Chapter Text
...Cuando el deseo es más grande que la moral, toda ley cae ante el más débil...
Belleza efímera, voz angelical y olor electrizante: características singulares para individuos singulares.
Renjun es todo eso y más; Renjun es perfección y satisfacción; es una gota de agua en un infernal desierto; es el aire que respiras y la punzada de hambre que te impulsa pero te retiene; es demasiado y a la vez muy poco. Renjun te tiene, te atrapa; apenas lo notas con una mirada o una sonrisa; es una fina capa transparente que no notas cuando ya caes en su red.
Y cuando eres consciente de tu condición, estás lo suficientemente enganchado para desear salir.
Renjun es el mejor, es el epítome del Pacificador ideal; es aquel al que todos y cada uno de ellos debe aspirar a ser y; sin embargo, nunca serán, pues Renjun es único, es especial; es el uno en un millón que no puede ser imitado o siquiera igualado.
Pero, lo que estos no saben, es que cada Pacificador lo es. No hay uno igual ni muchos menos similar; todos son efímeros y melifluos, arriba de cualquier especie y por encima de cualquier hombre; los Pacificadores son como Dioses, bajados a la tierra para poner orden en el caos que reina dentro del mundo.
Los Pacificadores traen paz, armonía; rigen el mundo de lo sobrenatural y gobiernan con soltura a cada especie; ellos son preciados, deben ser adorados; confundir sus dones con placeres es una condena, y todo aquel que se vuelve adicto a lo que no puede controlar no es de fiar, y tendrá que pagar su propia sentencia.
Nunca estas palabras deben ser olvidadas...
...o la desgracia y el caos consumirán lo que queda.
