Actions

Work Header

Bright Lies

Summary:

★... Julienzo fic.

Cada capítulo es una historia nueva dentro del mismo universo.

Bright Lies - Giant Rooks

'Still the word is full of roles we play
oh maybe
love is enought'

Notes:

(See the end of the work for notes.)

Chapter 1: Caravana

Chapter Text

Lo que más lo estaba molestando ese día era el rayo del sol quemando su piel, la segunda cosa era el castaño totalmente borracho que tenía colgado del cuello.

Pero a él le daba demasiada ternura para quejarse.

Lo había visto luchar con máscaras de Spiderman, lanzar telarañas imaginarias, jugar con la copa y tomar más vasos de fernet de los que pudo contar. Verlo tambalearse sentado en la baranda fue lo que hizo que decidiera que no tomaría más alcohol para poder estar al tanto del mayor.

Enzu

—¿Qué pasa Juli?

—Veni, besa la copa conmigo.— Una sonrisa se cuela de sus labios ante la ternura que le causa su tono de voz, un poco arrastrado y dulce, junto a esos ojitos brillantes de alegría y exaltación. Cuando se acerca lo suficiente, siente el susurro de su voz junto a un ceño fruncido en concentración.—Quiero una foto nuestra besando la copa, y otra besándote a vos.

Sus mejillas enrojecen ante el pedido, pero no tarda demasiado en aceptar lo primero.

— Ahora después vamos al piso de abajo, así también tomas un poco de agua y–

—Yo estoy bien.

—Juli...— Pero es ignorado, y en cambio, lo toma de su camiseta y lo acerca para que posen junto a la copa, se miran a los ojos mientras la besan con adoración, la gente de abajo grita feliz de ver su amistad y poder capturarlos en una foto tan especial.— Bajemos un rato, veni.— Ante la insistencia en no bajar, su mano apreta su cadera, rozando el inicio de la curva de su cuerpo.— Julián, dale mi amor.

— Bueno pero volvemos a subir.— Muerde sus labios mientras le sonríe con su mejor carita de inocente, Enzo lo empuja con suavidad hacia el frente del colectivo. Al bajar por las escaleras sus oídos parecen comenzar a escuchar con mayor claridad, el ruido de afuera retenido en su mayoría por los vidrios y el techo, se encuentran con asientos vacíos, lógicamente todos están arriba en la celebración y solo bajan para usar el baño o buscar más botellas de alcohol, agua en algunos casos.

Abre el camino hasta los asientos del fondo, por lo general ahí se sientan ellos, en busca de privacidad, pese a que muchas veces algunos compañeros vienen para molestarlos con picardía y cariño. Comienza a buscar su propia botella de agua, cuando siente unas manos empujándolo hacia abajo y a un chico castaño caer sobre él en su regazo. Por instinto adquirido dirige sus manos a sus muslos y glúteos.

—Julián..

—Enzu.

—Tenes que tomar agua, estás muy borracho amor. No puedo estar tranquilo si tengo que cuidar que no te caigas del colectivo, no seas–

Quiero besitos.

Escalofríos recorren su columna vertebral ante la imagen que Julián presenta frente a él, con sus rulos esponjados por la humedad y alborotados por la agitación, ojitos brillantes y castaños como su cabello, una sonrisa demasiado contagiosa y peligrosa a la vez.

— Quiero besitos, necesito besitos. Quiero compartir esto con vos y no puedo, pero ahora tenemos un momento a solas y solo estoy pidiendo besos.—Su boca hace una forma entre un puchero y un piquito.— Por favor.

Dios creo una debilidad para él, y es la persona de la cual está enamorado.

Sus manos escalan de sus muslos a sus mejillas, acariciando su pómulo con la suavidad que le otorga el amor antes de acercarse a besarlo.

El suspiro que suelta el mayor le hace sonreír, comenzando a besarlo con la alegría y pasión que corre por su cuerpo.— Somos campeones del mundo, y lo hicimos juntos.— Murmura sobre sus labios.

Julian apreta los brazos al rededor de su hombros y comienza a dejar besos ruidosos sobre sus mejillas y cuellos, desbordando felicidad.

— Te amo un montón, y sé que queremos que el festejo dure para siempre, pero en serio necesito que me cojas mientras apretas la medalla alrededor de mi cuello.

— Juliaaaaan, no me podes decir cosas así cuando tenemos que subir, no puedo manosearte en público.

Su novio solo se ríe de él.

— Vamos campeón, seguro podes esperar unas horitas.— Luego de dejarle un último beso en los labios, lo observa levantarse y caminar por el pasillo, sus ojos bajan hasta la parte trasera, mordiéndose el labios cuando ve como se mueve, sabiendo que es una provocación.— ¡No tardes! Y no te olvides olvides la botellas de agua.— Le guiña un ojo antes de, trastabillando un poco menos que antes, subir hacia donde esta la fiesta.

Enzo refunfuña tomando la botella y siguiéndolo. Como un niño al que le quitaron un dulce, literalmente.