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Daddy Tony Stark?

Summary:

Vincent Stark es el pequeño hijo malcriado de Tony Stark. Toda su vida se resumen en ir a la escuela, jugar, pasar el día con papá en el laboratorio y comer hamburguesas todos los viernes de películas.

Porque tener un solo padre no es un conflicto para él. Hasta que aparece el segundo.

Notes:

¡Hola! Esta historia la considero un Baby Smell 2.0 ya que me encanta ver a Tony como padre de familia fuera de Peter y Harley. Por favor denle amor a Vincent, es un niño precioso.

(See the end of the work for more notes.)

Chapter 1: Little Boss: Vinny Stark

Chapter Text

Sumergiendo la cuchara dentro del tarro de helado Tony mantuvo su mirada fija en la pequeña criatura que tenía una mancha de caramelo en la mejilla rosada. Vicent estaba más preocupado en llegar al centro de chocolate líquido que prometía la pancarta afuera del establecimiento en donde habían entrado para tomar un helado después de un largo día.

El ingeniero no pudo evitar una sonrisa amplia cuando el fleco pico uno de los ojos del menor haciendo que frunciera el ceño y empujara el mechón castaño hacia a un lado.

—Mas tarde iremos con Andy para que corte tu cabello ¿ya es molesto no es así?

—Mmm sí.

Llevando un poco de helado de chocolate a su boca Tony se deleitó con el delicioso sabor dulce que inundaba sus papilas gustativas, Vicent por su parte asintió frenéticamente, festejando que el chocolate liquido manchaba la punta cuchara, comenzó a lamer manchando su rostro aún más de lo que ya estaba haciendo sonreír al mayor.

—¡Terminé! —su rostro se alzó haciendo que el largo fleco cayera sobre sus ojos, el niño paso su mano tratando de despejar su frente dejando ver sus enormes ojos color verde adornados por largas y espesas pestañas.

—También yo —Tomando una servilleta de un despachador alargó su mano para limpiar la piel sucia de su hijo quien sonrió dejando que todo el caramelo se fuera lejos de su rostro. —hora de irnos, Hap no tarda en venir por nosotros.

Despidiéndose del amable chico que les atendió hace un momento dejaron la heladería, Tony mantuvo fuertemente agarrada la mano de su hijo quién se mantuvo a su lado relativamente tranquilo, un auto negro se estacionó frente a ello y bajando la ventana Happy los saludó con una sonrisa.

Ya dentro del vehículo se encargó de algunos asuntos pendientes, principalmente documentación que debía revisar y algunas otras cosas pendientes que Pepper hacía hincapié en que terminara. Vicent por su parte miraba por la ventana moviéndose de un lado a otro, realmente, aunque gustaba de la tecnología y tenía un videojuego que lo mantenía enviciado, disfrutaba de los paseos en coche mirando todo a su alrededor.

...

—¡Happy! —el chofer sonrió cuando una pequeña cabecita se asomó por la parte trasera —papá dijo que me llevaría con Andy para un corte de cabello —para resaltar su punto Vicent empujó nuevamente el mechón color chocolate que caía por su frente haciendo un puchero.

—Muy bien mini jefe, estaré complacido en llevarlo a donde me ha solicitado. —desviándose un poco de la calle principal que le conducía a la torre Stark, Hogan tomó una calle alterna para encaminarse al centro comercial en donde Vicent solía cortarse el cabello.

—¡Gracias Hap! —el niño regreso nuevamente al asiento trasero sentándose junto a su padre, de vez en cuando miraba por encima notando la cantidad de documentos que estaba leyendo. Aburrido de tantas letras se acomodó sobre el asiento para mirar por la ventana nuevamente.

Una visita a Andy y su rostro se vio libre del cabello excesivamente largo que se empeñaba en cubrir sus expresivos ojos de color verde. Aprovechando la salida Vicent arrastró a su padre al área de juguetes en donde consiguió un par de pistas de carreras y nuevos carritos para su inmensa colección. Una simulación de la colección de autos verdaderos mayores de su papá.

Llegaron a casa no sin antes pasar por un par de hamburguesas y tres órdenes de papás, ya había solicitado a JARVIS que buscará una de las tantas películas favoritas de Vinny, la de esa noche Alíen Vs Depredador. Vicent vibraba de felicidad anticipando una noche de diversión sin límites con su papá.

...

Tony se estiró cuando los créditos terminaron, tomó en sus brazos el durmiente cuerpecito que descansaba a su lado soltando un ligero quejido cuando sintió que los viernes de hamburguesas estaban haciendo efecto en el peso de su retoño.

Caminando descalzo por todo el ático abrió la primera puerta, las luces automáticas se encendieron mostrando una enorme habitación azul con papel tapiz de autos y pegotes de ciencias por todos lados, el techo estaba forrado de las constelaciones que brillaban cuando la luz se apagaba. En el fondo una cama de auto de carreras, bloques de lego por todos lados, pistas que se hacían más intrincadas conforme se alargaba su longitud, sin olvidar el enorme ropero color chocolate, un gran escritorio con muchos dibujos a medio terminar, el librero repleto de cuentos y libros de astronomía.

Tony movió la peluda cobija que cubría la cama de Vincent, dejo a su pequeño hijo sobre la cómoda cama haciendo que un suspiro naciera de sus labios. El niño se removió sobre la suave superficie tomando una posición fetal, besando la abultada mejilla rojiza Tony cubrió con cuidado el cuerpo de su retoño y se alejó haciendo que JARVIS apagara las luces.

Si bien era igual o peor en cuanto al orden, se tomó el tiempo de apagar el televisor y de recoger el desastre en la sala. Palomitas regadas, refrescos a medio terminar y los empaques de hamburguesas que terminaron en el cesto de basura, Tony se debatió en encerrarse en su taller para continuar con algunos inventos a medias, pero el cansancio le hizo soltar un sonoro bostezo que dejó sus ojos húmedos.

—Mucho trabajo por hoy —se quejó estirando su cuerpo provocando que sus huesos y músculos crujieran suavemente —esto de ser papá es lo suficiente cansado.

Después de una larga ducha con agua tibia terminó envuelto en su cómoda pijama que consistía en una vieja playera de Black Sabbath antes negra y un par de pantalones de franela color rojos. Movió todas las cobijas empujándose en la calidez de su cama mientras trataba de cerrar los ojos, pero los pensamientos comenzaron hacer de las suyas provocando que soltara una especie de suspiro frustrado. Las luces se apagaron en automático dejando todo en penumbra, solo permitiendo que la luz de la luna se filtrara entre las cortinas entreabiertas.

Justo cuando trataba de mantener sus remordimientos a raya estos regresaban como un tsunami que destruía todo a su paso. Principalmente le hecho de tener a una dulce, malcriada y arrogante criatura durmiendo a una habitación de la suya, su precioso Vicent Stark. Solo para él, porque era un egoísta que prefería tomar el peso de sus decisiones en sus hombros, aunque le aplastaran.

Dejando caer su mano sobre su frente se mordió el labio. Realmente formar una familia estaba lejos de sus planes, por el amor al universo, era el inalcanzable Tony Stark, un millonario filántropo, genio y playboy consagrado que tenía una fila de féminas y hombres interesados en su persona. Pero claramente fue atrapado en las redes de un neurocirujano mujeriego (o eso solían decir los rumores) de ojos bonitos, voz de barítono y manos de Dios.

Encantador como ningún otro, ególatra a mas no poder, sarcástico e inteligente rápidamente se vio enganchado en una relación por demás tormentosa, sus egos chocaban totalmente pero aun así las noches de placer fueron una gran motivación para seguir juntos.

Aunque no eran una pareja normal; ambos demasiado comprometidos con sus asuntos (Stephen como médico y él como inventor) se tomaban el tiempo para comer o cenar juntos, siempre entablando conversaciones inteligentes o asistiendo a cenas de gala solo para presumir una posible relación, según lo que se especulaba entre sus círculos sociales. Nunca hicieron público nada, principalmente porque Stephen quería descartar la idea de que fuera un interesado en busca de fama y Tony estaba de acuerdo con eso.

Luego vino el poco tiempo y la mala manía de Stark de apegarse a las personas. Era quizás la necesidad de sentirse amado lo que lo llevó a tratar de correr cuando Stephen quería que ambos aprendieran a caminar. Strange obviamente no se lo tomó bien y decidió ponerle un alto a la situación.

Tony odiaba con el alma haberse enamorado de ese hombre, porque era una obviedad que a Strange le agradaba su compañía, incluso una vez comento desinteresadamente que gustaba de su persona, pero eso era algo muy diferente a que tuviera amor por él. El ingeniero no lo vio de esa manera y cuando en su pecho florecieron sentimientos románticos todo se fue a la mierda.

Se volvió celoso y un poco territorial ¡Pero Stephen tenía toda la culpa! Era quien descaradamente coqueteaba con mujeres o se dejaba ver con hombres. Tony no era inseguro pero cada una de esas acciones y la principal: el verse desinteresado con su persona cada vez que podía para "mantener apariencias" fragmentaba su corazón lentamente.

Entonces llego esa noche que terminó pidiendo claridad en eso que ambos tenían ¿eran una pareja? Stephen respondió positivo, pero agregó: —...pero ya no quiero serlo. Quiero terminar.

Stark sabe cuánto le costó mantener su boca cerrada y evitar que alguna de las lágrimas retenidas se dejara caer. Stephen Strange no merecía ninguna señal de tristeza por parte del gran Tony Stark. A la semana podía fingir que ya estaba completamente bien, pero eso no duró tanto cuando el neurocirujano anunció su relación con una de sus compañeras de trabajo en una gala de beneficencia lo que era un chisme entre los círculos sociales después de que alegaran verlos juntos en varios lugares. Tony fingió que estaba bien, que no dolía y que lo superaría.

Luego vino un desmayo al salir de una junta de Stark Industries, cuestión que hizo de menos porqué él sabía que, aunque no se estaba alcoholizando de costumbre (algo dentro de él se lo impidió) si había dejado de comer y dormir bien. Entonces vinieron dos colapsos más para preocuparse en serio.

Estaba redactando mentalmente su testamento cuando el doctor le indicó que ingresara al consultorio para darle el resultado de sus exámenes, Pepper a su lado apretó su mano con fuerza y así ambos entraron.

Claro que Tony salió más pálido que una hoja de papel, a su lado Potts trataba de hacerlo hablar, pero era imposible que una palabra saliera de los labios sellados del ingeniero, todos sus pensamientos se habían drenado por completo dejando su cabeza en blanco. No supo cómo llegó al ático, ni siquiera como termino en la cama siendo rodeado por Rhodey Oso (no tenía idea cuando llegó) y Pepper que lo miraban con preocupación.

Mentiría que al saberlo no tuvo la primera intención de llamar a Stephen desesperadamente y decirle que de alguna estúpida manera él había nacido creador (cosa que no sabía) y una pequeña vida se gestaba en su vientre. Su reacción inicial fue reír escandalosamente tratando de procesar tan ridícula afirmación, pero cuando el médico le comentó que podría negarse a tenerlo él se paralizo.

Cuando Pepper y Rhodey lo dejaron, se preguntó si sería una buena idea terminar todo de una vez. Tal pensamiento se esfumo cuando su mano acarició lo que aún eran sus abdominales, Tony Stark no tenía miedo, él lograría salir adelante, de eso estaba seguro.

Regresó al presente cuando escuchó unos pasos veloces sobre el azulejo que recubría el piso, la luz se encendió de pronto cuando la puerta fue abierta y un pequeño cuerpo se abrió paso entre las cobijas hasta llegar a él. Los brazos de Vicent se cernieron en contra de su cintura y su carita se escondió entre su pecho, mientras ligeros sollozos salieron de sus labios.

Tony dejo que una de sus manos descansara sobre la mata de cabello chocolate de su retoño mientras con su brazo libre lo apretaba el pequeño cuerpecito, de sus labios salieron muchos "fue un sueño" que terminaron por hacer que su hijo quedara dormido en medio del protector abrazo.

Pronto él cayó en un sueño tranquilo, suave y placentero, solo con sentir la suave respiración de Vincent contra su cuello. Si, había hecho todo por su pequeño hijo.

...

Las mañanas de Tony Stark se habían vuelto eso: mañanas. Con su desordenado horario que lo llevaba a dormir hasta las doce del mediodía e incluso dos de la tarde contrariaba lo que era una buena rutina de sueño. Desde que había nacido Vicent todo eso cambió radicalmente.

Eran las nueve de la mañana cuando el cuerpo hiperactivo de su hijo comenzó a moverse sobre la superficie acolchonada seguido de eso varios movimientos a su brazo para despertarlo. Vicent Edward Stark tenía hambre y requería ser alimentado.

—¡Papá! ¡Papá arriba! —el niño o estaba moviendo con fuerza hasta que se rindió a los zarandeos y se levantó de una buena vez.

—¡Tu niño eres desesperante! —siseo estirando su cuerpo entumecido, con el ceño fingidamente fruncido vio cómo su hijo saltaba sobre su cama mostrando una sonrisa de victoria a la cual le hacían falta algunos dientes. Un grito fue el que soltó el niño cuando lo cargó para llevarlo sobre su hombro como un pequeño costalito, Vicent movía sus pies suavemente mientras gritaba por ayuda.

El desayuno consto de un par delicioso de gofres con miel, chocolate y fresas. Tony sonrió ante la voz de JARVIS que le advertía no alimentar de una manera tan poco sana a su vástago, realmente le haría caso a su querida AI ya que estaba notando cierto bultito que no estaba en el estómago de Vicent.

—Hoy iremos al parque ¿está bien? —Tony terminó su desayuno viendo como los enormes ojos color verde del pequeño se ampliaban y brillaban con la intensidad.

—¡Si! ¿podemos llamar a Peter? —preguntó el pequeño Vincent brincando de un lado a otro cuando se bajó de la silla, Tony sabía que su pequeño huracán no estaría feliz hasta escuchar una respuesta afirmativa de Parker —también quisiera ver a Harley.

—Harley esta en Tennessee —puntuó Tony llevando los platos sucios al fregadero para comenzar a limpiarlos, a pesar de ser millonario no tenía su disposición servicio de servidumbre en el ático. Todos los quehaceres eran realizados por robots controlados por JARVIS, pero había momentos en los que gustaba de hacer las cosas por cuenta propia.

—¿Podemos ir a Tennessee para verlo? —Vincent ya estaba a su lado mirándolo nuevamente con esos ojos enormes, verdosos y bastante manipuladores.

—Tú tienes escuela y yo trabajo, niño —ante los ojos de cachorro marca Stark, el mayor resoplo asintiendo suavemente —consideremos visitarlo durante las vacaciones de verano ¿Qué te parece?

—¡Si! ¡Ahora llama a Peter! —Vicent salió corriendo en dirección a su habitación, seguramente para cambiarse e ir por su pelota. Tony realmente amaba la energía de su hijo, era la luz de su vida y no se arrepentía de la decisión que había tomado.

—Ya escuchaste JARVIS.

—A la orden, pequeño jefe.

...

Peter quería mucho a Vincent, ese niño era como un hermano pequeño para él por ello Tony se alegraba mucho de mantenerlo cerca de su hijo. Stark se limitó a beber de su malteada de fresa mientras veía como el adolescente y su hijo corrían detrás de una pelota color azul. Su cuerpo no estaba hecho para mantenerse al día con la hiperactividad de ese par junto, por lo que decidió tomarse un tiempo sentado en una banca viéndolos jugar.

El sonido en su celular le hizo revisarlo, un mensaje de Harley que informaba que no era necesario el viaje a Tennessee cuando él mismo podía ir hasta New York. Tony rodó los ojos ante lo descarado de ese chico, pero respondió que le avisara cuando fuera a viajar para que enviara un jet por él. La respuesta que recibió un montón de emoticones de beso y uno de un fajo de billetes, mocoso insolente.

Peter apareció cargando en su brazo derecho la pelota azul y del otro el cuerpecito de Vicent quién reía de quien sabe que cosa.

—Tenemos hambre señor Stark —comentó Parker con una sonrisa apenada, mientras bajaba al niño quién rápidamente corrió a las piernas de Tony.

—Bien, vayamos por unos perritos calientes chicos —sí, la comida sana de Vinny tendría que esperar un día más.