Chapter Text
Ya habían pasado varios días desde que la maestra llegó a la casa, lo cual había "mejorado" el ambiente, no habían vuelto a tocar el tema de la discusión en todo ese tiempo por no querer perturbar más el estado de Hanna (que por cierto así se llamaba). Su sanidad mental se veía mucho peor a la de John cuando estaba "normal" así que le dejaban tranquila. Cuando ella se dió que John era Padre comenzó a pasar más tiempo con él, lo cual incómodo un poco al propietario ya que también necesita pasar tiempo con él, John era (la mayor parte del tiempo) lo suficientemente estable para tener una plática amena y agradable, cosa que había notado Hanna, era casi terapéutico poder hablar con él y no poder hacerlo con frecuencia le frustraba un poco. Extrañaba la rutina simple de 2 personas, aunque solo duró 2 días.
– ¿Puedo robartelo un rato? – preguntó el propietario a la mujer – Necesito hablar con él... En privado –
John y Hanna se llevaban bien, tal vez era la pena que el Padre sentía por la maestra o porque compartían el trauma de no poder defender a personas que solo querían ser protegidas, cosa contraria al ermitaño, tal vez era que Nikolai no era muy hablador (ninguno de los tres lo era realmente, casi todo el día estaban en silencio) o si llevaba siempre consigo su arma o al menos la tenía cerca, entendía que era por la situación pero no evitaba que se sintiera literalmente nerviosa.
– Claro, solo hablamos de libros – se disculpó ella con una pequeña risita – Pero adelante si quiere me voy para que puedan hablar tranquilos –
– No es necesario – Nikolai le hizo una seña para que John lo siguiera y lo llevó a la sala cerrando la puerta tras él. – Tenemos que hablar. Sobre lo que se quedó pendiente la otra vez –
– Ya veo. Eso no se puede quedar pendiente – era incómodo hablar de eso pero él había jurado que no ya no es un hombre que corre de sus problemas – Así que... ¿Estás bien? Sabiendo que... Mataste, tal vez es una pregunta estúpida –
– Demasiado – soltó un suspiro – ¿Cómo lo haces? Te ves tan tranquilo y amable cuando no entras en un ataque psicótico. ¿Puedes acabar de contar tu historia? –
– Solo si tú cuentas la tuya. – dijo como condición y el hombre accedió – Bien... Ha pasado un tiempo desde que hablamos de esto. Supongo que me quedé en dónde me internaron en el hospital mental – hizo una pausa comenzando a caminar en círculos – No la pase muy bien, al principio no sabía que Amy había sido internada en el mismo lugar porque pensaron que ella también estaba mal y cuando le di cuenta... Tuvieron que aislarme para no lastimar o lastimarme a mi mismo. Pase allí un mese hasta que salí – su pena era casi tangible mientras contaba el relato – Regrese a una vida "normal" pero ella no dejaba de atormentarme en mis pesadillas, un año después regrese a la casa donde mi vida se arruinó como una excusa para acabar con todo. Sabía que Amy había escapado y regresado, no ví mejor opción en ese momento –
– ¿Ella murió allí? –
– No. Pero quién si murió fue otro, para hablar de él tengo que hablar del Padre García –
– Siempre le dices así, ¿Acaso no sabes su nombre? –
– Si lo sé. Es más por respeto, ¿Recuerdas que tuvimos un sueño compartido? Pues así lo conocí a él, fue sueño extraño mezclado con un recuerdo de la niñez... – no iba profundizar mucho en eso ahora – Y de allí, él y yo nos embarcamos en ayudarnos a detener el culto que había utilizado a Amy y había aterrorizado a tanta gente. Por suerte lo logramos, aunque ella murió cuando terminó el exorcismo. No puedo contar bien todo lo que pasó porque aún tengo algunas lagunas mentales. Todo esto de hecho es bastante reciente – recordando sus cicatrices y cómo llegó algo golpeado a la casa
– ¿Me has mentido? – tomo el brazo de John con cuidado mirando algunos rasguños – En serio fue una pelea real–
– ¡No! Todo lo que te dije me consta real, cuando te conocí mi destino original era mi casa – miro a otro lado con algo de vergüenza – Ya sabes el resto –
– Mira, voy a creerte, suenas alguien que no miente – miró con más detalle el brazo de John la mayoría de sus heridas ya habían sanado pero algunas se veían más recientes – Deberías dejar que sanen se te van a infectar –
– A veces no me doy cuenta cuando pasa – dejo que Nikolai pasara sus manos en su brazo, era incómodo pero realmente no sentía que estuviera haciendo algo malo y estaba acostumbrado a que él invadiera su espacio personal. – Solo son rasguños no es para tanto –
¿No es para tanto? Pensó Nikolai, soltó el brazo de John con cuidado, el "no es para tanto" le pareció irónicamente divertido, sus teorías es que el Padre se las hacía cuando estaba dormido o distraído, o la más posible cuando no había nadie más en la habitación, nadie quien pudiera detenerlo y así detener su sentimiento de culpa, todo un mártir. – Bueno, supongo que tienes razón unos rasguños así no son nada comparado a como llegaste –
– Me he visto peor – dijo en una risa incómoda, pasando una mano por su cuello – No importa. Bien, te toca –
– Aahg... Bien, verás cuando inicio esto yo estaba escéptico, hasta que apareció mi vecino que se preocupo por mi y me contó lo que sabía – había pasado un rato desde que lo hablaban, talvez lo llamaría después – Así que allí fue cuando comencé a revivir a gente en mi casa, no demasiada no me agrada la gente pero entendí muy rápido que no podía estar solo –
– ¿Por esa "cosa"? – Aún recordarlo le daba repulsión, no diría que le recordaba a Gary, al menos él parecía más "normal". Gary, ese nombre no se asoma a su mente hace mucho y era mejor así.
– Y por otras cosas, también por la AFAE, los propios inquilinos, a veces son algo inestables o son visitantes –
De un momento a otro ambos comenzaron a hacer cuentas, las historias sonaban convincentes pero lo que no concordaba era el tiempo.
– ¿Hace cuánto comenzó esto? – preguntó John
– Hace como un mes o poco más – Nikolai recordó que había escuchado que Amy había muerto hace unos días– ¿Cómo sobreviviente al sol? –
– ... Yo- el sol seguía normal hasta que llegué aquí... ¿Qué tan lejos estamos de Sterling? –
– Aproximadamente 2 horas de distancia – ahora la sospecha estaba allí, pensándolo bien no tenía más pruebas para reafirmar lo dicho que el sueño, aún que sonaban factibles a todo lo que estaba pasando, ¿Cómo dejó pasar eso? – ¿Estás seguro que todo eso acaba de pasar? –
– ¡Si! Yo no miento – dijo algo preocupado pensando cómo es posible, sabiendo que ahora Nikolai lo estaba mirando mal – Todo inició en 1986, el año pasado –
– ... John, estamos en 2003 –
John parecía estar nervioso así que se sentó, tratando de pensar, era imposible, pero para ser honestos cualquier cosa podía pasar en esa situación, pero nada tiene sentido para ambos.
– ¿Cómo es posible? –
– Será mejor no buscar el sentido – dijo el propietario – Digo, que ha tenido sentido desde hace tiempo, que más da – trataba de convencerse de que no sonaba extraño o irreal – Digo, ¿Cambiará algo? –
– ¿Qué más da? – al Padre le parecía difícil de creer aún que después de un rato se calmó – Tienes razón... No cambia para nada la situación, solo que me veas como un maldito loco – suspiro cansado
– Un poco si – su vista estaba clavada en el sacerdote – Pero no te mataré por eso – la cara de John cambió un poco entre confusión y enojo – Es broma, no tengo razones para hacerlo –
Lo único que pudo hacer el Padre fue reírse de la manera más acartonada y sarcástica que pudo. – ¿Es todo lo que quieres hablar? –
– Mmh.... No, solo una cosa más –
– Claro, ¿Que sería? – pregunto aún mucho entusiasmo
El castaño tomó de nuevo el rostro del Padre, sin preocupaciones o sin pensar en preguntarle antes – ¿Puedo volver a revisarte? –
La expresión en el rostro de John no tuvo descripción, solo un pequeño sonrojo– Eeh... ¿Si? – dijo incómodo – Es extraño, ¿Tan rápido desconfías en mí? –
– No es nada. Solo me preocupo por ti, es todo – movió un poco el rostro del sacerdote – Solo es una revisión rápida quiero ver cómo se encuentra tu ojo – excusas de Nikolai, por alguna razón le había agarrado un gusto peculiar al entrar en el espacio personal de John, no sabía si era por sus expresiones entre molestas y nerviosas o el sonrojo que a veces aparece pero si comenta él negaría tener. – Relájate, no voy a hacerte daño –
La tensión entre ambos aumentó cuando Nikolai se acercó más, pero John decidió no retirarse, solo evitaba ver a Nikolai directamente mientras lo revisaba.
– Has mejorado, supongo que ya no tienes sueños tan extraños –
– Gracias a Dios no... – una parte de él quería apartarse y la otra por mucho que no quisiera admitirlo incluso en su subconsciente quería quedarse allí, no era la primera vez en meses que alguien se preocupaba por él, el Padre García y Lisa se habían angustiado mucho por su estado mental y físico, era algo más lo que pasaba y ciertamente no sabía si quería saber – Han pasado días así que el estado de mi ojo mejoró –
– Tampoco te oyó gritar por las noches, me alegro – continuaba girando suavemente la cara de John, su estado parecía mejorar no estaba tan ojeroso.
Hubieran pertenecido más tiempo así si Hanna no hubiera tocado la puerta, rápidamente Nikolai se quitó y le dejó pasar.
– Estaban tardando demasiado, una disculpa si interrumpí algo – dijo ella un poco apenada – Solo quería saber si todo iba bien –
– Todo está bien Hanna, no te preocupes – soltó el Padre – ¿Pasó algo? –
– ¿Tiene algo de tiempo? –
Nikolai suspiro, sabía que iba a pedir la mujer, no la culpaba John es muy buen oyente y un gran consejero pero apenas había conseguido algo de tiempo para hablar un poco con él, volteo a verlo y curiosamente John también lo estaba viendo a él, mirándolo como "¿Puedo?" Él asintió.
– Adelante Hanna –
– No se que haría sin ti... – el consuelo que podría dar el Padre casi siempre variaba si estaba bien ese día pero, Hanna a veces no notaba que John estaba mentalmente destrozado, si era intencional o no, no era relevante para él igualmente. – Gracias por no dejarme afuera esa noche, quien sabe que hubiera Sido de mí –
– ¿Por qué lo dices? – pregunto Nikolai
– No se si ya hayan llegado aquí, pero hay un culto extraño rondando la zona – la atención del sacerdote se elevó al escuchar esa palabra clave "culto"
– Si, suele rondar mucho cerca de mi casa – contestó Nikolai sin mucha importancia hasta que recordó la historia de John, jamás había preguntado de qué trataba el culto contra que peleó – ¿Tu crees qué? –
– ... No creo que sea el mismo – la mirada atónita confundió las a los otros 2. – Es imposible –
– ¿Cómo se llamaba el culto? – le preguntó al sacerdote, ahora Hanna estaba más confundida que antes
– El culto a la segunda muerte – murmuró lo suficiente bajo para que solo el propietario pudiera escucharlo, él otro lo miró primero con sorpresa y luego resignación
– Malas noticias – volteo a otro lado – El que ronda por aquí es el culto a la muerte –
– Mierda – soltó al aire, se paró de su lugar, caminado frenéticamente por la sala repitiendo una y otra vez la misma palabra.
– ¿Me perdí de algo? – dijo Hanna claramente preocupada por John – ¿Padre Ward? ¿Está usted bien? –
– Deberías salir de aquí, hablaré con él – Nikolai trató de sonar calmado, pero estaba preocupado por él igualmente. – Es complicado – genial ahora sonaba como John cuando no quería contar algo
– Supongo que lo conoce mejor... – murmuró antes de salir otra vez de la sala para volver a la oficina
Culto, ese culto, ese maldito culto, ¿Pero como? No dejaba de pensar en eso, el nombre de Gary se asomó otra vez a su mente, no podía ser él, estaba muerto, lo vio morir a manos de Amy, el culto de nuevo, miró a sus manos sintiendo las extrañamente húmedas, manchadas, "¿Recuerdas la sangre?" Decía una voz en la cabeza del sacerdote, podía sentirla, podía verla, la sangre, los sectarios, un dolor de cabeza siguió después de éso, caminando aún de manera nerviosa, murmurando cosas que Nikolai no entendía. Y el ciclo se repetía, Gary, secta, sangre, la sangre de los cultistas que él mismo había matado cuando estaba drogado "¿Sientes la sangre?", el dolor que siento después y la culpa, ¿Cómo se les escapó? Lo indescriptible, y de nuevo, Gary. Gary. Gary. Su vista se nublaba un poco, comenzando a tratar de limpiar sus manos fuertemente contra su túnica. Podía oír la voz de Gary burlándose de él, de nuevo.
– John –
No respondió estaba más ocupado pensando en que hicieron mal él y el Padre García que en escuchar la realidad, otra vez el ciclo. La sangre en sus manos, la burla y el recordatorio de todos sus fracasos, el líquido ya estaba manchando hasta sus brazos. ¿Por qué siempre regresaba? No importaba cuánto tiempo pasará siempre regresaban.
– John – ahora más fuerte
Aún sin respuesta, comenzó a buscar su cruz, tratando de recordar que lo que veía no era real, su mente le jugaba una broma. Su mente lo odiaba tanto como se odiaba a sí mismo, ¿Por qué? ¿Por qué tenía que sufrir todo eso? Una y otra vez en una espiral de culpa y autorreproche ¿Porque seguía vivo? ¿Para qué?. Mea culpa.
– ¡John! – Nikolai tuvo suficiente y lo tomó por una de sus muñecas – ¿Qué carajos te pasa? –
Ya había alcanzado a tomar la cruz con su mano libre, estando sujetándola con fuerza, su respiración frenética y estaba empeorado. – ... Yo... Lo siento – susurro – No se que me pasá – aún seguía nervioso mientras recordaba lo que había pasado ese 31 de octubre. – ¿Qué hace ese culto? –
– Primero cálmate – sostuvo firme su agarre – Estás paranoico, de nuevo. ¿Qué tanto pasó en ese culto para que estés así? – no conocía a la otra secta, hasta el momento la que solía rondar por allí no se veía "peligrosa" para él solo era un grupo de suicidas que buscaban consuelo en una falsa fé, no parecía tanto como para poner tan nervioso a John.
– Que no paso – contesto con despecho – Desde que era niño esa secta ha estado rodeando mi vida. Una y otra vez regresan, no solo fue Amy, hubo más víctimas durante más de 20 años, incluyendo niños... –
Para Nikolai no sonaba a algo tan nuevo, recordando, los 80's eran extraños, muchas sectas se fundaron y cayeron, como olvidar esas épocas donde el pánico satánico estaba a su máximo esplendor, había oído vagamente de algunas pero jamás de la que John comentó.
– Pensé que ya nos habíamos desecho de la secta, pero parece que siempre va a regresar no importa que – miro al ermitaño buscando consuelo
– ¿No has pensado que solo es el nombre? – soltó a John con cuidado cuando vio que estaba más calmado – Ha pasado más de 10 años, no creo que sea la misma secta – sonaba de hecho bastante lógico – Míralo así, tras una catástrofe mundial mucha gente busca consuelo y se crea un culto que adora a la muerte porque parece que a todos nos va a matar el sol. –
– Pero – Nikolai puso su mano en la boca de John para callarlo de manera poco sutil.
– Cállate y piensa de manera razonable – mantuvo su mano allí para evitar que John siguiera delirando al menos en voz alta – Hay un mínimo de probabilidad de que esa secta, incluso estamos lejos de dónde era. Se razonable. – su agarre se tornó más fuerte sin quererlo – Relájate. – se acercó un poco más para verlo mejor, después de unos segundos lo soltó lentamente esperando que se calmara cuando estuvo seguro simplemente lo abrazó con delicadeza, él tampoco sabía de dónde salió ese impulso pero parecía funcionar hasta que John también lo abrazó con un poco menos de esfuerzo. – ¿Estás mejor? –
– Si... – se apoyó levemente en el otro – No tenías que hacer eso –
– ¿El abrazo? – aligeró el abrazo con cuidado
– Taparme la boca, si me dolió – – Aún que también el abrazo. Pero no está de más –
Nikolai se rió un poco mientras seguía abrazándolo, no era una risa burlona si no de consuelo, estuvieron así hasta que John se tranquilizó por completo, siguiendo el consejo del ruso de pensar lógicamente, tenía razón ¿Cuál era la probabilidad de que fuera el mismo culto? Se estaba dejando llevar por sus pensamientos, de nuevo.
– Te daría uno de mis cigarros... – recordó que ya no tenía y se le habían acabado hace 4 días y ya no podía posponer llamar.
– No es buena idea – le gustaba fumar, no era lo mejor para él por su asma, demonios la última vez que fumó al rato casi le dió un ataque de asma, tampoco le gustaba demasiado el olor. Nikolai lo vio con una expresión medio confundida pero asintió. – ... Pero si me gustaría una cerveza –
– ¿Acaso me saliste alcohólico? – dijo ahora sí en tono burlón – Solo porque lo pediste, mi reserva debe durar hasta que acabe el apocalipsis –
– Se ve que tienes mucha –
– Quién lo diría, el Padre Ward tiene vicios –
– Lo dices como si realmente fuera un alcohólico – no lo negó, pero cualquiera entendería que en la situación del sacerdote se pueda caer en un vicio, aún que no sea de manera constante – Gracias por ser tan amable – a veces era difícil ver al hombre que tenía enfrente como lo que era, un asesino, en general no trataba a nadie mal o solo era distante, sabía que por las circunstancias no podría juzgar del todo las acciones del propietario pero no lo veía dañando a alguien (la mayor parte del tiempo, sera amable no idiota, aún no olvidaba el arranque de enojo que había tenido hacia él).
– Solo por ti – lo dijo sin pensar o reflexionar demasiado en eso, salieron de la sala, Hanna está esperando a ambos hombres desde el pasillo, se veía confundida pero tampoco le iban a decir que pasó allí, solo que John estaba mucho más calmado y el Padre no estaba en condiciones de ayudarla con sus problemas ahora, ella entendió así que retomaron el tema de los libros después de que Nikolai le diera la cerveza prometida y en vez de irse a hacer otras cosas como siempre, se sentó al lado de John tal vez un poco demasiado cerca pero nadie notó éso, después de alrededor de una hora el efecto del alcohol había hecho efecto en el sistema del Padre que se quedó dormido en el hombro de Nikolai.
– Parece que tienes un problema allí – al observar el "problema" Hanna se rió un poco.
– Creo que sí – miró al sacerdote dormido en su hombro solo sonrió un poco, en cualquier otro caso tal vez se hubiera quitado o despertado a la persona, ahora era diferente y él necesitaba descansar.
– Debe estar muy cansado si se quedó dormido tan de repente, pobre hombre – aún que el estado de John estaba mejorando levemente aún se seguía viendo lamentablemente – Aún que el Padre Ward siempre parece estar muy cansado todo el tiempo –
– Ni que lo digas – se movió lentamente para dejar acostado a John en el sofá, no quería hacerlo pero necesitaba soltarlo para hacer cosas. – ¿Puedes cuidarlo? Si se levanta avísame –
– Claro, déjamelo a mi –
Nikolai se fue a hacer las cosas que llevaba posponiendo, marcando al servicio de entregas para pedir lo necesario e indispensable (como cigarros y lo de más vamos viendo) y ver cómo estaba su vecino.
°– ¿Hola? –
°– Am... Hola, lamento no hablar antes –
°– Me alegro que hayas llamado, ya me había preocupado por ti Nik – oír de nuevo esa voz lo hizo bajar la guardia de inmediato – ¿Cómo has estado, has dejado entrar gente a tu casa? –
°– Como siempre y sí, siempre que hablamos haces la misma pregunta –
°– Se que es difícil, eres un solitario por experiencia, pero me preocupa que la gente no vaya para allá – su voz sonaba cansada como si supiera algo – Han habido rumores sobre tu cada y todo eso, no los creo, te conozco Nik. En fin, estoy feliz de que estés bien, ¿Novedades? –
°– Actualmente solo tengo 2 invitados en mi casa, ¿Cómo están tú esposa y tu hija? –
°– Que raro. Talvez solo sea mala suerte, en fin, mi casa está algo llena realmente – se notaba, había un ruido en el fondo – Ellas están bien, aunque mi hija está algo agobiada por la gente, no la culpo es solo una niña pero desde lo otra vez no permito que salga –
°– Hay mucho raro haya afuera – ya sea visitantes y cultistas, afuera era peligroso, así como él justiciero que solía rondar por allí. – Al menos están bien –
° Hubo un suspiro del otro lado de la línea, pesado y cargado de un sentimiento que no entendía – Nikolai necesito que me hagas una promesa. Si algo nos llegará a pasar a mi esposa y a mí, cuida de mi hija. No te lo pediría si no fueras alguien de confiar o algo importante. ¿Puedes prometerlo? –
°– Igor... – pensar que le pasaría algo malo a una de las pocas personas que realmente le importa junto a su esposa lo llenaba de tristeza, más por la niña, si algo tan horrible le llegará pasar nunca llenaría el lugar de alguien como él. – Lo prometo – y aún así no pudo decir que no. No podía abandonar a la única persona que se preocupó por él al inicio de esa mierda.
°– Sabía que eras un buen hombre. Gracias Nik – se pudo oir como se sacaba un peso de encima, dejando un peso aún más grande en los hombres del solitario, "un buen hombre" no, nunca lo sería. – Si hay algo que pueda hacer por ti sabes que aquí estamos –
°– Igual –
°– Tengo que colgar, Adiós Nik –
°– Adiós –
La noche ya había llegado, el primero en tocar la puerta fue el repartidor, no solía hablar demasiado con él pero hizo el intento, igual ninguno de los 2 tenía ganas de hablar, al menos ya tenía sus cigarros y otros por menores. Había tenido las ganas suficientes para salir al balcón a fumar por primera vez hace 4 días, la vista se veía tranquila en la noche no había tanta gente vagando o no a esa hora, era relajante el silencio que lo rodeaba, aunque a lo lejos podía ver algo, ese culto, bien al menos estaban lejos y trataría de evitar que John lo viera por su propio bien, sabía que otra vez iban a venir, o al menos el líder, con suerte John seguiría dormido en la sala y no los vería, con algo más de suerte tal vez Hanna lo distraiga, esperaba que fuera así. No pasó mucho tiempo hasta que su predicción se cumpliera.
– Puedo sentirlo, mucha gente a muerto aquí –
– ¿Otra vez tú? – movió "sutilmente" su arma para que el otro no intentara nada que lo pusiera en peligro – Largo, ya te había dicho que no recibiría a tu gente de nuevo –
– He pensado en perdonarte – el líder aún se veía frustrado por lo que había pasado la última vez entre el propietario y sus cultistas – La muerte ha regresado a hablarme. Alguien acaba de darnos un nuevo punto de partida, una segunda oportunidad –
– ¿Y eso a mí qué? – estaba más concentrado en mirar el paisaje y seguir fumando que en ponerle atención – No me interesa nada que tenga que ver con ustedes –
– La muerte ha llegado y es para consolar el corazón de los humanos que sufren, por los visitantes y el sol. Estamos siendo bendecidos por esta nueva oportunidad de morir. Según nuestro líder hay algo importante cerca – se había acercado lentamente a la casa, a la puerta para ser más específico
– No. Si tenías tantas ganas de morir ya lo hubieras hecho – ¿Nuevo líder? ¿No era él el líder de ese culto? Dejó caer la ceniza en el barandal de madera – Largo de mi propiedad, no soy caridad –
– Siempre tan irrespetuoso. Pero ahora no queremos entrar a tu casa por ahora, hay algo cerca que parece llamar la atención de nuestro señor. Aún no sabemos que es pero parece importante – su mano rozaba la puerta, no quería entrar, aún, quería darle la oportunidad de darles lo que fuera que pareciera importante, pero dejando en claro que podría entrar si quisiera – Aún no sabemos ya que Él aún no nos dice, pero debe estar por aquí –
– Vete al carajo no te daré nada – volvió a mover de lugar la escopeta teniendo la ahora en las manos – Creo que deberías irte, si no quieres terminar como tus seguidores – señaló con la cabeza las bolsas de lo que antes eran sus invitados
– Volveré después... Gary te ama. –
– ¿Quién demonios es Gary? –
Antes de irse se detuvo en seco para voltear a ver Nikolai – Gary es una persona normal, como tú y yo –
Esa última frase le inquietó un poco, algo estaba mal en eso, no sabía decirlo con seguridad, por el mal sabor de boca que se llevó decidió volver entrar a la casa, trataba de olvidarlo pero después de la plática que había tenido con John sobre cultos no podía relajarse. Gary, que nombre tan estúpido para un líder de culto ni siquiera impone miedo, se rió de eso un poco.
Decidió olvidarlo y continuar con su rutina, fumo lo último que quedaba del cigarro antes de entrar, primero quería ver a John si aún estaba durmiendo, aparentemente sí pero su respiración estaba agitada, Hanna estaba con él sin saber qué hacer.
– ¿Desde cuándo está así? – pregunto preocupado
– D-desde que saliste, no sabía qué hacer así que trato de despertarlo – ella ya había estado sacudiendo un poco a John, ya estaba comenzando a quejarse y a temblar – ¿Q-que pasa? –
Nikolai lo tomó por los hombros sacudiendo más fuerte hasta que John reaccionó. Lo primero que hizo fue empujar lo accidentalmente antes de recobrar la conciencia al 100%.
– ¿Pa-padre Ward? –
– ¿Eh? Pasó de nuevo- – el corazón del Padre apenas se estaba recuperando de lo sucedido, tratando de recapacitar lo que pasó – Espera, ¿Nikolai? – rápidamente miró al hombre que estaba en el piso por su culpa – Dios... Perdóname – se paró de inmediato para ayudarle a pararse
– Ya van 2 en un día – no había rencor en su palabras solo una comprensión muy extraña – Estoy bien –
– ¿Qué sucedió? –
– Oh, eso- Una pesadilla, se sintió muy realista jaja – que coincidencia que tuvo una pesadilla cuando el ex-líder del culto fue, cuando había dormido tan placenteramente horas antes
– Por supuesto ¿Necesita algo? – de nuevo fue la maestra quien habló primero.
– No. Gracias Hanna por preocuparte pero estoy bien –
– Deberías comer – dijo Nikolai – Dormiste toda la tarde, ve antes de que te desmayes de inanición –
Las risas de Nikolai y Hanna no tardaron mucho en llegar pero John solo se paró para ir a la cocina, tenía hambre de todas maneras.
Al día siguiente Nikolai se levantó más temprano de lo usual, normalmente se hubiera vuelto a dormir pero quería hacer algunas cosas antes, se alistó con su ropa de siempre y fue directamente al teléfono, sonó una, dos
°– ¿Nik? ¿Y ese milagro que llamas tan seguido? – el vecino se escuchaba un tanto cansado, tal vez porque llamó muy temprano y aún se levantaba. – ¿Cómo estás? –
°– De ayer a hoy no ha cambiado mucho – se oyó una risa a través del teléfono – Quería preguntarte algo, ¿Fueron cultistas a tu casa? –
° – Sí, eran más extraños que la última vez, hablaban sobre buscar algo y de un tal Gary – hizo una pausa para reflexionar – Qué nombre más raro para un líder de culto. ¿Por qué la pregunta? –
°– También llegaron a mi casa – tenía razón no era el único que pensaba que Gary era un nombre estúpido – ¿No te dijieron exactamente que pedían? –
°– Lamento decir que no. Parece importante, pero están locos si piensan que les vamos a dar algo –
Mientras los rusos hablaban John había aparecido, no entendía nada de lo que decía Nikolai y tampoco le importaba mucho, suponía que es privado y no debía meterse en eso, pasó de largo dirigiéndose al baño para cambiarse.
°– ¿Qué crees que van a hacer? –
°– Nada bueno a mi parecer – podría comenzar a fumar desde ahora pero decidió racionar mejor sus cigarros
°– Me dan una mala espina, hay que tener cuidado –
Continuaron hablando durante media hora más o menos, sobre las teorías que tenía o si realmente era algo para preocuparse, hasta que John tocó su hombro con sutileza.
– Hey, perdón por interrumpir pero hice de desayunar – de nuevo había usado la ropa que Nikolai a veces le prestaba, le gusta su ropa clerical pero era insoportable con ese calor. – ¿Quieres que te sirva? –
– Por favor John –
Hace algunos días Jonh y Nikolai habían llegado a un acuerdo sin saber cómo organizar la casa, así que se tiraban para hacer los quehaceres de un día sí y un día no. Nadie dentro de la casa saben cómo llegaron a eso pero funcionaba que era lo importante.
° – Bueno, ya hablamos otro día, cuídate y mantente informado –
° – Adiós – colgó, fue una llamada larga. Se dirigió a la cocina oliendo lo que John había preparado, ¿Hotcakes?, bien algo dulce para iniciar el día no suena mal
– ¿Los quieres con algo más? – preguntó John mientras seguía sirviendo, ya tenía 2 platos servidos y Hanna ya estaba comiendo en silencio
– ¿Aún hay miel? –
– Si, aún hay – ya le entregó el plato con lo único que pidió – ¿Café? –
– Si no es pedir mucho – John asintió y siguió haciendo de desayunar, él se fue directo a sentar aún sin comer esperándolo – Buenos días Hanna –
– Buenos días – se veía algo deprimida
– ¿Estás bien? –
– Sí supongo que si. Aún recuerdo lo que sucedió, no entiendo cómo adultos racionales puede actuar así –
– Lo entendí, en un caos como este la razón es lo primero que se pierde – él era prueba de eso, pero al menos no había matado a niños, ¿Eso es un consuelo? Probablemente no
– ¿Acaso la gente no se da cuenta de que matar niños es... Ni siquiera hay palabras para describirlo – ella miró a su plato vacío ahora – La adversidad muestra lo que realmente somos. Tal vez nosotros seamos los verdaderos monstruos y no los que se arrastran desde tierra–
Ahora el ambiente de la cocina había cambiado, John había escuchado todo pero seguía ocupado, había hecho toda la mezcla para calentar después y los cafés, ya había escuchado ese tema y la maestra sabía qué opina sobre eso, le dió una palmada en la espalda para que supiera que no estaba sola en esto, o al menos intentar que supiera dejó pasar un tiempo.
Tomó 2 cafés de la barra y los dejó en la mesa dándole la suya a Nikolai. – Aquí tienes –
° – Gracias cariño – hizo una pausa, una gran pausa, John lo vio raro porque no entendió lo que dijo, su rostro se torno un poco rojo.
– ¿Qué? –
– Gracias – dijo lo más seco que pudo, aún que ni él sabía porque lo había dicho y se puso a comer
– ¿Qué idioma es ese? – pregunto Hanna después de 5 segundos
– Ruso –
– ¿Eres ruso? – preguntó el sacerdote algo confundido, bueno su nombre no sonaba para nada estadounidense
– Mis padres lo eran, se mudaron aquí. Mi madre no hablaba muy fluido inglés – – Y resulta que por aquí hay gente con las mismas raíces – bien ahora John entiende porque lo hablaba al teléfono
– Interesante – a John me pareció fascinante, siempre había querido aprender más idiomas, ya sabía latín y algo de español gracias a García, pero no mucho más . – ¿Sabes más idiomas? –
– No, solo esos –
– Debe ser lindo hablar otros idiomas – comentó Hanna – Me retiro, si me buscan estaré en la sala, gracias por el desayuno –
Cuando ella se retiró John comenzó a comer, no sabía porqué había tardado tanto en iniciar. Ellos dos continuaron comiendo en silencio, hasta acabar, se iba a levantar para lavar los platos también pero Nikolai se paró antes.
– Oye Nikolai yo iba- –
– Nik... Puedes decirme así si quieres – tomó los platos de John para dejarlos en el lavaplatos – Si tú haces de comer yo lavo, recuerda –
– Te juro que no es problema, tómalo como una disculpa por lo de ayer – dijo aún apenado, apoyándose en la barra junto al ruso
– ¿Por qué? No hiciste nada malo a mi parecer – volteo a ver al Padre mientras aún lavaba los platos – Me agradas –
John sonrió un poco. – Igual – se fue un corto tiempo de la cocina cosa que confundió al otro hasta que volvió con el reproductor de discos – ¿Quieres música? –
Nikolai asintió, había varios trastes que limpiar ya que alguien se la pasó durmiendo todo el día pero, no se iba a quejar ahora. La música comenzó a reproducir, cuando limpiaron habían encontrado algo de Frank Sinatra, a ambos les gustaba, tenían otras bandas en común y otras que John jamás había escuchado, ahora que sabía que era los 80's tenía más sentido que pensar que él vivía debajo de una piedra, pero para lavar los trastes estaba bien la elección de John.
– Pensé que podrías otra cosa –
– ¿No te gusta Nik? – "Nik" se oía bien en la boca de John
– Si, pero me siento viejo – solo quería fastidiar a ese punto – Pensé que pondrías ABBA o algo así –
– Me gustan, pero quería escuchar That’s Life –
Nikolai soltó una risa – Tiene gustos de anciano John –
– Igual tu Nik – – ¿Puedo preguntar algo? –
– Depende de que sea, pero adelante –
– ¿Cómo fue tu infancia? – dijo algo apenado de la pregunta
– No muy especial – dejo un rato que lo único que se escuchará fuera el agua – Mi padre me odiaba y yo a él así que pasaba la mayor parte del tiempo fuera de casa, el único tiempo que pasaba con él y que disfrutaba era cuando íbamos cazar ciervos. Era un idiota –
– Ya veo, ¿Por eso te fuiste? –
– Más o menos, tuvimos una pelea cuando cumplí 18 y me fui, no hable más con él hasta que murió – señaló la cicatriz en su ceja izquierda – ¿La vez? Ese fue el penúltimo regalo que me dió. Cómo no tenía a dónde ir y pocos ahorros me metí al servicio, no me gustó pero gane lo suficiente para salirme y rentar algo pequeño –
– ¿Cuál fue el último regaló? –
– Está casa. Mi madre era alguien cariñosa pero no sabía hacerle frente a él, tampoco pasaba mucho tiempo en casa ya que trabaja, murió cuando tenía doce – soltó un suspiro algo cargado – Odio está casa pero, es lo único que me queda. –
Algo no cuadraba con una versión que me dió antes, pero al mismo tiempo no iba cuestionar si le había mentido, es difícil hablar de la muerte de un alguien. – Lo siento, debió ser difícil la muerte de tu madre más con un padre así – apretó el puño con algo de enojo – Me alegro que pudieras irte de allí, eres muy fuerte –
– Supongo, hay mucha historia en esta casa que desearía olvidar pero, como dijiste, olvidar no ayuda en nada –
John le puso su mano en la espalda de Nikolai – Seguiste adelante, ¿No? Eso es de admirar –
– Si tú lo dices – termino de lavar y volteo a ver a John, no sabía qué pasaba con el que lo hacía sentir seguro y le gustaba esa sensación pero lo confundía
– Gracias por confiar en mi Nik – ese momento se sintió extrañamente emocional, no de mala manera, fue cálido
El día continuó normal como siempre, hasta la noche, de nuevo no iba a dejar que John hasta que estuviera seguro que no se vieran, estaba convencido que si los veía se iba a pelear con ellos. Lo extraño llegó cuando comenzó a "llegar" gente, muchos ya no querían entrar, llegaron unos 3, los cuales era una buena cantidad para dejar pasar pero todos hablaban de lo mismo, "buscar algo importante" tratar de reclutarlo y al irse siempre decían "Gary te ama", ciertamente ya lo estaban poniendo nervioso. Pasaron 2 días así, la misma gente, los mismos diálogos, parecía casi ensayado como una advertencia de que si no les daba lo que querían algo iba a pasar y no podía ser bueno, pero para proteger a John no le diría nada hasta que sea totalmente necesario.
°– Las cosas están empeorando aquí – dijo Igor – Cada vez vienen más cultistas a preguntar –
° – Es una mierda para decir poco – apenas eran las 7 de la mañana y ya estaba fumando del estrés que le generaba – ¿Ya sabes que quieren? –
° – Ni idea. Un hombre que llegó a mi casa tiene teorías, pero suenan algo locas, pero parece saber algo –
° – Que casualidad – le dió una gran calada a su cigarro, estaba seguro que si no lo mataba el apocalipsis lo mataba el vicio – ¿Qué dice?
° – Pues supuestamente ha peleado con un culto similar, que dicen lo mismo y todo eso, que para eso viajó para evitar algo así – la historia sonaba parecida – es Padre o algo parecido, no habla mucho de su mismo –
°A Nikolai le sonaba familiar esa historia, pero no podría ser ¿O si? – ¿Cómo dices que se llama? –
– Rogelio García o algo así, su nombre es realmente largo, pero prefiere que le digamos Padre García –
°Mierda eso era demasiada coincidencia. – Espera aquí no tardo, pon al teléfono al Padre – fue a buscar rápidamente a John a la sala, estaba dormido, se veía lindo y le daba pena despertarlo así lo trato de despertar con suavidad fallando en el proceso cuando comenzó a procesar el pensamiento de "se ve lindo así".
– ¿Qué demo...? ¿Nik? –
– Ven conmigo – lo tomó del brazo apenas vió que John estaba lo suficientemente conciente para no caerse – Mira no te ilusiones pero creo que encontré algo –
– ¿De qué hablas? – John aún seguía tallando sus ojos mientras era guiado por el otro
Nikolai tomó el teléfono de nuevo esperando que Igor no haya colgado – ¿Sigues allí? –
°– Si, también está el Padre aquí como me lo pediste –
– Ponlo a la llamada – miro a John entregándole en teléfono – Es para ti –
– ¿Eh? ¿Hola? – aún estaba adormilado
– ¿Bueno? Espera ¿John? – el padre García al fin había aparecido aún vivo
John se sorprendió al escuchar la voz del Padre, abriendo los ojos de inmediato cosa que Nikolai noto – ¿Padre? Gracias a Dios está bien –
– Hijo, me alegra saber que está bien – se le oía más ronco, cansado pero no importaba, ya le preguntaría al Igor dónde estaba la otra casa – ¿Sabes lo que está pasando? –
– ¿A qué se refiere? –
– Gary –
Ese nombre le cayó como un balde de agua fría, comenzó a apretar uno de sus puños hasta que se pusiera blanco – No. ¿Qué pasó? –
– No sé cómo, pero volvió. Tranquilo apenas lleva algunos días, pero debemos tener un plan –
– Solo dígame que hacer y lo haré, como las últimas veces – ese comentario confundió a Nikolai, ¿De que estaban hablando? – Si Gary regreso no podemos confiarnos –
– No, pero por el sol no podemos hacer muchas cosas Hijo. Primero recupérate – aún recordaba lo herido y lleno de sangre que estaba John cuando lo vió la última vez
– Lo sé pero, me frustra no poder hacer nada, mis heridas ya sanaron casi por completo –
– Te haz esforzado como nadie y por eso te reclute, pero en mal estado no vas a ayudar en nada – siempre fue directo, aunque casi siempre trataba de ayudarlo y animarlo a veces lo desanimaba más – Se quer quieres ayudar más nadie por lo que sucedió con Amy, pero ahora no podemos hacer mucho, apenas pueda nos volveremos a ver –
John se quedó callado unos segundos antes de continuar – Bien. Gracias por llamar, estoy más tranquilo que está bien –
– Puedo decir lo mismo Hijo pero creo que hay que dejar está conversación hasta aquí –
– Está bien. Cuídese Padre –
– Vaya con dios –
Ambos sacerdotes le entregaron el respectivo teléfono al propietario de la casa.
° – ¿Qué pasó allí? – pregunto Igor
° – Ni idea... Pregúntale a García más detalles sobre eso sí puedes. Saben que pasa –
° – Bien, tengo que colgar una disculpa –
° – Adiós entonces – colgó el primero antes de suspirar. John siempre tuvo razón y lo tachó de loco, para sus sorpresa se veía concentrado en ves de paranoico.
– ¿Lo sabías? – preguntó el Padre mirando serio al propietario, era la primera vez que lo veía molesto con él.
– Tal Vez – soltó al aire mientras evitaba la mirada de John – No quería decirte para que no te preocuparas no pensaba que enserio fuera el mismo culto –
Se veía molesto pero su rostro se suavizó un poco – Lo entiendo. Pero es importante que sepa esto– paso suavemente su mano en su cuello, aún recordaba esa inyección con dolor – Más si se trata de ese idiota –
– Han venido seguidores para encontrar algo importante, no sabemos que es, aún –
– A este punto, puede ser cualquier cosa – se puso a pensar que podría ser – ¿Qué puede querer? –
Ambos pensaron en eso todo el día. John aún recordaba todo lo que había sucedido en Garyland, tratando de pensar que podría hacer pasado allí que sea una pista, comenzó a hablar vagamente de eso con Nikolai, sobre la guardería, los demonios y del propio Gary, quería recordar todo lo que sucedió pero tenía una clase de bloque en algunas cosas y dolía no poder recordar algunas cosas cuando otras eran tan vívidas, su mente lo odiaba. ¿Qué necesitaba Gary que lo estaba buscando tan activamente? ¿Qué busco con anterioridad? Amy llegó a su mente como sacrificio de la segunda muerte pero ella no podría ser, después pensó en Lisa que también servía como carcasa pero ella no estaba allí, ya tenía una idea no buscaba un algo si no un alguien y cuando llegó a esa conclusión era tarde.
– ¡Nik! – ya era noche, el propietario estaba en la puerta, inmóvil alguien estaba enfrente de él y estaba llorando. Una niña. – ¿Qué pasó? –
Nikolai se agachó de inmediato para poder consolar a la niña, la cual estaba llorando y gritando, habían matado a su padre, ella se aferró a él apenas la abrazó. – ¿Puedo pedirte un favor?– Murmuró
– Solo dilo – estaba sintiendo muchísima pena por la niña
– Dime qué ves afuera – levantó a la niña cargándola con cuidado – Hablaré con ella – se veía, vacío. No iba a dejar a John desarmado pero le dolía separarse de su arma pero necesitaba saber qué pasaba – Si encuentras a alguien llamado Igor, tráelo – se negaba a creer lo que la niña estaba diciendo
Hizo caso, tomó su arma y salió afuera, una casa que se veía al fondo estaba hasta ardiendo, gente saliendo de allí corriendo, una visión horrible, volvió a cerrar la puerta con cuidado y caminar un poco para ver a quien podía ayudar pero al avanzar nada mejoraba muchos eran cultistas que podía fácilmente derrotar con su cruz pero algunos eran más violentos y resistentes, no había opción. Los 15 minutos que paso afuera parecieron eternos y no solo encontró cultistas, comenzó a caminar de regreso hasta que alguien lo tomó del brazo, por experiencias anteriores casi golpeaba al hombre pero era él.
– Padre García –
El viejo se veía cansado, casi como cuando se conocieron en Garyland cuando lo salvó de Gary, continuó caminando al lado del Padre guiándolo a la casa. Ahora tenían más trabajo al llegar.
