Chapter Text
— ¡Ahh! — grito de dolor mientras se incorporaba rápidamente.
Todo estaba oscuro cuando se despertó, un dolor de cabeza desgarrador y unas ganas de vomitar abismales lo torturaban mientras intentaba ver dónde estaba. Pero el ardor en su garganta era tan grande que no pudo evitar vomitar al lado de lo que sospechaba era la cama en la que se encontraba tumbado.
Todo era tan doloroso, moverse, respirar. Dolía como si aún pudiera sentir dolor... Estoy vivo. Razonó rápidamente. Hacia un momento estaba en la torre abrazado a su esposo mientras se efectuaba la autodestrucción. No debería estar vivo... ¿Y Bernard? ¿Está aquí también? Pensó ansioso volviendo a intentar revisar la silenciosa habitación. Todo su cuerpo dolía como si miles de agujas ardiendo se clavaran en su piel con cada movimiento, pero necesitaba encontrarlo. Él era lo más valioso en la vida de Tim.
Tim se levantó e inspecciono con cuidado la habitación hasta llegar a las ventanas, tenían una lámina negra sobre ellas. Por eso, la habitación estaba tan oscura, buscó la manija y la abrió. Tuvo mucho cuidado de no hacer más ruido del que ya hacía, podría no estar en un lugar libre de infectados. Cuando la ventana se abrió finalmente, frente a él había un impoluto jardín lleno de estatuas y adornos florales, y al fondo un hermoso bosque que actuaba de delimitador entre ambas propiedades, la Drake y la Wayne.
Este lugar… Es la habitación de mis padres en la mansión Drake ¿Cómo? Estaba increíblemente confundido porque su mansión fue destruida cuando la cueva quedó comprometida y los túneles explotaron. Su casa por desgracia estaba sobre uno de esos túneles. Pero, aquí está. Aún en pie. Este hecho hizo que su cabeza pudiera empezar a desarrollar varias posibilidades. Sin embargo, eso no era lo prioritario.
Tim miró el cuarto una vez más y no había nadie allí con él. Bernard no estaba. Y él… Tim miró su reflejo en el cristal de la ventana y sus ojos se abrieron como platos. Esto no es posible. Tim corrió al baño privado que tenía el cuarto, aún podía recordar donde estaba, limpio la capa de polvo que cubría una parte de su superficie y se miró en el espejo.
Era él mismo… Pero era joven, muy joven. Tendría unos 18-19 años, las cicatrices de la guerra no estaban ¿Cómo era posible? ¿He vuelto en el tiempo? Pero, todos los Flashes ya estaban muertos y no quedaba nadie que pudiera viajar en el tiempo. Su planeta estaba perdido. Espera…
… Tim se dio cuenta en ese preciso momento de un hecho aterrador que le provocó pánico.
¿Tendré que pasar por todo eso otra vez?
NO, NO, NO, NO PUEDE SER
Bernard, necesito a Bernard. Él es mi ancla. Él… él sabrá…
Un dolor intenso frenó todo su tren de pensamiento. Su estómago decidió atormentarlo otra vez, se puso de rodillas y rápidamente se apoyó en la taza del váter para vomitar más.
¿Por qué me encuentro tan mal?
Se preguntó mientras se volvía a levantar con esfuerzo, y se limpiaba la boca en el lavamanos. Por suerte aún funcionaba el sistema de agua. Se volvió a ver con más detalle y descubrió pequeñas cosas que no deberían estar ahí. Por ejemplo, su pelo estaba bastante más largo de lo que recordaba que lo tenía en esa época, le llegaba a los hombros y sus ojos eran más azul intenso de lo que sabía que eran.
Esto es extraño… Mi pelo y mis ojos no eran así.
Curiosamente, en cuanto lo pensó, su pelo se redujo de tamaño y sus ojos se aclararon.
¡¿Qué carajos acaba de pasar?!
Tim dio un paso atrás sorprendido. Esto no solo era extraño, sino perturbador. Era como la sensación del valle inquietante, como si este Tim fuera una imitación muy realista de mi yo de entonces. Tim parpadeo un par de veces y tomo un respiración profunda para calmar su corazón y no dejar que el pánico lo paralizara. Respiró profundamente y cerró los ojos, Muy bien, probemos que no me estoy volviendo loco e intentemos cambiar de nuevo. Volvió su mirada otra vez al espejo y pensó en el mismo con 40 años, su rostro perfilado por los años con arrugas ya notorias, la cicatriz que atravesaba su ojo izquierdo… Todos los pequeños detalles que podía recordar los intentó visualizar, incluso su complexión y estatura. 1…2…3… Vamos. Tim abrió los ojos y allí estaba él. Tim era Tim, su cara, su cuerpo, todo lo que era él estaba ahí. No era esa cosa extraña de antes.
Sin embargo, la vida nunca hacía lo que uno quería y el dolor de estómago volvió con más fuerza. Tim sintió como si sus tripas estuvieran siendo trituradas en su abdomen, no había nada que pudiera vomitar, estaba vacío. ¿Por qué duele tanto? Tim cayó al suelo agarrándose el vientre de dolor. No obstante, el dolor no pudo evitar que sintiera como su cuerpo volvía a cambiar. Tenía miedo.
Bernard… Bernard… ¿Dónde estás? Te necesito…
Una lagrima traicionera se escapó mientras intentaba levantarse.
¿Qué pasa detective? ¿Ya te quieres rendir? Ese no es el hombre con el que me case, así que mueve ese lindo culo que tienes.
Imágenes de cuando se encontraron Bernard y él atrapados y heridos en la azotea del Daily Planet vinieron a él. Encerrados, con una horda de infectados detrás de la puerta de metal que no resistiría mucho tiempo, tras haber cumplido su misión de poner a salvo a los supervivientes liderados por Lois Lane. Tim había sido herido por el batarang que detonaron para bloquear la salida y evitar que los zombis siguieran a los supervivientes. Bernard se quedó a su lado todo el tiempo y lo ayudó a subir las escaleras a la azotea. Solos y sin ayuda de nadie más, no era la primera vez y tampoco sería la última, ambos dependían del ingenio para salir de allí y Bernard no se iría sin él y Tim no podría soportar ver como lo matan por su culpa. Pero no fue hasta que lo escuchó burlarse de él con picardía y miedo mal disimulado, que Tim medio desangrado consiguió desarrollar un plan para salvarlos.
Él era su café en un mal día.
Tim pensó en su marido y se volvió a levantar con dificultad. No tenía mucho tiempo antes de que la situación volviera a empeorar así que llamó a la única persona en la que podía confiar en esta situación y tiempo. Él lo recogería a regañadientes y no lo delataría por nada del mundo… Bueno… Al menos esperaba que fuera como su Jason. Sinceramente, no tenía ni idea de cómo iba a acabar esto. Pero se sentía cada vez más débil y necesitaba ayuda. Tim miró alrededor de la habitación en busca de un teléfono de cualquier tipo, se sabía su numero de memoria por si no estaba en los contactos. Por favor, que sea el mismo que esté.
¡Bien! Su teléfono estaba en el primer cajón de la mesita de noche. Rápidamente lo cogió y lo desbloqueó, su salvapantallas era un foto de él y Conner juntos durante una fiesta de Navidad. Conner lo abrazaba con un brazo mientras que Tim apoyaba su cabeza en su hombro, era un recuerdo que él también tenia. Fue hace tanto tiempo…Tim sentía como sus tripas volvían a doler y dejó de pensar en ello, él esta muerto. Buscó en sus contactos hasta que encontró, “FrikAustin”. Lo pulsó rápidamente y lo llamo.
Un tono…
Dos tonos…
Tres tonos…
Llamada aceptada
¡Por Gotham! ¡Gracias!
— ¿Qué coño quieres Remplazo? Si no te estas muriendo, te mataré yo — dijo con voz grave y agresiva. Parecía que lo había despertado de su primera siesta en tres noches… Situación que era muy probable. Tim sintió como su pecho se oprimió un poco al escuchar su voz. Lo echaba tanto de menos… ¡Ahora no es el momento, céntrate! Se reprendió mentalmente.
— Mansión Drake, segunda planta, primera habitación a la derecha. No le digas a nadie… Me estoy muriendo — con eso dicho Tim intento mantener la conciencia todo lo que pudo hasta que llegara Jason. Pero, el dolor era jodidamente fuerte, por lo que volvió a caer desmayado.
En un apartamento de Crime Alley.
Jason estaba tumbado en su cama intentado dormir cuando lo llamaron. Cabreado lo contestó, pero enseguida se puso alerta al escuchar a Remplazo hablar tan débil y urgentemente se puso ropa, se encendió un cigarrillo y salió corriendo en su moto. Al llegar a la mansión de los Drake, no se ando con sutilezas y rompió todas las cerraduras. Encontró a Tim tirado en el suelo de la habitación principal, estaba desmayado. Tenía la cara pálida y sudaba mucho, pero aun respiraba. Eso era bueno. Con su nudillo froto el punto de dolor en su pecho para ver si despertaba. Afortunadamente si lo hizo, porque sino tendría que llevarlo con Batman aunque no quisiera.
— Oye ¿Qué coño te ha pasado? Estas hecho una mierda. Tienes que ir al médico. A Lesli le encantara verte con esta pinta — dijo sarcásticamente Jason mientras lo ponía en su espalda y lo llevaba a su moto. Tim seguía aun medio inconsciente hasta que menciono a la doctora y todas sus alarmas se dispararon. La única médico de la familia era Leslie y ella se lo diría directamente a Bruce.
— Llévame con alguno clandestino que conozcas, pero no con Leslie — dijo aún muy débil. Le costaba hablar, su garganta estaba irritada de todo lo que vomitó. No podía ver a Jason, pero ese ‘mmm’ pensativo, era un hábito suyo que Tim conocía. Él iba a hacerle caso, pero estaba pensando en las consecuencias a largo plazo. Seguidamente un suspiro fuerte y derrotado confirmo su suposición.
— De acuerdo, pero en cuento te digan que estas bien. Te vas de mi territorio. Y no me llames otra vez a ese número, pienso tirar el teléfono en cuanto vuelva a casa — Eso quiere decir que lo llame a otro de sus muchos teléfonos. Tim sonrió ligeramente, este era su hermano, el que nunca fallo para ir a rescatarlo. Su hermano que falleció cuando salvaba a Tim de ser comido por unos infectados. Tim estaba tan cansado que no noto lo que murmuraba antes de volver a desmayarse.
— Te quiero, hermano — Jason se quedó estático por un momento mientras colocaba a Tim delante de él en la moto para poder sujetarlo con una mano mientras manejaba con la otra (Autor: por favor, lectores, no intenten esto en casa).
— ¿Qué carajo está pasando? — se preguntó desconcertado. Sin embargo, al ver que se había vuelto a desmayar se apresuró a ir a la clínica de la Doc. Brown. Era una mujer de confianza que había salvado a Jason un par de veces. Y sabia mantener la boca cerrada.
No tardo ni una hora en llegar, le había avisado diez minutos antes para que se preparara, vivía encima de su clínica por lo que no se preocupaba de que tardara mucho. Entro por la puerta con una patada y su hermano en brazos. Ella le respondió con una mirada enojada.
— Podrías tocar la puerta, en vez de patearla ¿sabes? Ponlo aquí, lo voy a examinar…— pero en cuanto vio la cara desmayada de Tim levanto las manos rápidamente de donde las había puesto y retrocedió un paso — ¿POR QUE CARAJO TRAES AL HIJO DEL CEO DE WAYNE ENTERPRISES DESMAYADO A MI CLINICA? Este tipo puede permitirse una suit privada en el mejor hospital de Gotham y, ¿por qué estás tu con él? — Jason no podía decir nada porque los comprometería a ambos. Así que simplemente puso cara de tipo duro, como la suele llamar Tim, y siguió callado — Okey. Ya lo pillo, no respuesta, no preguntas. Pero más te vale que está mierda no me salpique si le pasa algo — dijo mientras se volvía a acercar y Jason asintió una vez confirmándole que nada le pasaría.
Un par de estresantes horas para Jason, quien estaba sentado en la sala de espera, fueron necesarias antes de que la doc saliera otra vez. Tenia la mirada sombría como si estuviera sumida en un dilema.
— El joven Wayne tuvo una sobredosis de oxicodona. Por suerte, vomito casi todo antes de que su cuerpo las asimilara, pero estará inconsciente por un par de horas, tal vez uno o dos días. Yo… Basándome en el chequeo médico que le acabo de hacer, he notado que tiene cortes pequeños en la parte interna de sus muslos y una cicatriz en el brazo izquierdo que indica que pudo haber intentado suicidarse antes. Las heridas auto infligidas a diferencia de las causadas por agentes externos siguen una serie de rasgos que permite diferenciarlas del resto. Por otro lado, también tiene una considerable cantidad de heridas de diferentes armas que han dejado cicatriz en su cuerpo y las cuales también he incluido en el historial que he hecho. Pero, sumando los hechos pueden ser que el joven Wayne haya estado padeciendo de algún trastorno mental depresivo que lo llevara a situaciones peligrosas y que al final acabara por tomar esa drástica decisión — Jason estaba frio, no podía creer lo que le estaban diciendo. Tim intento matarse, IMPOSIBLE. Ese chico ha sobrevivido a un montón de cosas y siempre ha salido vivo. Cada vez que se cae, se levanta, nunca se rinde. El siempre persevera. La Doc. Brown lo saco de su ensoñación al carraspear su garganta ligeramente — Por otro lado, pido su autorización para hacer una ecografía al joven, ya que no hay un tutor medico asignado presente es la única persona que puede asumir el cargo en este momento, porque al examinarlo también me he podido percatar de que le han realizado una esplenectomía hace no mucho, como tres o cuatro meses, ya que la piel de la herida sigue teniendo el tono rosado característico de una cicatriz reciente. Me preocupa que la sobredosis le haya causado daño interno — Jason la miro con miedo un segundo, antes de preguntarle con voz grave. A su hermano le han quitado el bazo, eso lo ha cabreado.
— ¿Puedo ir con usted? — ella lo miro con sorpresa un segundo, antes de suspirar.
— Dudo mucho poder detenerte — juntos entraron a la habitación. Allí, tumbado en la camilla estaba su hermano pequeño.
— Comenzaré — dijo mientras le descubría el abdomen a Tim. Estaba lleno de heridas, demasiadas ¿Qué has estado haciendo estos nueve meses que estuviste desaparecido?¿Por qué apareciste de la nada herido? La doc empezó su examen y pudo notar algo. Algo muy extraño que no debería estar ahí. Miro otra vez el informe que tenía en manos y corroboró la información de nuevo — Esto es imposible ¿Cómo es siquiera posible? — murmuró y Jason se alarmó.
— ¿Qué pasa Doc? ¿Malas noticias? — Se levanto y se acercó a ella preocupado.
— Es muy difícil de creer, ni siquiera yo lo creo y lo estoy viendo ahora mismo… El joven Wayne está… está embarazado, el feto tiene aproximadamente un 1 mes.
— ¿Qué está qué?... ¡¿QUÉ?! — gritó sorprendido.
