora salga de aquí y deje de decir ridiculeces.
─Felicidades por su aprobación Kiki-Wonder-Sama.
-Ehhh... ¿gracias? Mame-chin.
─ ¡NO ME LLAME DE ESA MANERA PORFAVOR!
Kiki-Wonder salió de la sala de la entrevista con su objetivo cumplido y con múltiples conjeturas emocionales que no esperaba encontrar dentro de la academia Tracen. Una experiencia enriquecedora sin rodeos.
Pero... ahora la duda se había quedado en el aire.
¿Acababa de ver un puto fantasma en la academia?
─Giiii ahora voy a tener pesadillas, me cago en mi puta madre....
• • •「◆」• • •
Existen todo tipo de Umamusume: Sus orígenes varían radicalmente gracias a la era de la modernización, además de la mancha urbana que se va comiendo poco a poco los páramos rurales.
Antes, las mejores competidoras provenían de granjas, ranchos y grandes haciendas, donde eran tratadas desde su nacimiento como ¨prodigios¨ encargados de superar a sus antecesores, además de poner en alto el apellido familiar si en este caso tenían alguno.
La libertad del campo, anexada a un ambiente limpio fuera de contaminación, alimento no transgénico y mucha recreación eran claves para dar el nacimiento de chicas caballo sorprendentes.
Las academias cambiaron el panorama. El deporte existe desde la misma existencia de las Umamusume, pero no fue hasta el siglo XVIII que se comenzó a profesionalizar y enmarcar en un cuadro de derechos para las propias corredoras.
Muchas Umamusume murieron por los derechos de las corredoras, que, en tiempos antiguos, eran simplemente explotadas con tal de un beneficio económico.
Se les llama ahora ¨deportistas de alto rendimiento¨ y parte de las ganancias están destinadas a su vida después del retiro.
Son glamurosas, llenas de expectación y drama alrededor.
Todo el mundo quiere que su hija, sea la Umamusume del año, la mejor corredora, la leyenda entre leyendas, una campeona indiscutible.
Pero no será así.
Hay Umamusume de ciudad que se han acostumbrado a la vida pacífica, a la calma del día a día. Se han enamorado de otras profesiones, se divierten siendo ¨personas¨ y se olvidan de su naturaleza corredora.
Muy en el fondo, todas lo conservan, pero gradualmente desaparece con los intereses alternos.
En este mundo, la educación está separada para los niños y niñas humanas, y para las Umamusume, principalmente por la forma en la que se desarrollan sus cuerpos, por sus habilidades físicas y espaciales, así como además un tema racial difícil de superar.
Se propuso este año presente en el senado japonés, que las primeras Umamusume asistan a los colegios públicos de humanos, esto con el enfoque de una mejor relación de especie y desarrollo personal de ambos.
Pero lo cierto es que es de suma importancia que se tenga una línea de crianza diferente; humanos y Umamusume tienen órganos internos iguales, pero su complexión, así como su metabolismo está lejos de conectar con el del hombre.
Por ello, una Umamusume criada como humana, termina por ser un lastre en las carreras. Alguien sin futuro.
Este era el caso especial de Haru Urara.
Ahora mismo, ella está en un campo de entrenamiento diferente al de la academia Tracen. Uno privado, que solo puede usarse si se tienen los contactos.
En este caso, Kiki-Chan se coló con Urara diciendo que habia hecho una reservación para Symboly Rudolf, y que por el momento estaría ayudando a su ¨compañera de entrenamiento¨ a calentar un poco.
─Entrenadora, no deberíamos estar haciendo esto...
─ ¡Va! ¡tonterías yegüita-chan! Solo estaremos un rato aquí hasta que *Guiño* *Guiño* Rudolf venga a correr, ¿no es cierto?
─No estoy del todo convencida.
─ ¡No veo tu maldita convicción mujer! ¡¿No querías aprender a correr?!
─Quiero...pero...
─Los peros son para los fracasados, así que empecemos con lo básico.
El rostro de Urara se frunció un poco y mientras pateaba un poco el pasto dejó resoplar una inconformidad.
─Se todo lo que hay que saber de lo básico. Arranque, manejo de posición, control de mi zona, marcar a mis rivales, puntos de control y manejo de la estamina, he corrido dos años ¿no lo recuerda?
Kiki-san empezó a ahuyentar moscas con su cola mientras Urara hacia toda esa explicación compleja de los conceptos básicos de las carreras de Umamusume, sin embargo, no tardó en responderle de forma frívola.
─Para las Umamusume de categoría, esos son los puntos a seguir, tú eres una yegua recién nacida con los stats en F. Lo básico es algo que no se enseña en la Tracen, porque es una escuela de máxima exigencia y dan por hecho que eres una Umamusume criada en un ambiente favorable.
Tanto parloteo hizo que el cerebro de Urara comenzara a pensar en ovejas y zanahorias. Está inclinó la cabeza y cerro sus ojos para tratar de imaginarse lo que dijo Kiki-san.
─Hmmm, entonces, ¿nada de lo que aprendí me sirve?
─ ¡No seas idiota! ¡Claro que sí! Pero por el momento debes aprender a manejar tu cuerpo con naturalidad. Debes conocer y tener un contacto más profundo con tu sentido de Umamusume.
Kiki-san no tenía la esperanza de que Urara aprendiera de verdad. Después de verla en múltiples carreras, se dio cuenta que era una idiota sin remedio que no importaba que hicieran con ella, no parecía aprender de sus errores.
Era una Yegua temperamental y disociada.
─En cierto sentido te pareces un poco a ella cuando era una niña...
─ ¿A quién te refieres entrenadora?
─Nah, no tiene caso vivir en el pasado. Tu caso es uno relacionado con tu crianza en el campo. ¿asististe a escuela primaria?
Fue un comentario un poco cruel, que inclusive algunas personas que estaban teniendo un entrenamiento privado a las cercanías, les cayó una sensación desagradable después de escuchar a la entrenadora con un rostro totalmente despreocupado decir algo tan hiriente.
─ ¡Claro que fui a primaria! ¡Solo éramos 3! Dos de ellos eran mis superiores.
─Déjame adivinar, ¿eran humanos verdad?
─No veo nada de malo en que mis superiores fueran humanos, Umamusume y humanos se han llevado bien desde siempre.
El corazón y la cabeza de Urara-chan eran muy limpios y pulcros para este podrido y corrupto mundo.
─Jajaja... ¿sabes porque los colegios nos separan desde siempre?
─ ¿Por un tema racial?
Kiki-Wonder se sorprendió ante tal respuesta de carácter intelectual, no se lo veía venir de parte de Urara.
─Bueno, eso fue lo que me dijo Rice-chan una vez, la verdad es que no lo entiendo muy bien jeje.
Kiki-san confió demasiado en su yegua.
─Si, es por un tema racial, pero también lo es por un tema genético Urara-chan. No tenemos ni la misma complexión, ni musculatura o metabolismo que los humanos... fuera de la vida de las Umamusume, existen los atletas humanos que corren y sueñan con ganar carreras como nosotras. ¡Mierda! ¡Si hasta le llaman caballos de fuerza a la forma de medir la potencia de los autos!
La explicación de Wonder-San era con una intención clara que no se iba a guardar para sí misma.
─Pudiste correr mucho en el campo y tener una infancia agradable, sino serias una desgracia desconsiderada como la gran mayoría de los Top 1 de las carreras, sin embargo, estuviste rodeada de estímulos inapropiados.
─ ¿Qué? ¿Cómo? ¿Qué cosa?
─Dios... ¡Que no corriste con chicas de naturaleza igual a la tuya imbécil! ¿Tus padres no pensaron en eso cuando te tuvieron?
...
La mirada de Urara pico un poco al suelo... Su banda ajustada en su frente comenzó a elevarse un poco gracias al agradable viento de verano que pululaba sin fin, esto era un efecto melancólico.
─En realidad... fui abandonada en la granja de mis padres. Nunca conocí a mi madre o padre real... mis padres son simples granjeros que no quisieron dejar a su suerte a una bebé recién nacida.
Esto era nuevo, pese haberse dedicado tanto tiempo a estudiar los orígenes de las Umamusume de la academia, era la primera vez que le daban esta información a Kiki-Wonder. Eso tal vez explicaría la resiliencia y aspecto positivo que adopto Urara desde el inicio.
Tuvo su oportunidad y habia que aprovecharla por aquellos que le salvaron la vida. No se olvida, una buena historia y motivación puede llevarte a una larga lista de carreras ganadas.
─Que conmovedora historia, pero tus padres nuevos debieron investigar más, no te enojes conmigo, pero gracias a ello corres como un niño despavorido en el bosque.
A Kiki-Wonder no le afectaba en lo más mínimo las historias profundas y las segundas oportunidades. Ella aprendió de su familia que solo se vivía para ganar lo que se deseaba, y que la fortuna y el infortunio era un gran azar que se podía manipular con la suficiente habilidad y conocimiento.
─Supongo que tiene razón entrenadora...
─Ahhh ¡Venga! ¡No te desanimes! ¡Aun estas en pleno desarrollo! Puedes cambiar tu cáncer de habilidad por un poco de saludable cirrosis.
Urara no entendió a lo que se refería Kiki-Wonder, de hecho, ni Kiki-Wonder entendió lo que dijo: Lo que quería dejar en claro era que aun habia tiempo para enseñarle a correr como una Umamusume normal.
─Bien Yegüita-chan, Primero que todo, tienes que desnudarte.
─ ¡¡¡¡¿¿¿¿QUÉÉÉÉÉ????!!!!
─Hm, tienes razón, demasiado repentino. Basta con que te quedes en ropa interior deportiva, pero no olvides quitarte las zapatillas y los calcetines.
─ ¡Esta loca entrenadora! ¡Yo no hare nada de eso!
─Estas siendo más temperamental de lo que imagine Urara-chan, ¿no quieres correr rápido?
─ ¡SI! ¡Pero con ropa de preferencia!
La gente comenzaba a incomodarse. Directamente, la pista comenzó a ponerse desértica cuando ambas comenzaron a discutir el tema de la ropa interior y el correr sin prendas.
─ ¿Lo ves? ¡La gente ha sido gentil contigo! ¡Se han ido para que puedas comenzar a desnudarte y no sentir vergüenza!
─ ¡Usted está loca, quiero otro entrenador!
─ ¡A este punto nadie más querrá entrenarte perdedora-Urara-chan!
Un puchero colmó en lágrimas a Urara quien miró a su entrenadora con una cara de desanimo tan grande que parecía que se le acababa de escurrir el rostro.
─No tiene por qué ser tan cruel conmigo...
─Tengo que. Parte de ser entrenador es patearle el culo a su Umamusume para que deje de ser una malcriada y comience a ganar oro, ¡oh yeah!
Algo estaba definitivamente mal con Kiki-Wonder.
─ ¿P-pero- po-por qué debería quitarme mi ropa de entrenamiento? ─Dijo Urara apretando un poco su chaqueta de ejercicio evitando que nadie ni nada se lo arrancase por sorpresa.
─No puedo ver tus músculos esenciales solo viéndote correr con ropa. Los entrenadores mediocres solo se preocupan por los músculos de las piernas y los tendones inferiores, pero la armonía que existe entre toda tu composición física puede ser la diferencia para crear un entrenamiento funcional.
─No entiendo nada entrenadora-san.
─ ¡QUITATE LOS PANTALONES MOCOSA!
─¡¡¡WUAAAAAA!!!
Haru Urara comenzó a correr como siempre lo hacía alrededor de una pequeña pista de pasto sintético, imitando su forma habitual de correr en los 1400 metros.
Solo que esta vez lo hacía con solo un conjunto de ropa interior deportivo de color rosa que hacía resaltar cierto atractivo en la Umamusume.
La vergüenza la invadía totalmente, pero, por otro lado, Kiki-san parecía disfrutar del espectáculo.
─ ¡Una vuelta más Urara-chan!, ¡lo estás haciendo horrible! ¡da más de ti inútil!
─¡¡¡¿¿¿Ehh???!!!
Desde las gradas posicionadas debajo de un gran techumbre, Kiki-Wonder parecía totalmente distraída. La realidad era que observaba de forma muy desagradable a su entrenada.
A los ojos de los demás era así. Kiki-Wonder en realidad marcaba en sus retinas cada rebote, cada movimiento, cada estiramiento, cada fibra colapsando y volviéndose a expandir, contracciones y respiración; musculatura y postura, ángulo de inclinación y centro de gravedad, posición de los pies y zancada, finalmente mirada y concentración.
Esto era un ejercicio común que hacía con otras Umamusume que participaban en carreras donde apostaba, solo que los detalles siempre quedaban en el aire gracias a que era casi imposible ver a una Umamusume correr desnuda.
─N-No...agh...aah... yo-n-nooo coff-coff- puedo- ahh, máááaás...
Y así como así, una casi desnuda Haru Urara cayó al pasto totalmente exhausta después de correr 4 o 5 vueltas a la pista de 1400 metros.
─Lo hiciste bien Yegüita-chan... ahora tenemos lo que queremos.
─No... no puedo más... mi espíritu...se sale de mi...cuerpo.
─ ¡No seas exagerada mujer! ¡con esto finalmente puedes comenzar a entrenar de forma verdadera!
─ ¿qué?
─ ¿Qué de qué?
Urara se levantó, poniendo difícilmente sus manos en sus rodillas, para solo mostrar un rostro de desagrado a su entrenadora, quien parecía haberlo pasado bomba sin hacer nada de su parte.
─ ¿¡Esto no es el entrenamiento especial!? ─Grito Urara mientras apuntaba con su dedo a la frente de su entrenadora que ahora estaba delante de ella con una cara infumable.
─Tu estupidez también será un problema de tu nuevo entrenamiento, estate alegre que tienes a una de las Umamusume más inteligentes ¡¡¡qu-WUAAA!!! ¡NO URARA-SUELTA-SUELTAAA!
Urara-chan comenzó a perseguir con más energía a kiki-san alrededor de la pista, mientras esta era golpeada con el equipo deportivo del cual habia sido despojado a la pequeña rosa.
─¡¡¡BIEN-BIEEEEN-BASTAA!!! ¡¡¡AHORA-AGH-ENTRENAREMOS-MMHBUAG-D-DE VERDAD!!!
Wonder-san no era buena para correr, por lo cual casi saca todo el caldo que había almorzado esta mañana, todo por sus fosas nasales.
Al poco tiempo, una enfadada Symboly Rudolf tuvo que atender una queja sobre el extraño comportamiento y una falsa reservación hecha por una entrenadora y una Umamusume. Aparentemente la última en cuestión habia sido obligada a correr desnuda por el campo, incomodando a los demás entrenadores.
• • •「◆」• • •
─Tienes un cuerpo en perfectas condiciones Urara-chan, de hecho, me sorprende que hayas disputado 20 carreras y no te hayas lastimado ni un poquito en ninguna, pero quiero suponer que es porque tu exigencia fue la mínima jajaja.
─No se ría de mi entrenadora, y siempre he sido de las que rara vez se enferman, así que creo que tiene que ver.
─Lo veo claro como el agua. Ahora, ya no te hare correr desnuda por el campo gracias a que Rudolf-san me amenazo con tirarme 10 kilos de derechos-Umamusume, pero ahora puedo enseñarte lo básico.
Al escuchar que esta vez no correría desnuda, además de comenzar a aprender algo nuevo, la alegría que siempre habían capturado el interés de los fans, se plasmó de inmediato en ella. Parecía brillar alrededor como una santa.
─Cálmate que no es nada sorprendente, es más, será humillante.
─ ¿A qué se refiere con Humillante?
─Bueno... todo está mal contigo: La forma en la que pisas, tu postura, tu respiración, tu control de visión. Podría jurar que estaba viendo a mi abuela tratar de ir al baño al verte correr.
El sentido del sarcasmo de Kiki mantenía ardiendo el temperamento volátil de Urara. Uno pensaría que era meramente una yegua mansa, pero en realidad era bastante temperamental si se le buscaba. Era una especie de combustible para hacerla progresar.
Dentro del cerebro de Kiki-Wonder, ella solo quería enseñarle lo básico para que durante la carrera quedara tal vez uno o dos puestos por encima de su habitual último lugar. Un mes no era tiempo suficiente para cambiar la forma de correr de esta Umamusume. Eso iba a requerir tiempo, dinero, sudor y lágrimas.
Kiki-Wonder ya era entrenadora de la Tracen, por lo cual era prácticamente obligada a hacer su ¨trabajo¨
─Primero. ¡Aprenderás a respirar correctamente!
─ ¡Pero si yo ya se respirar!
─Díselo a tu yo desnuda de hace dos días.
─ ¡Eso no es gracioso y fue muy vergonzoso Kiki-san!
─La respiración es clave para mantener el ritmo durante el movimiento, y tú, pedazo de lerda, respiras de forma desigual. A veces usas tus cuencas nasales para exhalar en vez de para respirar y cuando tu estamina comienza a caer tragas aire desde la boca, condenando a tus pulmones.
─ ¿Eh? ¿De verdad hago eso?
─Si, es sumamente asqueroso, hasta se te salen los mocos.
─ ¡NO ES VERDAD!
─Lo es Urara-chan, de suerte y no te llamaron la ¨mocosa de todos los perdedores¨
─ ¡Okey se está comenzando a pasar!
─Para manejar correctamente tu respiración, comenzaras a caminar en la pista larga.
─Eso no suena para nada exigente, ¡creo que puedo hacerlo sin problema entrenadora!
─Tendrás que dar unas mil vueltas diarias.
─ ¡¿1000?!
─Sería mejor 2000 pero dudo que puedas con ello.
─Pero...pero eso me llevara todo el día.
─Efectivamente. Comenzaras a las 5:00 am y terminaras tus primeras 250 vueltas a las 8:00 am al inicio de tus primeras clases del día.
─ ¿¡¡¡Y cuando me baño y me cambio!!!?
─Después del término del segundo periodo. Iras y comerás algo, tomaras 5 minutos para digerir y comenzaras a caminar tu segunda ronda.
─ ¡Eso es físicamente imposible!
─Deberías estar terminando en un horario aproximado de las 4:00 pm. Tomaras un descanso de una hora y volverás a las 5:00 pm y terminaras tu tercera ronda.
─ ¡Es usted una desalmada y una psicopataaa!
─Finalmente terminaras tus ultimas 250 vueltas en el periodo de las 8:00 pm a las 10:00 pm, ¡es cuando más fuerza debes de tener para terminar! Así que tómalo en serio.
Ciertamente el plan de entrenamiento respiratorio de Kiki-Wonder era una sandez total. A Urara no se le veía nada motivada, al contrario, parecía en plan de huir en cualquier momento.
─ ¿No me digas que es mucho para ti? Eh... cascarón rosado.
...
Una entrenadora provocativa se ponía a la altura de una compañera altanera, pero era una estrategia de presión que primero quería comprobar Wonder-san.
─ ¡Lo hare!
─Claro que lo harás. Esta rutina la llevarás hasta pasar 4 días. Después seguiremos con la siguiente fase del entrenamiento regulador, así que no te tardes en llegar a la meta, per-de-do-ra.
Esa extraña llama comenzaba a animarse dentro de los ojos rosados de la Umamusume. Tal vez duraría poco o mucho, el caso era que tenía una meta por cumplir ahora.
─ ¡Muy bien! ¡Lo hare! ─Dijo mientras apretaba su banda de color rosa, y punteaba un poco con sus zapatillas de carreras.
─Recuérdalo bien, mientras caminas, debes aspirar ligeramente por tu nariz, y exhalar por tu boca. Comenzaras a sentir el cansancio en la vuelta 100, esto es clave para que aprendas a consolidar tu respiración.
─Bien, ¿y usted? ¿Qué hará mientras entreno, entrenadora?
─ ¿Quién? ¿yo? Ni siquiera me habia puesto a pensar en ello, Te-he.
La estúpida Haru Urara no era tan diferente de la distraída y nada confiable Kiki-Wonder san. los hechos apuntaban a que Wonder-san aprovecharía para echarle un recorrido a la academia Tracen, al lugar que aspiraba de niña y nunca pudo acceder.
Tenía cierto miedo ya que, por los pasillos, podía encontrarse con ella, o peor aún, con el... aun así la curiosidad le picó más de lo que ella imaginaba y comenzó un largo y tendido recorrido, donde pudo encontrarse con múltiples leyendas de la competición de Umamusume, pero eso será dicho en otra ocasión.
• • •「◆」• • •
Punto de vista de Haru Urara - Entrenamiento de las 1000 vueltas.
Nunca me habia levantado tan temprano. Puede que después de todo si sea un poco temperamental.
Las mañanas en la academia eran frías, solitarias. A veces podías ver a unas cuantas chicas salir de sus habitaciones o dirigiéndose a la salida de los departamentos para ir a entrenar.
¡Eran sorprendentes! tal vez era de ahí de donde venia toda su fuerza.
Ellas estaban solas. Solo iban a donde tenían planeado, sin distracciones.
Yo soy muy diferente: Me da vergüenza admitirlo, pero la soledad me aterra un montón. ¡Un montón! Tanto que me pongo a temblar sin reparo alguno.
Es lo que la gente llama ¨dependencia emocional¨ un complejo que tal vez desarrollé durante mi niñez. Amaba a mis padres, pero al ser gente que trabajaba arduamente, temía constantemente a que enfermasen y muriesen, dejándome sola.
─Ya está, vamos adelante...
Mis manos estaban heladas. La luz a duras penas se asomaba por los ventanales y las corrientes de viento de la mañana abrazaban el ambiente alrededor de mí.
Siempre fui a entrenar acompañada de alguien. Amiga o enemiga.
Chicas más talentosas que yo, por mucho, y también por poco. Realmente, mantuve mi mente ocupada para aliviar el estrés de la derrota. Los comentarios hirientes y el acoso constante, las críticas de mis entrenadores y de profesores me torturaban a diario.
Ahora que conocí a Kiki-chan puedo intuir que gran parte de ese comportamiento es culpa mía, y causa que mis hombros pesen más de lo común, pero siendo sincera, la soga invisible alrededor de mi cuello se ha aflojado un poco.
─Aun así... es una exageración, ¿tendré siquiera tiempo de terminar las 250 vueltas?
El campo de entrenamiento de la academia Tracen contaba con pistas de diferentes relieves, distancias y medidas para poder realizar ejercicios de velocidad, arranque y resistencia.
El roció de la mañana denotaba un verde un poco más grisáceo de lo común. Ya habia chicas trotando de forma moderada a la redonda, otras haciendo estiramientos varios, en cambio yo...
─Debo respirar por mi nariz, y exhalar por mi boca ¿sencillo no?
La pista de 1400 metros era enorme, y pese a que no requería una exigencia mayor tener que caminar en su perímetro, este era un entrenamiento especial de respiración.
─ ¡Mi entrenadora es una arrogante, no soy tan mala respirando!
Mis primeras 30 vueltas fueron agradables. Respirando y exhalando, respirando y exhalando. Poco a poco podía sentir mi ánimo de correr aumentando, sin embargo, Kiki-chan me lo prohibió estrictamente.
*Debes de conocer el límite de tus pulmones en un ejercicio accesible pero continuo*
Sus comentarios eran sumamente crípticos.
No los entendí hasta llegadas mis 70 vueltas caminando.
─hah-hah, hah, hah, ¡No! ¡está mal! ¡es-es-ah-hah- hah- respirar-hah- y-hah exhalar.
La respiración se vuelve pesada. Es como si los pulmones se empezarán a expandir y a arder. Como una bocanada de agua fresca después de comer unas mentas.
...
Y aun me faltaban 180 vueltas. A este punto el sol se había asomado por completo, y la pista ya estaba siendo utilizada por muchas estudiantes. Muchas solo observaban como caminaba como una demente.
A veces las miradas duelen. Pero está bien, solo por hoy lo soportare un poco más.
─N-no-hah-fuuu-hah-fuu- no, no-hah-fuee-puedo-más.
Vuelta 180. Mis pies comenzaban a pesar, ahora bañada en un extenso sudor comprendí porque era un ejercicio extensivo de respiración.
Si hacemos un promedio rápido de cuantos metros habia avanzado para este punto eran 252,000. Aun no cumplía la meta y las horas se me estaban acabando.
─Esto-hah-aah-ah-coff-ah-fuuuh-hah es- ¡es imposible!
Muchas comenzaron a irse en la vuelta 200. Estaba empapada en asqueroso sudor. Todas mis piernas hormigueaban, mis ojos muy apenas podían mantenerse en vista ya que el ardor de la luz los pisoteaba, así como también mis pulmones que iban a colapsar en cualquier momento.
En algún lapsus de la vuelta 235 comencé a caminar un poco más lento. Me estaba desmayando. Top Road-san se acercó a mí y me preguntó que si estaba bien.
─ ¡Aggg- hah-y-yo-ahh- 15-15 m-hah-más!
─ ¿Esto no es demasiado para ti Urara-chan? Además, las clases están por empezar, deberías ir a-
─ ¡N-no! Hah-s-son...son-hah-fuuh-15 vueltas...hah-hah-agh-más.
...
─No vayas a lastimarte ¿de acuerdo? Me voy adelantando.
14-13-12-11-10-9-8-7-6-5-4...
Solo estaba caminando y me habia costado un montón mantener el ritmo de mi propia respiración. De 5:00 am de la mañana, hasta las actuales 7:40 pm.
Ya no veía el camino. Solo caminaba en círculos.
Ya no sentía mis piernas. Solo las movía.
Ya no tenía sudor embarrado al cuerpo, yo era el sudor.
Ya no escuchaba a nadie. No dependía de nadie.
La vuelta 248 fue pura oscuridad. Caminar hacia la nada.
La vuelta 249 fue un grito de auxilio. Sentía que me iba a morir en la última curva.
La última vuelta recordé algo:
Recordé como me sentí con el quinto lugar en mi debut... la gente me habia llamado prometedora. En mis siguientes carreras solo iban cualificándome cada vez más como insuficiente, y en la última, solo me aplaudieron por lastima.
Esta mañana, con la última vuelta habia recorrido lo que en toda mi carrera no habia hecho. 250 Km. Y ahora lo que estaba en mi rostro no era la mocosa y llorosa, o la sonriente y despistada Haru Urara.
─250- hah-HAAH-AAHH.
-PAFF-
Me dejé caer en el helado pasto que ahora sinceramente no era tan helado y sentí la tenue caricia del suelo en mi espalda. Me pase la mano por la frente y los ojos, mientras aun trataba de conseguir aire de forma moderada.
─ ¡Ah! Casi, casi lo arruino- es, inhalar, luego, fueeeeh-exhalar. Fuuuh.
La primera parte de mi entrenamiento habia terminado. Lo habia logrado muy a penas.
Me sorprendí a mí misma, y eso me dejo contentísima. Quería que alguien me reconociese por ese esfuerzo, pero Kiki-chan ni séquiese me habia observado, vaya entrenadora.
─pufff, jajajajaja.
Al imaginarla bebiendo en este instante como una vaga sin remedio, despertó una pequeña risa en mí que hizo despejar parte de mi cansancio.
─Bien, ahora lo que seguía era...era...oh... ¡OHHHH!
Eran las 8 y tanto de la mañana y las clases comenzaban en breve. Lo habia conseguido de milagro, pero llegar a las clases a tiempo iba a ser un pro-
─ ¡Estas metida en problema jovencita! ¡sabes que tus calificaciones están en grabes peligros y lo único que te salva es asistir temprano joven Urara. Considérelo la siguiente vez-
─Si maestra.
Llegue tarde a mi primera clase. No me ayuda que sea de las peores de la clase, pero no iba a permitir que todas me vieran llegar oliendo horrible, con una capa de tierra y sudor por todas partes.
─Ahhhh...
─PLOF─
Me desplome en mi silla para intentar dormir toda la clase. Me habia ganado un descanso bien mereci- ¡AY AY AY, LO SIENTO! -
─ ¡Llega tarde y todavía se queda dormida! ¡preste con atención como es debido!
─ ¡S-si!
No voy a tener descanso ¿verdad?
Con mucha fuerza de voluntad y dulces guardados en mi escritorio, sobreviví a la primera clase sin desfallecer.
Muchas de mis compañeras me miraron de forma extraña, pues era raro que la animada yo no estuviese como siempre. En medida eso también me causaba un poco de irritación.
El primer periodo fue tortuoso, pero aproveche el segundo para tomarme una siesta en una clase relacionada a lo domestico.
─ ¡Estoy en el juego de nuevo!
─Hasta aquí acaba la clase, vayan y tomen un descanso chicas.
Oh no.
Comería rápidamente solo para volver a caminar. Mis piernas no estaban del todo recuperadas, pero ahora no pesaban tanto, y por supuesto, el ardor de mis pulmones ya no estaba tan pronunciado.
El tercer periodo estaba diseñado para el entrenamiento en el campo, y se extendía tanto como cualquiera lo quisiese. Sin embargo, yo tenía impuesto un horario.
─Yo-yo quiero llorar- Wuaaaaaa. -ñom-
Sentada en una banca fuera de la cafetería, comencé a comer mi melon-pan antes de empezar el infierno otra vez.
Elegí el pan pues se digiere rápido y era difícil que lo vomitase. No quería causar un espectáculo en el tercer periodo.
Dado a que es el horario de entrenamiento para todas las estudiantes, muchas de las más grandes corredoras de la actualidad estarían ahí.
Más que vergüenza y pena sobre el vómito...
El aura se puede sentir alrededor en esas pistas.
No se preocupan por ti ni un momento, si estorbas, te pisan, si imitas, te humillan, si insultas, pasan por encima de ti. Las ganadoras de G1 eran aterradoras, y muy pocas eran realmente amables.
─ ¡QUITA DE EN MEDIO INUTIL!
─ ¡NO SIRVE DE NADA QUE ENTRENES ESCORIA!
─ ¡AQUÍ SOLO HAY LUGAR PARA GENTE CON TALENTO ESCUSA DE UMAMUSUME!
La elite era protegida y las de menor rango teníamos que soportarlo. Ellas eran estrellas y su cuidado era primordial sobre el de nosotras. Sobre el mío, en este caso.
─Aghh, nooo quierooo entreenaaaar.
Deje escapar un aullido mientras me ponía un nuevo uniforme de carreras, y desajustaba mi banda de mi frente. No era lo suficientemente grande para cubrir el sudor, pero si para causarme un dolor de cabeza por la presión.
El sol radiaba a toda intensidad, y las brisas ahora eran cortas pero repetitivas. Este sería un contexto más difícil de recorrer que el primero, no solo por la presión de las demás, sino por todo el entorno.
Desde las gradas, muy en un rincón, pude verla.
─Ah... ¡ahí está! ¡¡¡Holaaaa Kiki-chaaaaan!!!
Ella rápidamente se cubrió la cara y volteo hacia otro lado
¿Qué? ¿es tan vergonzoso que yo sea tu entrenada?
─Hump, ¡idiotaaaaa!
Después de un totalmente bien justificado puchero me puse en marcha.
Mientras a mis costados se entrenaba la intensidad y la velocidad, yo seguía caminando por el carril más alejado, cuidando que mi respiración fuera la idónea.
-Inhalar, exhalar, inhalar, exhalar, inhalar, exhalar. Hah-fuh-hah-fuh-hah-fuh.
Los ojos de Kiki-chan eran intensos al mirar hacia acá. Pude jurar que no la vi parpadear hasta las primeras 50 vueltas.
Ella me estaba mirando y eso me hacía muy feliz de alguna manera. Aunque mis anteriores entrenadores también se esmeraban en mi entrenamiento, con el pasar de las carreras, cada uno de mis ejercicios eran reducidos a ¨da una vuelta entera y ya¨ o ¨practica tu arranque¨
Era evidente que se querían quitar un peso de encima.
En cambio, Kiki-chan... ella.
- ¡INHALA Y EXHALA GILIPOLLAS! ¡DE NUEVO LO HACES AL REVES!
─¡¡¡PERO NO ME GRITEEE AAAAAA!!!
Los gritos e insultos de Kiki-chan comenzaron a atormentarme a mí, y a los entrenadores que trataban de entenderse con sus entrenadas. Ella era escandalosa y sobre todo muy grosera.
Alrededor de mi vuelta 120 pude ver como peleaba con un entrenador que la estaba confrontando por su comportamiento.
En la vuelta 175 las propias chicas de varios equipos estaban tratando de sacarla directamente del campo.
En la vuelta 200 Tazuna-chan tuvo que llevársela del campo, no sin antes patalear como una rebelde y arrojar latas de ¨dudosas sustancias¨ al campo.
─Ahhh, ahí va mi entrenadora... hah, da-da igual- yo debo... inhalar, exhalar... inhalar-hah-exhalar- huf.
El sol no es tu compañero en una carrera de resistencia. La brisa lo es. No sé si es una especie de enseñanza en segundo plano de parte de Kiki-chan, pero sé que el entrenamiento de tarde es mil veces más pesado que el sucedido en la mañana.
Al terminar mi segunda ronda, me refugié en una pequeña zona al norte de la pista de recorrido largo, que constaba con un techumbre de maya y unos pequeños bebederos.
─ ¡P-POR FIN UN DESCANSOOOO!
Totalmente destrozada y deshidratada, tiré mi rostro hacia el cielo y puse mis manos sobre la helada banquilla que me sostenía mientras mi inerte cuerpo sollozaba por un poco de alivio muscular.
Ya habia dado 500 vueltas. Un logro increíble para mí, la pequeña he inútil Urara. Estaba un poco orgullosa de mí misma, sin embargo, me contuve pues sabía que aún me deparaban 500 vueltas más, y otros cuantos días para finalizar con esta tarea.
─Veo que te estas esforzando Urara-chan.
Una voz dulce y confortable llego por encima de mi rostro, y de repente un pequeño gesto frio toco mi mejilla, relajando todo el extenuante calor que estaba en mí.
─ ¡Hyaaa, este helado! ¡Rice-chan!
Mi mejor amiga, Rice-Shower estaba colocando una pequeña bebida revitalizadora de zanahoria en mi pómulo derecho.
─Me contaron que te vieron entrenar desde muy temprano, así que me tomé un poco de tiempo para traerte esto.
─Glump ¡Mmmm! ¡Esta delicioso Rice-chan! ¡te quiero mucho!
─Jeje, no seas tan cariñosa Urara-chan.
Lo cierto es que Rice y yo teníamos algo en común que pocos entendían. Mientras que yo me siento a veces como un cascarón rosa, en un mundo donde mis triunfos y logros quedan totalmente lejanos, Rice-chan ha logrado grandes cosas, pero aún no florece ese gran jardín de flores que merece para ella, ella también se siente atrapada.
─ ¡Estoy bien Rice-chan! ¡He conseguido una nueva entrenadora! Su nombre es Ki-ki-em...am, K.W, siii, es muy misteriosa y talentosa- yo en realidad...
Un rostro preocupado de Rice-chan se mostró y aunque con mucha gentileza, denotó una leve sonrisa, todo su espectro era el de una mamá preocupada por su hija.
─ ¿Era acaso esa ruidosa de las gradas durante el entrenamiento? ¿estás segura de esto?
Parece que Kiki-chan ya se volvió un tema de platica.
─Ki-K. W san es algo rarita, pero... pero. ¿sabes Rice-chan? ¿Qué piensas de cómo corro?
...
El rostro de Rice-chan se pauso en una expresión compleja por un momento antes de mediar palabra, trató de expresar palabras, pero antes de decir algo, se detenía.
─Tu forma de correr es la forma en la que corres Urara-chan y como todas, debes aprender más.
Rice-chan siempre ha sido tan amable conmigo, pese a ser una Umamusume tan increíble y con un talento innato y deseo de ganar.
Es por ello que esas palabras suyas me ofendían.
─Yo pienso que corro horrible Rice-chan. Siempre pierdo. Mi última carrera no demostró lo contrario.
─Urara-chan...
─Mis entrenadores me pedían que pensara en grande, pero mis fans me pedían que fuera la misma de siempre, así que dime, ¿a quién debía complacer?
...
─Habia decidido volver a Hokkaido... inclusive no iba a decir nada, simplemente iba a desaparecer.
Rice-chan comenzaba a temblar un poco, para nosotras los temas complicados no eran una norma. Casi siempre pasábamos el tiempo divirtiéndonos y hablando sobre como sería divertido si las dos fuéramos compañeras de cuarto.
Un tema tan delicado la hacía sufrir tanto como yo. Esta vez, como lo hizo Kiki-chan conmigo, le enseñaría a Rice-chan que hay una parte de mí que deseo que conozca.
─Pero alguien llegó justo a tiempo para decirme la verdad Rice-chan. Corro de forma antinatural. No he ganado nada porque mis esfuerzos están mal forjados... todo mi trabajo anterior no iba a rendir frutos.
─ ¡Aun así Urara-chan! ¡Tú eres distinta! ¡Yo sé que tú tienes-
─Los alientos que me das tu y las demás me lastiman Rice-chan. Ustedes están ahí, siempre en la sima, mirando hacia un campo que yo nunca he pisado.
Para mí, ese campo, es inclusive un deseo más grande que pasarla bien con todas ellas.
─ ¿Urara-chan?
─Esta vez no quiero divertirme corriendo... quiero ganar Rice-chan. No para hacer feliz a nadie, como tú, no para ser una grande como la presidenta... quiero ganar para saber qué tipo de sentimiento es...
Mi rostro se habia posicionado al pequeño centenar de pasto que se alojaba de reojo a la vista en aquella pequeña banquita.
Mi mano se colocó arriba de la de Rice-chan. Su pulso estaba acelerado, y podía saber que ella lloraba un poco después de lo que dije.
─Sniff-sniff- yo- yo lo-lo siento- de veras- Urara-chan, yo Sniff-Sniff- pensé que no le dabas importancia a eso...
Su mano izquierda comenzaba a quitarse las lágrimas mientras seguía agachando la cabeza.
Estaba sufriendo.
Su sufrimiento también estaba pasando factura en mí, pero resistí lo más que pude. Algo innegable de la situación era, que la soga ahora no estaba alrededor de mi cuello, sino en mis manos.
─Estoy feliz de compartir este sentimiento contigo Rice-chan, porque te quiero como a nadie en esta escuela. Así que, obsérvame más de cerca, verás que mi venganza llegará más rápido de lo que crees.
Por fin una sonrisa real que vino desde el fondo de mi corazón, despejo a ese amargado día lluvioso de las sensaciones de Rice-chan, para dejar una cara con unos ojos bien abiertos y una boca semi abierta.
─ ¿No crees que ¨venganza¨ suena a algo muy macabro Urara-chan? Jajajajaja.
─ ¡Claro que no! ¡Suena cool!
La tercera ronda incluía un nivel de dificultad especial: nadie me dijo que el cansancio se podía reflejar en la forma en la que se mueve uno.
O por lo menos eso pensaba yo. Nunca habia llegado a estos límites, lo cual era a su vez muy penoso, pues lo único que había hecho durante todo el día era dar vueltas caminando.
Los pies no eran una especial molestia, sino que mi espalda y mis brazos comenzaron a pesar de forma brusca, y el inhalar y exhalar, pese a ya dominarlo en cierta medida, era muchísimo más complejo de mantener en este estado de cansancio.
Mientras daba vueltas y vueltas solo comenzaba a pensar que este entrenamiento era una exageración.
1000 vueltas es un infierno para cualquier Umamusume, pero la realidad de las cosas eclosionaba con una verdad a medias: no estaba corriendo, pero me estaba cansando como si lo estuviese haciendo.
─Hah-fuhh-hahh-fuuuh-hah-fuu
El atardecer se apoderaba del campo y muchas chicas comenzaban a irse, otras tantas solo hacían estiramientos u enfriamientos para irse a descansar.
Vueltas y vueltas y vueltas y vueltas.
Todo eran más y más vueltas. Me estoy hartando. Los pulmones ya no me arden, directamente me queman. Ya no tengo sudor, se ha pegado todo a mi cuerpo como una capa grasa.
─Asqueroso-
Mis pies están punzando, y también partes de mis piernas tienen espasmos, como si tuviesen un corazón propio que late por la sobreexposición al esfuerzo.
Me estoy comenzando a marear.
¿Por qué estoy dando vueltas y vueltas y vueltas y vueltas?
Cierto... estoy aprendiendo a respirar...
Es un entrenamiento de mi nueva entrenadora.
¿Dónde está ella?
Se fue.
¿A dónde fue?
No me está viendo.
¿Por qué estoy dando vueltas y vueltas y vueltas?
Porque ella me dijo que aprendiera a respirar, para luego trotar, para luego correr.
Pero yo ya se correr.
No, en realidad no se correr, he perdido todo por no saberlo.
Si es así, ¿Dónde está mi entrenadora?
Vueltas y vueltas y vueltas y vueltas.
El sol se ha ocultado detrás de los grandes edificios que se funden con la academia. La noche comienza a tragarse todos los rincones de la pista. Hay pocas personas haciendo mantenimiento, no queda ni una chica en el lugar.
¿Qué estoy haciendo?
Dar vueltas y vueltas y vueltas.
Quema, duele, arde, cansancio, dolor, ¿Por qué? ¿Por qué duele tanto?
Mis pies punzan.
Mi cola punza.
Mi cabeza punza.
¿Qué estoy haciendo aquí?
Soy una idiota.
Mi entrenadora se fue.
Soy una idiota.
¡SOY UNA GRAN IDIOTA!
No puedo correr. Solo caminar. Inhalar y exhalar, inhalar y exhalar. No lo vale. El cansancio no lo vale. Estoy harta. Quiero ir a ducharme. No quiero más vueltas. No más...
No más...
─No más.
- ¡NO MÁS!
─ ¡Efectivamente Urara-chan, no más, ya pasaste las 250 vueltas yegua estúpida!
...
─ ¡HAH! ¡FUAAH! ¡AHHH! ¿KI-ki... kiki-chan?
─Esa Tazuna sí que es testaruda, si no te entreno con puño de hierro seguirás siendo una incompetente... fuah, estas tan mojada que juraría que acaba de llover ─Dijo aquella Umamusume despreocupada mientras se brincaba la valla para acercarse a mí.
─E-hah-ehhh-estoy cansada-hah-fua-kiki-chan...
─Ya lo creo, estuviste usando por primera vez ese cerebro tuyo, supongo que tus pensamientos te llevaron a entrar en una concentración amplia.
Me desplomé en el pasto una vez más, esta vez de rodillas. Poco a poco recuperaba el aliento, aun así, me era difícil tragar aire nuevamente...
La tortura aun no terminaba. Faltaban otras 250 vueltas en mi cuarto round.
Vueltas y vueltas y vueltas y vueltas.
─Estabas tan metida en tu mundo que diste más de 300 vueltas, ¿acaso estás loca mujer?
¿300 vueltas?
─ ¿Yo-yo di 300 vueltas?
─ 348 para ser exactas. A juzgar por tu expresión, debes estar harta. Eso era justo lo que estaba esperando, entraste en la fase del hartazgo.
─Kiki-chan ¿puedo-puedo tomarme un descanso?
El rostro de Kiki Wonder se trenzó en una mirada sorprendida, viéndose desde su boca medio abierta y sus ojos más restirados de lo habitual.
─ ¡JAJAJAJAJA! ¡Debiste haber descansado ya hace una hora! Claro, lárgate y vete a dar un baño, a claro, primero, has tus estiramientos.
¿Qué demonios le pasa a esta mujer?
─Lamento no poder haberte visto todo el día, pero parece que no les agrado en la cancha, vele el lado positivo, no creí que fueras a llegar a la meta hoy. Pero parece que lo lograrás, claro, si es que decides continuar, yegüita chan.
Yo di 348 vueltas en vez de 250. Eso significa que solo me faltan 152 vueltas. Menos de lo que me imaginaba.
¿Fue mi mente la que me estuvo llevando a ese extremo?
Ni siquiera percibí el tiempo. Solo...
─ ¿Qué me sucedió Kiki-chan? No pude siquiera saber más allá de que estaba dando vueltas y vueltas.
La Umamusume agachó los hombros y se colocó de cuclillas, casi como una yankee delincuente, solo para tocarse un poco su barbilla con el dedo.
─No es un concepto muy habitual en la academia, pero existe algo llamado punto de hartazgo.
─ ¿Punto de qué?
─Hartazgo. Tienes instinto animal en tu ADN. Pero tu cerebro tiene la misma estructura que la de un humano. El estrés de un animal y un humano se diferencian en la forma en la que se manifiesta de forma física cognitiva.
─Es demasiado para mi kiki-chan...
─agh, Cuándo estabas caminando ¿no comenzaste a pensar de forma excesivamente negativa?
─Ahora que lo mencionas, si... no fue hasta que me llamaste que volví en mí.
─Los humanos normalmente tienden a manifestar su estrés con efectos negativos como los ataques de ira, desórdenes alimenticios, trastornos emocionales y perdidas de las funciones sociales, sin embargo, para las Umamusume y para muchos animales, el estrés solo activa un mecanismo de supervivencia que regula nuestro comportamiento.
─ ¡Sigo sin entender Kiki-chan!
─ ¡Ay pero que burra, literalmente!
─ ¿Es como la zona? ─Dije mientras me sentaba de forma cruzada en el campo y le fruncia el ceño.
El rostro de Kiki-chan se crujió horridamente y se volvió en uno de asco y repudio que solo había visto alguna vez en la cara de algunas compañeras.
─ ¡Esa mierda de la zona es una mentira! Pero supongo que podemos compararlo, ¡dios! esto es como hablar con un cavernícola.
─Lamento mi ignorancia, soy hija de unos granjeros.
─ ¡Vienes a una academia de élite, deberías estudiar más!
─ ¡Estoy concentrada en mi carrera como corredora!
─ ¡¿A si?! ¡¿Y porque lo pierdes todo siempre?
─¡¡¡EHHHH!!! ¡¡¡Eres muy cruel kiki-chan!!!
Esto se había vuelto una contienda innecesaria.
─A final de cuentas, el movimiento comienza a realizarse en automático mientras que tu mente procesa todo tu estrés. El punto de hartazgo es algo necesario de conocer antes de empezar a correr, es sorpresivo que hayas llegado a ese punto.
─ ¡¿Lo dices en serio kiki-chan?!
─Nah, era lo esperado, por eso te mandé a correr tantas vueltas.
Ella era mala. Muy mala. Una malvada reina demonio, y era mi entrenadora.
─En fin, ya te explicare más en tus clases extensivas de la siguiente semana, por ahora, ve a bañarte y termina tus últimas vueltas, luego cena y lárgate a dormir.
─ ¡¿MÁS VUELTAAAAAS?!
─Pero primero báñate y cena. Tranquila, ya no sudarás, tu cuerpo llegó a la deshidratación máxima.
─ ¡Eres tan mala Kiki-chan!
─ ¡Qué soy K.W Yegua de mierda!
Durante mi ducha pensé que era el momento más glorioso de mi miserable y corta vida.
─Esto se siente muy bien...
El vapor de la sala hacía que todos mis poros se abrieran, y el asqueroso sudor que antes había lavado, se esfumó por completo.
Podía sentir como me revitalizaba.
─Mi colita se siente feliz.
Comenzó a moverse de un lado al otro en la sauna. Como si fuera una especie de pez carpa en su habitad natural.
Mis ojos estaban cerrados y la oscuridad me invadió, pero esta vez el miedo y la incertidumbre simplemente no estaban, estaba lo suficientemente cansada para olvidarme de momento de esas trivialidades.
Le mandé un mensaje desde mi celular a King-chan. Mencioné rápidamente sobre mi tardanza está noche, que podría adelantarse a cenar y a dormir sin mí.
Pese a que siempre finjo que me olvido de cosas, o la molesto con que me peine por las mañanas, King-chan se ha portado como una especie de hermana mayor para mí.
La quiero, y sé que le hice daño el otro día.
Creo que lo mejor que puedo hacer por ella es demostrarle que me estoy esforzando nuevamente para ganarme el beneficio que el gobierno hizo por mí.
─ ¡Bien! ¡Estoy 100% recargada!
Con mis baterías al 110%, me sequé rápidamente el cabello y apliqué un poco de crema humectante. Tomé otro uniforme de correr y me dispuse a terminar mis últimas vueltas antes de irme a comer algo y luego dormir.
Ya era completamente de noche y era helado afuera. Era sorprendente que en Tokio ya hiciese tanto frio por la noche, aun cerca del verano.
─Le demostrare a Kiki-chan que puedo con esto y más-jeje-je- ¿eh? ¿ah?
De repente, mis pies parecían jalea y comenzaban a tambalearse de un lado a otro.
─¡¡¡¿ehhh?!!!
─Veo que te has relajado lo suficiente. Eres muy egoísta Urara-chan, a los entrenadores no nos dejan entrar a esa sauna, me has tenido en el frio de la noche esperándote.
Kiki-Wonder estaba sentada en el pasto, en lo que parecía una especie de fogata improvisada con una lata de experimento y un palo con un malvavisco en el extremo.
─Mi-mis- ¡Mis piernas se doblan!
─Tu cuerpo creyó que estabas a punto de descansar y entró en modo de recuperación en automático.
─ ¡Wuuaaaaaa! ¡Ahora estoy discapacitada!
─ ¿Qué? ¡No! ¡NO! ¿Qué carajos dices?
─ ¡wuaaaa! ¡Wuaaa! ¡Mis piernitas no responden Kiki-chan!
Ella tragó un malvavisco bruscamente mientras se estrellaba su mano derecha contra la frente.
─ ¡Gmpl! -hmp- slirp- Bien, ahora realizaremos estiramientos leves para que puedas recobrar fuerza y termines con este sufrimiento de una vez.
...
─No te veo muy convencida.
─Dijiste que no tenías esperanzas en mi Kiki-chan.
─No, así es.
─ ¡¿Entonces porque vale la pena terminar estas vueltas?!
...
─Verás. Todo va de probabilidades pequeña y rosada Urara-chan. Todas las Umamusume creen que pueden cumplir sus sueños y correr a un destino brillante, pero lo cierto es que las probabilidades son aplastantes.
...
─Yo no creo en los sueños ni en los deseos. Veo las cosas objetivamente, y me niego a creer lo contrario a mis expectativas probables hasta que las veo... curiosamente, hoy tus probabilidades han cambiado.
...
─Te usé como un experimento. Quería ver si un entrenamiento multifacético para una inexperta Haru Urara daría resultados favorables. Pensé para mi ¨tal vez llegue a su punto de hartazgo si se dedica correctamente¨ aunque dudándolo, lo lograste sin que te instruyera más que con gritos.
─Kiki-chan... yo.
─Las probabilidades de que seas una corredora dependen de ti Urara, no de un entrenador, no de un destino. Habrá un inicio y un final para ti, pero definitivamente no has arrancado aún. Por eso te doy el beneficio de la duda.
Me levanté súbitamente. Algo caliente se revuelve desde el fondo de mi esófago y hace que me sienta impaciente.
─ ¡Wuaaa! ¡Me asustaste! ¿ya te has recuperado de tu caída emocional? Apúrate, apúrate, antes de que los cuidadores se enteren que estás aquí conmigo, me meterás en un problema si eso sucede.
─ ¡Si!
Las últimas vueltas fueron acompañadas de tranquilas recomendaciones de Kiki-chan a la distancia. El firmamento de aquella pista se quedó grabado a muerte en mis retinas.
Ignoré mis pensamientos por un momento. Ahora solo podía saber que era parte de una probabilidad que posiblemente no cambiaría, pero que, por fin, estaba en mis manos arreglarla.
Una presión mortal, pero era para mi sola.
Terminé antes de lo esperado. 9:10 pm. Mi agotamiento volvió un poco, pero estaba segura que al dormir, recobraría la energía para mañana y todo se volvería más fácil y seguro para mí con la experiencia.
─He terminado Kiki-chan, ¡iré a dormir en cuanto cene algo ligero! ¡Tú también deberías volver a casa!
─Ya veo, te felicito por terminar las 1000 vueltas. Puedes irte adelantando, yo aún tengo que hacer algo de papeleo.
Alejándome del campo, sentí que un poco del cascarón rosa se había fragmentado para dejar ver una pequeña estela de luz desde fuera.
• • •「◆」• • •
Al irse, Urara-chan dejó esta estela de felicidad que se veía en sus primeras carreras, era impresionante, se podía casi palpar la felicidad.
Kiki-Wonder guardó su lata de acampar improvisada y se dispuso a caminar a casa. Estaba quebrada, así que no tenía un centavo para regresar en taxi.
─Igualmente ni está tan lejos.
El extenuante entrenamiento de respiración de Haru Urara habia sido una prueba para determinar que tanto podía evolucionar dicha Umamusume.
La respiración está conectada a diferentes facetas del comportamiento atlético y animal. En este caso, al someterla a un cambio de condiciones físicas, climáticas y mentales, la adaptación de dicha chica saldría a flore.
─Nunca pensé que cumpliría con las expectativas, definitivamente no me equivoqué cuando vi su debut.
Hacía dos años, Kiki-Wonder vio por primera vez correr a Haru Urara en su debut. Ella pertenecía a una generación de Umamusume muy prometedoras, de apellidos muy prestigiosos y de muy alta categoría, sin embargo, a la gran mayoría les faltaba algo que, en lo personal, siempre le terminaba de picar por curiosidad a Kiki-Wonder.
─Ella es demasiado inquieta.
Las Umamusume temperamentales solían tener actitudes curiosas dentro y fuera de la pista, pero entre miles con esa clase de funcionamientos erráticos, habia unas cuantas que terminaban por dominar la pista dado su comportamiento.
Era como una extensión de ellas mismas, no algo donde se entrenaba, sino un territorio donde se dominaba sobre las demás.
Las yeguas inquietas son las menos comunes.
─Haru Urara quedo en quinto lugar esa vez, y sabía que solo subiría y subiría en adelante. Alguien se interpuso. Un mal entrenador; los escándalos de la generación arruinaron y expulsaron a los entrenadores veteranos que se hubiesen dado cuenta del extraño desempeño de Urara-chan...
Pese a que Kiki-Wonder se había aprovechado durante dos años de la ineptitud de Haru Urara, la espina del ¨mal corredor¨ nunca se apartó de ella.
─En fin, dio unos resultados impresionantes. Lástima que no es suficiente para derrotar a Magno Star. Tal vez mi entrenamiento eleve uno o dos puestos a Urara-chan. Espero que no se desanime y termine perdiendo mi mina de Oro, JAJAJAJA.
Caminando hacia la profundidad del ego. Esa noche, entrenadora y corredora durmieron profundamente sin arrepentimientos.
• • •「◆」• • •
La sobre exposición al ejercicio exigente toma como consecuencias reacciones en el cuerpo de la Umamusume. Si esta no cuida adecuadamente sus medidas de recuperación, sumado a una alimentación controlada y balanceada, los resultados pueden ser desastrosos.
Después de 4 días de infierno puro para la pequeña Haru Urara, los resultados de un primer entrenamiento de exigencia real, causaron que cayera en cama con un poco de temperatura.
─Urara-chan, tienes una llamada de una tal K.W, ¿quieres atender?
─guah, dile que estoy dormida.
─ ¡Puedo escuchar a través del teléfono yegua floja de mierda, levántate de la cama y ven a entrenar! ─
King Halo había cogido el teléfono de Urara y había respondido por ella. Sorprendentemente estos días se había percatado del cambio de entrenamiento y la dedicación de su compañera de cuarto.
Lo único que pudo hacer fue pasarle el teléfono a la somnolienta y adolorida Urara, que yacía postrada en cama aún en pijama.
─Esto es imposible Kiki-chan, fueron muchos kilómetros diarios, coff-coff- ¿lo vez? Contraje un resfriado, coff-coff- necesito descansar.
─Es la imitación de alguien enfermo más lamentable que eh escuchado en mi vida, inclusive las mías son más creíbles─
─Peroooo, estoy cansaaadaaaa.
─Imagínate yo que tengo que lidiar con tu flojera. Te espero en el campo a las 9:00 am─
─ ¡Pero Kiki-chan! ¡Es sábado! ¡Es nuestro día libre!
─ ¡Era mi día libre, tú y tus estúpidas ganas de ganar me lo quitaron! Ahora mueve ese culo que mi tiempo vale millones, millones literalmente─
*Click*
─ ¿Esa era tu entrenadora nueva Urara-chan? ─Dijo King halo mientras se tocaba la mejilla en un gesto de preocupación.
Urara solo levantó sus pies en señal de correspondido, mientras aún tenía la cabeza enterrada en la almohada.
─ ¿Crees que puedes ir a correr en vez de mi King-chan? Los entrenamientos de Kiki-chan son otra cosa...
─ ¡De que hablas tonta! Ahora mismo te levantarás, te darás una ducha helada he iras a entrenar señorita.
─ ¡Peeeeroooo!
─Ningún, pero, apresúrate, antes de que pierda la paciencia, comienza a esforzarte un poco más.
Para Urara, King Halo era como una hermana mayor que siempre velaba por ella, pero King Halo a veces pensaba que ella era como una madre preocupada por la vida de su muy floja y poco productiva hija.
Y, aun así, a las 9:10 am, Urara llegó al campo de entrenamiento de la tracen con un conjunto deportivo recién planchado por la misma King Halo, con un rostro que solo demostraba cansancio y dolor.
─ ¿No crees que me estás sobreexplotando Kiki-chan?
...
Con su habitual chaqueta café, su sombrero de lana gris con pompón, solo que, ahora variando con un top blanco de fondo y unas trenzas caídas sobre los hombros, además de unas gafas de sol, Kiki-Wonder se puso delante de Urara, colocando su dedo índice, retraído frente la cabeza de su entrenada.
─ ¡Hey conozco eso, no iras a....!
¡PLAK!
─ ¡AY! ¡Ay mi frentesita!
Con su dedo golpeo la frente de Urara, reprendiéndola por su comportamiento y su falta de emotividad.
─Las grandes Umamusume del país se forjaron en base al esfuerzo, entrenamiento, dedicación, disciplina y explotación que se les impuso. No les faltes al respeto llegando tarde a tu segunda etapa de entrenamiento especial.
─ ¿dijiste explotación?
─ ¿Dije algo así? No lo recuerdo...
─No, ¡Estoy segura de que dijiste explotación!
─Escuchaste mal cascarón-san, ahora. Escucha con atención: ─Replicó la entrenadora mientras apuntaba con sus dedos índices a su Umamusume, como haciéndola participé de un espectáculo.
─Estos días has aprendido no solo a inhalar y exhalar correctamente en un ritmo constante, sino que has logrado generar resistencia mental y física en un grado aceptable. Inclusive, lograste llegar a tu punto de hartazgo más rápido de lo que imaginé. Todo esto prepara la antesala para tu verdadero entrenamiento.
Palideciendo de inmediato con el rostro emocionado de lo que parecía una científica loca, Urara trató de correr antes de que se le pudiese incluir más entrenamiento, sin embargo, fue rápidamente interceptada por Kiki-Wonder y regañada con un coscorrón.
─Ay ay, eso duele, para, ¡para!
─ ¡No trates de escapar! ¡esta vez el entrenamiento será un 20% menos insufrible!
─ ¡20% menos!
─No suenas muy emocionada.
─Simplemente no eh descansado lo suficiente Kiki-chan.
Kiki-Wonder se desplomó en el pasto de la pista, y comenzó a abrir y cerrar las piernas y brazos, como si estuviese haciendo ángeles de nieve. Las yeguas temperamentales eran aquellas de las que entrenar, resultaba todo un caso de reto inexplicable, solo los más veteranos lograban manejarlas con éxito.
Hasta cierto punto, esto le recordaba a su juventud.
─Sabes Urara-chan. ¿Conoces a Oguri Cap?
─Claro que conozco a Oguri-sempai, la conocí en el comedor el verano pasado, ella come mucho, pero parece que nunca engorda...
─Eso es por su extenuante entrenamiento Urara-chan. ¿sabes que ella terminó su ciclo unas temporadas atrás de ti?
─...lo sé, es un poco triste, logre ver unas cuantas carreras suyas en casetes viejos ¡era increíblemente rápida!
─Ella sigue siendo increíblemente rápida. Aún sigue corriendo, aunque no profesionalmente, al asistir a la Tracen, está obligada a cumplir con un servicio de entrenamiento en beneficio a otras estudiantes.
La aún confundida Haru Urara no conectaba los puntos de la conversación, pero su ánimo cambió de uno de fatiga a uno de preocupación; Nunca había hablado tanto con Oguri Cap, pero sabía que ella fue alguna vez una increíble estrella del campo de carreras.
─Bien, ahora, quiero que observes a la pista de tierra un momento.
─D-de acuerdo.
De inmediato, una extensa nube de polvo podía verse en el interior de la pista de tierra. Se escuchaban los galopes feroces y las herraduras pisoteando más fuertemente al llegar a las curvas. Pareciese que estuviesen jalando un costal de algo enorme con un vehículo.
Al llegar a la vuelta cercana a la ubicación de Kiki-Wonder y de Haru Urara, una estela blanca y gris se dibujaron. La presencia de una Umamusume se puede sentir y oler; era un aura pesada y aterradora, que a su vez dejaba marca por donde pasase.
El viento acompañó a la mancha gris, y las láminas de pasto se volvieron perpendiculares al suelo, gracias a la velocidad de la chica caballo que acababa de pasar en el páramo.
─ ¡¿Ehhhh?!
Al terminar el recorrido, una cansada pero muy emocionada Oguri Cap pudo verse acercarse a unas cuantas Umamusume para hablar de algo que, en este instante, no era de concierne de Haru Urara.
─Parece que ha terminado por hoy.
─ ¡¿Terminado por hoy?!
─Desde que Oguri Cap entró en la academia Tracen, y posiblemente desde antes, sus entrenamientos intensivos comienzan a las 5:00 de la mañana, y terminan entre las 9:00 y 9:30 de la mañana, no es sorpresivo que en su época la apodaran el monstruo gris.
Haru Urara tragó saliva y abrió bien los ojos. Se suponía que ella era ya una corredora retirada, sin embargo, sus entrenamientos eran igual de intensos de lo que fueron en algún momento en su carrera.
─Debes de ser constante en tu entrenamiento: Podrás descansar bien, pero primero deberás acostumbrarte a una vida de rutina pertinente Urara-chan.
La Yegua rosa que no estaba convencida del todo, cambio drásticamente después de ver la demostración de su compañera de academia. Si ella se esforzaba de esa forma, aun estando retirada, podía ser que ella nunca haya tenido un entrenamiento de verdad exigente.
─ ¡¿Qué clase de entrenamiento tengo que hacer Kiki-chan?!
No se podía decir que todo fue planeado por Kiki-Wonder. Oguri Cap solía entrenar a las afueras de la academia, recorriendo terrenos más irregulares para mantenerse en forma, sin embargo, a petición de Rudolf-san, ella hizo una demostración de velocidad y poder en una pista agresiva para chicas de nuevo ingreso.
Kiki-san que ya se había desesperado por la tardía llegada de su entrenada, notó que una de las competidoras que más dinero le habían dado frutos en su desarrollo como apostadora, estaba corriendo a su lado, le trajo nostalgia y a su vez emoción.
Pensó en irle a pedir un autógrafo, sin embargo, cuando iba a poner un pie en marcha para el plan ¨firma Oguri¨ una desalentada y temperamental Urara-chan habia aparecido.
La estrategia de la motivación en base a la comparativa no siempre funcionaba, pero en este caso, logró encender la llama de espíritu de su muy difícil compañera.
─Bien bien, te veo más emocionada que nunca. Tienes exactamente 3 semanas para dominar los puntos más importantes al correr.
Los brazos de Urara se posicionaron a la altura del pecho, cerrándose, reforzando su emoción y determinación. Una sonrisa entre lo confiado y lo asustado se le redefinía todo el tiempo.
─Centro de gravedad y movimiento muscular certero.
─ ¡No entiendo nada!
─Me lo suponía.
Haru Urara era como un payaso de bus. Cada paso que daba era un chiste mal contado que no se terminaba de contar del todo bien.
─Trabajarás en determinar la posición más favorable para mantener tu centro de gravedad acorde a tu postura, y aprenderás a como colocar cada músculo en su lugar al momento de correr para sacarle el mayor provecho posible.
─ ¿No basta con correr con mi respiración dominada actual?
─En una situación normal lo sería, sin embargo, varías tanto entre carrera y carrera en la posición de tu centro de gravedad, que es difícil determinar que altura y curvatura es la adecuada para tu arranque y finalización. Por otra parte, como lo dije antes, pareces alguien con párkinson, no tienes armonía a la hora de correr y eso te hace tropezar o estresar a tus músculos más rápido de lo común.
─Ehhh, ¿todo eso lo ha visto en mi? Pero si solo llevamos una semana juntas y ni siquiera he corrido de verdad.
...
─Si bueno, ya sabes, soy un gran fan de la fracasada Haru Urara, pero sería más divertido ver a la nueva y ganadora Urara-chan ¿no lo crees?
Grande y mentirosa Kiki-Wonder, ¿hasta dónde llegaría su mentira?
─Supongo... ¿Qué actividades tenemos planeadas entonces?
─ Esta vez seré misericordiosa contigo y te daré ejercicios de exigencia media. Compararemos tus arranques normales con los de una Umamusume campeona de la triple corona. Luego trabajaremos en simulaciones de movimiento activo y de sobre carga.
─ ¡Si! ¡Suena interesante!
─Lo es, además, controlarás tu dieta y tu horario del sueño. Comenzarás a reducir las calorías y a dormir temprano. Toma en cuenta también el que, madrugarás y trotarás unos cuantos kilómetros.
─Am, ¡Wow! ¡será divertido!
─Se me olvidaba, además estudiarás el comportamiento de tus contrincantes; revisaremos detalles a fondo de su comportamiento en campo y sus posibles fallas activas. ¡Definitivamente lo pasaremos bomba yegüita-chan!
─ ¿Aun estoy a tiempo de retractar-AY! ¡AY!
• • •「◆」• • •
Aunque no fue fácil al principio para Haru Urara, su forma peculiar y tan dócil de correr se modificó a una casi irreconocible para unas cuantas que se habían detenido a verla, ya sea para criticarla o para apoyarla.
La primera en percatarse del peculiar cambio fue Tazuna-chan, quien, al verla más temprano desde la sala de la directora, sospechó que estaba teniendo un nuevo desarrollo en su vida, aunque le preocupaban los extraños estiramientos he inicios de carrera abruptos, rápidos, cortos y de fallo que practicaba sin parar hasta la hora de la comida.
Unas cuantas chicas que entrenaban desde muy temprano, como Kitasan-black, Mejiro Rijan o la habitual Oguri Cap, se detuvieron más de una vez para remitirse al entrenamiento de la Uma rosada, que, a este punto, nadie había visto jamás en la Tracen.
Eran conceptos abstractos, pero que Urara decidió no poner en duda.
El alimento y los descansos fueron lo que más afecto la primera semana a Haru Urara, a veces desconsolándole y otras, causándole una irritación particular que la hacía tener un rosto de pocos amigos, que se traducía en pucheros en su cara infantil.
Kiki-Wonder la acompañó en su cambio, observando como poco a poco, aquella pequeña y torpe Umamusume, comenzaba a ampliar su movimiento.
Ella comenzaba a entender como determinar en qué ángulo iniciaba y con qué punto de fuerza debía modificar su postura para obtener más o menos velocidad al inicio, desarrollo y final de la carrera.
Sumado a que comenzó a tener control natural he instintivo de sus brazos y piernas en relatividad a su movimiento. Más temprano que tarde, K.W comenzó a recomendarle a Urara que corriera con todas sus fuerzas con lo aprendido para ver su desempeño.
Esas pequeñas carreras no se vieron en la Tracen por alguna razón en particular.
¿Qué resultados habían obtenido después de 3 semanas y media de entrenamiento?
Solo Kiki-Wonder san y algunos entrenadores veteranos que se resistían al retiro, entendieron la evolución del cascarón rosa.
Todo ese esfuerzo y cambio repentino, solo se vería reflejado en la próxima carrera que disputaría Haru Urara. El prix de Saitama. Una carrera de media duración que, como particular, tenía una curva cerrada, sin ninguna clase de elevación o soltura entre distancia y distancia.
Para muchas sería el pase directo a las carreras G2, para Haru Urara, una oportunidad única de vengarse del cascarón rosa.
Y bueno, para Kiki-Wonder, su única oportunidad para pagar la renta.
Los días pasaron y el entrenamiento no se detuvo, hasta que, faltando 2 días para la carrera, Kiki-Wonder le pidió a Urara-Chan que se encontraran dentro del gimnasio de la Tracen, más precisamente, dentro de la zona de artes marciales.
─Naturalmente, has crecido bastante Urara-chan. Te veo más en forma que nunca.
Antes de poder referirse a Urara, Kiki-san estaba con unos calzoncillos largos blanco con rojo, en un top deportivo, arriba de un cuadrilátero de boxeo. Su cabello estaba trenzado al ras de su cabeza, haciéndola parecer más una Umamusume ruda, y no una habitual explotadora y extraña entrenadora.
─Faltan 2 días para la carrera Kiki-san ¿no sería más prudente que estuviese descansando? ─Reaccionó con un comentario, mientras entraba en medio de las cuerdas, portando además un atuendo a juego con Kiki-san.
─Hoy es tu prueba de fuego niña. Hoy probaremos tu rendimiento real, así que, ve poniéndote estos.
Guantes de Boxeo.
Era normal que muchas de las Umamusume que dedicaban su entrenamiento a mejorar su potencia, lo hicieran practicando kickboxing o imitando su sombra, pero en este caso.
─ ¡Tendrás un sparring conmigo!
─ ¡Ni hablar, mides casi el doble que yo!
─ ¡Oh por favor Urara-chan! ¡Mis años dorados quedaron atrás! Ahora solo soy una adorable entrenadora que quiere lo mejor para su competidora!
─Ni un carajo Kiki-chan, puedo verte hacer esos gestos rápidos con los puños, yo nunca he practicado boxeo.
Un dato curioso es que, durante su rehabilitación para poder correr correctamente, Kiki-Wonder aprendió a moverse gracias a disciplinas varias como el boxeo o la natación. Osease, que con una desnaturalizada en las artes marciales Haru Urara, seria molida a golpes.
─Ay deja de ser una bebita y póntelos de una vez, ahora que no hay nadie. Si alguien de la institución me ve dándote una paliza, definitivamente me van a expulsar.
─ ¡Ni siquiera tienes permiso para este entrenamiento!
─Solo será un Round, no necesito permiso para determinar qué tan fuerte es mi Umamusume interior y de paso la tuya.
Urara sabía que, si no le seguía el juego, ella seguiría insistiendo hasta el punto donde empezaría a golpearla sin siquiera avisar, así que decidió mejor colocarse los guantes y ponerse frente a su entrenadora.
─Solo un round Kiki-chan...yo de verd-
¡POW!
¿eh?
Un golpe rápido conectó con la cara de Urara mandándola a la lona. Aunque el golpe no fue nada del otro mundo, la desconcertó, haciendo que cayese de una sola.
─Levanta tu guardia y empieza a moverte.
─ ¡ESO ES TRAMPA! ¡NI SIQUIERA AVI-
¡POW!
Un golpe desde abajo, conectó al costado de Urara. De nuevo, no era nada tan doloroso, pero si frustrante. Su entrenadora estaba abusando de su confianza y no estaba dejándola defenderse.
─ ¡Ya basta Kiki-san! ¡Dame un respiro!
─ ¿Qué piensas? ¿que las otras corredoras te darán un respiro? ¿qué te mereces piedad de ellas? ¡Pedazo de idiota!
Un volado desde la mano izquierda de Kiki-san fue disparado directo a la cien de Urara, pero en este caso, ella logro esquivarlo de primera instancia.
─ ¡Los deportes deben de ser justos Kiki-san! ¡no esto!
La oleada de golpes no se detenía de parte de Kiki-Wonder. Era impresionante como se movían sus pies. Pese a ser una alcohólica y un aparente don nadie, tenía talento para los deportes alternos a las carreras.
─ ¡Las carreras no son justas yegüita-chan! ¡son un campo de batalla donde demuestras tu puta valía!
En una extraña posición de guardia, parecido a la de una tortuga ocultándose en su caparazón, Urara trataba de esquivar las feroces arremetidas de su entrenadora, pero siempre terminaba por llevarse uno o dos golpes.
─ ¡Basta! ¡esto no me gusta!
─ ¡Esa es la mierda que detesto de ti, Haru Urara! ¡Para ti nada es de tu gusto! ¡eres solo otra Umamusume del montón que piensa que sus sueños deben ser correspondidos!
El comentario afectó un poco más a Urara de lo normal. Está se mordió el labio al escuchar las palabras crueles de su entrenadora, sin embargo, esto solo la incitó a responder:
─ ¡ESO ES LO QUE PIENSAS TU Y LOS DEMÁS DE MI! ¡PERO NADIE SABE LO QUE YO PIENSO!
─ ¡SI, COMO NO! ¡ERES SOLO UNA DON NADIE!
Haru comenzaba a moverse. Se colocaba y se apartaba de los golpes. Su respiración parecía agitada, pero solo era un manejo extenso del Inhalar y exhalar.
─ ¡YO NO SOY UNA DON NADIE, TU LO ERES KIKI-CHAN!
Un jab llego a los hombros de Kiki-Wonder, quien se sorprendió que el alcance de la pequeña Urara fuera tan amplio.
La realidad es que está misma se estaba desplazando mientras peleaban. Los resultados podían verse.
─ ¡¿Y que harás si vuelves a perder eh?! ¡¿te irás avergonzada con tus papis a plantar papas a Hokkaido?! ¡esperando que alguien te aplauda!
Ese comentario que se metía con los seres queridos de Urara era una provocación. En cuanto al ceño de Urara Haru, cambió, se dio a relucir el experimento de un mes y medio de Friki-Wonder-san.
─¡¡¡NO METAS A MIS PADRES EN ESTO!!!
¡POW-PAGH-PASH!
Un golpe directo al abdomen de la chica rosada, seguido de un contragolpe marcado de K.W, y un escupitajo de sangre del rostro de Urara. Las posiciones parecían parejas, pero había una clara Uma en ventaja en esta contienda.
─¡¡¡SI PIERDO, VOLVERÉ A CORRER HASTA QUE GANE!!! ¡¡¡APRENDERÉ A CORRER COMO ES DEBIDO!!! ¡¡¡VOY A HACER QUE DEJEN DE DECIR MIERDA DE MI!!!
La potencia y el movimiento de Haru Urara creció exponencialmente, esta vez, ni la experimentada Kiki-san pudo visualizar los puntos simples de Urara.
Ella comenzó a variar con movimientos de caderas. Retrocedía y avanzaba. Lo que antes parecía un chihuahua asustado, estaba demostrando clase y compostura como un dóberman.
─ ¡Demuéstralo entonces cascarón rosado! ¡rompe la capa!
En el cuadrilátero, donde volaba normalmente la sangre y el sudor, a veces las lágrimas y el vómito. Los colores de una intensa y creciente masacre se tornaron en un incandescente y destellante luminar rosado.
Como si los cerezos hubiesen florecido antes de tiempo. Estos plagaron las cuatro esquinas de una abrazadora furia despedida en movimientos y golpes.
─¡¡¡HYA!!!! ¡¡¡RRRAHH!!! ¡¡¡GUAAAAH!!! ¡¡¡DEFINITIVAMENTE ESTE SERÁ MI CAMPO AHORA!!!
Lo primero que estudió Urara al realizar las largas caminatas fue el manejo de su respiración. La naturaleza de las Umamusume hace que rápidamente, sus pulmones atrapen la cantidad suficiente de oxígeno para un desempeño explosivo, pero al ser tanta cantidad, la mala regulación del mismo puede perjudicar al desempeño de actividades estresantes.
Lo segundo fue el control de su punto de gravedad y su masa de apoyo: No todas las Umamusume corren de la misma forma, muchas veces está relacionado con el control de su cuerpo, que a menudo se le adjudica a la acción y reacción de la masa muscular ante actividades explosivas. Mantener los pies, la espalda y la cabeza en un lugar determinado, en un equilibrio que no perjudique tu desempeño es crucial para un buen corredor.
Finalmente, el manejo de las extremidades y músculos, que fácilmente interpretado, toma el carácter de la armonía de las acciones simultaneas, sin que ninguna provoque un efecto contraproducente en las otras; una herramienta hábil para generar estamina y determinación mental, en el paso por ella sufrirás al principio de tal forma que será insoportable, pero la adaptación te llevará tarde o temprano al espíritu de supervivencia.
Otras cosas como la frustración y la limitación de los placeres eran mecanismos que daban fuerza y voluntad al usuario.
Kiki-Wonder entrenó a Haru Urara lo suficiente como para defenderse en un combate de boxeo real.
Los boxeadores son corredores excepcionales de cortas y largas distancias.
Esta era la prueba de fuego para Urara y de nuevo...
*RING RING*
─Se ha acabado el combate. Agh-fuuu-mierda chiquilla, tienes muchas agallas, me hiciste ponerme seria.
Con leves detalles en el rostro, Urara había terminado su Round con su entrenadora, y pese a que no había ganado de ninguna manera, K.W no se había ido impune.
─Kiki-chan... yo, yo te he hecho sangrar.
─ ¿eh? ¿ah? ¿esto? Si... fue un buen Uppercut Urara-chan. Nada se compara a un buen golpe ¿verdad? ¿Cómo te sientes?
Aunque la sangre del labio de Kiki-chan no paraba, ella se veía contenta por el resultado. Solo se limitó a lavarse con un poco de agua y a bajar del ring.
─Yo... yo me siento... me siento... muy bien. De hecho. Me siento genial Kiki-chan ¿qué demonios paso?
...
─Estas frustrada Urara-chan. Pero mucho estrés no sera bueno para la carrera de dentro de un día. Pensé en hacernos más cercanas haciendo esto, además, aquí podría ver que tanto has crecido, y déjame decirte que me tienes impresionada, tal vez ganes, jaja, taaaaal vez.
Levantando la mano, Kiki-san se despidió, tomando una toalla y largándose a las duchas.
Unas cuantas chicas comenzaron a llegar al Gimnasio y observaron a la demacrada y manchada de sangre Haru Urara. Decidieron no preguntar nada...
¿Por qué? ¿eran malas personas? ¿no querían meterse en sus asuntos? ¿tenían otras cosas que hacer?
No fue ninguno de esos motivos. Simplemente no intervinieron ya que la sonrisa que observaban en la chica arriba del ring, era una discordia entre el éxtasis y la rabia.
• • •「◆」• • •
Finalmente era 10 de abril.
Como fue estudiado previamente, la temperatura de 30° arrastraba consigo un caluroso cielo bañado por los fuertes rayos del sol, negándose a ocultarse en ninguna nube cercana.
El viento estaba en contra a las manecillas del reloj. La sombra solo caía un poco en la corona de flores construida para las ganadoras al final de la pista; una carrera de milla que daba una jugosa recompensa a los primeros lugares, así como el pase directo a grados superiores de carreras.
Era un evento especial, creada por empresarios acaudalados para mantener el dinero en las pistas durante las semanas anteriores al inicio de la Golden Week.
Las apuestas en estas carreras siempre eran carnosas y, además, muy arriesgadas.
Una de las razones por las que muchos apuestan en carreras de baja categoría, recae en el fácil acceso a los parléis, donde los datos y las carreras anexas pueden crear un consenso más claro de los resultados, incluyendo también los posibles puestos de varias Umamusume.
En el mundo de las apuestas de carreras de chicas caballo, estaban aquellos que eran ludópatas empedernidos que perdían dinero de forma habitual, también había gente desesperada, con esperanzas en recuperar una parte de sus deudas con una racha de suerte.
Existían los fanáticos, que apostaban poco, pero inflaban los números, con tal de apoyar a una u otra competidora, sumándole también los extremistas otaku, que dejaban parte de su salario con tal de ser el ¨fanático numero 1¨
Y las grandes esferas. Pese a que muchos eran ¨dueños¨ de los hipódromos, creadores de los propios eventos, multimillonarios con intereses comerciales y a veces fanáticos más puros del deporte que utilizaban las carreras como una inversión inteligente.
Para muchos, las carreras de baja categoría como las G3 eran un desperdicio de tiempo y un desastre de competiciones con resultados mediocres.
Pero para los expertos, para los apostadores de antaño, para las elites y los entrenadores, era un campo de batalla feroz donde muchas de las incidencias de las carreras de primera categoría, son pasadas por alto, dando un interés sin igual.
Kiki-Wonder amaba apostar en las G3. Ahí es donde vio nacer a muchas leyendas que le llenaron los bolsillos por años.
Ella siempre quiso llegar a esas carreras, pero no estuvo ni cerca.
Ella había hecho su apuesta a primera hora, ya abierto el banco de tickets virtuales. El fondo de ahorros de su hija se había ido en esta carrera, sino daba los resultados que se habían previsto con gracia, no solo se acabaría la leyenda de Kyokyo cero a la derecha, sino que la vida de Kiki-Wonder también.
─Con un carajo, mi estomago duele.
Caminando un poco antes de la entrada a la pista, en la recepción donde los medios hacen preguntas, Kiki-Wonder se movía discretamente, robando un poco de champagne, y devorando trocitos de jamón serrano, esperando que nadie le preguntase que hacía ahí.
Ella estaba más preocupada por no tentar a la suerte. Había entrenado a Haru Urara solo para poder conseguir los números suficientes para ganar una gran cantidad.
Las favoritas del evento sin duda eran la ya antes aclamada ¨cascarón rosa¨ Haru Urara, y la dedicada permanente Eleven Sheep, con ella una estrella naciente Gogo Strike: Las apuestas eran tan bajas del lado de las demás que el resultado para la victoria de Magno Star no dejaría a nadie indiferente-
*Me ayudo un poco entrar a la Tracen, así pude ver de primera instancia el desempeño de Magno, estoy segura de mi apuesta, aun así...*
Pensando y paseando en círculos, la llamativa entrenadora fue interrumpida por una multitud de cámaras y micrófonos que se posaron delante de ella sin dejarle paso, con ella aun tragando jamón como una cerda.
─ ¡Usted debe de ser la nueva entrenadora! ¡Kiki-Wonder-san!
─Nos interesaría mucho poder compartir con usted unas palabras para antes de la carrera por favor.
Hmm.
─Me están confundiendo, yo soy Nakayama-festa, yo no conozco a ninguna K.W, ¡Porque claramente su ficha de entrenadora dice K.W!
Las risas de los medios fueron una señal negativa para Kiki, pensó que de verdad funcionaria la estrategia, pero su cabello naranja y sus gafas de sol la hacían parecer alguien totalmente distinta.
─ ¡Díganos! ¿por qué decidió entrenar a Haru Urara?
─ ¿Es cierto que usted no tiene experiencia entrenando Umamusume?
─ ¿Usted cree que los resultados de Haru Urara cambiaran en esta carrera?
─Los rumores comentan que usted tiene una personalidad con la que es difícil de tratar, ¿no le preocupa su apariencia?
─Muchos entrenadores prometedores de las regionales fueron rechazados al acceso a la Tracen, ¿tiene algún contacto importante que le permitió acceder?
Los flashes, las cámaras, los gritos, los micrófonos, todo le daba una jaqueca a Kiki-san, quien, al terminar de comer, los miró a todos con un gesto desaprobatorio.
Ajustando un poco sus lentes, y tratando de parecer cool, meneo un poco la cola y extendió sus manos desde sus bolsillos, abriendo un campo de espacio entre su chamarra de cuero y su top negro. Podían verse sus blancos y delgados brazos curvarse un poco, creando un espejismo de duda interior con sus gestos leves.
─Voy a entrenar a Urara-chan porque nadie sabe entrenar a las Umamusume como yo, y espero que vean sus resultados, les sorprenderán para bien.
Con un rostro y una sonrisa más falsa que el Tofú, Kiki-san dijo eso a los múltiples micrófonos y comenzó a correr sin mirar atrás hasta los vestidores, donde obviamente, los medios no podían acceder.
Los medios la siguieron todo lo posible para tratar de sacarle más información, pero estos se resignaron al verla entrar al túnel de concreto que conecta con el backstage.
─Malditos carroñeros, no les bastó con la rueda de prensa de Urara de ayer.
El día antes, después del sparring, Haru Urara fue convocada por la URA para una rueda de prensa donde se hablaría de las condiciones y las esperanzas de las competidoras.
Al llegar al evento, se denotó que Urara tenía unas cuantas vendas y curitas en el rostro, producto del intercambio de golpes. Ella solo pudo comentar que estaba preparada; no hubo comentarios extras, o una actitud divertida, feliz o confiada, solo dijo...
─Estoy preparada...
Hubo unas cuantas preguntas más aunadas en sobre su nuevo entrenador y sobre las esperanzas de sus compañeras, pero fueron respondidas de forma simple con un ¨les deseo lo mejor¨ y ¨mi entrenadora y yo nos esforzamos¨
─Hemos llegado Kyokyo, hoy se decide tu inminente futuro. No temas, todo va según el plan...creo.
Una inseguridad que no sabía de donde venía, eran una sensación extraña para ella, no la dejaba estar en tranquilidad.
─Supongo que le iré a dar sus palabras de aliento para que no se deprima. ¡Deberías estar agradecida niña rosa! ¡tienes una muy buena entrenadora! ¡Muajajajaja!
Como un bufón de la corte entró en el camerino de Urara:
─ ¡¿Como esta mi corredora estrella?! ─gritó Kiki-san mientras pateaba fuertemente la puerta y miraba a su yegua mina de oro frente a ella.
Haru Urara estaba portando unos habituales pantaloncillos deportivos, una camiseta blanca con relieve rosa y un numero 2 en grande. Sus zapatillas estaban bien apretadas y sus herraduras hacían un ruido seco al tocar el piso.
Su banda estaba posada sobre una mesita. La Umamusume estaba con las manos dando a la estructura de madera, y su cabeza observando hacia la banda. Su humor no parecía particularmente el mejor.
─No te veo nada bien, ¿estás nerviosa?
Kiki-Wonder tenía que fingir de la mejor manera para que Urara no se diera cuenta que en realidad, el ánimo de su entrenada no le importaba un carajo.
Urara solo volteó a ver con un rostro de preocupación a Kiki-Wonder, y casi como en un gesto de sumisión, levantó la tira de color rosa y le preguntó:
─ ¿Sera que puedes ayudarme Kiki-chan?
─Oh...claro, déjamelo a mí.
Ella recogió la banda de las manos de Urara y la observó detenidamente. Verla de cerca le demostraba lo gastada que estaba en realidad, como si se hubiese usado hacía mucho tiempo.
─Se que no te importa Kiki-chan, pero esta banda me la dio mi padre antes de irme. Dijo que no podía darme más, dijo que éramos sumamente pobres, y que lo máximo que podía hacer por mí, era dejarme correr a mis anchas.
...
─Hasta el día de ayer, les he fallado. A mis fanáticos, a mis amigos, a mis padres, y mi misma. Fallar y fallar es algo que duele hasta la médula.
Kiki tomaba los mechones rosas de Urara, y atravesaba poco a poco cada espacio para poder ajustarla lo suficiente para que ningún cabello se interpusiese en su vista.
─No sé si voy a fallar otra vez. Como tú lo dices, es cuestión de probabilidades... pero eso sí, hoy de verdad, en mucho tiempo, tengo ganas de esforzarme.
Finalmente, con fuerza, un cruce con la coleta de cabello de Urara, su banda quedó ajustada totalmente creando así una imagen de ideal muy amena para Kiki-san.
─Intenta ganar hoy Urara.
Poniendo su puño en el pecho del cascarón rosa, K.W, KyoKyo-san, Kiki-Wonder, o quien fuese en realidad esa Umamusume, le dijo algo sincero y sin afanes de arruinar a su entrenada.
─Más que intentar ganar, Intentare no perder.
─Te has vuelto más adulta Urara-chan.
─ ¿Quién crees que es la responsable jeje?
─T-Te estaré observando ¿de acuerdo?
─De acuerdo Kiki-chan. Me voy.
─...
Kiki-Wonder quería decirle ¨qué te vaya bien¨ pero al nunca recibir esas palabras de un padre o una madre, no sabía cómo comunicarlas sin tener un nudo en la garganta.
─Si... está bien.
En un futuro, tal vez ella podría decirle esa frase icónica.
• • •「◆」• • •
Gran Prix de la Golden Week de Saitama. G3.
Milla- 1400 metros.
Pista de pasto con curvas cerradas.
─ ¡Estamos nuevamente en esta gran competencia donde Umamusume de todas las prefecturas se enfrentarán por el trono del primer lugar! ¡El sol parece que no dejará descansar a nadie y será preámbulo para una gran contienda que promete ser una de las más intensas del año!
El hipódromo de Saitama ¨Saitama Super Arena¨ habia sido modificado hacía ya unos 30 años para adecuarlo a las carreras de Umamusume. Albergaba una cantidad tan amplia de butacas para los espectadores, que era uno de los favoritos para carreras de milla.
─ ¡Soy su portavoz Emilia Hirasawa! ¡junto a mi fiel compañero de narraciones Takumi Sumiya! ¡Anda que no seas tímido hombre!
─ ¡Es un gusto volver a tenerte como compañera Emilia-chan! ¡sigues siendo tan ruidosa como siempre! ¡En esta carrera podremos saborear nuevamente la pasión de nuestras grandes atletas nacionales! ¡¿te imaginas lo que se viene a continuación?!
─ ¡¿A quién llamas escandalosa?! ¡Hombre común de mediana edad! ¡Pero tienes razón, dentro de breve, aspirantes conocidas y no tan conocidas demostrarán su valía en este brillante campo de pasto de 1400 metros! ¡Una rápida pero salvaje experiencia!
─ ¡No deberías llamarme de mediana edad cuando estas a punto de pasar los 34 años sin esposo! ¡sin lugar a dudas, llegaremos a hilar nuestro destino con la carrera de la Prix de Golden Week! ¡Ahora, pasemos a las competidoras!
─ ¡Si no me he casado es porque aún no te me declaras hombre sin pelot-!
Todo el mundo amaba las narraciones de esos dos. Eran una especie de dúo cómico que todo el mundo sabía que terminarían casados, pero que año con año, no sucedía.
El público era uno de mediana envergadura. Había los suficientes para sentir una presión real, pero tampoco era una multitud que abarrotaba las gradas. Aun así, parte de la zona norte de las butacas estaba completa, haciendo que las olas de gritos rebotaran entre lo cóncavo del hipódromo.
Había grandes letreros para la participante Gogo Strike, quien era considerada la estrella naciente de la prefectura de Saitama. Mantas en Kanji que con gran tinta negra y escritura ruda decían ¨Correr para aplastar¨
Gogo Strike era una Umamusume de unos 1.72 cm, su cabello era negro y puntiagudo que llegaba a su cintura, con una mirada afilada y una sonrisa confiada. Sus mechones blancos al lado de su flequillo la hacían parecer una cazadora furtiva con camuflaje. Solía ser una finalizadora natural, pero últimamente le gustaba dominar al frente, causa de los emotivos gritos de sus fanáticos; amaba la fama más que a nada.
─ ¡Ahí podemos ver a la estrella de Saitama, Gogo Strike, quien porta el pantaloncillo morado, con el numero 1! ¡Se le ve completamente llena de confianza!
─ ¡Después de un excelente debut, y ganar la Saitama festival Cup, está preparada para abandonar las carreras G3 y avanzar en las líneas nacionales!
La Umamusume saludaba a sus fanáticos enérgicamente mientras hacía estiramientos exagerados y puntadas al aire.
─¡¡¡GOGO STRIKE!!! ¡¡¡GOGO STRIKE!!! ¡¡¡GOGO STRIKE!!!
─ ¡LES DARÉ UNA GRAN CARRERA CHICOS DE SAITAMAAAA!
─ ¡Wow! ¡Se le ve súper motivada en el campo! ¡se nota quien es la favorita para esta contienda! Sin embargo, no olvidemos que hay de otras chicas que hablar Emilia-chan.
─ ¡Claro que no! ¡Nadie aquí podría ignorar la gran presencia de la siempre concentrada Eleven Sheep!
Una chica de cabello dorado y rizado se asomaba con un temple y carácter sin igual, pisando delicadamente un pie delante del otro, con un semblante de hierro. Ella era un poco más pequeña, con 1.66 de altura; daba la impresión de ser una Umamusume internacional por sus cristalinos ojos color verde.
Los vítores del público no se hicieron esperar. Ella tenía un encanto y una forma de correr tan limpia y segura que dejaba con la boca abierta a más de uno.
─Veo que el sol golpea a la pista más de lo de costumbre... esta vez, solo tengo que correr a mi forma.
─ ¡En carreras anteriores, Eleven Sheep quedó en segundo lugar, solo detrás de Speed Raven, ¡quien por desgracia decidió rechazar esta carrera! ¡Esta será la oportunidad de recobrarse de esa caída de hace unos meses!
Los comentaristas a veces anexaban datos que ayudaban fundamentalmente a tener un contexto amplio de las competidoras.
─Tch, tenían que recordarme eso... solo observen mamá y papá... iré al arco del triunfo sea como sea.
─Siempre tan motivada Sheep-chan.
─ ¡Y otra de las competidoras aparece en el campo, dándole la mano a nuestra participante numero 7! ¡Es la concursante numero 9! ¡Magno Star!
─ ¡Aunque aún no se sabe mucho de ella, su entrenador dejó ver en las recientes entrevistas, que no tiene ninguna duda que ella llegara más pronto a las carreras de triple corona que cualquier otra Umamusume! ¡Cuánta confianza!
─ ¡Y que lo digas Sumiya-kun! ¡Su debut sucedió al mismo tiempo que el de Gogo Strike! ¡Hoy sera un día de revanchas! ¡Me estoy mojando de la emoción!
─...cálmate Emilia-chan...
─ ¡Parece que la amistad de estas dos competidoras está floreciendo más en el campo! ¡que envidia! ¡QUE MALDITA ENVIDIA!
─Te veo en condiciones Magno, pero no voy a dejar que ganes de ninguna manera. ─Apretando la mano fuertemente de Magno Star, Eleven Sheep le confesó de primera instancia sus intenciones.
Ella no iba a perder pasase lo que pasase.
Magno Star, una Umamusume proveniente de Kansai, tenía un talento sin igual. Sus días de pequeña habían estado rodeadas de conflictos callejeros, peleas de pandillas y la vida nocturna. Habia tenido que esquivar tantos problemas en cotidianidad, que pronto se volvió alguien bastante analítica, como ambiciosa.
Portaba una gran trenza que llegaba desde su cabeza hasta sus tobillos, con un pequeño fleco que cubría uno de sus ojos. Su cabello era tan rojo como la sangre, y pese a que no era para nada fan del ejercicio pesado, tenía torneado el cuerpo, haciendo que sus muslos y abdomen sobresalieran por su definición.
Su mirada carmesí demostraba madurez y sabiduría.
─No te preocupes por ello Sheep-chan, esta vez ganaré a como dé lugar, así que observa como lo hace una profesional.
A diferencia de Eleven Sheep, lo único que movía a Magno Star en su vida como corredora, era ganar. No tenía una vida compleja, entró en la última generación becada de la Tracen, y, además, sus padres pertenecían a una línea de Yakuza, así que el dinero nunca fue un problema para ella.
No era como que desease destruir los sueños de sus amigas de academia, pero la sensación de ganar era para ella, lo más delicioso que le podía ofrecer la vida.
De más chicas caballo entraron, hasta que solo faltaba una. Las 12 chicas en cuestión se daban alientos, y otras se observaban con soberbia o de forma intimidante. Si algo reflejan las carreras de grado bajo, es la inexperiencia de las Umamusume, pero en su medida, suelen ser más emocionalmente conectables con el público.
Son una locura.
─ ¡¿Aun nos está faltando una chica Emilia-chan!?
─ ¡Efectivamente Sumiya-kyun! ¡Nuestra hermosa y rosada estrella de todas las perdedoras! ¡Con una sorprendente reaparición ante la retirada de su tercer entrenador! ¡Haru Urara vuelve con una entrenadora nueva, en esta que sería su carrera numero 21!
─ ¿Sumiya...kyun?
─ ¡Su entrenadora nueva parece ser una Umamusume que nunca fue corredora profesional! ¡sin embargo! ¡sus comentarios y confianza se dejaron relucir antes del espectáculo! ¡¿sera que hoy veremos un resultado diferente para nuestra linda y pequeña perdedora?!
─Por favor abstente de decirme kyun, y ¡No podría estar más lleno de emoción Emilia-tan! ¡Sea como resulte esta carrera, yo nunca dejare de apoyar a mi linda Urara-chan!
─Eso es desagradable Sumiya-kun, abstente de decirme -tan-
...
En las butacas de la zona sur, donde terminaba la carrera, Kiki-Wonder yacía sentada de piernas abiertas, bebiendo una cerveza, meneando de un lado a otro una lata abierta y vacía que se había tomado hace un momento.
─Esos comentaristas no ayudarán nada al humor de Urara-chan, pero bueno, supongo que aun los tiene a ellos.
Muchos de la muchedumbre vestían con grandes camisetas rosas con blanco, bandas rosas y palillos brillantes que agitaban al ritmo de un gran tambor y panderetas.
Era una exageración; así como las pancartas que se podían ver por la población de Saitama por y para Gogo Strike, banderas ondeaban una sobre otra, con letras rosadas que marcaban el lema ¨Hija¨ y ¨Rosado¨
─¡¡¡ESFUÉRZATE URARA-CHAN!!! ¡¡¡TU PUEDES!!!
─¡¡¡SIEMPRE TE APOYAREMOS URARA-CHAAAAN!!!
─que asco me dan ─Bebió Kiki-Wonder y se atiborro en su silla
─ ¡OH DIOS! ¡ahí la tienen! ¡entrando al campo, la estrella incansable! ¡la segunda favorita de la carrera! ¡su esperanza nunca se esfuma pese a sus resultados! ¡hoy de nuevo demostrara su amor por nosotros! ¡¡¡Es Haru Urara con el numero 2!!!
Cuando Haru Urara entró al campo. Sintió una corriente eléctrica en su espalda. Solo en sus primeras carreras pudo tener esa sensación. Después de su quinta derrota, ya no había más sensaciones de ese tipo, solo pena.
Se agacho un poco y tocó el pasto. Le recordó a su hogar un momento.
Todas las demás la miraron. Algunas se rieron, otras simplemente la ignoraron... Urara decidió solo concentrarse al frente del campo.
─Inhalar y exhalar...inhalar y exhalar.
La concentración de dicha Umamusume había sido modificada gracias al plan de respiración y a los diferentes inicios que practicó.
Su banda estaba bien apretada, y sus puños estaban rozando fuertemente sus propios dedos. Estaba ansiosa, tanto que su cola no paraba de menearse.
La única en darse cuenta de los aires diferentes de Urara, era Magno Star, quien anteriormente había corrido con Urara. Era como si su forma de enfocarse fuera distinta. No parecía deprimida, o que estuviese fingiendo confianza.
─ ¿No...no eres algo distinta Haru Urara? ─Lanzó al aire Magno Star posicionándose al lado de Urara, inclinando un poco su cabeza, tratando de confirmar alguna diferencia.
...
─ ¿Lo crees así?
¡!
Se mencionaba que la Umamusume tenían ese sentido animal para saber que frente a ellas había una posible amenaza o en su medida, a alguien con cualidades difíciles de superar. Un instinto de supervivencia que hacía que otras se arrodillaran innegablemente frente a sus superiores.
Magno Star tuvo un escalofrió y un presentimiento peligroso al mirar a la ahora concentrada Haru Urara a su costado. Sus ojos eran los habituales crisantemos rosados, pero dentro de ellos, había algo escabroso.
Su instinto gritaba: Ten cuidado.
─ ¡La contienda está por comenzar, las chicas comienzan a entrar a sus estaciones de salida!
Era aquí donde todo podía empezar o terminar.
Sueños y esperanzas eran cosas que siempre se perdían en los deportes. Las más grandes nacían y morían en estos campos. Un nuevo cuento de Umamusume se escribiría hoy para el anuario del tiempo.
Gogo strike estaba en el extremo derecho portando orgullosamente el número 1. A su lado, Haru Urara que no había soltado ni una palabra más desde el encuentro con Magno Star, portaba el número 2, podían escucharse sus respiraciones de forma activa, tal vez por parte de su nerviosismo.
En los puestos aledaños a la izquierda, con el número 7, Eleven Sheep comenzaba a trasquilar el suelo con sus herraduras. Esta sería una carrera en pasto, y este mismo le traía ansias. A solo unos cuantos puestos la competidora Magno Star con el número 9. Teniendo una posición compleja de arranque, si era marcada por algún agente alterno a las favoritas, podría ser el fin del plan de KyoKyo-san.
El arranque de las Umamusume determina en su mayor medida la posición que se quiere adoptar durante la carrera; un mal inicio no solo puede estresar a las atletas, sino causar un cambio de ritmo no habitual que descoloca todos los planes que se tuviesen de inicio.
Haru Urara recordó las palabras de Kiki-san durante su entrenamiento. Lo cierto es que no tenía los conocimientos naturales para correr como una Umamusume común. En estas semanas se había percatado de los cambios en su cuerpo, y como la velocidad se incrementaba a medida que el buen uso de sus músculos y su técnica se adaptaban a las practicas impuestas.
En ese instante, sus habilidades aprendidas, como el arranque y el posicionamiento eran simplemente inútiles, pero ahora que conocía un poco más de la forma ¨correcta¨ de correr, apostaría a volver a implementar sus dos años de experiencia.
─ ¡Casi se puede palpar la tensión Emilia-san! ¡las competidoras esperan al abanderado para romper el silencio y comenzar a aplastar la pista!
─ ¡Es como lo dices Sumiya-Kun! ¡¡¡es un infierno!!! ¡Qué esto empiece de una buena ves!
─ ¡Y ahí está el abanderado!
La marca roja de una pequeña bandera hizo su vuelo, bajando desde un palco alto para iniciar con la carrera. Sin preámbulos, la espera terminó.
─¡¡¡¡COMIENZA EL PRIX DE SAITAMA!!!!
Con el grito de los comentaristas, las trece competidoras salieron ferozmente con un arranque impecable. Las herraduras chasquearon al unisonó y reventaron los cimientos del pasto; el portazo de cada arranque afirmaba la fiereza de cada competidora buscando alcanzar su posición.
Con un fuerte relinchido, Magno Star se disparó fuertemente. En el proceso, intimidó a sus contrincantes: su camino estaba marcado ahora por el instinto y el entrenamiento.
─¡¡LAS COMPETIDORAS COMIENZAN A CORRER!!
─ ¡Parece que la numero 10, Mimimi Locuts empieza un poco tarde dada la intimidación de Magno Star!
─¡¡¡Un momento, hay algo aún más impresionante Emilia-chan!!! observa las posiciones en el campo!!!
─ ¡ESTO NO PUEDE ESTAR PASANDO!
Antes de los días de antesala de la carrera, a Haru Urara se le había dado unas indicaciones.
No era la primera vez que se le trataba de dar consejos para que tomara ventaja de una o de otra forma, sin embargo, la forma curiosa de entrenar de K.W añadía un sabor nuevo al conocimiento de una supuesta experimentada Urara.
─Escúchame Urara-chan. Tu arranque debe ser correcto. Aunque eres la favorita, tienes una pieza angular a tu favor... todos piensan que eres la misma de siempre.
─No veo como eso puede ayudarme Kiki-chan.
─Venga, no te hagas que las zanahorias te hablan, me refiero a que nadie te marcará por débil. Aun no te has desarrollado lo suficiente para correr por fuera, pero si te apoderas del centro de la competencia, podrás tener una ventaja en la tercera curva. Observa a tus contrincantes y aprovecha su desconocimiento y aplástalas.
...
─¡¡¡LA NUMERO DOS, HARU URARA TOMA EL CENTRO DE LA PISTA!!! ¡¡¡DEJANDO ATRÁS A ELEVEN SHEEP!!! ¡¡¡está corriendo como nunca!!!
─¡!
Todas las chicas comenzaron a sentir una extraña sensación de presión estando en un paso debajo de una corredora de baja categoría. La propia Eleven Sheep abrió sus ojos del todo al ver que Urara obtenía su lugar de preferencia.
─¡¡¡Ni una mierda mosca, apártate de mi camino!!!
Respirar y exhalar. Observa el campo, posiciónate donde es correcto.
─¡¡¡ACERCÁNDOSE CON GRAN VELOCIDAD ELEVEN SHEEP BUSCA QUITARLE EL CENTRO A URARA MARCÁNDOLA COMPLETAMENTE!!!
En los primeros 400 metros la aceleración se tornó un descontrol total; la parcialidad de velocidad en estas carreras no se veía hasta los primeros 800 metros, pero el cambio total de una incompetente, bastó para que el humor de las competidoras cambiara de forma radical.
Con zancadas amplias el camino empezaba a sonar a una marcha infernal que se tragaba el pasto paso a paso. Los gritos del público se intensificaron en reflejo de la emoción temprana.
─¡¡¡GOGO STRIKE INTENTA TOMAR LA DELANTERA DESDE EL PUESTO CUATRO!!! ¡¡¡MIENTRAS TANTO LA MARCA DE ELEVEN SHEEP PARA DESPLEGAR A HARU URARA ES DEMASIADO INTENSA!!!
Casi pegándosele a la espalda, Eleven Sheep tenía el plan de relegar a cualquiera que fuera centro al lado exterior de la pista, donde perdería fuerza en la tercera curva, antes de tratar de hacer algo. El centro era importante para la competidora 7, que podría tornar en diagonal hacia el carril interior, donde normalmente Gogo Strike no intervenía.
─¡¡¡LO SIENTO CHICAS!!! ¡¡¡PERO EL MEDIO ME PERTENECE A MI!!!
Como una falange romana, Magno Star comenzó a abandonar la parte trasera de la carrera para adentrarse por el lado derecho a la posición de Urara, apuntalando fuerte, invadiendo su espacio, solo dejándole unos centímetros de espacio. Ciertamente, para esta competidora, el centro lo era todo, y no lo conseguiría solo siendo rápida.
─¡¡¡MAGNO STAR COMIENZA A PLANTARSE EN EL CARRIL IZQUIERDO!!! ¡¡¡QUIEREN DESPLAZAR A URARA!!! ¡¡¡¿DE QUIEN SERA EL MEDIO ANTES DE LA SEGUNDA CURVA?!!!
Haru Urara estaba experimentando por primera vez la marca de dos corredoras explosivas. La presión comenzaba a plasmarse en las múltiples gotas de sudor que pintaban su frente.
Deseaba tomar otro carril para evitar la presión o un contacto directo con Magno, quien no dudaría en usar el juego rudo si era necesario, por otra parte, si retrocedía, era posible que Eleven Sheep no le dejara avanzar nuevamente.
─¡¡¡MIENTRAS GOGO STRIKE LLEGA A LA SEGUNDA CURVA CON AMPLIA DIFERENCIA, LA PRESIÓN EMPIEZA A AFECTAR A URARA!!!
Una inexpresiva Kiki-Wonder observaba de forma despreocupada la carrera. Para todos este era un espectáculo sin igual, mágico por la intensidad desde el inicio, pero esto solo era otro escenario ya estudiado por la apostadora veterana.
Estando casi sola en la zona sur de las gradas, era libre de expresar mucho de sus pensamientos.
─Parece que el temperamento y la necesidad le han jugado una mala a Eleven Sheep, justo como pensaba. Magno es más agresiva de lo común, pero tarde o temprano se apoderará del medio y hará su magia en la última curva... ahora solo queda ver... ¿Qué harás tu?
Urara tomaba esto como una molestia total. Si aceleraba ahora perdería fuerza para el final, pero ya no era una opción apoderarse del medio, así haría una táctica arriesgada.
─¡¡¡PARECE QUE HARU URARA HACE SU MOVIMIENTO!!! ¡¡¡COMIENZA A ANEXARSE AL CARRIL EXTERIOR!!! ¡¡¡ESTO LE COSTARA CARO AL FINAL DEL CORNER!!!
─¡¡¡MUY BIEN PEDAZO DE MIERDA!!! ¡¡¡ESTE LUGAR ES MI-AGH!!
Con un fuerte encontronazo, Magno Star empujo a Eleven Sheep al carril cercano del lado derecho. La fuerza no podía compararse, mientras que una se había preparado para ganar con clase y posicionamiento, la otra solo quería adueñarse de las cosas.
─ ¡Tch! ¡Muy bien maldita! ¡te enseñaré lo que es categoría!
─¡¡¡OH MI DIOS!!! ¡¡¡UN FUERTE ARRANQUE DE VELOCIDAD EN LOS 600 METROS DE CARRERA POSICIONAN A ELEVEN SHEEP POR DETRAS DE GOGO STRIKE!!!
En la mente de la siempre calmada competidora número 7, estaba habiendo un reajuste de planes. Si no podría manejar el medio para adelantar al final, por lo menos podría estar cabeza con cabeza con Strike al final de la curva, donde la sometería con un paso cercano. Ella había estudiado a la estrella de Saitama, quien a menudo se convertía en una presa de sus instintos en los gritos de sus fans, si lograba cansarla lo suficiente, podría ganar por lo menos por medio cuerpo. Mientras tanto, emitiría una marca implacable con Magno Star, quien ya se la había jugado.
─¡¡¡PARECE QUE LAS DEMÁS COMPETIDORAS MUESTRAN SIGNOS DE DESGASTE!!! ¡¡¡EN LOS PROXIMOS 800 METROS VEREMOS A UNA ATRASADA MIMIMI, Y UNA IMPUNE GOGO STRIKE!!!
Los gritos, las mantas, los cánticos y la gran parte de los fanáticos avivaban las llamas de la competencia. Para Gogo Strike, lo importante era empezar a darlo todo pasada la cuarta vuelta, sin mirar atrás. Finalizaría de forma brutal.
Todas parecían estar dentro de un trance de adrenalina. Aun con planes de por medio, no puedes controlar todos tus sentidos durante las carreras. Se convertían víctimas de sus deseos cuanta más energía gastaban.
Kiki-chan podía ver como Urara estaba bajando puesto a puesto, hasta quedar por el carril exterior más alejado, adoptando la octava posición. La presión era algo que nunca había experimentado, esta iba a ser una lección para su futuro, si es que el dolor de una derrota humillante no la hacía alejarse de nuevo de las carreras.
─Tu naturaleza noble no es suficiente Urara-chan, una lástima.
Urara pese a entrar en una fase compleja, se concentraba en recrear su entrenamiento. El inhalar y exhalar le darían un control suficiente para que su estamina no acabara rápidamente pese a estar alejadas de las demás.
Su cuerpo ahora era uno con la pista. Sentía que cada zancada era ejecutada correctamente, que sus músculos absorbían bien la caída. Estaba interesada en intentar algo en última instancia, pero por ahora no era el momento.
─¡¡¡ESTAMOS LLEGANDO A LA ULTIMA CURVA!!! ¡¡¡LAS POSICIONES ESTÁN COMENZANDO A PLANTARSE FIRMEMENTE!!!
─¡¡¡Muy bien, es hora del arranque!!! ─Con valía, como un torpedo andante, Gogo Strike estiro su espalda y comenzó a avanzar desproporcionadamente a como lo estaba haciendo, su poder se empezó a verter por toda la curva.
─¡¡¡NOS VEMOS!!!
La señal de una potenciada Gogo Strike activó los sentidos de Eleven Sheep, quien comenzó a correr con toda su fuerza. Estaba dispuesta a tolerar 400 metros más si lograba apoderarse del interior del córner.
─¡¡¡ADELANTEEEEEE!!!
Las Umamusume de los alrededores fatigaban rápido, sus pasos comenzaron a hacerse lentos. Pronto los cuerpos de distancia se hicieron notar para aquellas que estaban más cansadas. En el epicentro de estas, la aterradora habilidad de Magno Star comenzó a gestarse.
*Ultima curva, estamos en este instante. Parece que Strike está usando todo su arsenal. Muy mal ahí, caerás de cansancio en los últimos 200 metros, más, sin embargo, esa molesta Sheep querrá robarse el interior de la pista... ¿hay alguien a mi costado? No... parece que estoy libre, lo suficiente para comenzar a infiltrarme. ¡Vamos Sheep, comienza a entrar! ¡comienza a entrar! *
─¡¡¡ELEVEN SHEEP COMIENZA A COLARSE POR DENTRO DE LAS COMPETIDORAS CENTRALES, QUIERE LA BARANDILLA PARA SI SOLA!!! ¡¡¡ADELANTARÁ EN LINEA RECTA!!!
─¡¡¡TE TENGO MALDITA!!!
Un soplido de aire helado recaía junto con el sol que golpeaba parcialmente el rostro de las competidoras. Mientras Eleven Sheep trataba de adentrarse en el carril interior, comenzó a sentirlo.
─¡!
─¡¡¡ESTA COBRANDO RESULTADOS ESA ACELERACIÓN REPENTINA!!! ¡¡¡ELEVEN SHEEP COMIENZA A CANSARSE!!!
Su cuerpo azotado por el sol empezó a debilitarse, sus piernas se tornaron pesadas y su mirada no podía ajustar su vista hacia la línea correcta, el sol estaba jugándole en contra.
─¡¡¡NO, NO NO NO, ¡¡¡ESTO NO-no-Mier-da!!!
─¡¡¡¿PERO QUE ES ESTO!!! ¡¡¡¿STRIKE ESTA BAJANDO EL RITMO DE IGUAL FORMA!!!? ¡¡¡SU EXPRESIVIDAD SE ACABA EN LOS ÚLTIMOS 300 METROS!!!
El clima que habitualmente estudiaba Kiki-Wonder era un factor que en un principio vinculaba al desempeño de ciertas Umamusume; algunas eran buenas en la lluvia, otras muy malas en el frio de invierno, pero más tarde se percató que en realidad, el clima tenía una influencia crucial en el desempeño de la estamina de cada corredora.
─Como me lo imaginaba, Gogo-chan y Sheep-chan se dejaron llevar demasiado. El sol es el peor enemigo de la estamina.
─¡¡¡SE AFERRAN A CONTINUAR EN SUS POSICIONES!!! ¡¡¡PERO DESDE DENTRO VIENE!!! ¡¡¡ESTA CORRIENDO!!! ¡¡¡SE ESTA TRAGANDO LA PISTA!!! ¡¡¡ES MAGNO STAR!!! ¡¡¡MAGNO STAR SE ESTA COMIENDO COMPLETAMENTE LA PISTA!!!
Mientras que las débiles Eleven Sheep y Gogo Strike comenzaban a perder velocidad y se postraban ante la última línea recta, un agresivo y muy aterrador grito de Magno Star demostraba que venía con todo.
─¡¡¡ESTO YA ESTA DECIDIDO PERRAS!!! ¡¡¡ESTE ES MI TERRITORIO!!!
Y así, con pisadas que deformaban el piso a su alrededor, y con un gran ángulo de inclinación, Magno Star avanzaba como una bulldozer sin conductor por en medio de Eleven Sheep, robándole el interior de la valla.
─¡¡¡NO, NO LO HAGAS!!! ¡¡¡BASTA!!!
─¡¡¡NI UNA MIERDA!!! ¡¡¡HOY GANARE YO!!!
─¡¡¡MAGNO STAR ESTA HECHA UN BÓLIDO, INTERCEPTA Y APARTA A LAS COMPETIDORAS!!! ¡¡¡COMIENZA A ROBARSE EL PRIMER LUGAR POR 2 CUERPOS!!!
Kiki-Wonder lo volvía a hacer. Las cosas estaban sucediendo como lo había previsto. La carrera estaba en la palma de su mano. La emoción de tener una entrenada duró poco. Para ella esto era mejor, tampoco sacrificaría el futuro de su hija y el suyo, solo por darle la esperanza a una perdedora.
─Mierda... odio tener la razón siempre, les quita la diversión a las carreras...
Mientras Eleven Sheep y Gogo Strike sobrevivían a duras penas en la tercera y cuarta posición, tratándose de superar a sí mismas, muy al extremo, una Urara en octavo lugar comenzaba a experimentar nuevas sensaciones.
Ella no podía entender como a este punto de la carrera no estaba aún en último lugar. Ciertamente estaba cansada, pero no derrotada ni aplastada como en las anteriores.
Al fondo de las gradas, ella podía ver a sus fanáticos aclamar y bailar pese a su lugar tan pésimo. Esto era así en cada competencia, en cada paso de su carrera, esto era lo que más detestaba.
Había tenido una racha de inspiración durante los primeros 500 metros, pero ya estábamos en los últimos 300 y ella aun no podía superar el quinto lugar.
Estaba cansada...pero no lo suficiente.
Estaba enojada...pero no lo suficiente.
Estaba inconforme...pero no lo suficiente.
*Nunca es suficiente*
Su cabeza generaba chispas mientras mantenía su velocidad por fuera. ¿Sería que perdería de forma mediocre en esta recta final, como en todas las ocasiones?
Su entrenadora le había dicho algo antes de salir.
Como con una cara de emotividad a medias, le había dicho ¨intenta ganar¨
Las palabras de Kiki-Wonder no eran las de sus otros entrenadores. No eran un ¨da tu mayor esfuerzo¨ o ¨tu ganaras definitivamente¨ no eran mentiras, eran evidencias sobre lo que querían ambas.
¿Acaso alguna vez había intentado ganar?
Urara se dio cuenta en esos 300 metros sobrantes que no se trataba de ganar o perder, ni de intentarlo o esforzarse. Para ella esto era sumamente personal, y ahora que tenía las herramientas suficientes, le tomaría palabra a su entrenadora.
*Estoy harta de perder Urara, estoy muerta de miedo por decepcionar a los demás, pero más allá de ello, estoy llena de rencor y discordia con alguien*
¨
Como viéndose a sí misma en la pista, comenzó a recriminar a la nada sus emociones desde su mente.
Una pequeña mancha rosa a su lado solo corría torpemente, con los brazos cabizbajos, con una mirada de cansancio total, con una respiración horrible y una cara llena de lágrimas y mocos.
*Tu eres lo que más me da asco, eres la razón por la que nunca he experimentado la victoria, tú eres el motivo de porque mi vida es una total escoria ¡Tú y solo tú! *
─¡¡¡LOS ÚLTIMOS DOSCIENTOS METROS!!! ¡¡¡MAGNO STAR DOMINA TOTALMENTE MIENTRAS LAS DEMÁS CHICAS COMIENZAN A AHOGARSE EN RESPIRACIONES AGITADAS!!! ¡¡¡PARECE QUE TENEMOS UNA GANADORA!!!
*Si es necesario que comience a odiar todo lo que eh construido para obtener ese sentimiento, estoy totalmente dispuesta, así que te aplastaré, comenzare a buscarla...voy a buscar a la que quiero ser*
─¡¡¡UN MOMENTO EMILIA-CHAN, UN MALDITO MOMENTO, ¡¡¡OBSERVA DESDE AFUERA DE LA PISTA!!! ¡¡¡¿QUE MIERDA ESTAN VIENDO MIS OJOS?!!!
*Nunca te extrañare cascarón rosa, fuiste lo peor que me pudo haber pasado en la vida... pero no te sientas mal, porque no te olvidaré... no hasta que logre vengarme de ti, así que observa*
Solo observa.
─¡¡¡¡SOLO OBSERVEN!!!!
Aunque muchas se habían dado por vencidas, y solo intentaban acabar inútilmente la carrera, y otras luchaban incansablemente para mantener una posición decente, algo naciendo desde el extremo de la pista creo un ambiente pesado.
Todas sentían como sus poros se habrían, como su instinto se ponía como loco. Así como Magno Star, todo en las competidoras gritaba, cuidado. Cuídense, aléjense, algo viene, y no deben interponerse.
Los pétalos del cerezo no nacían hasta dentro de unas semanas más, así que la calma que traían con ellos no se dibujaría aun en los rostros de las personas que vivían en el mundo.
La tranquilidad y la paz de algo simple, lindo y suave eran aquello que traían dulzura al mes de abril, donde se festejaba la Golden Week. Los cerezos caían sobre las personas como en una lluvia de regocijo, pero a su vez, no tardaban nada en marchitarse una vez más...
Solo era un espectáculo de una temporada.
Los jardineros creían que cuando nacía un rosal, seria para siempre, y no porque necesariamente este fuera a resistir a los inclementes llamares del cambio climático, sino por un efecto simple que traían consigo.
¨Espinas¨
Al toparte con un rosal, innegablemente, cautivado por el renacer de los capullos entre el rosado y el rojo intenso, nunca podrías olvidar el amargor y característico ardor de las espinas de las rosas. El rosal nace y la sensación de la espina se queda en la mente de cualquiera que haya estado cerca de él, lo acompaña consigo, y pese a que sabe que puede volver a lastimarlo, la mirada y la tentación no puede apartarse tan simplemente.
─¡¡¡¡ES HARU URARA!!!! ¡¡¡¡LA REINA DE TODOS LOS PERDEDORES!!!! ¡¡¡ELLA COMIENZA A AVANZAR!!!! ¡¡¡¡ELLA ESTA CORRIENDO SIN PARAR!!!!
Estaba naciendo de un cascarón, un rosal lleno de espinas.
─¡¡¡¡AAAAAAAAAAA!!!!
Desde fuera, desde el largo campo que le quitaría la estamina a cualquier Umamusume, Haru Urara presionaba al 100% su acelerador interior, arrancando a su paso puestos y puestos. Ella estaba avanzando hacia la posición de Magno Star.
─¡¡¡¡ELLA ADELANTA A LA NUMERO 13, ADELANTA A LA COMPETIDORA 5, A LA COMPETIDORA 4, ¡¡¡ESTA LLEGANDO A ELEVEN SHEEP Y A GOGO STRIKE!!!
Todas estaban confundidas, ¿les estaba robando terreno Haru Urara? ¿La misma Haru Urara? ¿la perdedora? ¿de dónde había sacado fuerza?
─¡¡¡CARAJO, MIRA COMO CORRE EMILIA-CHAN!!! ¡¡¡PARECE QUE LA POSELLO UN DEMONIO!!! ¡¡¡ES ELLA, ES LA MISMA!!! ¡¡¡ES HARU URARA DESDE FUERA HACIA ADENTRO, NOS FALTAN 150 METROS!!!
─¡¡¡¡ME NIEGO A PERDER-HAH!!!!-NO MÁS!!!
Su cuerpo comenzó a curvarse hacia abajo. Toda su espalda y sus pies estaban en una posición poco habitual, ella estaba corriendo más abajo de lo común.
Sus dientes se apretaban rechinando como locos mientras pisaba y jalaba el piso con la fuerza de mil toros. Las gotas de sudor se disparaban al igual que los trozos de pasto que directamente eran lanzados a todos los lugares del público.
Sus ojos estaban inyectados en sangre, y sus manos se incrustaban cada vez más hacia el frente, rompiendo la resistencia del viento como si fuera una brecha de simple papel.
─¡¡¡¡¡QUITENSE DE MI JODIDO CAMINO BASTARDAAAAAS!!!!
─¡¡¡¡CON PASO FIRME SE ADENTRA AL MEDIO, DEJANDO DE LADO A GOGO STRIKE, ¡¡¡¡LUEGO A ELEVEN SHEEP!!!! ¿¡¡¡DE DONDE A SACADO ESE CORAJE?!!!! ¿¡¡¡¡ESTAMOS VIENDO NACER A UNA LEYENDA?!!!!
Urara se comió el centro como si su vida dependiera de eso. Apartó a las demás Umamusume, llamándolas en el camino ¨bastardas¨ y comenzó a rebasarlas en los últimos 100 metros. Ella estaba a unos simples 3 cuerpos de distancia de Magno Star.
Las lágrimas de Eleven Sheep tiñeron el piso de la pista. Habían sido aplastados sus sueños y esperanzas por aquella gran perdedora.
Gogo Strike quien solo no deseaba entregar el puesto a Eleven Sheep, se convirtió en un manojo de nervios y comenzó a hiperventilar, costándole su puesto. Todas habían agotado su estamina.
...
La pista ardía, 100 metros para acabar la contienda, y Urara se replegaba como un cheetah feroz al costado derecho de Magno Star, cuerpo tras cuerpo se iba llevando a centímetros que la acercaban a su sueño más anhelado. La combinación de su respiración y el manejo perfecto de sus músculos, además de una convicción irreal habían creado a una diferentes Umamusume.
─No... no puedo creerlo.
─ ¿Esa es nuestra Urara-chan? Ella...
Kiki-Wonder se levantó de su asiento y comenzó a aferrarse como loca al muro de contención. Su cola revoloteaba y revoloteaba en ansiedad. Sus manos cada vez se enterraban más y más en el concreto, y sus ojos parecían salirse de sus propias gafas de sol.
─La maldita está intentando ganar.
En el mundo realista de Kiki-Wonder, sabía que Urara era capaz de ganar una carrera con el entrenamiento debido, pero no tan pronto. Ella técnicamente debía casi renacer para lograrlo.
Ella no quería aceptarlo, pero habia algo bueno en esta yegua solo por tener un temperamento inquieto.
Una parte de su entrenadora quería que ella hiciera la diferencia, que marcara su destino. Que lograra lo que ella nunca pudo cuando era joven, renacer de las cenizas como el mismísimo fénix, pero la real y cruel KyoKyo-san sabía que esto no era bueno para ella.
El debate emocional no permitió que esta última apoyara con gritos a Haru Urara, de verdad, esta era la sensación mala que no sabía de donde venia. Su entrenada habia roto por completo el cascarón rosa, y no solo eso...ella estaba demostrando algo que pocas Umamusume logran hacer.
─¡¡¡¡¿Esa malparida está imitando la forma de correr de Oguri Cap?!!!!
El plan de Haru Urara en última instancia era solo correr con todas sus fuerzas hasta que su estamina se acabase por completo, para no dar un resultado tan decepcionante ni para ella ni para su entrenadora.
Pero los pensamientos, el dolor, el extremo cansancio y la adrenalina la habían colocado en su punto de hartazgo nuevamente. Ahí ella llego a una conclusión:
Al inicio de su segundo entrenamiento especial, ella observó a la increíble Oguri Cap hacer una demostración de fuerza y velocidad. Ella aun siendo una corredora retirada seguía siendo digna del apodo del ¨monstro gris¨
Si Urara quería llegar a ser algo similar, no sería suficiente con solo entrenar y ver que resultado arrojaba.
Si quería ganar, debía aplastar todo lo que conocía como Haru Urara. Romper el cascarón, escapar de la mancha rosa, despojarse de todo lo malo, y para ello, debía adoptar la forma de correr contraria a la que ella sabía... pero no habia suficiente tiempo.
Entonces... ¿Qué tal imitar a otra Umamusume?
Entonces ella observó la forma de correr de Oguri, durante tres semanas seguidas, mientras corría y aprendía sobre su propio cuerpo... rápidamente se dio cuenta de cómo podía adaptarse al estilo y forma de correr de su compañera.
Su último recurso seria convertirse en el monstruo gris, en este caso, el monstruo rosa.
─¡¡¡¡ORRAAAAAAAAAAA!!!!
─¡¡¡¡HARU URARA SE COLOCA CODO CON CODO CON MAGNO STAR!!!! ¡¡¡ESTAN CODO CON CODO!!! ¡¡¡NO!!! ¡¡¡NARIZ CON NARIZ!!! ¡¡¡CODO CON CODO!!! ¡¡¡NARIZ CON NARIZ!!!! ¡¡¡¡ESTAN LUCHANDO TENAZMENTE POR EL PRIMER LUGAR!!! ¡¡¡¡ES HARU URARA!!! ¡¡¡ES MAGNO STAR!!! ¡¡¡ES HARU URARA!!! ¡¡¡ES MAGNO STAR!!!
¿Qué había en la cabeza de Magno Star en este momento?
Ella pensaba quizá en al terminar, volver y quitarse las herraduras que la estaban matando en este instante, sentarse a tomarse una gran bebida isotónica y dormir una semana entera.
También pensaba en disculparse con Eleven Sheep por haberla aplastado de tal forma. Ella era su amiga pese a todo, pero un verdadero amigo no se contendría con aquel que considera un igual.
Pensaba en comenzar a entrenar más duro. En esforzarse un 200% más. Tomarse más en serio su carrera de corredora. Ella comenzaba a pensar. ¿de verdad estoy tan cerca de perder?
─¡¡¡¡ESTAN CABEZA CON CABEZA!!! ¡¡¡CABEZA CON CABEZA!!! ¡¡¡¡ESTO SE ACABA!!!! ¡¡¡¡CABEZA CON CABEZAAAAA!!!
Prácticamente Kiki-Wonder habia roto parte del muro con las manos. Estaba experimentando el azar por primera vez en una década completa, de hecho, ahora mismo se estaba arrepintiendo un montón de haber entrenado a Haru Urara.
Haru Urara se pegó lo máximo al cuerpo de Magno Star, teniéndola prácticamente mejilla con mejilla.
Todas las Umamusume dicen perder parte de su conciencia al llegar casi a la meta estando a nada de ganar. Dicen solo tener una idea en general.
Ganar.
Urara solo tenía una idea en la cabeza estando al lado de la otra Umamusume, que igual que ella, estaba embarrada en tierra y sudor.
Su idea era ¨blanco¨
No había un ¨ganar¨ un ¨perder¨ ni una zona, ni un sueño, ni un deseo. Ella corría como si estuviese a punto de morir. El blanco total la empujaba, la hacía ser algo que no conocía de sí misma.
─¡¡¡¡C-co-con una mierda! ¡CORRE MALDITA YEGUA ROSA DE MIERDAAAAAAA!!!!
El grito fue de Kiki-san al final. Su emoción gano antes que sus deseos.
Esto era lo que lograban las verdaderas carreras, las que siempre soñó correr. Lograban cambiar a las personas, ya fuera para bien o para mal.
El grito trajo a la realidad a Urara, que, como un ente demoníaco, presiono cada vez más a la pista hacia su deceso, esto ya sin gritar, sino solo con una mirada espinosa y unos dientes que sangraban de la intensidad con la que eran apretados.
Definitivamente la carrera de su vida.
En la vida, las lecciones más importantes vienen acompañadas del dolor. Terminas aprendiendo a abrazarlo un poco más que a la victoria.
─¡¡¡¡¡ES HARU URARA, ES MAGNO STAR!!!! ¡¡¡ES MAGNO STAR!!! ¡¡¡¡¡ES MAGNO STAAAAAAAAR!!!!! ¡¡¡¡¡EEEEES MAGNO STAAAAAR!!!!! ¡¡¡¡¡Y LLEGAAAAAAA!!!!
─¡¡¡¡MAGNO STAR GANA POR UNA CABEZA!!!! ¡¡¡¡EL GRAN PRIX DE SAITAMA SE LO LLEVA LA COMPETIDORA NUMERO 9!!!! ¡¡¡¡EL RUBÍ DE FUEGO, MAGNO STAR!!!!
Haru Urara volvía a perder. Esta vez, quedo en segundo lugar. Perdió por una cabeza.
Haru Urara perdió una vez más.
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Epílogo
La Golden Week estaba por terminarse. El mundo parecía haber disfrutado sus vacaciones. Muchas personas paseaban despreocupadamente por las principales. Algunos estaban más ocupados que otros, se podía intuir por su reacción al perder el tren de las 4:00 pm.
Los cerezos habían florecido hace poco, abril estaba llegando a su fin.
Kiki-Wonder-san no había podido ir a verlos. Estuvo ocupada llenando papeleo, seleccionando nuevas entrenadas, contestando entrevistas, atendiendo a aquel anciano y su deuda con él, teniendo la cita prevista con su hija. Para ella el final de este mes fue más que una tortura.
El clima comenzaba a ser una molestia. Los retiros de verano estaban a unos meses de cumplirse, así que la planeación habia sido dada de imprevisto y por sorteo a K.W, quien no paraba de estar en la boca de toda la Tracen.
Después del Prix de la Golden Week, el ambiente en dicha academia se volvió más tenso de lo que habitualmente era, Inclusive para una despreocupada como Kiki-san.
No podía ir caminando tranquilamente en los pasillos sin que la parasen para consultarle sobre sus métodos, su plan de estructura, que entrenadas quería tener en su mando, si pronto fundaría un equipo.
─ Y todo por su culpa... esto es demasiada carga para mí, Urara-chan.
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Al terminar la carrera, no solo las participantes, sino que los fanáticos, los medios, las redes y demás relacionados empezaron una fuerte ola de preguntas y respuestas sobre el desempeño de la pequeña Haru Urara, el ya famoso caballo perdedor.
¿Alguien podía cambiar tan drásticamente en menos de un mes?
Si algo o alguien tenía la respuesta, eran esa yegua y su entrenadora. Kiki-Wonder no tenía estomago para encarar a Urara después de la carrera, por poco le costaba todo, y quería agarrarla y aplastarla por completo, pero, por otra parte, esta quería tratarla con su habitual sarcasmo para que no se sintiese tan mal.
Se imaginó a la chiquilla, llorando desconsoladamente, diciendo: he perdido otra vez kiki-chan, eh perdido otra vez, Wuaaa Wuaaa.
Pero como los cambios habían sido radicales en su forma de correr, también lo iban a hacer en su comportamiento post carrera.
Aun agarrada del quebrado muro de cemento. Kiki estaba a punto de brincar para hablar con Urara, cuando ella misma se acercó poco a poco, mirándola cara a cara.
Kiki-chan no podía ver su propio rostro, pero sabía que tenía una mirada desagradable. No se sentía cómoda, y los espasmos de sus pómulos la delataban. Ella nunca tuvo tanto contrato afectivo como para saber que responder a lo que venía.
Era un consuelo que una Haru Urara mojada y con una respiración aun sin controlarse, se le acercó, y le sonrió levemente; esa era la sonrisa que muchas veces le mostraba su exesposo cuando arruinaba algo sencillo.
─Urara-chan...tu...
─Estuve a punto de verlo Kiki-chan. Mis ojos casi llegan a esa vista, ya sabes, a ese campo... Cuando llegue ahí, a ti serás la primera a la que le cuente como se ve.
...
Kiki-Wonder se quitó los lentes y miro a Urara a los ojos. Ya no reconocía a su entrenada. ¿Quién era esta Umamusume? Se veía igual por fuera, pero no parecía su mina de oro, su motita de moho, no se parecía nada a lo que ella había concebido originalmente.
─Finalmente lo rompiste ¿verdad?
─Es el primer paso para mi venganza.
Ni una lagrima se desprendió de ambas. Había solemnidad, respeto mutuo, entendimiento y por en sima de todo lo demás, una conexión entrañable.
─No te tardes más en contarme como se ve la sima Yegüita-chan.
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Estando rodeada de expectación y melodrama, Haru Urara estaba a punto de empezar su entrenamiento vespertino junto a su entrenadora Kiki-Wonder. Algunos periodistas habían logrado obtener permiso para tomar fotos en el entrenamiento.
─Ni les prestes atención Urara, no quiero que se te suba la fama, sigues siendo una burra perdedora, un segundo lugar ni siquiera es un logro ¡¿lo entiendes?!
─ ¡No tienes que ser tan cruel Kiki-Chan! ¡pero me queda claro!
─ ¡La última vez lograste copiar la técnica de inclinación y arrastre de Oguri-chan, pero en próximas carreras tendrás que enfrentarte a personajes más inteligentes y con mayor resistencia, no sera suficiente con copiar, necesitas desarrollar tu propio estilo en la brevedad!
─ ¡De acuerdo Kiki-chan! Entonces... ¿Qué haremos hoy?
Kiki Wonder portaba unas botas vaqueras, sus habituales jeans azules rotos y una chaqueta de cuero negro cerrada hasta la altura del busto, hoy demostraba su look agresivo con una gorra amarilla volteada al revés, y un lacio naranja cayendo.
─Me alegra que preguntes tan emocionada. Después de tus resultados, la academia Tracen y el comité me encomendó adoptar a un equipo lo más pronto posible, pero aún no he tomado la decisión de quien debe estar a tu lado mejorando, por ello, he diseñado un entrenamiento especial para desarrollar ese potencial escondido tuyo.
La chamarra deportiva de Urara se abrió con la emoción de escuchar sobre un nuevo entrenamiento. La pequeña Umamusume se apretó la banda y dijo confiada mientras sonreía:
─¡¡¡Perfecto Kiki-chan!!! ¡¡¡Arrójalo!!! ¡¡¡puedo con todo!!!
Kiki-Wonder, alias K.W, entre cerro los ojos y dejó escapar una sonrisa malvada que se dibujaba de oreja a oreja.
─Para que entiendas mejor tu habilidad y tu cambio repentino de poder, le pedí ayuda a un viejo compañero de la universidad...a decir verdad, es una molestia, ¡una gran molestia! Pero él es el único actualmente en la Tracen que pudo ayudarme a conectarme con ella.
─ ¿Con ella?
─Tuve suerte de que ese emo volviera a tiempo para convertirse de nuevo en entrenador.
─¿?
El confundido rostro de Haru Urara denotaba su habitual falta de habilidad para conectar con las proposiciones nada convencionales de su entrenadora.
─Durante dos semanas estarás corriendo y practicando con ella, así que espero que se lleven bien, mocosas.
Apuntando hacia una grada elevada, una joven Umamusume de cabello castaño, comenzaba a acercarse a donde Urara se encontraba. Una larga bata de laboratorio, con probetas y tubos de ensayo a sus costados, cubrían gran parte de su cuerpo, pero, aun así, esta portaba su habitual uniforme de la Tracen por debajo. Su mirada entre líneas y una enfermiza sonrisa empezaron a consumir todo a su alrededor.
Las fotos estallaron, las demás chicas hablaron entre voces, los murmullos de asombro comenzaron a plagarse en torno a aquellas 3 mujeres.
─Serás de mucha ayuda, pequeña y nueva Doppelgänger-kun...mi investigación comenzara a avanzar de nuevo.
─¡¡¡¡¿Kiki-chan!!!?
─Serás el conejillo de Indias de Agnes Tachyon por unos días, así que disfruta de la experiencia Urara-chan <3
─ ¿¿¿¿¡¡¡¡¡¡EHHHHHHHHHHH!!!!?????
- Fin del acto 1-
Próximamente.
Acto 2: Los ángulos de un jardín de rosas espinadas.
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Extra: Si eres buena corriendo, no significa que lo seas para bailar.
Magno Star estaba totalmente aterrada en el backstage. Se había colocado el traje, y estaba bebiendo más agua de lo común. Sentía ganas de orinar, pero no le importaba y seguía tomando y tomando agua por los nervios.
─ ¡Esto es malo! ¡De verdad muy malo! ¿Qué canción era? ¡¿que se supone que voy a hacer?!
Al ganar, las Umamusume están prácticamente obligadas a bailar en un escenario, como una especie de ¨recompensa¨ para los admiradores y patrocinadores que estuvieron apoyándolas, sin embargo, pese a que se había vuelto parte de la cultura de las carreras, había Umamusume que simplemente eran malísimas para los escenarios.
Magno Star era una de ellas.
─ ¡Tal vez si-si digo que me duele el estómago! ¡alguien haga mi parte por mí!
Mirándose al espejo, la ganadora del Prix habia perdido toda su confianza que había demostrado en el campo. Ahora mismo era un manojo de nervios que se ponía roja de ver la ropa con moños y volantes que traía puesta.
─¡¡¡Debí haber dejado que esa maldita Urara ganara!!!
─ ¿Pasa algo conmigo Star-chan? ─Dijo Urara entrando al camarote, mientras se ajustaba unos pequeños moñitos a los costados de su pecho.
─¡¡¡Hig!!!
Los nervios hicieron chillar a Magno Star, quien estaba desesperada a este punto.
─ ¡No puedo hacer esto! ¡Yo se correr! ¡No bailar! ¡No importa cuánto lo intente!
Soberbiamente, miro Urara a su contrincante y se rio mientras meneaba la cabeza y se cruzaba de brazos.
─Parece que Star-chan está teniendo un problema con su baile de ganadora, ¿sabes que muchas personas están esperando esto?
─ ¡Ni me lo recuerdes enana!
Una risa de Urara salió naturalmente. Delante de ella tenía a quien la había derrotado, y aunque estuvieron cabeza con cabeza, al final, le terminó sacando ventaja.
Esa Umamusume estaba como un gatito recién nacido, sin saber a dónde dirigirse o a quien acercarse.
─ ¡Solo trata de seguir mis pasos en el escenario, los hare lo más simple para que puedas imitarlos!
Imitando a su maestra, la nariz de Urara creció y con ella su ego. Aunque Urara era una perdedora total en las carreras, curiosamente como Idol era una de las más solicitadas. Su baile y su espíritu hacían brillar a los escenarios más que nadie.
─... ¿por qué harías esto por mí? ¿no te acabo de ganar?
─Gracias por recordármelo... pero eso no importa, estuve muy cerca de obtener lo que he buscado, y no porque me lo hayas arrebatado, significa que seas mala persona Star-chan.
─Le tomas cariño rápido a la gente, eh, enana...
El rostro de Magno Star se cubrió de rojo y sucumbió ante los comentarios asertivos de Haru Urara.
─Además, Sheep-chan estará observando, así que no la decepciones.
Una mirada de sorpresa. Ciertamente, Magno Star estaba pensando, en que, de alguna forma, debía avivarle el animo a su amiga por robarle su triunfo.
─ ¡Solo por esta vez, te haré caso!... gracias... Haru.
─ ¡Déjamelo a mi Star-chan!
El espectáculo terminó con una Magno Star vomitando toda el agua que había tomado anteriormente por sus fosas nasales, además de un resbalón y un golpe de culo de Urara, añadiéndole una Eleven Sheep que reía por el resultado tan patético de su amiga.
Fin.
